El tabaco es el culpable de más del 95% de los cánceres de laringe

En España son diagnosticados alrededor de 10.000 cánceres de cabeza y cuello, de los que más de 3.500 son de laringe y de éstos, más de 1.000 acaban en laringectomía.

El tabaco es el culpable de más del 95% de los cánceres de laringe en España, de hecho, el aumento del consumo de esta sustancia en el país ha provocado que la incidencia de estos carcinomas sea especialmente alta, por lo que los expertos han hecho un llamamiento a prevenir su consumo desde la adolescencia.

La medida más eficaz contra el cáncer de laringe es no fumar y así lo quiere transmitir a los adolescentes la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) en la campaña “Ponle un cero al tabaco”, que ha presentado hoy.

En concreto, se trata de una campaña informativa en la que equipos de otorrinolaringólogos y pacientes laringectomizados (se les ha extirpado la laringe) recorrerán institutos de localidades de todo el país para explicar y mostrar las “consecuencias directas” del tabaco.

Según ha explicado la coordinadora de la campaña, la doctora Ana Sánchez-Prieto, es “muy importante” frenar el inicio de los menores en el tabaco, un hábito el que se inician cada vez más pronto, entre los 13 y los 14 años.

“Nos dirigimos a los próximos pacientes que no queremos que lo sean, es decir, a los adolescentes”, ha incidido el presidente de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base del Cráneo de la SEORL-CCC, Pablo Parente, quien ha indicado que la incidencia del cáncer de laringe en España es “muy importante”, sobre todo en varones. Así, el perfil del paciente es el de un varón de entre 45 y 65 años, que ha fumado durante unos 20 o más.

El secretario general de la SEORL-CCC, Mario Fernández, ha explicado que para ilustrar la campaña se ha escogido precisamente este cáncer que en más del 95% de los casos está causado por el tabaco.

En España son diagnosticados alrededor de 10.000 cánceres de cabeza y cuello, de los que más de 3.500 son de laringe y de éstos, más de 1.000 acaban en laringectomía, que es el tratamiento más eficaz para los que se encuentran en una fase avanzada, según ha explicado Parente.

Son pacientes que tienen “un día después, un futuro” de ahí la importancia de la rehabilitación integral tras la intervención, porque son personas que entran en el quirófano con voz y salen sin ella, al perder las cuerdas vocales.

Uno de esos pacientes es Torcuato Romero, presidente de la Asociación Madrileña de Atención y Rehabilitación de Laringectomizados (Armarel). Ha destacado en la presentación de la campaña que precisamente la pérdida de la voz es el primer problema importante con el que se encuentran estos enfermos.

“Tras el hospital hay una larga tarea de rehabilitación, que lleva entre tres meses y un año”, ha subrayado Romero, quien ha enumerado los problemas en el trabajo y a la hora de socializar que conlleva la laringectomía.

José María Bello, también paciente, ha añadido que a estos obstáculos hay que añadir problemas de deglución o la producción de secreciones, entre otros, ya que con la intervención se deja de respirar por la nariz y por la boca para hacerlo por el traqueostoma.

En este sentido, Parente ha resaltado que la (SEORL-CCC) ha publicado una serie de recomendaciones para que los pacientes reciban una rehabilitación integral independientemente de en qué región residan, ya que en función de la comunidad autónoma, o la cuidad en la que lo hagan las posibilidades no son las mismas.

Fuente Original: elConfidencial

El 28% de las muertes por enfermedades cardiovasculares se atribuye al tabaco

El consumo de tabaco es la segunda causa que origina enfermedades cardiovasculares, después de la hipertensión arterial, y del 28,1 % de muertes por enfermedades cardiovasculares.

Así lo ha recordado hoy la Comunidad de Madrid desde la Dirección General de Salud Pública, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Corazón, según un comunicado de la Comunidad.

El tabaquismo se asocia a las enfermedades que constituyen las principales causas de enfermedad y mortalidad en la Comunidad de Madrid: cáncer, enfermedades coronarias y cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas, así como a efectos nocivos sobre el aparato reproductivo, con una disminución de la fertilidad y numerosos trastornos odontológicos.

Aunque la enfermedad cardiovascular es la segunda causa de mortalidad, se observa una tendencia descendente en los últimos años vinculada a la disminución del número de fumadores (actualmente el 29,1 % de la población adulta en la región).

La Comunidad de Madrid mantiene una tasa de mortalidad de enfermedad cardiovascular por debajo de la media de España, con unas tasas (ajustadas por edad) de 95 fallecimientos por 100.000 habitantes, frente a la tasa nacional de 123 defunciones por cada 100.000 habitantes.

Este indicador repercute, entre otros aspectos, en la esperanza de vida de la Comunidad de Madrid, que sube a 85,2 años, la más alta de la Unión Europea, según el último informe de Eurostat.

La Consejería de Sanidad recuerda la importancia de llevar estilos de vida saludable para disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular (cardiopatías, ictus, infartos?), que se resumen en tres hábitos: adoptar una dieta saludable, realizar actividad física y el abandono del tabaco.

Resulta clave en la buena salud cardiovascular consumir las calorías necesarias y adoptar una alimentación variada con predominio de frutas, verduras, pescado y aceite, limitando la ingesta de carnes y grasas de origen animal, y evitar la sal.

Es recomendable hacer ejercicio físico moderado, siendo suficiente media hora diaria para que se perciban efectos positivos en la salud.

La Comunidad de Madrid, desde la Dirección General de Salud Pública, desarrolla actuaciones dirigidas a disminuir la prevalencia del consumo de tabaco tanto entre población juvenil, para que no se inicien en esta adicción, como entre las personas fumadoras para que abandonen el consumo de tabaco.

Las iniciativas se ven complementadas con la función inspectora que desarrolla la propia Dirección General y un sistema de vigilancia epidemiológica, mediante el cual se recoge sistemáticamente la información necesaria que permite monitorizar la evolución del consumo de tabaco tanto entre jóvenes como en adultos.

Fuente Original: ecodiario

Separ alerta de que el ‘e-cigarrillo’ se usa para crear nuevos fumadores entre adolescentes

Los neumólogos españoles señalan que los cigarrillos electrónicos no sirven para evitar los efectos del tabaco, ya que llevan nicotina y otros compuestos nocivos.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha advertido este lunes, a través de un comunicado, de que los cigarrillos electrónicos, tabaco sin combustión o pod mods se están utilizando para captar a nuevos potenciales fumadores entre los jóvenes y adolescentes, tal y como señala una Perspectiva de la revista médicaThe New England Journal of Medicine.

“Separ hace esta advertencia a raíz de campañas de la industria tabacalera, que estaría promoviendo su uso a través de influencers y redes sociales, a fin de dirigirse al público más joven, una práctica que denuncia la página Take A Part (www.takeapart.org). También hace público este posicionamiento tras la voz de alerta dada recientemente por la agencia estadounidense de medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés)  que considera que la política de distribución de estas empresas provoca que se perpetúe el acceso de los jóvenes a los productos del tabaco“, han señalado desde la sociedad.

“Nuevo problema de salud pública”

“El uso de los e-cigarrillos entre los jóvenes se está convirtiendo en un nuevo problema de salud pública, que puede tener efectos en las futuras generaciones, porque los cigarrillos electrónicos no son inocuos. También van provistos de nicotina y otros compuestos que se inhalan al vapear y que pueden dañar la salud respiratoria”, ha explicado Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de Separ y experto en tabaquismo.

Desde Separ también han epxlicado que, según la última Encuesta sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España, se constata que los jóvenes empiezan a consumir tabaco a los 14 años en España, y es la segunda droga más extendida después del alcohol. El consumo diario entre los más jóvenes se sitúa en un 8,8 por ciento. Respecto al cigarrillo electrónico, el 20,1 por ciento lo ha utilizado alguna vez y la proporción es más alta entre los que fuman tabaco a diario.

Una evidencia “débil” e “incompleta”

Junto a esto, desde Separ apuntan que la evidencia respecto a los pretendidos beneficios de los e-cigarrillos electrónicos es “débil”, “incompleta” y” mixta”, como señala un editorial The Lancet. Y explican que es mixta porque bascula entre defender su uso con precaución o a modo de reducción de daños, como sustituto de los cigarrillos convencionales cuando una persona no es capaz de abandonar por completo el hábito de fumar. “Desde Separ debemos advertir que la evidencia científica existente respecto a los cigarrillos electrónicos hasta el momento es controvertida y, a día de hoy, no podemos afirmar que sean una alternativa menos dañina que el tabaco. En cambio, sí sabemos que llevan nicotina y otras sustancias tóxicas. La nicotina causa adicción y la sustancias tóxicas pueden causar cáncer, bronquitis crónica e infecciones respiratorias”, ha explicado Jiménez-Ruiz.

Fuente Original: CorreoFarmaceutico

Estos alimentos podrían ayudarle a dejar de fumar

Varios estudios identifican qué alimentos hacen que el tabaco sepa peor y podrían ayudar a reducir la adicción a la nicotina

“Los fumadores a veces confunden el hambre con las ganas de fumar”. Lo explicaba Jeffrey P. Haibach, investigador del departamento de Salud Comunitaria y hábitos saludables de la Universidad de Búfalo (Estados Unidos).

Entonces, si logramos esa sensación de saciedad con alimentos que tengan además la capacidad de reducir la apetencia por el tabaco, ¿será más fácil dejar de fumar? Esto es lo que analizaban Haibach y su equipo en un estudio en el que concluyeron que los fumadores con una ingesta superior de frutas y verduras fumaban menos cigarrillos al día, esperaban más tiempo a fumar su primer cigarrillo del día y mostraban una dependencia menor a la nicotina en las pruebas.

Después de entrevistar a más de 1.000 fumadores de más de 25 años de edad y hacerles un seguimiento 14 meses después, los investigadores observaron que aquellos que incorporaban más frutas y verduras a su dieta tenían tres veces más posibilidades de dejar de fumar que los que no. La relación entre la dieta y el tabaquismo era algo que ya se había identificado en estudios anteriores, pero la duda que no se había despejado era si el consumo de frutas y verduras se incrementaba como consecuencia de dejar de fumar o si, a la inversa, gracias a las mejoras en la alimentación se conseguía reducir el hábito, que es lo que concluye este estudio.

Alimentos que hacen que el tabaco sepa peor (o mejor)

Las razones, explican, pueden ser variadas: “Que las frutas y verduras logren una dependencia menor a la nicotina, que la fibra de estos ingredientes genere mayor sensación de saciedad…”. Pero también “que estos alimentos empeoran el sabor del tabaco”.

Otro estudio anterior, también publicado en el Journal Nicotine & Tobacco Research, investigaba precisamente en los alimentos que podrían formar parte de una “dieta para dejar de fumar” por hacer menos apetecibles los cigarros o ser “el comienzo para la creación de un chicle o una pastilla con este fin”. “Según se pudo comprobar en un estudio realizado por investigadores de la Universidad Duke de Carolina del Norte (EE. UU.), algunos alimentos empeoran el sabor del cigarrillo, entre ellos las frutas, las hortalizas y los productos lácteos”, explica la endocrinóloga Julia Álvarez, jefa de la sección de Endocrinología y Nutrición en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares.

Por el contrario, añade, “consumir abundante carne, alcohol o café produce el efecto contrario, ya que realza su sabor, haciendo más atractivo el hábito de fumar”. Una lista de amigos del tabaquismo en la coincidía el estudio de la Universidad de Búfalo.

“La mejora de la dieta”, defiende Haibach, “debería formar parte de las recomendaciones para dejar de fumar”, aunque advierte de que hay que tomar estos resultados con cautela, pues hacen falta más estudios “para identificar los mecanismos que expliquen cómo las frutas y verduras pueden ayudar a los fumadores a dejarlo”. Además, no hay que olvidar, como señalan los investigadores de Duke, que “ningún tratamiento es 100% efectivo y todos necesitan fuerza de voluntad”. Sin ella, “esta medida por sí sola no funcionará para dejar de fumar: puede hacer los cigarros menos apetecibles, pero al final si una persona quiere fumar lo hará igualmente”.

Si una dieta más rica en estos alimentos no le sirve para al menos a disminuir su consumo de tabaco, lo que sí es seguro es que le ayudará a reducir el impacto que el humo del tabaco tiene sobre su organismo. “La vitamina C se agota más rápido en los fumadores”, explicaba a BuenaVida Andreu Palou, catedrático de Bioquímica de la Universidad de las Islas Baleares. Por eso, Giuseppe Russolillo, presidente de la Academia de Nutrición y Dietética, recomienda incrementar la ingesta de frutas como la mandarina, la naranja o el pomelo, y también el consumo de sustancias bioactivas o fitoquímicos vegetales, que se encuentran “en los productos integrales de grano entero, en todas las frutas y verduras y hortalizas, en los frutos secos y en las legumbres”.

Fuente Original: elPais

Crecen los nuevos fumadores entre los adolescentes más jóvenes

Las tasas de iniciación al tabaco entre los adolescentes más mayores (de 16 a 20 años) han disminuido en la mayor parte de Europa desde la década de 1970, mientras que los nuevos fumadores entre los adolescentes más jóvenes (de 11 a 15 años) han aumentado en los últimos años, según los resultados de un estudio publicado ayer en Plos One por un equipo internacional de investigadores implicados en el estudio Ageing Lungs in European Cohorts (ALEC), coordinado por  Deborah Jarvis, del Imperial College de Londres, en el Reino Unido.

El tabaco es la primera causa evitable de mortalidad y el factor de riesgo modificable más importante para varias patologías, y son muchos los fumadores que comienzan su adicción en la adolescencia, lo que hace que la comprensión de las tendencias en esta población sea crítica, según los autores.

Metodología de estudio

El estudio ALEC, en concreto, ha reunido los datos de seis ensayos multicéntricos que incluyen a 119.104 participantes de 17 países. Se obtuvo información retrospectiva sobre el hábito tabáquico de las personas incluidas en el estudio que contestaron a tres preguntas: si eran fumadores, si habían fumado en el último año y a qué edad empezaron a fumar. Los datos obtenidos se agruparon por regiones europeas y analizaron tanto en su conjunto como por regiones.

En total, las tasas de iniciación al hábito del tabaco antes de la década de 1970 alcanzaban su pico más alto a los 18 años entre los varones y a los 19 entre las mujeres. En la década de 2000 los picos estaban en los 16 y 15 años, respectivamente. Para ambos sexos, y en todas las regiones estudiadas, la iniciación al tabaco durante la adolescencia avanzada cayó entre las décadas de 1970 y 2000. A finales de la década de 2000, las tasas de iniciación al hábito de fumar en la adolescencia avanzada eran inferiores en el norte de Europa, con 20 de cada mil personas comenzando cada año. En otras regiones, las tasas se mantuvieron altas, entre los 40 y los 80 nuevos fumadores cada mil personas al año.

Las cifras de inciación al hábito entre los adolescentes más jóvenes han crecido en casi todas las regiones entre las décadas de 1990 y 2000, y han alcanzado los 40 nuevos fumadores anuales por mil habitantes alrededor de 2005.

“La iniciación al tabaco aún es inaceptablemente elevada entre los adolescentes europeos, y las cifras crecientes del grupo con 15 o menos años requiere atención. Reducir las tasas de iniciación entre adolcescentes es fundamental, puesto que constituyen el grupo de edad más vulnerable a la adicción a nicotina y a los efectos adversos del tabaco”, según concluyen los autores del estudio.

Medidas de control

Alessandro Marcon, primer autor del estudio, señala que “las tasas inaceptablemente elevadas de iniciación a la iniciación en la adolescencia tardía en la década de 2000, y las tasas crecientes en niños que a partir de los 90 sugieren la necesidad de intesificar la puesta en marcha de medidas para el control del tabaco que lleguen a los más jóvenes en la mayoría de los países europeos”.

Fuente Original: DiarioMedico

“El factor género es importante en las políticas de salud” Dr. Joan B. Soriano

Joan B. Soriano, investigador senior del Instituto de Investigación Hospital Universitario de la Princesa (IISP) y miembro de Separ, explica que el primer paso para curar es medir. Ahí reside la importancia del ‘Global Burden Disease’ (el ‘Estudio de la Carga Global de las Enfermedades 2016’, en el que se hace un chequeo de lo que los autores llaman ‘paciente España‘ y que muestra que, “razonablemente”, el país goza de buena salud.

Se trata de una investigación que abre la puerta a nuevos enfoques en políticas de salud. Con ella se muestra, por ejemplo, la relevancia que tiene el “factor género” en campañas para prevenir los factores de riesgo de algunas de las principales enfermedades que afectan a la población del país.

“Se trata del estudio más actualizado y grande realizado hasta la fecha sobre ‘el paciente España’: es un chequeo en el que, de manera sistemática, se miden las enfermedades que tiene cada persona en el 2016 y luego la causa de todas las muertes que ocurrieron ese mismo año. Así, se atribuye a los factores de riesgo en potencia“, explica a Redacción Médica. Para Soriano, lo importante es que este chequeo es que, además, es homogéneo y comparable con países de todo el mundo.

Aspectos positivos y negativos

Becado por la Fundación Bill y Melinda Gates en Seattle, en la Universidad de Washington, Soriano comenzó a coordinar este estudio junto a otros compañeros en el que participan, en total, 23 hospitales y centros universitarios. Entre otras conclusiones, muestra cuáles son las principales causas de muerte en España: la cardiopatía isquémica, el alzhéimer y otras demencias, el ictus, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón.

Hay dos descensos significativos. Uno es en muertes por accidente de tráfico, que pasan de la posición octava (en 1990) a la 32. Esto pues es fruto de una serie de políticas individuales y colectivas: la obligatoriedad del cinturón de seguridad, del casco en las motos, la mejora de las infraestructuras, la mejora del parque móvil, las campañas de concienciación…”, explica. También tiene en cuenta la crisis económica del 2008, “que hizo que mucha gente utilizara más el transporte público o que utilizar la biclicleta o caminase para desplazarse. Todo ello conlleva un descenso”, prosigue.

Otro aspecto que destaca es el descenso de la mortalidad por diabetes, que ha pasado de ser la sexta a la décima causa de fallecimiento, “en parte también debido a un mejor reconocimiento y a un mejor tratamiento de la diabetes y sus complicaciones”.

“La tercera causa  positiva que resaltamos es el descenso del tabaco“. Aunque reconoce que todavía queda mucho trabajo por hacer, desde 1980 hasta 2016 la población masculina que fuma ha pasado de ser un 41 por ciento al 26 por ciento; en mujeres del 21 al 17 por ciento. “Son buenas noticias, pero todavía se fuma demasiado en comparación con otros países, y eso es algo que se nos penaliza en los objetivos de desarrollo sostenible”.

El abuso del alcohol, con una nota de 10 sobre 100, junto con la obesidad infantil, son los dos aspectos que más perjudican al país.

El género en los factores de riesgo 

La mayores diferencias por sexo que se han encontrado en el estudio tienen que ver con los factores de riesgo. En hombres, el ránking comienza con el tabaco, como primer factor, seguido por el abuso de las drogas, la hipertensión, los riesgos relacionados con la dieta y la obesidad.

En mujeres, los factores de riesgo cambian. En primer lugar está la obesidad. Luego, la hipertensión, los riesgos relacinados con la dieta, la diabetes, el alcohol y el tabaco. De ahí la importancia, señala el autor, de la estrategia de género.

“Debido a que los factores de riesgo son diferentes en hombres y en mujeres, es muy relevante que las políticas de salud, excepto en el tabaco y la contaminación atmosférica que son universales y afectan a todos por igual, tengan en cuenta el factor género en las campañas“, indica.

Miras al futuro

El autor senior de este estudio es Cristopher Murray, profesor de la Universidad de Washington. “Él nos dice que, en cuanto a Salud Pública, España está muy bien. En notificación de certificados de defunción, el sistema nos da cuatro estrellas sobre cinco, que es muy alto”. Murray también señala que, de cara a la transición hacia una sociedad envejecida que va a sufrir el país, tratar los factores de riesgo del envejecimiento es la clave para tener una sociedad sana.

“Una opinión unánime de todos los autores españoles es que, aunque el español sea un sistema universal y gratuito, al estar la sanidad distribuida por cada una de las comunidades autónomas el siguiente paso es realizar un estudio global de las enfermedades no sólo nacional, sino por cada una de las 17 comunidades autónomas. Desgranar estos datos por cada una de ellas sería muy útil para poder aplicar políticas de salud y políticas de correcición que llegará más a los ciudadanos”, concluye.

Autora: María García

Fuente Original: redaccionmédica

El tabaco roba más de un millón de años de vida a los españoles cada año

El mayor estudio sobre la salud pública en España revela que la mayor parte de las causas de muerte prematura y enfermedad se podrían prevenir fácilmente

La adicción al tabaco roba más de un millón de años de vida a los españoles cada año, lo que representa el 10% de toda la carga de enfermedad en el país, según el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre la salud pública en España. El trabajo, elaborado por especialistas de 21 hospitales y centros de investigación, constata que la mayoría de las causas de muerte prematura y enfermedad en España se podrían prevenir fácilmente con mejores políticas sanitarias y cambios de comportamiento individuales. “El tabaquismo es una enfermedad social transmitida por nuestros familiares o amigos. Las autoridades tienen que reducir el acceso al tabaco, quitar las máquinas expendedoras de los bares, subir el precio de las cajetillas, prohibir fumar en espacios públicos abiertos”, exhorta el epidemiólogo David Rojas, del Instituto de Salud Global de Barcelona.

En 2016, en España se registraron unos 420.000 fallecimientos en una población total de 46,5 millones de personas. Las cinco principales causas específicas de muerte fueron la cardiopatía isquémica (causante de angina de pecho e infarto agudo de miocardio, con el 14,6% de todos los fallecimientos), el alzhéimer y otras demencias (13,6%), el accidente cerebrovascular (7,1%), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (6,9%) y el cáncer de pulmón (5%). El 80% de los fallecidos tenían 70 años o más.

Los investigadores estudian los llamados Años de Vida Ajustados por Discapacidad: el número de años perdidos por culpa de una enfermedad, una discapacidad o una muerte prematura. Si un hombre fumador muere por un cáncer de pulmón galopante a los 51 años, se considerarían 30 años perdidos, porque la referencia es la longevidad máxima mundial de 81 años de los hombres japoneses (86 años en el caso de las mujeres). El tabaco es, de largo, “el factor de riesgo número uno” en España, según el estudio. El tabaquismo fue responsable de 1,15 millones de años de vida perdidos en 2016, principalmente debido a tumores malignos, patologías cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas.

El consumo de alcohol y drogas (culpable de 970.000 años perdidos), la presión arterial alta (960.000) y el índice de masa corporal elevado (913.000) fueron los siguientes factores de riesgo en importancia, según el estudio, publicado en la revista especializada Medicina Clínica. La dieta inadecuada —baja en fibra o elevada en grasas insaturadas, por ejemplo— fue por su parte responsable de 830.000 años perdidos. Y entre los principales factores de riesgo también figuran el azúcar en sangre (615.000 años perdidos), el colesterol alto (385.000), los riesgos ocupacionales (360.000), la insuficiencia renal (271.000), la contaminación del aire (188.000) y la baja actividad física (132.000). Los 17 factores de riesgo más importantes restaron 7,15 millones de años de vida con salud a los españoles en 2016.

“Hay grandes oportunidades para mejorar la salud pública en España”, sostiene David Rojas, coautor del trabajo. Su estudio destaca avances realizados en las últimas décadas. El porcentaje de fumadores diarios cayó entre 1980 y 2016, con una disminución más alta en los hombres (del 41% a 26%) que en las mujeres (del 21% a 17%). Sin embargo, los autores advierten de un fenómeno conocido. La tortilla se ha dado la vuelta y ahora son las mujeres las que empiezan a fumar más que los hombres. El 19% de las jóvenes fuma, frente al 18% de los varones. “Y lo más preocupante es que la prevalencia del tabaquismo en los niños de 10 a 14 años ya es más alta en las niñas (4,5%) que en los niños (2,6%)”, señalan los investigadores.

Los autores urgen a poner en marcha políticas de control del tabaco más ambiciosas, como una subida de impuestos y la imposición de un empaquetado neutro. La industria tabaquera, liderada en España por Philip Morris (Marlboro, Chesterfield, L&M), hace lobby para intentar frenar estas medidas. Los científicos también piden otras “intervenciones clave”, como establecer impuestos sobre la comida basura y las bebidas azucaradas y poner en marcha campañas para promover la actividad física.

“Culpabilizar a las personas es un error. No vale que te digan que tienes que hacer ejercicio, cuando tu horario laboral no te lo permite. O que te digan que comas sano cuando la máquina expendedora de tu trabajo solo tiene comida basura”, subraya Rojas.

El estudio también incluye otros motivos para el optimismo. Los accidentes de tráfico cayeron del puesto 8 al 32 en la lista de causas de muerte entre 1990 y 2016. Los científicos atribuyen este éxito a factores como la obligatoriedad de llevar el cinturón de seguridad abrochado en zonas urbanas desde 1992, los incentivos fiscales para renovar los automóviles antiguos y las mejoras en la red de carreteras. También ha caído la mortalidad en niños menores de cinco años, a un ritmo del 3% anual desde 2006. La esperanza de vida en España en 2016 fue de 80,3 años en hombres y de 85,6 años en mujeres, la cuarta más elevada del mundo tras Japón, Francia y Corea del Sur, según destaca Soriano.

Otra de las sorpresas del estudio es que los dolores de espalda y cervical, provocados sobre todo por riesgos ergonómicos ocupacionales, se convirtieron en el principal causante de discapacidad en España en 2016, superando a la cardiopatía isquémica, mientras que el alzhéimer pasó del noveno puesto al tercero. Los patrones detectados son similares a los observados en otros países de Europa occidental, como Francia y Portugal.

La contaminación del aire es el único factor de riesgo ambiental dentro de los 10 principales factores. “También se necesitan urgentemente políticas y reglamentaciones para reducir las principales fuentes de emisión de contaminación”, detallan los autores, que reclaman, en concreto, reducir el espacio de estacionamiento público para automóviles, aumentar la disponibilidad y eficiencia del transporte público y promover el caminar y el ciclismo.

Autor: Manuel Ansede

Fuente Original: elPais

 

 

“El tabaquismo es una enfermedad que se puede curar” Entrevista al doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de SEPAR

El doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz, nuevo presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), desarrolla, en una entrevista con EFEsalud, sus planes al frente de esta sociedad científica y analiza a fondo la situación en la lucha contra el tabaquismo

Carlos A. Jiménez-Ruiz, experto en tabaquismo, aboga por terapias en las que, conjuntamente, trabajen médicos de diferentes especialidades en el desarrollo  de un tratamiento para dejar de fumar.

En la entrevista con EFEsalud, el nuevo presidente de SEPAR apunta que van a hacer un estudio sobre el futuro de la neumología para dotarla de más protagonismo y que hay que convencer a los profesionales sanitarios de que deben participar y formarse en cuanto a asistencia sanitaria al fumador.

¿Cuál va a ser su principal objetivo como nuevo presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica?

Como nuevo presidente de SEPAR mis principales objetivos pasan por incrementar la presencia de los jóvenes en nuestra sociedad médica. La presencia de los jóvenes no solo en las actividades de investigación, docentes y científicas que realizamos, también en la propia estructura de la sociedad. Para ello vamos a crear un nuevo comité, que es el comité SEPAR Joven, que se va a encargar de esta tarea.

Otro aspecto importante, que quiero impulsar, es incrementar la notoriedad de la neumología en la sociedad civil. Es fundamental que la sociedad civil conozca bien la importancia que tiene la neumología como una manera de hacer un diagnóstico, y la prevención de las principales enfermedades respiratorias. Las enfermedades respiratorias son unas enfermedades muy importantes y producen una alta morbimortalidad en la población general. Y los neumólogos somos los encargados de que la sociedad lo sepa.

Las enfermedades respiratorias están un poco olvidadas. ¿Cómo piensan potenciar su visibilidad?

Vamos a hacer un estudio para enfocar cómo va a ser la neumología del futuro y cómo debe ser el neumólogo del futuro. Sabemos que está incrementándose la prevalencia en enfermedades respiratorias tan importantes como es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc). Los neumólogos tenemos que responsabilizarnos de esto y tratar de evitarlo.

La SEPAR ha sido la primera sociedad científica española que ha hecho un desarrollo profesional continuo para la formación continuada y ligarlo esto a la recertificación por el Consejo General de Colegios de Médicos de España. Esto ha sido un gran avance. Es muy importante que podamos transmitir a nuestros miembros los cambios que se están dando desde el punto de vista de la feminización de nuestros afiliados. En este momento hay casi más neumólogas que neumólogos y esto es muy importante, también es un reto que tenemos que afrontar en el futuro.

¿Que haya más neumólogas puede ayudar a que ese 30% de mujeres que fuman durante el embarazo dejen de hacerlo?

Sin duda. Yo creo que la mayor presencia de la mujer en la neumología española va a llevar a que haya cambios en algunos aspectos que a lo mejor no eran tan valorados. Este nuevo enfoque con perspectiva de género del futuro de la neumología española hay que tenerlo y es fundamental que lo potenciemos.

Más de 60 asociaciones acaban de firmar la Declaración de Madrid contra el tabaco; colegios de médicos, enfermeros, farmacéuticos, psicólogos y dentistas. ¿Qué impacto ha tenido?

Es una declaración para poner de manifiesto a la población española que todavía no se está haciendo lo suficiente por la prevención y el tratamiento del tabaquismo. Que nosotros, en España, tenemos una ley reguladora del consumo de tabaco en lugares públicos, que es una ley buena. Es una ley que ha servido para incrementar la sensibilización de la población general pero, que todavía es una ley que no acaba de cumplirse al 100%.

Es muy importante que vigilemos las autoridades políticas y sanitarias la implantación y el cumplimiento de la ley en todos los ámbitos. Es muy importante que de una vez por todas, desde las autoridades políticas y sanitarias, se inicien campañas en favor del tratamiento del tabaquismo, en favor de la ayuda a los fumadores, para que abandonen el consumo de tabaco.

Creemos que con este nuevo gobierno, tenemos una oportunidad. Y esa oportunidad desde SEPAR no la vamos a perder. Queremos hablar con las nuevas autoridades sanitarias para ponernos a su disposición, ayudarles a que estas partes que faltan para conseguir una auténtica prevención del tabaquismo se completen.

Se sigue fumando mucho. ¿Van a innovar en las campañas de prevención del tabaquismo?

Es clave que se empiece a hablar de otros aspectos relacionados con la prevención y el tratamiento del tabaquismo que no sean los de siempre. Es importante que empecemos a convencer a nuestros profesionales sanitarios en que deben participar y deben formarse en cuanto a asistencia sanitaria al fumador, para ayudarle a dejar de fumar. Es fundamental también que todos los profesionales sanitarios se conciencien de la importancia que tiene intervenir, ayudar, a que sus pacientes fumadores abandonen el consumo del tabaco.

En este momento se da una prevalencia del conocimiento del tabaquismo como enfermedad crónica y causante de muerte. Pero no todos los fumadores cuando quieren dejar de fumar, acuden a un profesional para pedir su ayuda. Tenemos que conseguir que muchos fumadores, cuando quieran dejar de fumar, acudan a un profesional sanitario pidiendo ayuda para conseguirlo, y tenemos que conseguir que sean los profesionales sanitarios los que ante cualquier fumador se ofrezcan para ayudarles a dejar de fumar. Es un cambio de paradigma, que es lo que nosotros queremos que se haga, que culminaría estas campañas de prevención y de control del tabaquismo.

Entonces, ¿un fumador no lo ve como enfermedad crónica? 

Efectivamente. Eso es lo que hay que cambiar. El fumador tiene que ver que él tiene una enfermedad. Y que es una enfermedad que se puede curar. En este momento, tenemos tratamientos que son adecuados, que son eficaces y seguros para combatir esa enfermedad. Esto es un poco lo que todos los profesionales sanitarios debemos decir a los fumadores cuando acuden a nuestras consultas. Y eso será lo que cambie el paradigma.

¿Piensan en alguna terapia interdisciplinar entre los firmantes de la Declaración de Madrid?

Sí. Es uno de los objetivos de la Declaración de Madrid. Lo que nosotros hemos pretendido con esta declaración es mostrar a la población general que todos los profesionales sanitarios de todos los ámbitos de la salud estamos dando el mismo mensaje: que es fundamental controlar el tabaquismo, que es fundamental prevenirlo y que es importantísimo tratarlo. Y que para el tratamiento es fundamental el apoyo de todos y cada uno de los profesionales sanitarios.

Está extendida la creencia de que el cigarrillo electrónico no es tan nocivo. ¿Cómo se puede erradicar este mito?

El cigarrillo electrónico también es perjudicial para la salud. Esto es uno de los problemas que también tenemos. Aunque es cierto que en España esta creencia no está tan diseminada como en otros países. Yo creo que en España hemos tenido el convencimiento y la buena ocurrencia de que todas las sociedades científicas españolas se han posicionado con idénticos razonamientos en contra del cigarrillo electrónico como un instrumento para ayudar a dejar de fumar y que el cigarrillo electrónico tal y como se conoce no puede ser considerado inocuo para la salud. Esto es un mensaje que ha sido enviado desde muchas sociedades científicas. SEPAR fue pionera en decir esto.

Un fumador que fume con cigarrillo electrónico, ¿también ha de buscar ayuda de un profesional?

Hay un dato que es muy importante. Hasta un 70% de los fumadores de cigarrillos electrónicos son fumadores duales, es decir, fuman cigarrillo electrónico y cigarrillo normal. Cuando quieran dejar de fumar han de acudir a un profesional sanitario para que le prescriba el tratamiento más adecuado y le ayude a dejar de fumar.

Autora: 

Fuente Original: EFEsalud

Medir los telómeros para saber cómo progresará la EPOC

El tratamiento con azitromicina evita que los pacientes cuyos leucocitos tienen telómeros cortos presenten un riesgo hasta nueve veces mayor de fallecer prematuramente

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un trastorno pulmonar caracterizado por una obstrucción progresiva, y por lo general irreversible, de las vías respiratorias. Una enfermedad que, ligada directamente al consumo de tabaco, padecen más de 2,9 millones de españoles –y hasta 174 millones de personas en todo el mundo– y que supone ya la cuarta causa de mortalidad en nuestro país.

De hecho, la EPOC fue responsable de 29.000 decesos en España solo en 2015. De ahí la importancia, vital, de detectar esta enfermedad –lo que en nuestro país solo sucede en un 27% de los casos– y administrar los tratamientos necesarios para frenar su progresión.

Pero, ¿hay alguna manera de saber si la EPOC podría evolucionar de forma agresiva, llegando incluso a causar el deceso del paciente? Un aspecto muy importante dado que identificaría a la población en riesgo de sufrir un empeoramiento significativo de la enfermedad y, por tanto, posibilitaría la toma de medidas para tratar de minimizarlo, caso de la toma de tratamientos más intensivos. Y según un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de la Columbia Británica en Vancouver (Canadá), la respuesta es sí: tan solo hay que evaluar la longitud de los telómeros de las células sanguíneas.

Como explica Don D. Sin, director de esta investigación publicada en la revista «Chest», «distintos trabajos previos han sugerido que la EPOC puede ser una enfermedad asociada a un envejecimiento acelerado por varias razones, incluida su estrecha relación con algunos trastornos asociados a la senescencia como la osteoporosis y la demencia y el aumento exponencial de su prevalencia a partir de los 50 años. Y en este sentido, la longitud de los telómeros constituye un importante biomarcador de la senescencia replicativa. Es sabido que los telómeros cortos se asocian con algunas comorbilidades comunes en la EPOC, caso de la patología cardiovascular y el cáncer, pero desconocíamos si existe una relación entre los telómeros sanguíneos y el pronóstico de esta enfermedad pulmonar».

El tamaño importa

Los telómeros, esto es, las regiones de ADN situadas en los extremos de los cromosomas, juegan un papel esencial en la estabilidad del material genético y en el mantenimiento de la juventud de las células y, por tanto, del organismo. El problema es que con cada división celular –o lo que es lo mismo, según envejecemos–, los telómeros se acortan. Y una vez alcanzan una longitud mínima crítica, las células entran en un estado de senescencia –es decir, envejecen hasta el punto de perder la capacidad de dividirse– o, simplemente, mueren. De hecho, el progresivo acortamiento de los telómeros constituye una de las causas moleculares del envejecimiento celular y de la aparición de enfermedades asociadas a la edad. En consecuencia, y dado que la EPOC también podría ser una patología asociada al envejecimiento, ¿puede la longitud de los telómeros predecir cómo evolucionará esta EPOC?

Para responder a esta pregunta, los autores tomaron muestras de sangre de 576 pacientes diagnosticados de EPOC moderada-grave y midieron la longitud de los telómeros de sus glóbulos blancos o ‘leucocitos’. Y en función de que esta longitud fuera menor o mayor que la media, dividieron a los participantes en dos grupos y siguieron su evolución durante un periodo promedio de 3,5 años.

Los resultados mostraron que los participantes con telómeros cortos, o lo que es lo mismo, cuyas células sanguíneas envejecían de forma más rápida, tenían una probabilidad un 50% mayor de sufrir exacerbaciones de la EPOC –es decir, episodios en los que se agudizan los síntomas respiratorios de la enfermedad– y un riesgo hasta nueve veces superior de morir prematuramente que los pacientes con telómeros normales o largos.

Es más; tener unos telómeros cortos también se asoció con un peor estado de salud general y con una peor calidad de vida.

¿Telómeros cortos? Azitromicina

En definitiva, la longitud de los telómeros se presenta como un biomarcador muy útil para predecir cómo evolucionará la EPOC. Y en caso de que de los pacientes cuyos glóbulos blancos tengan unos telómeros cortos y, por tanto, tengan un mayor riesgo de padecer agudizaciones de la sintomatología e, incluso, de morir, ¿no hay nada que se pueda hacer? Pues sí. Y es que como muestran los resultados, las diferencias observadas en función de la longitud desaparecieron cuando los participantes con telómeros cortos fueron tratados diariamente con el antibiótico de amplio espectro ‘azitromicina’.

Como concluye Don Sin, «nuestros resultados sugieren que este biomarcador sanguíneo puede ayudar a seleccionar a los pacientes con EPOC que se beneficiarán en mayor medida del tratamiento con azitromicina. Los telómeros de los leucocitos, además de ciertamente accesibles, son muy fáciles de medir, por lo que pueden representar un biomarcador para la estratificación del riesgo e identificar a aquellos pacientes con mayor probabilidad de padecer un empeoramiento de la enfermedad»

Autor:  A. Otero

Fuente Original: abc

El infradiagnóstico de la EPOC asciende hasta el 81,7%. EPI-SCAN II

Así lo revelan los datos preliminares del estudio EPI-SCAN II puesto en marcha por GSK en colaboración con la SEPAR, que sitúa en el 12,4% la nueva cifra de prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en España.

Han transcurrido más de 10 años desde que GSK puso en marcha el estudio EPI-SCAN que se inició en 2007 con el objetivo de conocer la prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en la población española de entre 40 y 80 años. En el marco del 51º Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), se han presentado los resultados preliminares de la segunda edición de este estudio, EPI-SCAN II, que permitirá conocer los cambios en la prevalencia de la EPOC, sus tendencias y factores asociados en nuestro país y sus determinantes.

Con alrededor del 60% de los datos obtenidos de una muestra final de 10.200 personas, EPI-SCAN II es ya el mayor estudio de EPOC realizado en España. El Dr. Joan B. Soriano, del Hospital Universitario de la Princesa (IISP), miembro de SEPAR y parte miembro del comité científico del estudio, ha puesto sobre la mesa que esta información preliminar “identifica un preocupante incremento del infradiagnóstico que alcanza el 81,7% (por sexo: 88,2% en mujeres y 76% en hombres)”. Estos resultados han llamado la atención a los expertos que esperaban identificar un descenso del infradiagnóstico de la EPOC, que ya había sido muy elevado en el estudio IBERPOC (78%) y también en el EPI-SCAN (73%), de 1997 y 2007, respectivamente.

“Además, 14 de las 17 comunidades autónomas presentan este sesgo de infradiagnóstico superior en mujeres, que es distinto al patrón que se observa en el resto del mundo, donde la EPOC se infradiagnostica más en hombres”, ha añadido el Dr. Soriano. Investigar las razones que explican este patrón diferente en España respecto a otros países es una de las prioridades del Comité Científico de EPI-SCAN II.

Uno de los datos principales que se extraen de este análisis previo a los resultados definitivos del estudio EPI-SCAN II, es la nueva cifra de prevalencia de la enfermedad en la población española mayor de 40 años, que es del 12,4%. “La EPOC es más frecuente en hombres (16,9%) que en mujeres (9,5%) y en ambos se incrementa con la edad hasta un máximo del 33,6% en hombres y del 23,2% mujeres una vez alcanzados los 80 años. Por tanto, se confirma que ésta es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en adultos, ha advertido el especialista.

EPI-SCAN II es el primer estudio en el mundo que permitirá describir la prevalencia de esta patología en muestras poblacionales representativas de todas sus áreas geográficas, en nuestro caso las 17 Comunidades Autónomas, utilizando para su diagnostico “el gold-estándar”: la espirometría post-broncodilatadora, incluyendo además, diagnóstico con TAC de baja resolución, lo que permitirá incorporar una dimensión de imagen cuantitativa que se añadirá a los datos extraidos de la espirometría, el cuestionario y los biomarcadores en sangre.

La investigación respiratoria en España, liderada por SEPAR, es considerada puntera en el mundo, y en particular investigadores españoles lideran muchas iniciativas internacionales en EPOC, con lo que los resultados finales de EPI-SCAN II serán incorporados a las nuevas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Global Burden of Disease (GBD), ha precisado la Dra. Inmaculada Alfageme, ex presidenta de SEPAR y presidenta del Comité Científico de EPI-SCAN II.

Las enfermedades cambian con el paso del tiempo y, en la EPOC, debido a los cambios demográficos y a la exposición a factores de riesgo como el tabaco y otros factores relacionados en nuestro país, es importante medir sus datos de prevalencia y, en general, su epidemiología de forma periódica.

Por ello, “modelar estos datos y sus tendencias ha de permitir prever la futura carga asistencial de la EPOC para neumólogos, médicos de atención primaria, internistas, geriatras y otros profesionales sanitarios”, ha concluido el Dr. Soriano.

Fuente Original: MedicoHospitalario