Neumólogos y cardiólogos ponen de relieve la conexión entre la EPOC y la comorbilidad cardiovascular

insuficiencia cardiaca

En el marco del 51º Congreso Nacional de la SEPAR, celebrado del 31 de mayo al 3 de junio en Mallorca, Novartis ha organizado el Simposio Satélite ‘Del pulmón al corazón, un nuevo paradigma en EPOC’, con la colaboración de Ferrer y Rovi.

En él, se ha discutido sobre la relación de esta patología respiratoria con la enfermedad cardiovascular, así como sus implicaciones y su abordaje, y se han puesto sobre la mesa las principales conclusiones del estudio CLAIM, el primero que investiga el efecto de la broncodilatación dual en la función cardíaca de los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La EPOC es una enfermedad progresiva potencialmente mortal que afecta al sistema respiratorio. Se caracteriza por provocar obstrucción de flujo aéreo y dificultad para vaciar el aire de los pulmones, afectando en todo el mundo a 174 millones de personas y, solo en España, a 2,7 millones, donde provoca anualmente 28.000 muertes. Muchos pacientes presentan un riesgo de muerte y discapacidad más elevado como consecuencia del desarrollo de enfermedades cardiovasculares concomitantes. De hecho, una proporción notable de pacientes con EPOC presenta hiperinsuflación pulmonar, como consecuencia de la retención de aire causada por la obstrucción de las vías respiratorias, relacionada con un deterioro de la función cardíaca y un agravamiento de los síntomas de la EPOC.

A lo largo de cuatro bloques, el Dr. Bartolomé Celli, Profesor de medicina en la Universidad de Harvard de Boston; el Dr. Joan B. Soriano, Profesor Asociado de Medicina del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid y consultor de Metodología e Investigación de SEPAR; el Dr. Juan F. Delgado, cardiólogo de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante del Servicio de Cardiología del Hospital 12 de Octubre, y el Dr. Adolfo Baloira, jefe de Sección de Neumología del Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra, han discutido sobre la existencia de la comorbilidad cardiovascular en el paciente con EPOC, los mecanismos de la insuficiencia cardíaca (IC) en esta patología, la relevancia de la hiperinsuflación, la morbimortalidad del binomio EPOC-IC, la seguridad cardiológica de los broncodilatadores modernos y los métodos actuales para mejorar la función cardíaca con esta terapia.

Un binomio que reclama el abordaje multidisciplinar

Según ha explicado el Dr. Juan F. Delgado, la EPOC “a través de la hiperinsuflación y el aumento de la presión intratorácica, dificulta el llenado de las cavidades cardíacas y, con el tiempo, remodela los ventrículos izquierdo y derecho”. De este modo, según ha enfatizado, existe “una clara interacción entre la enfermedad cardiaca y pulmonar. Comparten mecanismos fisiopatológicos y el tratamiento debe abordar ambas patologías, por lo que es importante realizar un abordaje multidisciplinar, que solo aportará beneficio a los pacientes”. Para el Dr. Joan B. Soriano, “la colaboración de neumólogos, cardiólogos, internistas y médicos de atención primaria es fundamental”.

En este plano, el Dr. Bartolomé Celli ha especificado que “todo paciente con EPOC deber ser evaluado en su dimensión cardiaca y recordar que el tratamiento de la EPOC puede redundar en mejoría de la función del corazón y sus consecuencias”. Según determina, “varios estudios poblacionales y de tratamiento para EPOC han demostrado que la causa más frecuente de muerte en pacientes con EPOC es cardiovascular. En un estudio clásico por Divo y colaboradores, se demostró que la insuficiencia cardiaca, las arritmias y la enfermedad coronaria aumentan el riesgo de muerte en pacientes con EPOC, independientemente del riesgo propio de la enfermedad. Es decir que en ellos se justifica mejorar la interacción entre las consecuencias de esa enfermedad y la función cardiovascular”.

Por su parte, el Dr. Soriano ha explicado que “ambas enfermedades tienen un gran impacto en la salud poblacional. Por ejemplo, en morbimortalidad, según el estándar de la OMS de los años de vida ajustados por discapacidad, la enfermedad cardiovascular representa el 15,1% y la EPOC el 4,3%. Es decir, ambas con el 19,4% explican casi una quinta parte del total de morbimortalidad en la salud poblacional de España”. Para el especialista, el abordaje del binomio EPOC-IC supone un reto a la vez que una oportunidad para el sistema sanitario: “por un lado, es un reto, porque son paradigma de enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento, el tabaco y el sedentarismo. Ambas sufren de infradiagnóstico y, por tanto, muchas personas no se tratan porque no han sido etiquetadas por el sistema sanitario. En el otro lado, son una oportunidad, ya que los síntomas de EPOC son a menudo inespecíficos e intercambiables de los cardiovasculares”.

El Dr. Baloira ha resaltado los resultados derivados del estudio CLAIM, que él mismo ha calificado como “totalmente diferente”. “Los neumólogos estamos habituados en EPOC a que se realicen estudios cuyos objetivos sean las exacerbaciones, la calidad de vida o la función pulmonar. Pero el estudio CLAIM ha evaluado una faceta totalmente diferente. Desde hace tiempo, se conoce que aproximadamente un tercio de los pacientes con EPOC fallecen por problemas cardiovasculares. El estudio CLAIM incide en este aspecto, al evaluar la insuficiencia cardíaca diastólica o fase de llenado del corazón, fundamentalmente el corazón izquierdo, en el paciente con EPOC”.

La broncodilatación, una solución ante la hiperinsuflación

En el apartado de tratamientos, los especialistas han abordado la eficacia y seguridad de la broncodilatación dual. Según ha indicado el Dr. Delgado, “los broncodilatadores modernos, usados de forma adecuada, son seguros y beneficiosos para los pacientes con enfermedad cardiológica compensada, incluso a la hora de reducir eventos cardiovasculares en pacientes con cardiopatía y enfermedad respiratoria simultáneamente”.

En este sentido, el Dr. Baloira explica que “se ha observado que, en pacientes poco sintomáticos, con una espirometría no demasiado alterada, se presenta ya un grado significativo hiperinsuflación. Sin embargo, la espirometría explora mal la hiperinsuflación, de modo que para identificarla en estos pacientes es preciso hacer otras pruebas, como la capacidad inspiratoria, que no se realiza de rutina en la mayoría de los centros. Es preciso hacer una evaluación precoz y adecuada de estos pacientes, pues si existe hiperinsuflación se beneficiarían notablemente de un doble tratamiento broncodilatador”. Asimismo, ha determinado que “el estudio CLAIM demuestra que, mediante el tratamiento combinado con dos broncodilatadores muy potentes, indacaterol/glicopirronio en muy poco tiempo, tan solo dos semanas, se incrementa un 10% el llenado cardíaco del paciente con EPOC. Son resultados muy buenos, que incluso a largo plazo podrían ser mejores”, ha finalizado.

Fuente Original: PrNoticias