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La tele-espirometría es tan válida como la espirometría presencial.

El CIBER de Enfermedades Respiratorias y el Servicio de Neumología del Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres han desarrollado la la espirometría telemática on line: el técnico estaba en el hospital y el paciente en un lugar remoto. Al comparar el procedimiento con la espirometria presencial 260 pacientes de hospital , el trabajo confirma que son equivalentes y que esta espirometría telemática podría integrarse facilmente en las intranet de los servicios de salud.

La espirometría es una prueba básica para la evaluación respiratoria, que mide los litros de capacidad respiratoria y la velocidad con la que se expulsa el aire, estimando una parte del funcionamiento del sistema respiratorio. Es especialmente util en enfermedades como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el asma bronquial. En su desarrollo el técnico pide al paciente que inspire y espire lo más rápidamente posible y hasta que no tenga más aire en una sola maniobra, aunque esta se repite en una o varias ocasiones más hasta elegir la óptima.

La espirometría on line se realiza de igual forma que la presencial y el técnico dirige igualmente la prueba pero a distancia, utilizando un ordenador para visualizar en tiempo real el desarrollo de la espirometria y otro para una video-conferencia (con una webcam básica) para la comunicación.

En el lado del paciente es necesario igualente una video-conferencia y el espirómetro. El ancho de banda requerido es solamente de 0,5 Mb. El coste adicional es bajo ya que la mayoria de requerimientos están ya presentes en hospitales y centros de salud y el principal ahorro es evitar traslados de pacientes.

 Integrar las espirometrías en los centros de atención primaria

Debido a la gran utilidad y bajo coste de las espirometrías, deberían realizarse, además de en los hospitales, en los centros de salud. Sin embargo, la mayoria de estudios realizados en atención primaria, tanto en nuestro país como en otros, demuestran que la calidad de la prueba es más baja en comparación con la practicada en los hospitales, existiendo además un uso muy bajo de esta herrramienta en los centros de salud.

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Telemedicina: una herramienta que ayuda a mejorar la calidad de la espirometría forzada.

La implantación de un programa de telemedicina mejora la calidad de la prueba de espirometría forzada en los centros de Atención Primaria.

El equipo multidisciplinario coordinado por el D.U.E Felip Burgos del Hospital Clínic de Barcelona han publicado recientemente en la revista European Respiratory Journal el trabajo Telemedicine enhances quality of forced spirometry in primary care. Donde han conseguido una mejora en la calidad de la espirometría forzada con la utilización de herramientas telemáticas.

La espirometría forzada es la prueba básica para el diagnóstico y la estimación del pronóstico de las personas con enfermedades respiratorias y es muy útil para la monitorización de patologías altamente prevalentes como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). La generalización del uso de la espirometría forzada en atención primaria constituye una prioridad a nivel mundial.

La EF es una prueba sencilla en la que el paciente efectúa maniobras de espiración máxima y sostenida con la ayuda de un profesional sanitario. El profesional, además de conseguir una buena colaboración del paciente, debe evaluar la calidad de la prueba. Estudios publicados en la literatura demuestran que existe una baja calidad de la prueba, especialmente debido a la rotación de personal, al escaso número de EF realizadas y a la falta de formación de los profesionales. Si la calidad de la espirometría forzada no es la adecuada, puede ocasionar problemas en la interpretación

Se trata de un estudio multicéntrico y controlado realizado en los años 2007-8 donde participaron 5 hospitales y 18 Centros de Atención Primaria de Barcelona, Caceres, Vic, Bilbao, Badalona (12 intervención y 6 controles). Se desarrolló una plataforma tecnología que permitió el control de calidad de la espirometría forzada vía web en la que los centros de referencia (Hospitales) efectuaban teleasistencia a los profesionales de los centros de salud (personal de enfermería) y disponía además de material educativo y de las guías clínicas como material de soporte. El estudio tuvo una duración de 12 meses.

Todas, las 34 enfermeras/os de Atención Primaria que participaron en el estudio, recibieron un curso reglado presencial sobre la espirometría forzada. Los dos grupos (intervención y control) dispusieron de la plataforma para la realización de la espirometría forzada y disponían de los materiales educativos. Además el grupo intervención tuvo la posibilidad de recibir asistencia remota por parte de los profesionales de los centros hospitalarios (laboratorio de función pulmonar) para solucionar problemas y/o aclarar dudas con el objetivo de conseguir una espirometría forzada de calidad. A los 12 meses de seguimiento, se compararon las espirometría forzadarealizadas en los dos grupos.

Se evaluaron un total de 3.383 espirometrías (grupo intervención) y 1.198 (grupo control). El grupo intervención (soporte de los profesionales vía online) presentaron, a lo largo del estudio, un mayor porcentaje de espirometrías de alta calidad (72%), mientras que los centros de salud control presentaron una reducción significativa de la calidad durante el estudio. El grado de satisfacción de los profesionales de la salud fue más alto en el grupo intervención.

Los autores concluyen que con este modelo pueden conseguirse en Atención Primaria porcentajes de espirometría forzada de alta calidad similares a los que se obtienen en laboratorios especializados. Además, la aplicación en web proporciona formación continuada y puede constituir un elemento de soporte a la interpretación de la prueba.

Los resultados del estudio soportan una vez más la necesidad del trabajo conjunto entre niveles asistenciales y el papel de las herramientas telemática como soporte a los profesionales para una mejor calidad de las intervenciones.

Autora: Carmen Hernández

Via: Forumclinic

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La hospitalización a domicilio en casos de EPOC agudizado es coste-efectiva.

Este dispositivo asistencial favorece el desarrollo de las medidas de educación sanitaria, lo que contribuye a reducir las exacerbaciones.

Sandra Melgarejo

El personal de Enfermería tiene un papel importante en la elaboración y puesta en marcha de nuevos modelos de atención al paciente que dinamicen el sistema sanitario, con el objetivo de “rentabilizar al máximo las inversiones, de manera que los recursos disponibles lleguen al mayor número de pacientes”, tal y como ha señalado Ana Martínez, diplomada universitaria de Enfermería del Servicio de Neumología del Hospital de La Princesa de Madrid, durante la jornada ‘Reorientación del Sistema Sanitario ante el reto de la Cronicidad’, organizada por el centro madrileño.

En el caso de las exacerbaciones de la EPOC, los gastos sanitarios están “íntimamente ligados al ingreso hospitalario”, lo que ha hecho que los profesionales sanitarios se hayan planteado “alternativas a la hospitalización convencional que aligeren la sobrecarga asistencial”. Uno de estos nuevos dispositivos asistenciales es la hospitalización a domicilio que, según Martínez, “se define como el tratamiento de un paciente con la misma complejidad, intensidad y duración, sin los cuales hubiera sido necesaria su estancia en el hospital”.

En este sentido, los objetivos delPrograma de alta precoz del paciente con EPOC agudizado’ (Paper) del Servicio de Neurología de La Princesa son “reducir la hospitalización por exacerbación de EPOC; aprovechar mejor los recursos sanitarios; mejorar la calidad de vida de los pacientes atendiéndoles en un entorno más favorable; potenciar la autonomía funcional y la independencia sociofamiliar; disminuir los riesgos de iatrogenia, y proporcionar cuidados propios de la exacerbación”, detalla la enfermera.

Martínez destaca que, además de “ganar en efectividad”, el programa Paper favorece un “mayor desarrollo de las medidas de educación sanitaria, lo que contribuye a reducir las exacerbaciones”. Así, los pacientes aprenden a “manejar mejor su enfermedad; participar activamente en su plan de cuidados; adquirir hábitos saludables; valorar su estado nutricional; abandonar el hábito tabáquico, y mejorar la adherencia a los fármacos”. La enfermera asegura que el programa de alta precoz es “coste-efectivo” y que cuenta con “un amplio apoyo de los pacientes”.

Via: publicaciónmedica

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Más de 21.000 onubenses padecen EPOC

Esta enfermedad causa cada año en España más de 18.000 muertes (2.500 en Andalucía) ocho veces más que los accidentes de tráfico.

Distinguir a los pacientes de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) de pacientes con otras patologías respiratorias, saber cómo abordar terapéuticamente esta enfermedad y conocer las novedades en los tratamientos. Éste ha sido el objetivo fundamental de la jornada formativa sobre Actualización en EPOC que ha tenido lugar este mediodía en la sede del Colegio de Farmacéuticos de Huelva, y en la que han participado más de 50 farmacéuticos de la provincia.

De la mano de Juan Morales Herrera, asesor médico de GSK, los participantes han hecho un recorrido por los datos más significativos que arrojan las estadísticas sobre esta enfermedad, así como de las principales causas y factores que determinan su progresión. Y es que la EPOC no es curable, pero un tratamiento adecuado puede retrasar su progresión, así como sus síntomas más frecuentes, entre los que se encuentra la disnea (falta de aire), la expectoración anormal y la tos crónica. Síntomas que pueden llegar a hacer difíciles actividades cotidianas del paciente, como subir unos cuantos escalones o llevar una maleta.

Esta enfermedad causa cada año en España más de 18.000 muertes (2.500 en Andalucía) ocho veces más que los accidentes de tráfico. Eso quiere decir que se cobra, cada día, en nuestro país, 50 víctimas (siete personas en Andalucía). Constituye la cuarta causa más frecuente de muerte tras el cáncer, la cardiopatía isquémica y las enfermedades cerebrovasculares. Pero puede considerarse la primera causa de muerte evitable, ya que está asociada al tabaco. Además, de entre todas las enfermedades anteriormente citadas, sólo la EPOC sigue incrementando su mortalidad y se prevé que en el 2020 será la tercera causa de muerte.

Asimismo, constituye, junto con el cáncer de pulmón, la enfermedad respiratoria de mayor prevalencia y mortalidad, y se estima que la sufren más de dos millones de personas en nuestro país y 350.000 en Andalucía. En la provincia de Huelva, se estiman que la padecen más de 21.000 ciudadanos.

Aunque tradicionalmente ha sido una enfermedad más asociada al sexo masculino, a día de hoy su prevalencia es prácticamente igual en hombres y mujeres. Esto se debe fundamentalmente al aumento del consumo de tabaco entre las mujeres de los países desarrollados y al mayor riesgo de exposición a la contaminación del aire de interiores (por ejemplo, la derivada de la utilización de combustibles sólidos en la cocina y calefacción) entre las mujeres de los países de bajos ingresos.

Via: noticiadesaludblogspot

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El Hospital de la Princesa desarrolla programas específicos para el paciente crónico.


Madrid, de enero de 2012.- Las enfermedades crónicas son actualmente la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo y suponen la parte más importante del gasto sanitario.

De hecho se calcula que en torno al 80% del gasto sanitario está producido por estas enfermedades. A partir de los 65 años se estima que cada persona sufre una media de 2,8 problemas o enfermedades crónicas, alcanzando un promedio de 3,23 en los mayores de 75 años, según datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2006, última encuesta disponible de estas características.

El envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de estas patologías en los últimos años hacen necesario un cambio en los sistemas sanitarios y más en concreto una estrategia común para el abordaje de la cronicidad en España que suponga un avance en la mejora de la calidad de vida de estos pacientes.

El Hospital Universitario de La Princesa, junto con su Instituto de Investigación sanitaria y con la colaboración de la compañía MSD, conscientes de esta cuestión, han organizado la jornada titulada Reorientación del Sistema Sanitario ante el reto de la Cronicidad. Esta iniciativa, que ha partido de varios servicios del centro como son Medicina Interna, Reumatología, Neumología, Nefrología, Neurología y UCI, tiene como objetivo revisar experiencias y herramientas que ya se están llevando a cabo en el centro y plantear futuros proyectos.

Programas multidisciplinares para el paciente crónico

En el encuentro, que ha sido inaugurado por la Viceconsejera de Asistencia Sanitaria Patricia Flores, en presencia del director gerente Miguel Ángel Andrés, se han puesto de relieve las experiencias realizadas en él, como son el manejo del paciente pluripatológico o la prevención sobre los principales factores de riesgo del Servicio de Medicina Interna; el tratamiento integral del paciente con enfermedad crónica avanzada del servicio de Nefrología; el programa de alta precoz del paciente con EPOC del Servicio de Neumología; las iniciativas en enfermedades neurológicas del Servicio de Neurología; la terapia ocupacional y el control del dolor en artritis reumatoide en el de Reumatología; la de prevención secundaria de enfermedad cardiovascular del servicio de Medicina Interna; o el Autocuidado del paciente desarrollado por expertos de la Unidad de Cuidados Intensivos.

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800 muertes cada año en el País Vasco

Fumador habitual con dificultades para respirar, tos persistente y expectoraciones. Estos son tres indicios para sospechar que una persona puede sufrir EPOC.

Se debe acudir al médico y hacer una sencilla prueba -espirometría- para medir el flujo del aire en los pulmones. Alrededor del 10% de la población fumadora entre 40 y 80 años ha desarrollado esta enfermedad, aunque sean muchos los que no la tienen diagnosticada. «Es más habitual entre los hombres, pero está aumentando el porcentaje de mujeres debido al consumo de tabaco», explica el neumólogo Cristóbal Esteban.

Los expertos señalan a los cigarrillos como la causa de la inmensa mayoría de los casos de EPOC. Pese a ello, el 21% de los afectados sigue fumando. La obstrucción crónica del sistema respiratorio no solo merma la calidad de vida de quien la sufre -la mitad depende de una bombona de oxígeno-, sino que puede acarrear la muerte -800 anuales en el País Vasco- cuando no se toman medidas a tiempo. La primera: dejar el tabaco.

Desde hace un año, el hospital de Galdakao desarrolla un programa pionero de control diario de enfermos de EPOC, en el que participan activamente la enfermería y el médico de cabecera. «Son pacientes severos que han tenido muchos ingresos. Se trata de hacerles un seguimiento muy de cerca, para evitar recaídas. Se trata de promover el autocuidado», explica Esteban.

Via: elcorreo

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Nuevos tratamientos de enfisema pulmonar evitan la cirugía

Los broncoscópicos han demostrado una mejora de la función respiratoria.

Tradicionalmente la única alternativa para los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) con atrapamiento severo, lo que conocemos como enfisema pulmonar, era pasar por una cirugía de reducción pulmonar, que minimizaba la acumulación de aire retenida en este órgano. El problema, además del alto coste para el sistema, es que se trataba de un tratamiento muy agresivo, con una importante morbilidad y que, además, demostró que al cabo del tiempo el paciente volvía a padecer los mismos síntomas. Hace unos cinco años el panorama mejoró con la aparición de los llamados tratamientos broncoscópicos.

La Fundación Jiménez Díaz es el único centro español en el que se realizan todos los tratamientos integrales para los enfermos de EPOC. Javier Flandes, jefe de la unidad de broncoscopias de este centro, explica que “ahora mismo las principales alternativas son las válvulas y los pegamentos biológicos, o también llamado espuma selladora”. Ambos tienen como objetivo reducir el volumen muerto residual del pulmón, con lo que se consigue mejorar la función respiratoria. “Las válvulas se colocan en los segmentos pulmonares que tengan peor función- aclara Flandes- mientras que los pegamentos biológicos consisten en inyectar una espuma que reduce el volumen y produce una fibrosis y una retracción del parénquima pulmonar.” Al revisar los resultados se ha observado que tras poner válvulas endobronquiales en un grupo importante de pacientes no se producen mejorías. Esto se debe a que “entre un tercio y un 50% de los pacientes tienen comunicaciones entre los lóbulos, de manera que, pese a disponer de la válvula, entra aire por una comunicación del lóbulo y la hace ineficaz”. Para estos casos es más recomendable el uso de la espuma selladora, en la que no importa si se produce comunicación colateral, aunque no puede ser retirada en caso de que el paciente empeore, cosa que sí es posible con las válvulas.

“Las válvulas y los pegamentos biológicos tienen como objetivo reducir el volumen muerto residual del pulmón”

Por todo ello, las recomendaciones actuales son que, antes de decidir el tratamiento adecuado, se debe realizar estudios de circulación lateral entre lóbulos. “Estamos comenzando, aún estamos aprendiendo- matiza este experto-, pero el avance se encamina a una mejor selección del paciente y un tratamiento individualizado”. Estos tratamientos, pese a ser más baratos que la cirugía, siguen siendo costosos, unos 15.000 euros por paciente, de manera que su utilización está destinada a casos muy concretos. Además, “es muy importante que el tratamiento se realice siempre en unidades especializadas porque es un proceso multimodal”. En la unidad de broncoscopias de la Fundación Jiménez Díaz ya se han tratado a más de 20 pacientes con una mejoría clínica superior al 50%.

La ciencia, como siempre, sigue avanzando. Ahora mismo se están desarrollando nuevos tratamientos, aún pendientes de aprobación, como el de vapor a altas temperaturas que provoca una fibrosis en un segmento pulmonar, o la implantación de coils (espirales) metálicos en el pulmón que producen una retracción del mismo.

Autora:  Silvia C. Carpallo

Via: SaludyMedicina

 

 

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El uso de la telemedicina en la EPOC

La telemedicina en pacientes con Epoc avanzada puede reducir a la mitad el número de días de  ingresos hospitalarios por exacerbación de Epoc.

El Hospital Universitario La Princesa, de Madrid, en colaboración con Carburos Médica, ha puesto en marcha el estudio ‘Proyecto Madrileño de EPOC Telemonitorizado’ (PROMETE) con el fin de analizar el impacto de la telemonitorización domiciliaria en la reducción tanto de visitas a urgencias como de ingresos hospitalarios. El estudio está coordinado con cuatro Centros de Salud del área de referencia del Hospital.

En el estudio, cuyos datos definitivos se podrán tener a partir del mes de mayo, participan 60 pacientes con EPOC grave y oxigenoterapia domiciliaria, en dos grupos aleatorios a los que se les realizan mediciones diarias: 30 de ellos telemonitorizados y otros 30 como grupo de control, con el seguimiento habitual en el centro sanitario.

En este primer grupo de telemedicina domiciliaria, se ha podido comprobar, no sólo una importante reducción en el número de ingresos hospitalarios, sino también una disminución en las visitas a urgencias y en los días que han necesitado estar ingresados.

La EPOC es una enfermedad que causa una elevada morbilidad, mortalidad y discapacidad en nuestro país. Tiene una prevalencia superior al 10% en personas entre 40 y 80 años, y existe una alta tasa de infradiagnóstico.

Otros puntos de notable importancia en el Estudio son la relevancia del papel tanto de los cuidadores como de las enfermeras. En el primer caso, la mayoría de las veces se trata del cónyuge del paciente y la lectura de los resultados señala una sobrecarga moderada percibida por su parte, sin altas puntuaciones de ansiedad o depresión. En el segundo caso, el trabajo de enfermería ha sido clave en los programas de telemonitorización; además, este seguimiento diario ha permitido detectar agudizaciones de EPOC de forma precoz y actuar con mayor rapidez, en consecuencia.

Via: Ciberes.org

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EPOC y terapia inhalada.

En los pacientes con EPOC, la terapia inhalada es un sistema para administrar de forma inhalada un tratamiento que, a su vez, es la base de las enfermedades respiratorias como la EPOC.

La técnica inhalada es en realidad solo una forma de administración ya que lo que hay dentro del inhalador es el fármaco que hace la función del tratamiento para este tipo de pacientes. Así lo explica Carmen Hernández, diplomada en Enfermería, Máster en Medicina Respiratoria, coordinadora de Atención Integrada de la Dirección Médica y de Enfermería del Hospital Clínic de Barcelona, quien añade que la terapia inhalada la recomiendan los especialistas porque es la que va directamente al órgano diana, el pulmón en este caso. Por eso su efecto es mucho superior al de las pastillas.

Pauta de administración

Los pacientes con una enfermedad respiratoria crónica deberán mantener su medicación para siempre. La forma de tomarlo va en función de la prescripción médica ya que no todos los fármacos de terapia inhalada sirven para lo mismo. Por una parte encontramos los broncodilatadores (que son los primeros que hay que tomar) que se dividen en los de corta duración, que deben tomarse cada 6-8 horas, y los de larga duración, que se suministran cada 12 o 24 horas. Por otra parte contamos también con los anticolinérgicos, que tienen también la función de abrir el bronquio para que entre el aire al pulmón. También encontramos los antiinflamatorios, lo que la gente conoce como la cortisona inhalada que pese a su mala fama, como apunta Carmen Hernández, aporta grandes beneficios a los pacientes con EPOC. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado y hacer una buena higiene bucal tras la inhalación. Los medicamentos que se toman cada 12 horas es mejor tomarlos por la mañana y por la noche, y si las tomas se hacen cada 8 horas, lo mejor es relacionarlas con las comidas para que no se nos olviden.

¿Existe el sistema ideal de terapia inhalada?

La respuesta es que no. Existen muchos sistemas en el mercado pero ninguno de ellos es el ideal. Lo más importante siempre es evaluar al paciente y hacer un tratamiento muy individualizado, no solo con el fármaco sino con el sistema de terapia inhalada. Siempre hay que escoger el más idóneo para cada paciente a la vez que se le debe dejar elegir. Además, también habrá que insistir en la técnica y re-evaluar al paciente en cada visita.

Terapia nebulizada

La terapia nebulizada es un sistema de terapia inhalatoria que se usa generalmente durante la fase de descompensación grave de la EPOC. Algunos pacientes a veces reclaman la terapia nebulizada para tenerla en su domicilio porque creen que tiene un mayor efecto. Consiste en tener una máquina conectada a la corriente eléctrica que contiene un medicamento líquido para que el paciente inhale durante 20 minutos. De todas maneras, la literatura médica no dice que sea la terapia de mayor efectividad y solo la recomienda durante las fases de exacerbación. Es una terapia que no se debe emplear de forma habitual.

Cuidados que hay que llevar a cabo

Ante los pacientes con enfermedades como la EPOC no basta con prescribir un fármaco sino que hay que dar unas instrucciones adecuadas para seguir la técnica, ésta se debe revisar, se debe explicar su función y cómo se toma el fármaco recetado, a la vez que se deben indicar los cuidados adecuados para evitar efectos secundarios. También hay que destacar que es importante que el paciente no olvide las tomas de su medicamento ni que disminuya las dosis. Si esto ocurre, el tratamiento no es el óptimo ni el indicado y el medicamento no llegará a los niveles necesarios para manejar la enfermedad.

Cumplimiento terapéutico

Los pacientes, en general, no realizan la toma de la medicación de forma correcta con la terapia inhalada porque, en muchos casos, son los propios profesionales médicos quienes no saben cómo se lleva a cabo. Gracias a los avances esto ocurre cada vez menos y, sobre todo por parte de la atención primaria, se ha puesto interés en concienciar a los pacientes en la necesidad de cumplir con el tratamiento a rajatabla.

Terapia inhalada en personas mayores

Cada vez salen al mercado más tipos de terapia inhalada y, en las fases más avanzadas de la EPOC, se requiere tomar dos o tres fármacos de forma combinada. En las fases avanzadas de la EPOC también es habitual que la persona tenga más enfermedades y necesite tomar más medicación, así que el cumplimiento terapéutico se dificulta. Los médicos y las asociaciones de pacientes luchan para conseguir la máxima adherencia al tratamiento por el peso que tiene sobre la calidad de vida del enfermo. En los últimos tiempos esto se ha mejorado gracias también al aumento de dedicación por parte de los médicos, que inciden en este aspecto. Otro frente sobre el que luchar es concienciar a los pacientes que fuman de que pueden tener una enfermedad pulmonar obstructiva crónica por lo que deben ir al centro de salud y someterse a unas pruebas para poder realizar una detección precoz.

Via: GesEpoc

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La EPOC se constituye como la cuarta causa de mortalidad en España.

Cerca de 1.228.000 personas entre 40 y 69 años padecen esta patología. El 75 por ciento no están diagnosticados

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Córdoba organizó el pasado 15 de Diciembre la 1º Charla Formativa del Ciclo: “Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): Fisiopatología y abordaje terapéutico”. Dicha ponencia corrió a cargo del Dr. D. Javier Ampuero Ampuero, Secretario de la Sociedad Andaluza de Medicina Interna y Vocal de la Comisión de Infecciosas del Hospital Universitario Reina Sofía en 2001/2002.

En dicha ponencia el Dr. Ampuero definió la EPOC como una patología prevenible y tratable con algunos efectos extrapulmonares que podrían contribuir al aumento de la gravedad en determinados pacientes. Entre sus factores de riesgo destacan el tabaco y los contaminantes industriales.

Para elaborar un diagnóstico los síntomas más frecuentes se corresponden con tos abundante, expectoración y capítulos de disnea. A partir de ahí, se efectúa habitualmente una espirometría que puede clasificar el grado de afección como leve, moderada, grave o muy grave.

Según el Dr. Ampuero, es fundamental lograr una serie de objetivos en el tratamiento de la EPOC. Entre ellos destacan evitar la progresión de la enfermedad, aliviar los síntomas, mejorar la tolerancia al esfuerzo así como el estado de salud, prevenir y tratar las exacerbaciones, las complicaciones y también reducir la mortalidad y minimizar los efectos secundarios del tratamiento. Antes de concluir, el galeno también incluyó en el apartado de tratamientos la oxigenoterapia y la rehabilitación respiratoria sin dejar a un lado la posibilidad de la cirugía que la medicina ofrece.

Este curso forma parte del Ciclo de Conferencias Formativas, de Atención Farmacéutica, en patologías del Aparato Respiratorio que se celebrarán a lo largo del curso 2011/12.

Via: Cofco