Contaminación y tabaco, los enemigos de la EPOC

imagen contaminación alta barcelona.

El hábito tabáquico lastra la enfermedad pulmonar, mientras los expertos buscan herramientas para mejorar la calidad de vida

Ahogarse, toser, tener carraspera… Y perder capacidad para hacer cosas, porque los pulmones poco a poco «van perdiendo fuelle». Detrás de estos síntomas tan inespecíficos y comunes se esconde la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, más conocida como EPOC, que se estima que en España sufran entre dos y tres millones de personas, aunque sólo tiene diagnóstico un 20%, según datos preliminares del estudio EPI-SCAN II (el mayor estudiode EPOC realizado en España), de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Y a esto hay que añadir que debido a la inespecificidad de las manifestaciones de la EPOC, un 70% de ellas aún no lo sabe, ni sospecha que la sufre. Además, según el informe de «Lancet Global Burden of Disease 2017», la enfermedad ya es la segunda causa de muerte en todo el mundo, ya que representa el 5,36% del total, y justo después de la cardiopatía isquémica.

Germán Peces-Barba Romero, vicepresidente Neumólogo de Separ y jefe asociado del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de la Fundación Jiménez Díaz en Madrid, que participó esta semana en la jornada «#Inspira EPOC, los nuevos y viejos enemigos: tabaco y contaminación», promovido por Philips con motivo del día mundial, expuso que «la EPOC es una enfermedad que se puede prevenir evitando hábitos no saludables y con un diagnóstico precoz». Además, manifestó que «las cifras de prevalencia de la enfermedad son similares a las de Europa».

Junto a él, los otros ponentes del evento, Isabel Urrutia Landa, coordinadora del Área de Enfermedades Respiratorias de Origen Ocupacional y Medioambiental (EROM), responsable de la Unidad de Asma del Hospital de Galdakao-Usansolo, y, Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de Separ y director de la Unidad Especializada en Tabaquismo de la Comunidad de Madrid, analizaron la situación de esta patología respiratoria, su casuística y abordajes terapéuticos óptimos para elevar la calidad de vida de los pacientes.

En este sentido, Urrutia Landa apuntó que el 36,4% de los españoles respira aire contaminado. «La polución y sus efectos agravan de forma significativa los síntomas de los pacientes que sufren EPOC», añadió la coordinadora de EROM.

Antes, la EPOC era más frecuente en los hombres. Sin embargo, debido a que el índice de tabaquismo en los países de ingresos altos es similar entre hombres y mujeres y a que, en los países de ingresos bajos, las mujeres suelen estar más expuestas al aire contaminado de interiores (procedente de los combustibles sólidos utilizados para la cocina y la calefacción), la enfermedad afecta hoy casi por igual a ambos sexos.

El tabaco es el auténtico talón de Aquiles de la patología

Su consumo supone uno de los principales factores de riesgo de la EPOC. Hasta el 80-85% de los pacientes padece la enfermedad por haber sido fumador. Y no hay que olvidar que hasta un 40-55% de los pacientes diagnosticados continúa fumando y, además, padece una fuerte adicción debido a la nicotina, haciéndoles muy difícil el abandono del tabaco sin un tratamiento adecuado.

«Los fumadores que desarrollan EPOC tienen un especial patrón de inhalación, fuman más cigarillos al día y tienen más alto grado de dependencia física por la nicotina», señaló Jiménez-Ruiz. Además, como apuntó Peces-Barba, los datos corroboran que «ha venido para quedarse», «parece que está habiendo un incremento de la prevalencia en España, desde el 9% que teníamos en los últimos 20 años hasta el 12% que hemos detectado en la última encuesta a la población general».

Dado que la EPOC no se cura, son el tratamiento farmacológico y la fisioterapia las herramientas que pueden aliviar los síntomas, mejorar la capacidad de ejercicio y la calidad de vida y reducir el riesgo de muerte. «No debemos olvidar que los pacientes de EPOC deben vacunarse de la gripe», aseguró el presidente de Separ. La disponibilidad de opciones diagnósticas y terapéuticas para la EPOC varía según los recursos. La OMS ha publicado unas directrices con recomendaciones específicas para el tratamiento de esta enfermedad en la atención primaria en entornos con pocos recursos. En algunos casos, el tratamiento con corticosteroides inhalados es también beneficioso. Además, Germán Peces-Barba subrayó que «las asociaciones de pacientes son necesarias y ayudan a que las personas que sufren EPOC no estén estigmatizadas».

Autora: Pilar Pérez

Fuente Original: laRazón