El coche, el lugar más dañino para los fumadores pasivos. Proyecto TackSHS

La exposición al humo en el vehículo de un consumidor de tabaco es 15 veces mayor que en una terraza

Las cifras no dejan lugar a dudas. Estar en el interior de un coche mientras un fumador se echa un pitillo tiene un impacto muy alto en la salud de los no fumadores: el nivel de nicotina en el ambiente es de los más elevados encontrados en el quehacer diario de un ciudadano: 21,4 microgramos por metro cúbico de aire.

¿Qué significa? Pues que el que viaja con un fumador respira más nicotina que la que inspira, por ejemplo, cuando está en una terraza semicerrada tomando un café junto a un consumidor de tabaco o en casa de un fumador. Sólo se puede comparar con los niveles que alcanzaban las discotecas a altas horas de la madrugada cuando se podía fumar, antes de que entraran en vigor las leyes del 2005 y del 2010.

Así lo indica un ambicioso estudio financiado por la Unión Europea proyecto TackSHS–, dirigido por el doctor Esteve Fernández, director de la Unidad de Control del Tabaco del Institut Català d’Oncologia, y que esta mañana ha sido presentado en el Parlamento Europeo. Este proyecto, en el que han participado 12 países, se centra en evaluar la exposición al humo ambiental del tabaco de los fumadores pasivos, especialmente en los lugares en los que aún no hay regulación al respecto o, si la hay, es tan poco clara que al final no se cumple.

Este estudio, que ha durado cuatro años, deja claro varios puntos. Primero, que fumar en el coche daña la salud de los no fumadores, especialmente de los niños y de los pacientes con enfermedades pulmonares. Pero también que el consumo de tabaco en el hogar es muy dañino. Según las investigaciones realizadas por María José López, de la Agència de Salut Pública de Barcelona, se ha detectado nicotina en el 93% de los hogares de personas fumadoras (independientemente de si fuman o no en su interior) y que en esas casas en las que se permite consumir tabaco los niveles registrados son 20 veces superiores a los de aquellos que no fuman en su interior.

“El gran problema es que en el hogar hay niños, mayores, personas con asma, embarazadas…que están constantemente expuestas a la nicotina”, señala López. El proyecto TackSHS ha evaluado que acabar con el hábito de fumar en el hogar supondría un ahorro de 200 millones de euros en cuatro años en costes sanitarios.

¿Y las terrazas? Los resultados de esta investigación, que ha recibido una financiación de 3 millones de euros de las arcas europeas, deja claro con datos que en más del 90% de las terrazas con algún tipo de cierre se ha detectado nicotina en el aire, más nivel cuanto más cerrada está, y, especialmente por la noche.

¿Qué conclusiones sacan los expertos de estos datos? Según Esteve Fernández, que “las legislaciones parciales no funcionan. Empezar a decir que si la terraza tiene un lado o dos, si tiene techo…no funciona. Ocurrió con la ley del 2005, que permitía fumar en espacios reservados para ello si el local tenía unos metros determinados, y al final hubo de reformarla y prohibir fumar en todos los espacios públicos cerrados”.

Con todos estos datos, los investigadores han acudido al Parlamento Europeo con un conjunto de recomendaciones. En primer lugar, piden que se prohiba fumar en todos los vehículos y en las terrazas.

También reclaman que se potencien las inspecciones para impedir que se fume en espacios ya protegidos (en el caso de la legislación española), como los parques infantiles (donde también se ha detectado nicotina) y en la puerta de los colegios.

Otra de las peticiones es que se intensifiquen las campañas de concienciación e información para que los ciudadanos sean conscientes de los problemas del consumo pasivo de tabaco, por ejemplo, en los hogares.

“Hay que proteger la salud de los no fumadores, especialmente de los más vulnerables, los niños, los mayores y los enfermos pulmonares y de corazón”, señala el doctor Fernández.

Y, por supuesto, plantean subir el precio del tabaco (sea del tipo que sea), que es el instrumento más efectivo para dejar de fumar.

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Fuente Original: laVanguardia