Los meses de frío y la contaminación empeoran la gravedad de la EPOC

Los meses de frío y la contaminación atmosférica empeoran las exacerbaciones (aumentos transitorios de la gravedad) de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), según un estudio de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, que ha analizado una muestra de más 162.000 pacientes.

El estudio, publicado en la revista científica ‘PLOS ONE‘, ha demostrado que las exacerbaciones de la EPOC empeoran en los meses de frío debido a los principales contaminantes del aire, tras analizar una muestra de más de 162.000 pacientes que tuvieron que ser hospitalizados por una agudización de esta enfermedad respiratoria en el hospital de 2004 a 2013.

El trabajo también corrobora que la exposición al tabaco, ciertos puestos de trabajo, virus y bacterias, además de las condiciones climatológicas y los contaminantes del aire pueden conducir a una exacerbación y que las hospitalizaciones y la mortalidad por EPOC son más frecuentes en otoño e invierno y se relacionan con contaminantes como el NO2, PM10, O3 y CO

El primer autor del trabajo, el neumólogo Javier de Miguel-Díez, miembro de la SEPAR, presentará este estudio en unas jornadas que se celebrarán en Málaga los próximos días 22 y 23 de este mes.

Miguel-Díez ha explicado que la ciencia aún no comprende del todo cuáles son los mecanismos que conducen a una exacerbación de la EPOC después de una exposición a los contaminantes del aire.

Sin embargo, precisa que “aunque hay algunas hipótesis razonables, como que determinados gases, el dióxido de azufre, el ozono o el material particulado de más de 10 micras, pueden producir efectos deletéreos en las vías respiratorias, como aumentar la reactividad bronquial, estrés oxidativo en la vía aérea inducido por daño en el ADN, inflamación sistémica y pulmonar, amplificación de las infecciones virales y una reducción de la actividad ciliar de las vías aéreas”.

“También se sabe que el dióxido de sulfuro es un irritante respiratorio bien conocido, que puede causar broncoconstricción”, según Miguel-Díez.

El neumólogo ha aclarado que “los excesos de temperatura, tanto de frío como de calor, también se habían asociado a un exceso de morbilidad y mortalidad por exacerbaciones por EPOC, pero la asociación entre temperaturas y polución y sus efectos sobre la carga de enfermedad apenas se había estudiado y era necesario hacerlo”.

El estudio para comprobar la influencia de las bajas temperaturas y contaminantes del aire en un incremento de las exacerbaciones por EPOC en España se hizo asignando a los pacientes de la muestra diferentes datos sobre contaminantes como las partículas finas PM10 y gases contaminantes como el dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono(O3)y el monóxido de carbono (CO).

También cruzaron datos de humedad y temperatura obtenidos de 800 estaciones de meteorología de toda España y contabilizaron entre 2004 y 2013 un total de 162.338 hospitalizaciones por exacerbaciones por EPOC, con una edad media de los pacientes de 75,1 años.

El 83,5% eran hombres y las comorbilidades más frecuentes fueron la diabetes sin complicaciones, la insuficiencia cardíaca congestiva y la enfermedad renal.

Al analizar todos estos factores, observaron que las hospitalizaciones y la mortalidad por exacerbaciones de EPOC fueron más frecuentes en otoño e invierno y vieron una asociación significativa entre la temperatura, humedad, el O3, el CO, el material particulado mayor de 10µm o partículas PM10 y el dióxido de nitrógeno NO2 y los ingresos hospitalarios.

Otro hallazgo fue que el frío que había hasta tres semanas antes del momento de la hospitalización por una exacerbación por EPOC coincidía con una alta probabilidad de morir en el hospital.

Asimismo, otros factores que se relacionaron con mayor mortalidad intrahospitalaria fueron los contaminantes NO2, PM10, O3 y CO.

“La conclusión de nuestro estudio es clara: La epidemiología de los ingresos hospitalarios por una exacerbación de la EPOC se vio afectada negativamente por factores climatológicos de mayor frío la exposición a corto plazo de contaminantes del aire como NO2, PM10, O3 y CO”, ha resumido Miguel-Díez.

Fuente Original: laVanguardia