“Entre el 15 y el 25 por ciento de los fumadores acabará desarrollando EPOC”

Madre fumando

Según la OMS, el tabaquismo mata cada año a casi seis millones de personas, de las que más de 600.000 son no fumadores que mueren por respirar humo ajeno.

En 2030, se estima que las muertes aumentarán a ocho millones. Con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre las drásticas consecuencias del consumo de tabaco, cada 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco.

El tabaquismo es una enfermedad crónica, adictiva y recidivante y la principal causa de muerte prevenible en países desarrollados. Además, es el principal factor de riesgo de los cánceres de pulmón, de laringe, de faringe y de esófago, así como de las enfermedades pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y vascular periférica.

Según afirma el doctor Jesús Peñas del Bustillo, neumólogo de Quirónsalud Sagrado Corazón, las enfermedades respiratorias son la tercera causa de muerte en España y su constante incremento las sitúa como un paradigma de cronicidad. Pese a ello, sólo el 17 por ciento de la población española sabe qué es la EPOC.

Y es que, como apunta, el 73 por ciento de los pacientes que sufren EPOC está sin diagnosticar. Se trata, por tanto, de una patología infradiagnosticada, poco conocida para la población general, pero que, a la vez, genera elevadas tasas de ingresos hospitalarios y frecuentación de los servicios sanitarios.

No obstante, esta enfermedad es fácilmente detectable con la realización de pruebas espirométricas que miden la cantidad de aire alojable en los pulmones y la rapidez con la que éste se expulsa. La prueba es indolora e inocua.

El especialista insiste en que “se trata de una enfermedad potencialmente mortal, pero tratable, si bien tanto el pronóstico como el tratamiento vendrán supeditados a la gravedad o intensidad de la enfermedad en el momento del diagnóstico”, de ahí la importancia de diagnosticarla de forma temprana, concluye el doctor.

Por su parte, el doctor Domingo García Aguilar, neumólogo de Quirónsalud Infanta Luisa, añade que “el tabaco disminuye la esperanza de vida de las personas fumadoras en diez años con respecto a la de las no fumadoras”. La edad a la que se abandona el hábito también es importante. Cuanto antes se abandone el tabaquismo, mayor es la esperanza de vida”.

Asimismo, García Aguilar destaca que cada vez se ven más jóvenes que, a edades muy precoces, comienzan con el hábito de fumar, movidos por las modas, como el tabaco de liar, que es igual de perjudicial para la salud que el convencional. “Este mal hábito desembocará en un incremento de cáncer de pulmón y de enfermos respiratorios crónicos en el futuro”, asevera el neumólogo, quien incide en “entre el 15 y el 25 por ciento de los fumadores acabará desarrollando EPOC”.

Fuente Original: laRazon