Este sitio web está dirigido exclusivamente al profesional sanitario facultado para prescribir o dispensar medicamentos en España - Última actualización 03/2021

Editorial

Monitorización de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica a domicilio: ¿es posible?

Monitorización de la EPOC a domicilio: ¿es posible?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una afección caracterizada por una limitación no completamente reversible al flujo aéreo con elevada prevalencia, que aumenta con la edad y con una importante morbimortalidad asociada. Se asocia con un elevado riesgo de discapacidad y un alto uso de los recursos sanitarios1, derivado fundamentalmente de las exacerbaciones de la enfermedad (AEPOC) y la prescripción farmacológica.

En términos generales, la telemedicina consiste en la provisión de servicios médicos a distancia, usando procedimientos electrónicos y de telecomunicaciones. Inicialmente se asociaba a la práctica médica realizada a distancia como única forma de vencer las barreras geográficas. El desarrollo, la integración y la convergencia de las diferentes tecnologías de la comunicación (telefonía, radio, televisión, fibra óptica, etc.), así como el espectacular desarrollo de Internet, han dado lugar a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Dentro de la telemedicina se incluyen dos vertientes:

a) la teleconsulta- telediagnóstico:

que aporta la capacidad de realizar consultas remotas entre pacientes y facultativo o entre diferentes facultativos para la elaboración de un diagnóstico común

b) la telemonitorización-teleasistencia:

que permite conocer y realizar un seguimiento a distancia de la situación de un paciente y de sus parámetros vitales y de esta manera aportar asistencia a los pacientes en su entorno habitual.

La telemonitorización de pacientes con EPOC se ha basado en el envío de sus síntomas y de variables fisiológicas buscando identificar y tratar de una manera precoz las exacerbaciones y evitar así los ingresos hospitalarios por este motivo. Recientemente también se han incorporado tecnologías de reconocimiento de movimientos, como Kinect® o Wii®, para promover y supervisar la actividad física de los pacientes.

A pesar de que los diferentes gobiernos han comenzado a promover la telemonitorización como un modo para detectar y tratar las AEPOC con la idea de reducir el uso de recursos sanitarios, la evidencia científica disponible hasta la fecha no es fuerte y se basa fundamentalmente en estudios de usabilidad y estudios no aleatorizados. Recientemente se han publicado tres revisiones sistemáticas del tema. Todas ellas sugieren efectos beneficiosos, con reducción de los ingresos hospitalarios (entre el 20 % y el 40 %) y de las visitas a urgencias (entre el 20 % y el 50 %) y, en menor medida, con aumento en la calidad de vida y descenso de la mortalidad2.

Sin embargo, todas concluyen que no hay suficiente evidencia para obtener conclusiones sobre el coste-efectividad de estas acciones. Las revisiones sobre teleasistencia presentan dos limitaciones mayores: por un lado, la heterogeneidad de las intervenciones (desde seguimiento mediante simples llamadas telefónicas a monitorización sofisticada de síntomas y medidas fisiológicas), y por otro, la dificultad para diferenciar si el efecto conseguido es debido a la telemonitorización en si o al soporte adicional añadido, como el papel de las enfermeras especializadas en neumología.

Próximamente se publicarán los resultados de dos estudios sobre telemedicina. El primero de ellos, el Whole System Demonstrator (WSD), es el mayor estudio aleatorizado llevado a cabo en telemedicina, y en una muestra heterogénea de pacientes con diabetes, EPOC e insuficiencia cardíaca ha demostrado una reducción significativa en la mortalidad y significativas, aunque modestas, mejoras en otros parámetros como la reducción en los ingresos hospitalarios3. En breve se publicarán los resultados específicos de los pacientes con EPOC.

El otro estudio es el Telescot trial, llevado a cabo en Escocia y que se ha completado recientemente.

Los avances tecnológicos, por novedosos y deslumbrantes que puedan ser, no constituyen más que una herramienta y como tal debe tenerse en cuenta la valoración de las personas implicadas.

Desde el punto de vista de los pacientes con EPOC4, distintos estudios cualitativos han puesto de manifiesto que estos se muestran positivos sobre la tecnología, ya que perciben que les capacita para reconocer más precozmente las exacerbaciones y les mejora el control de la enfermedad. El principal motivo para no querer participar en los estudios suele ser el miedo a perder autonomía. Por otro lado, los clínicos participantes en estos estudios se muestran preocupados por las alarmas que no acarrean una respuesta clínica, por el sobretratamiento y por la sobrecarga de trabajo5.

En conclusión, podemos afirmar que la telemonitorización tiene el potencial para mejorar la práctica clínica en pacientes con EPOC.

La evidencia a día de hoy sugiere que la telemedicina es factible y bien aceptada por estos pacientes y los clínicos implicados.

Sin embargo, son necesarios estudios más robustos y meticulosos para demostrar la eficacia de la telemedicina en la reducción de la utilización de recursos y los costes, y en la mejora de la calidad de vida de los pacientes con EPOC.

Bibliografía

Rabe KF, Hurd S, Anzueto A, Barnes PJ, Buist SA, Calverley P, et al. Global strategy for the diagnosis, management, and prevention of chronic obstructive pulmonary disease: GOLD executive summary. Am J Respir Crit Care Med. 2007; 176:532-55.

2. McLean S, Nurmatov U, Liu JLY, Pagliari C, Car J, Sheikh A. Telehealthcare for chronic obstructive pulmonary disease. Cochrane Database Syst Rev. 2011;CD007718.

3. Steventon A, Bardsley M, Billings J, Dixon J, Doll H, Hirani S, et al. Effect of telehealth on use of secondary care and mortality: findings from the Whole System Demonstrator cluster randomised trial. BMJ. 2012;344:e3874.

4. Fairbrother P, Pinnock H, Hanley J, McCloughan L, Sheikh A, Pagliari C, et al.; TELESCOT programme team. Continuity, but at what cost? The impact of telemonitoring COPD on continuities of care: a qualitative study. Prim Care Respir J. 2012;21:322-8.

5. Ure J, Pinnock H, Hanley J, Kidd G, McCall Smith E, Tarling A, et al. Piloting telemonitoring in COPD: a mixed methods exploration of issues in design and implementation. Prim Care Respir J. 2012;12:57-64.

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