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La opinión de ROBERTO BERNABÉU MORA Neumólogo. Hospital General Universitario Morales Meseguer. Murcia. Profesor asociado. Departamento de Fisioterapia. Universidad de Murcia.

Cómo evaluar el rendimiento físico del paciente con enfermedad pulmonar obstructiva crónica: la Short Physical Performance Battery

Instrumentos de medida del rendimiento físico

La evaluación del rendimiento físico (physical performance) es oportuna cuando se considera necesario valorar la capacidad de un individuo para realizar una determinada tarea o acción. Este rendimiento puede medirse a través de diferentes tipos de instrumentos: son las pruebas estandarizadas basadas en la realización de tareas, test «de ejecución» mediante los cuales los sujetos afrontan diferentes tareas específicas, generalmente motrices y de marcha (como la prueba de levantarse y sentarse de una silla cinco veces, o 5STS, five-repetition sit-to-stand test), o el autoinforme del paciente o sus allegados, ya sea a partir de preguntas solicitadas por el médico (p. ej.: «¿Puede usted levantar una bolsa de la compra con 4 o 5 kilos y transportarla unos metros?») o mediante cuestionarios estandarizados sobre funcionamiento y discapacidad en actividades de la vida diaria o movilidad1,2.

Generalmente, los instrumentos de autoinforme requieren menos tiempo al clínico que las pruebas objetivas de rendimiento o ejecución, por lo que en muchas ocasiones los médicos recurren a ellos complementariamente a la propia observación clínica. Sin embargo, algunos estudios han señalado que el autoinforme puede inducir un sesgo en la información acerca de la «capacidad real» medida con la prueba objetiva, por lo que solo puede reemplazar a las pruebas de ejecución como método de cribado de sujetos con aparente buen nivel de funcionamiento; de hecho, su uso no es pertinente en aquellos que sufren alguna discapacidad, en cuyo caso es necesario usar conjuntamente ambos instrumentos de medida del rendimiento físico2.

El presente artículo examina uno de esos instrumentos de medida del rendimiento físico: la Batería de Rendimiento Físico Abreviada o Short Physical Performance Battery (SPPB), y describe su relevancia en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) a través de la experiencia que nuestro grupo de investigación ha venido acumulando sobre la fiabilidad de su medición y sobre su utilidad (o la de alguna de sus pruebas) para discriminar o predecir estados de salud en pacientes con esta enfermedad3. Adicionalmente, se intenta justificar la trascendencia de dicha prueba en el contexto del funcionamiento y la discapacidad propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Short Physical Performance Battery

La SPPB está formada por tres pruebas4:

  • Equilibrio. En este test progresivo se pide a los participantes que mantengan la posición de bipedestación con los pies tan juntos como sea posible; después, en posición de semitándem (el talón de un pie detrás del talón del otro pie); y, finalmente, en posición de tándem (un pie directamente detrás del otro, en línea recta). Cada posición debe mantenerse durante 10 segundos.
  • Velocidad de la marcha en 4 metros. Se mide el tiempo que el paciente tarda en recorrer 4 metros caminando a su paso habitual. Este test se repite dos veces y se escoge la ejecución más breve.
  • Levantarse de la silla cinco veces. El paciente debe levantarse de una silla y volver a sentarse tan rápido como le sea posible cinco veces seguidas y con los brazos cruzados delante del pecho.

Cada una de las pruebas se puntúa entre 0, para la realización más deficiente, y 4 para la mejor, por lo que la puntuación total puede ir desde 0 hasta 12 puntos2 (figs. 1 y 2). Desarrollada por el National Institute on Aging de Estados Unidos, puede descargarse libremente desde su sitio web5.

La SPPB ha sido ampliamente utilizada en adultos mayores y en diferentes poblaciones con enfermedades crónicas, en enfermos hospitalizados y en pacientes ambulatorios, por ser una prueba fácil de realizar (la batería se completa en menos de 10 minutos), fiable, válida y segura; además, se ve menos influida por aspectos culturales y educativos, a diferencia de los instrumentos basados en el autoinforme del paciente2,4,5.

Las puntuaciones bajas tienen que ver con limitaciones en las actividades de la vida diaria, pérdida de movilidad, discapacidad, número y duración de las hospitalizaciones, necesidad de cuidados domiciliarios y mortalidad6. Esta prueba también se utiliza para valorar la función muscular de las extremidades inferiores: puntuaciones más altas indican extremidades más fuertes7.

La Short Physical Performance Battery en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica

En el ámbito de la EPOC, en los últimos años la SPPB se ha empleado para evaluar las repercusiones del deterioro de la función pulmonar sobre el riesgo de sufrir limitaciones funcionales8; nuestro equipo de investigación, en una cohorte de 137 pacientes con EPOC estable seguida durante dos años3, ha evidenciado que la SPPB presenta una muy buena fiabilidad interobservador entre distintos profesionales de la salud9 y es un instrumento de medida válido para detectar discapacidad en actividades de movilidad, con una notable facultad de discriminación entre pacientes con discapacidad o sin ella (área bajo la curva: 0,75; intervalo de confianza al 95 %: 0,66-0,85).

Cuando se analiza cada componente de la SPPB por separado, se pone de manifiesto que la 5STS es la que demuestra mayor capacidad discriminante. En esta cohorte de pacientes, se ha observado también una relación entre la 5STS y la prueba de la distancia recorrida en 6 minutos de marcha (P6MM)10, permitiendo predecir un bajo rendimiento en la P6MM (área bajo la curva: 0,732; intervalo de confianza al 95 %: 0,645-0,819).

Desde el punto de vista de la práctica clínica, tanto la capacidad de la 5STS para la discriminación de discapacidades en actividades de movilidad como la de identificar sujetos con bajo rendimiento en la P6MM son aspectos interesantes en la evaluación de los pacientes con EPOC estable, pero en especial este último, básicamente porque la 5STS requiere poco espacio (2 m2) y poco tiempo (30 s). En contraste, la P6MM y otras pruebas de campo (escaleras, protocolo de Bruce, marcha de 12 minutos, lanzadera, etc.) requieren un mayor esfuerzo de aprendizaje y, sobre todo, más espacio y tiempo de ejecución, lo que limita su uso de forma generalizada en algunos entornos clínicos, especialmente en atención primaria11.

Asimismo, otros autores han señalado que la SPPB permite, por un lado, identificar pacientes con EPOC y alteraciones en la fuerza del músculo cuádriceps y, por otro, alertar sobre una posible reducción de la capacidad de ejercicio y de la actividad física diaria12. Por otro lado, se ha observado que la 5STS se relaciona con la fuerza muscular de la extremidad inferior, la capacidad de ejercicio (incremental shuttle walk), el estado de salud e índices de mortalidad como el BODE (Body mass index, airflow Obstruction, Dyspnea and Exercise capacity), y constituye una medida de resultado funcional adecuada para su uso en programas de rehabilitación respiratoria13. Por último, diversos estudios han señalado la idoneidad de la prueba de velocidad de marcha en 4 metros y de la 5STS como identificadores de intolerancia al ejercicio en pacientes con EPOC, que se erigirían en alternativa a la P6MM por inducir menos estrés hemodinámico14.

La Short Physical Performance Battery y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en el modelo Funcionamiento-Discapacidad

La OMS, a través de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), considera que el funcionamiento humano debe considerarse a tres niveles15: a) funciones y estructuras corporales (en relación con las funciones fisiológicas/psicológicas y los elementos anatómicos); actividades (realización de tareas o acciones); o participación (desempeño en las situaciones sociales). En ese marco conceptual, se considera que las pruebas de la SPPB se refieren a actividades.

Por su parte, discapacidad es un término genérico que puede referirse a: a) deficiencias o alteración de alguna función corporal (p. ej., pérdida de fuerza de los músculos periféricos); b) limitaciones o dificultades de la persona en el rendimiento o para la realización de alguna actividad (p. ej., subir escaleras); o c) restricciones o problemas para afrontar situaciones sociales (p. ej., viajar). En síntesis, la discapacidad indica aspectos negativos del funcionamiento y representa, por tanto, la otra cara de una misma moneda.

En la fig. 3 se ilustra una aplicación a la EPOC de este modelo propuesto por la OMS. El estado de salud que condiciona la enfermedad puede llevar a la aparición de deficiencias (p. ej., una disminución de la fuerza muscular periférica y de la tolerancia al ejercicio, con merma de la resistencia física y de la capacidad aeróbica). La enfermedad y esas deficiencias pueden derivar en diversas limitaciones para la propia actividad, así como en restricciones para la participación.

Así pues, según el modelo, la magnitud de funcionamiento o discapacidad en alguna de las actividades de la SPPB depende básicamente del estado de salud (en la parte superior del modelo) y de factores contextuales (ambientales y personales); pero, también, de la existencia de deficiencias corporales o restricciones para la participación. Esta relación permite justificar buena parte de los hallazgos encontrados en las investigaciones citadas, como su relación con la fuerza muscular periférica, la tolerancia al ejercicio o la función pulmonar.

Del mismo modo en que ayuda a comprender muchos de los hallazgos encontrados, el modelo abre la vía, también, a futuras líneas de investigación: por ejemplo, la relación de la SPPB con otras actividades limitadas en los pacientes con EPOC o con sus restricciones en la participación social (actividad física en grupo, ejercicio o deporte, etc.).

Agradecimientos

El autor desea expresar su agradecimiento al equipo de investigación del Departamento de Fisioterapia de la Universidad de Murcia y, en especial, a Francesc Medina i Mirapeix por esta sinergia de conocimientos.

Bibliografía

  1. Gill TM. Assessment of function and disability in longitudinal studies. J Am Geriatr Soc. 2010;58(Suppl 2): S308-S312.
  2. Guralnik JM, Simonsick EM, Ferrucci L, Glynn RJ, Berkman LF, Blazer DG, et al. A short physical performance battery assessing lower extremity function: association with self-reported disability and prediction of mortality and nursing home admission. J Gerontol. 1994;49(2):M85-M94.
  3. Bernabeu-Mora R, Medina-Mirapeix F, Llamazares-Herrán E. García-Guillamón G. Giménez-Giménez LM. Sánchez-Nieto JM. The Short Physical Performance Battery (SPPB) is a discriminative tool for identifyng patiens with COPD at risk of disability. Int J COPD. 2015;10:2619-26.
  4. Puthoff ML. Outcome measures in cardiopulmonary physical therapy: Short Physical Performance Battery. Cardiopulm Phys Ther J. 2008;19(1):17-22.
  5. Guralnik JM. Assessing physical performance in the older patient [CD-ROM]. Bethesda, MD: National Institutes of Aging. Disponible en: http://www.grc.nia.gov/branches/leps/sppb/. Acceso: 10-1-2010.
  6. Fisher S, Ottenbacher KJ, Goodwin JS, Graham JE, Ostir GV. Short Physical Performance Battery in hospitalized older adults. Aging Clin Exp Res. 2009;21(6): 445-52.
  7. Freire AN, Guerra RO, Alvarado B, Guralnik JM, Zunzunegui MV. Validity and reliability of the short Physical Performance Battery in two diverse older adult population in Quebec and Brazil. J Aging Helth. 2012; 24(5):863-78.
  8. Eisner MD, Iribarren C, Blanc PD, Yelin EH, Ackerson L, Byl N, et al. Development of disability in chronic obstructive pulmonary disease: beyond lung function. Thorax. 2011;66(2):108-14.
  9. Medina-Mirapeix F, Bernabeu-Mora R, Llamazares-Herrán E, Sánchez-Martínez MP, García-Vidal JA, Escolar-Reina P. Interobserver reliability of peripheral muscle strength tests and Short Physical Performance Battery in patients with chronic obstructive pulmonary disease: a prospective observational study. Arch Phys Med Rehabil. 2016;97(11):2002-5.
  10. Bernabeu-Mora R, Medina-Mirapeix F, Llamazares-Herrán E, Loana de Oliveira-Sousa S, Sánchez-Martínez MP, Escolar-Reina P. The accuracy with which the five times sit-to-stand test, versus gait speed, can identify poor exercise tolerance in patients with COPD. Medicine. 2016;95(35):e4740.
  11. Cabrero-García J, Muñoz-Mendoza CL, Cabañero-Martínez MJ, González-Llopís L, Ramos-Pichardo JD, Reig-Ferrer A. Valores de referencia de la Short Physical Performance Battery para pacientes de 70 y más años en atención primaria de salud. Aten Primaria. 2012;44(9): 540-8.
  12. Patel MS, Mohan D, Andersson YM, Baz M, Samantha Kon SC, Canavan JL, et al. Phenotypic characteristics associated with reduced Short Physical Performance Battery score in COPD. Chest. 2014;145:1016-24.
  13. Jones SE, Kon SS, Canavan JL, Patel MS, Clark AL, Nolan CM, et al. The five-repetition sit-to-stand test as a functional outcome measure in COPD. Thorax. 2013;68(11):1015-20.
  14. Ozalevli S, Ozdena A, Itilb O, Akkoclu A. Comparison of the sit-to-stand test with 6min walk test in patients with chronic obstructive pulmonary disease. Respir Med. 2007;101:286-93
  15. World Health Organization. International classification of functioning, disability and health: ICF. Geneva, Switzerland: WHO; 2001.

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