Separ recomienda la vacuna antineumocócica en mayores de 65 años sanos

pseudomonas

Las personas mayores de 65 años, aunque estén sanas, deben ponerse la vacuna antineumocócica, al igual que aquellas que tienen enfermedades de base y ciertos grupos de riesgo.

Francisco Sanz Herrero, miembro del Grupo de Tuberculosis e Infecciones Respiratorias de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha pronunciado la ponencia ‘Vacunación antineumocócica: qué sabemos y qué vamos a necesitar en el futuro” en el marco del 52º Congreso Separ 2019, celebrado en Santiago de Compostela.

Su conclusión se basa en la actualización del Consenso sobre la vacunación antineumocócica en el adulto por riesgo de edad y patología de base, firmado por 18 sociedades científicas y del que es coautor, así como en los últimos hallazgos realizados sobre la vacunación frente al neumococo.

Vacuna polisacárida y vacuna conjugada

El Streptococcus pneumoniae es el principal agente causante de la neumonía comunitaria, de la otitis, de la neumonía neumocócica y de la enfermedad neumocócica invasora, que es el paso a la sangre de esta bacteria.

Además, causa meningitis, aunque en menor frecuencia. Existen dos tipos de vacunas que pueden prevenir la infección: la vacuna polisacárida, de 23 serotipos (VNP23) y la vacuna conjugada de 13 serotipos (CNC13).

Con los tipos de vacunas disponibles, la polisacárida, que se emplea en mayores de dos años de edad, es la que más serotipos incluye pero presenta limitaciones, porque no genera memoria inmunitaria, por lo que se precisan dosis de recuerdo cada cinco años. Asimismo, no actúa sobre la colonización nasofaríngea.

La vacuna conjugada puede emplearse a cualquier edad a partir de las seis semanas de vida, genera memoria inmunitaria, una respuesta inmunitaria más potente que la vacuna polisacárida y tiene un mayor impacto en la colonización nasofaríngea, pero su limitación es el número de serotipos incluidos.

Dosis de recuerdo

“La VNC13 es la que mayor y más duradera inmunidad produce, por lo que únicamente es necesario vacunarse una vez en la vida en pacientes inmunocompetentes con enfermedades de base, a diferencia de la VNP23, que precisa dosis de recuerdo cada cinco años por agotamiento de la respuesta inmunitaria”, destaca Sanz.

Un reciente ensayo en más de 84.000 personas de más de 64 años, ha demostrado la eficacia vacunal de la VNC13 para prevenir tanto la enfermedad neumocócica invasora como la neumonía neumocócica y, “aunque se precisan más estudios con ambas vacunas en distintas situaciones comórbidas, es esperable un claro beneficio en términos de morbimortalidad, especialmente con la vacuna conjugada”, señala el consenso.

Las vacunas antineumocócicas se recomiendan en pacientes inmunodeprimidos, mayores de 65 años, con fístulas de líquido cefalorraquídeo o sin bazo (asplenia), una primera dosis de VNC13 y, a las 8 semanas-1 año, vacunación con VNP23. En aquellos ya vacunados con VNP23 más de un año, dosis de VNC13 y revacunación con VNP23  los cinco años, con el fin de maximizar la protección.

La vacunación está recomendada a partir de las seis semanas de vida en los siguientes grupos de riesgo: ausencia de bazo, fístulas de líquido cefalorraquídeo, personas portadoras de implantes cocleares y pacientes inmunodeprimidos.

También se aconseja en mayores de 65 años con patologías de base o factores de riesgo como tener alguna enfermedad respiratoria, EPOC, asma grave y patología intersticial difusa pulmonar, enfermedad hepática crónica, enfermedad cardiovascular crónica, diabetes en tratamiento con antidiabéticos orales o insulina, tabaquismo y abuso del alcohol.

Fuente Original: RedaccionMedica