La mitad de los pacientes con EPOC son diagnosticados entre los 35 y los 50 años

Aunque la EPOC se suele diagnosticar a partir de los 60 años de promedio, podemos afirmar que un 50% de las personas que la padecen son más jóvenes, tienen entre 35 y 50 años”.

“Al buscar la EPOC (siglas que responden a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, patología íntimamente relacionada con el consumo de tabaco ) antes, nos estamos dando cuenta de que también afecta a personas más jóvenes, a pacientes que tuvieron un pobre desarrollo pulmonar en su infancia por diversas causas que se vio agravado por el hecho de empezar a fumar en su juventud.

Así, aunque la EPOC se suele diagnosticar a partir de los 60 años de promedio, podemos afirmar que un 50% de las personas que la padecen son más jóvenes, tienen entre 35 y 50 años”.

Quien suscribe esta declaración es el neumólogo de Son Espases Borja García-Cosío, a la sazón también director de investigación del hospital de referencia y coordinador en Balears de la estrategia contra esta enfermedad pulmonar  que afectaría a un 10% de la población de las islas, a más de cien mil personas.

“Estas personas debutan antes con la enfermedad por causas diversas. Porque tuvieron un historial médico en su etapa infantil con ingresos hospitalarios por causas respiratorias; porque su madre fumaba durante el embarazo y tuvieron un pobre desarrollo pulmonar que, más tarde, cuando empezaron a fumar ellos se agravó o sencillamente porque padecieron problemas alérgicos siendo niños y más tarde no se sustrajeron al vicio de fumar”, detalla el especialista.

Todas estas causas se han reflejado en un estudio que ha concluido que la mitad de los enfermos diagnosticados con EPOC tiene edades comprendidas entre los 35 y los 50 años y lo son por un pobre desarrollo pulmonar en su infancia que se ha visto agravado por fumar. Lo que sí quiere recalcar el doctor García-Cosío, lanzando un mensaje de esperanza a estos pacientes jóvenes es que “cuanto antes dejen de fumar, mejor pronóstico y evolución de su enfermedad tendrán”. Aunque también les pone los pies sobre la tierra añadiendo que, eso sí, nunca recuperarán su capacidad pulmonar perdida al cien por cien.

Por eso anima a la población en general a realizarse espirometrías ante el menor síntoma preocupante con el objeto de detectar lo más precozmente posible la enfermedad. “Las espirometrías (test que permite de forma sencilla cómo está la función pulmonar de una persona respirando a través de un tubo que mide el flujo aéreo) son una prueba fácil que cualquiera puede realizarse en su centro de salud. Y yo animaría a hacérsela, por ejemplo, a toda mujer fumadora que se haya dado cuenta de que se cansa más de lo habitual con cualquier actividad física cotidiana”, aconseja el neumólogo.

De esta manera evitará los serios problemas e invalideces que acompañan a esta enfermedad. Como que se necesite oxígeno para respirar de por vida. O que precise de más hospitalizaciones en las èpocas en la que el virus gripal campa a sus anchas. O que, a consecuencia de estos empeoramientos puntuales, fallezca a una edad más temprana.

Para terminar, el doctor García-Cosio acaba realizando el perfil tipo de una persona que acabará padeciendo EPOCUn fumador que ha comenzado a hacerlo muy tempranamente, en torno a los 15 años, que ha fumado un paquete diario hasta los 60 y que se agota subiendo las escaleras de un solo piso. Una persona que se resfría más a menudo y a la que las gripes tardan más en curársele. Una persona que terminará teniendo problemas graves para respirar con normalidad y que tendrá que ser ingresado en un hospital.

Autor: I. Olaizola

Fuente Original: DiariodeMallorca