Seis cosas que debes tener en cuenta si tienes EPOC y te vas de vacaciones

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El 12% de la población mayor de 40 años padece EPOC, una afección crónica estrechamente relacionada con el tabaquismo.

La EPOC o, lo que es lo mismo, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, es una enfermedad respiratoria crónica que se caracteriza por la dificultad para respirar ocasionada por una obstrucción pulmonar. El principal factor de riesgo es el tabaquismo. No en vano, hasta el 50% de los fumadores la llega a desarrollar.

A nivel general, entre un 10 y un 12% de la población global de más de 40 años la padece, y representa la cuarta causa de muerte en España, con más de 50.000 fallecidos al año. Tal y como indica el doctor Germán Peces-Barba, jefe asociado del servicio de neumología de la Fundación Jiménez Díaz “en el ranking solo le superan las enfermedades cardio y cerebrovasculares”.

Sus síntomas más importantes son la tos, la expectoración o la sensación de falta de aire, y puede llegar a ser invalidante en los casos graves. No obstante, con un diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado los pacientes pueden llevar una vida casi normal, inclusive en el periodo vacacional. A este respecto, cabe señalar que los enfermos de EPOC pueden trasladarse a dónde deseen. Dicha dolencia, por sí misma, no es una limitación a la hora de viajar, pero los que la sufren sí deben tener en cuenta y aplicar una serie de medidas:

1. Escoger un destino con temperaturas suaves

Si bien los enfermos de EPOC pueden viajar a cualquier destino, lo ideal es que eviten aquellos en los que puedan llegar a experimentar temperaturas extremas o mucha humedad. “Hay que huir de los cambios bruscos, y del calor y del frío intenso, que pueden generar complicaciones”, asegura la doctora Carolina Gotera, neumóloga en el citado hospital madrileño.

2. Mejor si se evitan las grandes ciudades

Las capitales grandes, debido a la contaminación, no son la mejor opción para los enfermos de EPOC. Sí lo son las localidades cercanas al mar y los lugares montañosos, donde el aire es menos denso, siempre y cuando “no se superen los 1.500 metros de altitud”, afirma Gotera.

3. ¿Tren, avión o coche?

El medio de transporte en el que se realizará el trayecto también es crucial, pues en función de las necesidades del paciente se deberá optar por uno u otro. El coche particular quizá sea el sistema más cómodo para viajar, pero en ellos, a diferencia del tren, no siempre es posible cargar los sistemas de oxigenación, un elemento que los pacientes más graves de EPOC pueden necesitar llevar consigo.

En cuanto al avión, la EPOC por sí misma no impide volar, pero sí que es cierto que no todas las compañías aéreas permiten subir a bordo los mencionados sistemas de oxigenación, por lo que se antoja crucial informarse antes de comprar un billete. Si finalmente el paciente se decanta por este medio de transporte, es recomendable que se levante con frecuencia para evitar el llamado ‘síndrome de la clase turísticas’, así como que porte en su equipaje de mano su medicación habitual. Esto último no es solo aconsejable por si sufre una crisis, también para sortear posibles daños o la pérdida de la maleta.

4. No suspender la medicación

Aunque sean tan solo unos días, no se debe interrumpir el tratamiento en ningún caso. Si la persona precisa de oxígeno o de un inhalador y opta por no llevárselos a sus vacaciones, “puede producirse una descompensación de la enfermedad y que sea necesario el ingreso hospitalario”, cuenta Gotera. En este sentido, también es muy recomendable que el paciente lleve consigo su informe médico actualizado y que se informe de qué hospitales cercanos se encuentran en las proximidades de su alojamiento.

5. No frenar la actividad física por vacaciones

Ya se ha mencionado con anterioridad que los enfermos de EPOC no deben hacer grandes esfuerzos, pero sí se les invita a realizar ejercicio físico moderado, también en sus días de asueto. “La actividad física es el principal problema de los pacientes con EPOC. Se ahogan y eso provoca que se autolimiten, lo que les genera pérdida de masa muscular y una mayor sensación de ahogo”, relata la doctora Gotera. Por ello es fundamental que, en vacaciones, cuando se dispone de más tiempo libre, impulsen la práctica del deporte comedido.

6. Ser previsores

La programación a la hora de organizar unas vacaciones es fundamental para cualquier enfermo de EPOC. Muchos requieren oxigenación hasta 16 horas al día, por lo que deben trasladar a su alojamiento dicho sistema. Esto puede hacerse sin problemas, ya que las empresas que suministran el oxígeno de forma habitual también facilitan su transporte a otras ciudades. Eso sí, siempre y cuando la petición se realice con antelación (al menos 15 días) y se circunscriba a dentro de España.

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Fuente Original: elDiario