10 años de la Estrategia Nacional de EPOC: logros y retos

En su décimo aniversario, la Estrategia Nacional de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) ha celebrado sus VII Jornadas de Seguimiento en Logroño acogidas por la Consejería de Salud de La Rioja y organizadas por Boehringer Ingelheim, en las que se ha puesto de manifiesto la relevancia institucional alcanzada en esta década.

Durante la jornada se han repasado algunos de los logros alcanzados en esta década de vida de la Estrategia Nacional en EPOC, que se traducen principalmente en el reconocimiento institucional de la enfermedad, como paso fundamental para potenciar el compromiso de las comunidades autónomas de cara a los retos más inmediatos. Al encuentro han asistido Dña. María Martín Díez de Baldeón, Consejera de Salud de La Rioja, D. Francisco Vargas, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y D. Joan Heras, Gerente de Market Access de Boehringer Ingelheim España.

Actualmente la Estrategia Nacional en EPOC se está implantando a diferentes velocidades a nivel de las CCAA, hallándose en diferentes fases de implementación. Para la Consejera de Salud de La Rioja, Dña. María Martín Díez de Baldeón “es un orgullo acoger la Estrategia Nacional EPOC en Logroño, más aún en su décimo aniversario. Aunque aún quedan retos importantes por abordar, el proyecto ha ido dando sus frutos en materia de visibilidad y atención a esta enfermedad, lo que nos da una oportunidad única de seguir trabajando para equiparar la calidad asistencial en todas las CCAA”, y añade que en este punto es fundamental mantener vivo el compromiso de las CCAA, para seguir haciendo crecer este proyecto tan necesario, tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios y las instituciones”.

Entre los retos más urgentes que presenta el manejo de esta patología crónica, se encuentran la necesidad de reducir la cifra de infradiagnóstico y facilitar el acceso al inicio precoz del tratamiento. De hecho, el 73% de los pacientes con EPOC no son diagnosticados a tiempo y el tratamiento se inicia en fases avanzadas de la enfermedad. En palabras del Dr. Julio Ancochea, Jefe del Servicio de Neumología del Hospital La Princesa y Coordinador Científico de estas Jornadas, “en los últimos años se aprecia un aumento de la cifra de infradiagnóstico de la EPOC, por lo que sigue habiendo mejoras urgentes que abordar, por ejemplo: extender la práctica de la espirometría desde Atención Primaria en todas las comunidades autónomas para mejorar la detección precoz de la enfermedad. En una patología como la EPOC, que consume el 2% del presupuesto de la sanidad pública española y supone un gasto que oscila entre los 1.000 y 3.000 millones de euros al año, es fundamental la homogeneización de procesos en la práctica clínica y reducir esta tasa de infradiagnóstico”.

Por su parte, el doctor Carlos Ruíz, Jefe del Servicio de Neumología del Hospital San Pedro de Logroño y coordinador científico de la Estrategia Nacional en EPOC en La Rioja valora la implementación de la Estrategia Nacional en EPOC como un antes y un después en el abordaje de la enfermedad: “La Estrategia Nacional en EPOC nos ha impulsado a trabajar en sus seis líneas estratégicas, desde la prevención y diagnóstico precoz hasta la investigación, pasando por el cuidado del paciente estable y exacerbado. En La Rioja la prevalencia de la EPOC afecta al 10% de la población adulta, por lo que aproximadamente unas 14.700 personas sufren una obstrucción al flujo aéreo en su espirometría. De la mano de esta estrategia y de las mejoras del sistema sanitario y sociosanitario hemos conseguido disminuir la mortalidad un 2% anual hasta situarla en las tasas más bajas de España”.

Fuente Original: ImMedicoHopitalario

El 3% de la mortalidad anual en España es atribuible a la contaminación atmosférica

Ciudades como Madrid y Barcelona incumplen sistemáticamente la normativa europea sobre contaminación ambiental

El 3% de la mortalidad anual en España, en el periodo 2000-2009, es atribuible a la contaminación atmosférica, según datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Ministerio de Medio Ambiente, a pesar de lo cual grandes ciudades como Madrid y Barcelona, siguen incumpliendo sistemáticamente la normativa europea referente a la contaminación ambiental, según se ha puesto de manifiesto en la Jornada informativa formativa sobre contaminación ambiental y salud para profesionales de la información, organizada por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), con la colaboración de la Asociación de Informadores de Salud (ANIS) y de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), y celebrada hoy, en la sede de SEPAR, en Madrid.

El 92% de la población mundial, incluido millones de niños, vive en áreas con niveles de contaminación atmosférica que superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es decir, casi nueve de cada diez personas en todo el mundo que viven en zonas urbanas respiran aire contaminado. Según la OMS, siete millones de muertes anuales son debidas a la contaminación del aire y la mitad de ellas están relacionadas con la mala calidad del aire dentro del hogar. Esto supone que una de cada ocho muertes en el mundo se relaciona con la contaminación atmosférica, lo que supera con creces estimaciones que se habían hecho con anterioridad y ratifica que la contaminación es, por sí sola, el factor de riesgo ambiental más importante del mundo.

 En España, el 35% de la población respira aire contaminado, y se producen en torno a 10.000 muertes al año relacionadas con todos los contaminantes atmosféricos. Esta mortalidad asociada debida a la contaminación del aire es muy superior a la provocada por los accidentes de tráfico, que causan 1.700 muertes al año, según datos del Instituto de Salud Carlos III.

“El tabaquismo y la contaminación ambiental son dos importantes factores de riesgo para el desarrollo de múltiples enfermedades, fundamentalmente del ámbito respiratorio. Mientras que el tabaquismo causa en España cerca de 60.000 muertes anuales, la contaminación llega a causar 10.000. Pero conviene recordar que una persona que no fume y viva en contacto continuo con altos niveles de contaminación es equiparable a que fumase entre 5 y 10 cigarrillos diarios”, destaca el Dr. Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de SEPAR.

“La contaminación ambiental es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad, que afecta a todo el organismo humano, pero, como neumólogos, debemos recordar que el aparato respiratorio, al estar más expuesto, es su órgano diana. La contaminación es la causa del desarrollo o empeoramiento de graves enfermedades respiratorias como el cáncer de pulmón, las neumonías, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o el asma, de infecciones respiratorias agudas y de otros muchos efectos dañinos para la salud”, informa la Dra. Isabel Urrutia Landa, neumóloga y coordinadora del Área de Enfermedades Respiratorias Ocupacionales y Medioambientales de SEPAR.

Muertes por contaminación: países pobres e industrializados

En el mundo, mueren siete millones de personas cada año por culpa de la contaminación del aire (exterior e interior), del agua, del suelo y los contaminantes químicos que nos rodean. Una de cada seis personas muere por la contaminación, estos fallecimientos suponen el 16% del total de defunciones anuales y la mayoría de ellas ocurren en países de bajos y medios ingresos.

En los países industrializados, la contaminación ambiental, química, laboral y del suelo, ha aumentado de 4,3 millones de defunciones en 1990 a 5,5 millones en 2015. El tipo de contaminación con más impacto es el aire exterior (que incluye gases y partículas tóxicas) e interior (como la quema de madera y carbón), puesto que ha sido la causa de unos 6,5 millones de muertes en 2015.

“A pesar de estos datos tan alarmantes, las grandes ciudades españolas han incumplido sistemáticamente las normativas europeas de contaminación en los últimos años y, tal es la magnitud del problema, que el 29 de diciembre de 2016, Madrid se convirtió en la primera ciudad española que restringía el tráfico por la contaminación. Sin embargo, desde el punto de vista de los profesionales, tenemos que persistir en esta dirección y aún debemos mejorar mucho más la calidad del aire de nuestras ciudades para preservar la salud”, ha recordado el Dr. Jiménez.

Gases nocivos y sus efectos

El adulto medio respira más de 15 m3 de aire cada día. Aunque los contaminantes del aire son, a menudo, invisibles, sus efectos pueden ser muy graves. Entre los efectos inmediatos figuran “la irritación de las vías respiratorias, la disnea o dificultad para respirar y una mayor probabilidad de sufrir un ataque de asma, pero además ya ha quedado demostrado que tiene importantes efectos indeseables en la salud humana a largo plazo y que la contaminación del aire es un carcinógeno de primer orden”, advierte la Dra. Urrutia.

Los siete contaminantes más peligrosos para la salud son el nitrógeno, el ozono, las partículas en suspensión, e dióxido de azufre, el monóxido de carbono y el plomo. Entre ellos, dos de los gases más nocivos para la salud respiratoria son el dióxido de nitrógeno y el ozono troposférico.
El dióxido de nitrógeno ha sido culpable de 6.085 muertes evitables cada año en España y, entre sus graves riesgos sanitarios, destacan el empeoramiento del asma y la insuficiencia respiratoria. Bruselas tiene abierto un expediente contra España por el incumplimiento crónico de los niveles de dióxido de nitrógeno, principalmente en Madrid y Barcelona. A las muertes anuales por dióxido de nitrógeno, se suman otras 499 por ozono troposférico, que se encuentra a nivel del suelo; el ozono troposférico -ingrediente de nieblas tóxicas de las ciudades— es el resultado de una reacción con luz solar de las emisiones de vehículos e industrias.

El exceso de ozono también genera problemas respiratorios, como el asma, y puede provocar enfermedades pulmonares. El dióxido de nitrógeno ha sido culpable de 6.085 muertes evitables cada año en España y, a estas cifras previas, se deben añadir las 2.683 las muertes prematuras anuales por la contaminación por partículas en el aire, también procedentes de los tubos de escape.

“No hay duda de que la mejora de la calidad del aire aumenta la esperanza de vida, se reducen los ingresos hospitalarios, mejora la función pulmonar y se reduce la mortalidad”, afirma la Dra. Urrutia. Así, en 2012, se estimó que el 26% de la mortalidad infantil podría haberse prevenido con la reducción de riesgos medioambientales como la contaminación del aire.

Impacto económico de las muertes y enfermedades

En cuanto al impacto económico de las muertes y enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental, estas suponen alrededor del 0,5% del PIB en países más desarrollados, el equivalente al 1,7% del gasto sanitario. Globalmente, el coste económico de las enfermedades relacionadas con la contaminación asciende a 4,6 mil millones de dólares anuales, lo que equivale al 6,2% de la producción económica mundial.

Fuente Original: DiarioSigloXXI

Supervisar el control del asma mejora la ansiedad y la depresión asociadas

Según un estudio español coordinado por la Universidad Autónoma de Madrid, la Fundación Jiménez Díaz y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau

La ansiedad y la depresión constituyen un riesgo independiente en el control del asma, de modo que una supervisión de la enfermedad respiratoria mejora significativamente tanto los trastornos psicológicos como el propio control de la enfermedad y la función pulmonar del paciente. Así, se desprende de un reciente estudio multicéntrico desarrollado por 180 neumólogos y alergólogos españoles, bajo la coordinación de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.

La relación existente y documentada entre la ansiedad y la depresión con el asma se asocia a una mayor frecuencia de exacerbaciones, un control deficiente del asma y a un mayor consumo de recursos sanitarios. Por lo tanto, el objetivo del estudio, cuyos resultados se han publicado en The Journal of Allergy and Clinical Immunology,  se centró en averiguar el nivel de asociación entre el diagnóstico del asma y los síntomas de las otras patologías y su grado de control.

En el trabajo se incluyeron a 3.182 pacientes con asma de moderada a severa que fueron evaluados una primera vez por especialistas en neumología o alergología para confirmar el diagnóstico. A partir de ahí se procedió a la medición del control de la enfermedad–con una espirometría y una prueba de control del asma–. Los niveles de depresión y ansiedad de los pacientes se midieron con cuestionarios estandarizados.

En este punto, los expertos establecieron un tratamiento de acuerdo a las pautas publicadas, y se procedió a una evaluación similar de los pacientes a los seis meses tras la primera consulta.

En el examen inicial de la investigación, el 24% de los pacientes con asma fueron diagnosticados de ansiedad y el 12% de depresión. En palabras del investigador principal, el doctor Joaquín Sastre, profesor de la Facultad de Medicina de la UAM: “Las cifras de ansiedad en personas con asma son claramente más altas que las de la población general española (9%), si bien las de depresión son similares”.

Control sobre el asma

Tras la revisión de los seis meses, los resultados del estudio –que ha contado con el apoyo de Mundipharma España– revelaron que ambas patologías psicológicas habían mejorado significativamente, reduciéndose al 15% los pacientes con depresión y al 8% los que sufrían ansiedad; además de haber mejorado el control de la propia enfermedad respiratoria y de las funciones pulmonares. “Esta mejoría en el seguimiento –asegura Sastre– es realmente la novedad del estudio. De hecho, los pacientes que durante la investigación no mejoraron su ansiedad o depresión tuvieron más exacerbaciones de asma y utilizaron más recursos sanitarios”.

Tras un análisis de regresión, el estudio también refleja que los trastornos psicológicos analizados actúan independientemente de otros factores en un mal control de los síntomas asmáticos. En concreto, la ansiedad mostró una influencia casi cuatro veces mayor sobre el control del asma que la depresión.

A tenor de los resultados, los investigadores concluyen que ambos trastornos deben ser valorados en todos los pacientes con asma, ya que el mero tratamiento correcto de la enfermedad respiratoria no solo mejora la función pulmonar, sino también la ansiedad y la depresión.

Fuente Original: MedicoInteractivo

Un estudio científico apunta a “una relación clara entre tabaco e infertilidad masculina”

El científico Jan Tesarik ha señalado, a raíz de un artículo que ha realizado sobre las posibles soluciones de la fragmentación del ADN de los espermatozoides, que “existe una relación clara entre el tabaco e infertilidad masculina”.

En una nota de prensa, Tesarik, coordinador de varios programas de investigación realizados en la Clínica Margen y la Universidad de Granada, ha indicado que esta fragmentación es “una de las principales causas de los problemas de fertilidad en los hombres fumadores”.

En cuanto a efectos del tabaco en la fertilidad humana, el hombre es quien sale peor parado, según han confirmado otros dos estudios recientes, publicados por la revista ‘Reproductive Biomedicine Online‘. El primero confirma los efectos negativos del tabaco sobre la función de los espermatozoides y, además, sugiere “un riesgo añadido”, relativo al estado de salud de la descendencia de los hombres fumadores.

El segundo concluye que, en las mujeres, fumar “no parece comprometer ni la calidad de los óvulos ni la capacidad del útero para anidar los embriones”.

Conforme a estos resultados, Tesrik ha indicado que “los hombres fumadores, además de tener menos probabilidades de tener hijos, pueden transmitir anomalías a la descendencia, no sólo vía la fragmentación de su ADN, sino también mediante mecanismos epigenéticos, mucho más sutiles y difíciles a detectar”.

Por otro lado, “la ausencia de efectos negativos del tabaco sobre la fertilidad de las mujeres es bastante sorprendente y va en contra lo que hasta ahora se creía”, ha agregado el experto, quien ha pedido “interpretarlos con precaución”.

De acuerdo con el estudio, parece demostrado que las pacientes tratadas para donación de óvulos “no tienen mucho que perder si fuman durante su preparación para la transferencia de embriones”. Sin embargo, según ha agregado Tesarik, “las pacientes tratadas para reproducción asistida con sus propios óvulos tienen que tener más cuidado”.

En este sentido, los resultados publicados se refieren a donantes de óvulos, que son mujeres jóvenes con una buena función ovárica, y no se pueden extrapolar a mujeres con edades más avanzadas y con baja reserva ovárica.

En cualquier caso, ha concluido el doctor, “si la mujer sigue fumando durante su preparación para el tratamiento de reproducción asistida, debería parar después de la transferencia de los embriones, ya que los efectos negativos del tabaco sobre el desarrollo embrionario son bien conocidos”.

Fuente Original: laVanguardia

La comorbilidad entre insuficiencia cardíaca y EPOC en pacientes se encuentra infradiagnosticada

Ambas patologías conviven en uno de cada cuatro pacientes y la EPOC no está diagnosticada en, al menos, un 20% de los pacientes con Insuficiencia Cardíaca.

La comorbilidad entre la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y la Insuficiencia Cardíaca (IC) se da en uno de cada cuatro pacientes y la EPOC no está diagnosticada en, al menos, un 20% de los pacientes con IC. La presencia de síntomas comunes y la interferencia de las afectaciones en las pruebas serían las principales causas del infradiagnóstico y el infratratamiento.

Esta problemática se ha analizado en la I Jornada de Actualización en EPOC e insuficiencia cardíaca, que ha reunido a un panel de expertos para estudiar este hecho y los desafíos que implica. El encuentro ha sido organizado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), el Grupo de Insuficiencia Cardíaca y Fibrilación Auricular, el Grupo de EPOC de la SEMI y la Fundación Española de Medicina Interna (FEMI), junto con la colaboración de la farmacéutica Novartis y se ha dirigido a médicos internistas.

La EPOC y la IC aparecen a menudo de forma asociada, ya que ambas enfermedades comparten factores de riesgo y mecanismos patogénicos comunes. Existe una prevalencia de Insuficiencia Cardíaca en pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica del 27 – 32% en nuestro país. A la inversa, la prevalencia de EPOC en pacientes con IC “oscila entre el 20 y el 37%, siendo mayor que en la población general”, ha indicado el Dr. Francisco López García, coordinador del grupo de trabajo de EPOC de la SEMI.

La EPOC es una enfermedad del sistema respiratorio que se caracteriza por provocar obstrucción de flujo aéreo y dificultad para vaciar el aire de los pulmones. Afecta a 2,7 millones de personas solo en España, y causa 15.000 muertes al año. En cuanto a la Insuficiencia Cardíaca, caracterizada porque el corazón no puede bombear suficiente sangre al organismo, se calcula que una de cada cinco personas desarrollará esta patología en algún momento de su vida, siendo la causa más frecuente de hospitalización en mayores de 65 años.

EL RETO DEL INFRADIAGNÓSTICO

El Dr. López García ha recordado la importancia de investigar “la presencia de una EPOC mediante la realización de una espirometría”. Asimismo, ha asegurado que la presencia de la enfermedad pulmonar “puede representar un retraso en el diagnóstico de IC y, por lo tanto, en el inicio del tratamiento”.

El problema radica en que las afectaciones y síntomas de una patología pueden dificultar la identificación de la otra. En palabras del Dr. José María Cepeda Rodrigo, coordinador del grupo de trabajo de insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular de la SEMI, “para diagnosticar la IC es necesaria  una ecografía confirmatoria y para diagnosticar EPOC, una espirometría (prueba que consiste en una respiración por la boca). Por un lado, la ecografía en los pacientes con EPOC a veces resulta ineficaz porque el pulmón interfiere y la calidad de la imagen no es buena, mientras que la espirometría, cuando el paciente está descompensado y congestionado, tampoco es fiable”. A pesar de ello, el Dr. Cepeda Rodrigo ha querido recordar que “últimamente contamos con una prueba muy sencilla, la ecografía pulmonar, que nos está ayudando mucho a definir si estamos ante un caso de IC, de EPOC o de ambas”.

El infratratamiento cuando existe esta comorbilidad conlleva una serie de consecuencias. Tal y como ha explicado el Dr. Cepeda Rodrigo, “la presencia de mucha sintomatología, con más disnea (ahogo o dificultad en la respiración), fatiga, entre otros, afecta a la calidad de vida del paciente”.  Y también incide en el pronóstico en cuanto a supervivencia, “los pacientes con IC con función preservada que reciben un tratamiento correcto tienen una mejoría pronóstica significativa frente a quienes no lo reciben”. Ocurre lo mismo a la inversa, “los pacientes que están bien tratados de su EPOC tienen también mejor pronóstico”.

La dificultad a la hora de diagnosticar viene dada, por lo tanto, por la presencia de síntomas comunes entre ambas enfermedades, como es el caso de la disnea, que se relaciona con el pronóstico. Además de la disnea, otros síntomas comunes son la tos, la sensación de hinchazón, la fatiga, el decaimiento y la pérdida de apetito.

Según los expertos, el reto más ambicioso consiste en conseguir una disminución de la morbimortalidad del paciente con la planificación conjunta en el tratamiento de ambas comorbilidades. “Los pacientes con EPOC-IC están infratratados a pesar de la existencia de fármacos de probada eficacia para la IC, como los betabloqueantes “, ha asegurado el Dr. Lopez García. A este respecto además, la evidencia del estudio CLAIM8 ha demostrado que la combinación de dos broncodilatadores (indacaterol + glicopirronio) mejora de forma significativa la función cardíaca en enfermos con EPOC que tienen hiperinsuflación pulmonar. Así, el tratamiento broncodilatador podría mejorar la comorbilidad cardiovascular del paciente con EPOC.

Fuente Original: ConSalud

Los neumólogos alertan que el tabaco está aumentando el asma infantil

Los especialistas dicen que el repunte de la enfermedad también se percibe entre la población adulta.

El asma es una de esas enfermedades que se están haciendo cada vez más comunes en las conversaciones cotidianas. Y la razón no es tan solo que, como ocurre con otras patologías, los avances científicos y tecnológicos facilite su detección y diagnóstico, sino que realmente la enfermedad avanza entre la población. «Su prevalencia es del 5% en adultos y del 10% en niños», explica José Abal, jefe de Neumología del CHUO que aclara que «afecta más a los niños porque en muchos casos está asociada a procesos alérgicos; puede desaparecer en la adolescencia aunque en algunas ocasiones se reproduce en la etapa adulta».

El neumólogo explica que el avance de la patología -que se está detectando a nivel global- está impulsado por factores ambientales. Algunos, como la contaminación o el desarrollo industrial, son difíciles de controlar «pero otros, como la obesidad y el tabaquismo, son factores evitables», señala Abal Arca. El especialista aclara que el tabaco «también está detrás de la aparición de asmas infantiles, porque los niños se están convirtiendo en fumadores pasivos debido esa exposición al humo».

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas que causa una broncoconstricción cuyos síntomas son la tos, dificultad para respirar y, en algunas ocasiones, ruidos respiratorios audibles. El tratamiento se realiza con medicamentos corticoides y broncodilatadores inhalados que el paciente deberá tomar de por vida. De hecho, y según recuerda el feje de Neumología del CHUO esta enfermedad produce una alta tasa de absentismo escolar y laboral, además de consumir un 2 % de los recursos de la sanidad.

El asma será precisamente uno de los temas que se abordará hoy en las jornadas de Patología Respiratoria en Atención Primaria que organiza el servicio de Neumología del área sanitaria ourensana y en la que están participando 260 profesionales para actualizar conocimientos y mejorar en el control de estas enfermedades. El médico de urgencias del CHUO, Pablo Iago Pérez Antolín, explicará cómo se aborda y los tratamientos que se utilizan en la agudización de los procesos asmáticos, así como los criterios de ingreso de pacientes que se siguen; la neumóloga Coral González profundizará en el asma grave no controlada y Carlos Crespo abordará las funciones de los servicios de farmacia en el proceso asistencial de esa patología. La jornada se cerrará con la conferencia de Marina Blanco Aparicio, del Complexo Hospitalario de A Coruña, sobre el futuro de los tratamientos.

Del polvo de la pizarra a la exposición al humo de leña

El tabaco no es solo un elemento de riesgo para desarrollar asma. También está en el origen de muchos casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una de las patologías respiratorias más prevalentes entre la población ourensana y que será analizada hoy en las jornadas de formación organizadas por el servicio de Neumología del área sanitaria ourensana en una mesa en la que participarán especialistas de Ourense, Vigo y Sevilla.

Pero además del tabaco, existen otros muchos agentes en los que habitualmente el ciudadano de a pie no repara, y que pueden estar generando una patología pulmonar. En Valdeorras, por ejemplo, el porcentaje de enfermos de silicosis es mucho mayor que en el resto de la provincia por la exposición al polvo de sílice entre los trabajadores de la industria pizarrera.

Estar expuesto con asiduidad al humo de leña o de carbón es un factor de riesgo, al igual que el contacto con vapores o gases derivados de productos químicos entre aquellos que, por ejemplo, se dedican a tareas de limpieza. Incluso hay determinados fármacos que pueden estar detrás de patologías que necesitarán tratamiento.

En las jornadas que se están desarrollando en Ourense se habló de muchas de esas otras patologías, algunas agrupadas bajo el epígrafe EPID (enfermedades pulmonares intersticiales difusas. Son más de doscientas y entre ellas también hay algunas cuya causa es desconocida, como la fibrosis pulmonar idiopática.

Autora: Fina Ulloa

Fuente Original: laVozdeGalicia

Neumonía: el tabaquismo es un factor de riesgo, sobre todo a partir de los 60 años

Así lo ha expuesto Jordi Almirall, neumólogo y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), durante la Reunión de Invierno Conjunta de las áreas de esta sociedad científica.

El tabaco es un importante factor de riesgo para el desarrollo de la neumonía adquirida en la comunidad (NAC), al incrementar la susceptibilidad de contraer una infección bacteriana pulmonar, incluso en fumadores pasivos, sobre todo a partir de los 60 años. El riesgo de desarrollarla disminuye espectacularmente cuando se abandona el tabaco y, a los diez años, después de dejar el hábito tabáquico se sitúa a niveles de no fumadores. Por ello, evitar el tabaquismo y también ponerse una vacuna antineumocócica, a partir de los 60 años, son dos medidas preventivas cruciales para evitar la NAC, según ha expuesto Jordi Almirall, neumólogo y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), durante la Reunión de Invierno Conjunta de las áreas de esta sociedad científica.

La NAC es una importante causa de morbilidad y mortalidad en los países desarrollados. La incidencia anual de NAC en los adultos de la población general varía entre 1,6 y 13,4 por 1.000 habitantes. El porcentaje de pacientes que requieren hospitalización es alto, ya que se sitúa entre el 22 y el 51 por ciento de los afectados, mientras que el de mortalidad va del 3 al 24 por ciento, según diferentes estudios.

La importancia de la edad

La edad es el principal factor de riesgo de NAC, hasta el punto que la incidencia de NAC se triplica o cuadriplica a partir de los 65 años. Además, diferentes estudios han demostrado que el tabaquismo, por sí mismo, incrementa el riesgo de neumonía, porque puede alterar la respuesta inmune del organismo frente a los gérmenes potenciales causales de la enfermedad. No obstante, el riesgo asociado al tabaquismo desaparece cuando se abandona el tabaco y se reduce hasta un 50 por ciento después de cinco años, y drásticamente, al cabo de diez años de abandono tabáquico, hasta prácticamente igualarse el riesgo con el de los no fumadores.

“Tenemos una importante evidencia epidemiológica y científica sobre el efecto del tabaco en la aparición de la neumonía adquirida en la comunidad. Este efecto es estadísticamente significativo, independiente de otros factores de riesgo y se ha visto que hay una relación dosis-respuesta, es decir, cuanto más tiempo se ha fumado y cuantos más cigarrillos se han fumado mayor es este riesgo”, ha explicado Almirall.

Tabaquismo activo y pasivo

El tabaquismo activo también está detrás del desarrollo de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la bronquitis crónica, que también son factores de riesgo de la NAC.

El tabaquismo pasivo es otro importante factor de riesgo de la NAC. Este tabaquismo pasivo se ha reducido notablemente en los espacios públicos, debido a la legislación aprobada en los últimos años, pero no en los domicilios. Un estudio internacional, hecho en 192 países, ha detectado que el 40 por ciento de los niños, el 33 por ciento de los hombres no fumadores y el 35 por ciento de las mujeres que no fuman son fumadores pasivos. “El tabaquismo en el domicilio también se ha visto que es un importante predictor de la pérdida de salud en las personas mayores. De hecho, las lesiones en el epitelio respiratorio, el tejido conectivo y el endotelio vascular del pulmón pueden sufrir lesiones debido al tabaco, incluso a concentraciones bajas”, ha señalado Almirall.

El Streptococcus pneumoniae es el principal agente causal y, además de ser el más implicado en la aparición de estos casos, es el más estudiado. Este germen coloniza la cavidad orofaríngea de los fumadores y persiste en esta incluso tres años después de la cesación del hábito tabáquico. Otro germen que también causa la neumonía es la Legionella pneumophila; aunque menos frecuente, no es menos importante. Afecta a personas más jóvenes y también, en este caso, el factor de riesgo más importante en estos sujetos es el tabaquismo pasivo, que incrementa el riesgo de 121 por ciento.

Medidas preventivas

Las medidas preventivas más eficaces para evitar la neumonía son:

  • Cesación del hábito tabáquico, puesto que es el principal factor de riesgo, por sí solo, de la NAC, así como de otras enfermedades (la bronquitis crónica o la EPOC) que a la vez también son factores de riesgo de NAC. Abandonar el hábito tabáquico reduce el riesgo de NAC un 50 por ciento a los cinco años.
  • Recomendación de la vacuna antineumocócica a todos los fumadores activos y pasivos de más de 60 años. También hay sociedades americanas que la recomiendan en personas fumadoras entre los 19 y los 64 años. Actualmente, existen dos vacunas antineumocócicas disponibles, la vacuna de polisacáridos 23-valente y la vacuna conjugada 13-valente.
  • Mantener una buena higiene bucodental es clave para evitar la NAC, ya que una pobre higiene oral y las enfermedades periodontales se han asociado con un aumento del desarrollo de infecciones respiratorias. De hecho, los fumadores tienen una mayor colonización subgingival de bacterias: los que fuman menos de 10 cigarrillos al día presentan periodontitis entre 2,5 y 6 veces más que los no fumadores; los que fuman más de 30 cigarrillos al día, de 5,88 veces más; y entre los que dejan de fumar, este ratio decrece drásticamente y llega a ser de 1.15 después de once años.
  • Prevenir las infecciones respiratorias de las vías altas, otro factor de riesgo de la NAC. El tabaquismo también favorece la presencia previa de estas infecciones. La vacuna antigripal puede ayudar a prevenir estas infecciones.

Fuente Original: CorreoFarmaceutico

Tabaco, e-cigarrillos y los nuevos dispositivos son tóxicos para las células pulmonares humanas

Un informe publicado en ERJ Open Research sugiere que los nuevos dispositivos, que calientan tabaco sólido en lugar de un líquido, no es menos tóxico para las células que el humo de cigarrillo común.

Todos son tóxicos: el tabaco, los cigarrillos electrónicos y los nuevos dispositivos de tabaco sin humo ni combustión, como el iQOS. Un nuevo estudio que se publica en ERJ Open Research ha comparado directamente los tres y ha llegado a la conclusión de que los tres son tóxicos para las células pulmonares humanas. El informe sugiere que los nuevos dispositivos, que calientan tabaco sólido en lugar de un líquido, no es menos tóxico para las células que el humo de cigarrillo común.

Los investigadores, coordinados por Pawan Sharma, de la Universidad de Tecnología de Sydney y el Instituto de Investigación Médica Woolcock (Australia), señalan que sus datos se suman a las evidencias que indican que estos nuevos dispositivos electrónicos de suministro de nicotina pueden no ser un sustituto ‘más seguro’.

«Fumar es la principal causa de muerte prevenible. Con la introducción de los cigarrillos electrónicos durante la última década pensamos que no habrá una desaceleracion en la ingesta de nicotina a corto plazo. De hecho, si la tendencia actual continúa, el consumo de tabaco causará más de ocho millones de muertes al año para 2030 en todo el mundo», advierte Sharma.

La última incorporación a esta tendencia emergente es la introducción de estos nuevos dispositivos de tabaco sin humo ni combustión. «Debido a que sabemos muy poco acerca de sus efectos sobre la salud diseñamos esta investigación».

Los investigadores probaron los efectos de las tres fuentes de nicotina en dos tipos de células obtenidas de las vías respiratorias humanas: las células epiteliales y las células del músculo liso. En pulmones sanos, las células epiteliales actúan como la primera línea de defensa contra cualquier partícula extraña que ingrese a la vía aérea, mientras que las células musculares lisas mantienen la estructura de la vía aérea. Sin embargo, fumar puede a dificultades para respirar, principalmente al obstaculizar las funciones normales de estas células.

En su trabajo, expusieron las células a diferentes concentraciones de humo de cigarrillo, vapor de cigarrillo electrónico y vapor de cigarrillo sin humo ni combustión. A continuación, evaluaron si era perjudicial para las células y si afectaba a sus funciones normales.

Los investigadores encontraron que el humo del cigarrillo y el vapor de tabaco calentado eran altamente tóxicos para las células, tanto en sus concentraciones más bajas como en las más altas, mientras que el vapor del cigarrillo electrónico demostró toxicidad principalmente en concentraciones más altas. Los investigadores aseguran que estas concentraciones representan los niveles de nicotina que se encuentran en los fumadores crónicos.

Sukhwinder Sohal, investigador de la Universidad de Tasmania (Australia), y autor principal del estudio, explica que en su estudio se ha apreciado diferentes niveles de toxicidad celular con todas las formas de exposición en las células pulmonares humanas. Ahora bien, subraya, «no tenemos ninguna duda de que los productos más nuevos sean menos tóxicos para las células que los cigarrillos convencionales o el vapeo de cigarrillos electrónicos»

Por su parte, Sharma añade: «Nuestros resultados sugieren que los tres productos son tóxicos para nuestras células y que los nuevos dispositivos de tabaco calentados son tan dañinos como fumar cigarrillos tradicionales».

Los expertos advierten que se ha tardado casi cinco décadas en comprender los efectos dañinos del humo de cigarrillo y aún no se sabe el impacto a largo plazo del uso de los cigarrillos electrónicos. «Estos dispositivos que calientan el tabaco son relativamente nuevos y pasarán décadas antes de que podamos comprender plenamente sus efectos sobre la salud humana».

Pero lo ya sí sabemos, subraya, o que sí «es que el daño a estos dos tipos de células pulmonares puede destruir el tejido pulmonar y provocar enfermedades mortales, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el cáncer de pulmón y la neumonía, y puede aumentar el riesgo de desarrollar asma. Por ello -concluye- lo que no debemos asumir que estos dispositivos son una opción más segura».

En este sentido, Charlotta Pisinger, Presidenta del Comité de Control del Tabaco de la Sociedad Europea Respiratoria, y que no ha particpado en la investigación  considera que estos nuevos dispositivos de tabaco se comercializan bajo el concpeto de que producen niveles de compuestos tóxicos un 95% más bajos, debido a que el tabaco se calienta, no se quema. Sin embargo, los primeros estudios independientes han demostrado que se está produciendo una combustión y se liberan compuestos tóxicos y carcinogénicos, algunos en niveles más bajos que en el humo de cigarrillo convencional, otros en niveles más altos. Una revisión de los propios datos de la industria tabacalera sobre estos dispositivos ha demostrado que, en ratas, hay evidencia de inflamación pulmonar y no hay evidencia de mejoría en la inflamación pulmonar y función en fumadores que cambian a estos dispositivos».

The New England Journal of Medicine

La semana pasada científicos de la Universidad Queen Mary de Londres (EE..UU), publicaron un estudio en el que se concluía que los cigarrillos electrónicos son casi dos veces más efectivos que los tratamientos de reemplazo de nicotina, como parches y chicles, en las terapias dirigidas a que los fumadores dejen el tabaco.

El informe se publicó en la prestigiosa revista «The New England Journal of Medicine» y es un ensayo multicéntrico que ha recogido datos de cerca de 900 fumadores que también recibieron apoyo conductual. Los resultados son claros: el 18,0% de los usuarios de cigarrillos electrónicos no fumaba al año, en comparación con el 9,9% de los participantes que utilizaba otras terapias de reemplazo de nicotina.

Este, señalaron sus autores, es el primer ensayo que prueba la eficacia de los cigarrillos electrónicos modernos para ayudar a los fumadores a dejar de fumar. Los cigarrillos electrónicos fueron casi el doble de efectivos que la combinación de nicotina considera como el ‘estándar de oro’ en las terapias de reemplazo, señaló uno de los investigadores más relevantes en este campo, el profesor Peter Hajek, de la Universidad Queen Mary de Londres.

El nuevo estudio fue financiado por el Instituto Nacional de Excelencia en Salud de Reino Unido (NICE), país que en sus guías médicas aconseja el uso de los cigarrillos electrónicos para aquellas personas que intentan dejar de fumar y que el pasado verano lanzó una polémica campaña para dejar de fumar que ha dejó perplejos a muchos expertos de la lucha contra el tabaco de Europa.

Sin , Pisinger advierte que la introducción y la comercialización de nuevos dispositivos es algo muy tentador para los fumadores que quieren dejar de fumar y creen erróneamente que pueden cambiar a otro producto de tabaco inocuo. Y recuerda que, además, «está abriendo otra vía para atraer a los jóvenes a usar y convertirse en adictos a la nicotina. Este estudio agrega evidencia de que estos nuevos dispositivos no son el sustituto seguro para fumar cigarrillos como se los promueve a ser».

Autor: R. I.

Fuente Original: ABC

Un estudio leridano detecta una alta proporción de no fumadores entre pacientes de EPOC

Un estudio llevado a cabo por médicos de Familia, epidemiólogos y neumólogos del Instituto Catalán de la Salud (ICS) y el Departamento de Salud de Lérida de la Generalitat de Cataluña ha concluido que existe una alta proporción de no fumadores entre los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC ).

Además, esta misma investigación indica que las mujeres de mayor edad, con menor formación académica y con una gravedad menor de la enfermedad serían las que tendrían más riesgo de desarrollar la enfermedad sin haber fumado nunca.

La EPOC es una enfermedad con una elevada mortalidad en el mundo. Actualmente, representa la cuarta causa de muerte y se estima que en 2020 ocupará el tercer puesto. Además, se asocia al tabaquismo en la mayoría de los casos, pero existen estudios que concluyen que una proporción considerable de personas afectadas no tiene relación con el tabaquismo, especialmente entre las mujeres.

Un total de 512 personas analizadas

En concreto, este estudio leridano, publicado en la revista ‘Atención Primaria‘, analizó los diferentes factores de riesgo que se asocian a la enfermedad en aquellos pacientes que nunca fumaron. El documento, supervisado por el jefe del Servicio de Vigilancia Epidemiológica y Respuesta a Emergencias de Salud Pública en Lérida y Alto Pirineo y Aran, Pere Godoy, incluyó 512 pacientes con EPOC del Área Básica de Salud Pla d’Urgell, de los que el 33,2 por ciento dijeron que nunca habían fumado.

Asimismo, este análisis del ICS y del Departamento de Salud de Lérida del Gobierno regional muestra que existe un alto porcentaje de no fumadores entre los pacientes con bronquitis crónica. Identificar de manera precoz a las personas con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad facilitaría la implementación de medidas encaminadas a evitar su progresión.

Fuente Original: ActaSanitaria

La situación social de la mujer con Epoc es más desfavorable que en los varones

Los investigadores incluyeron un estudio pionero sobre la situación de la mujer entre los enfermos crónicos: comprobaron que es más “desfavorable” y que los roles y estereotipos sociales se reflejan “al cuadrado”.

Desarrollan antes la enfermedad que los hombres porque la misma cantidad de tabaco hace que ellas tengan más riesgo de cáncer y de tener una Epoc 5 ó 6 años antes. Además, teniendo ambos la misma enfermedad es más habitual que el varón tenga una cuidadora mujer mientras que ellas, con menos renta, se cuidan solas.

Ya presentaron estos resultados en comunicaciones en congresos y esperan publicar un artículo en una revista científica. Fernández Villar considera que atendiendo a estos datos tendría que existir un plan terapéutico y de atención distinto en hombres y mujeres.

Por otro lado, en el proyecto SocioEpoc colaboran neumólogos, enfermeras y trabajadoras sociales del hospital y otras contratadas para este estudio. El objetivo es contar con una escala predictiva que se aplicará a los pacientes que ingresan por una descompensación de su enfermedad grave para detectar si es necesario poner en marcha los servicios sociales y para elaborar un plan personalizado de atención  a ese paciente.

Más recursos sociales

“Encaja en las líneas estratégicas que el Sergas ha marcado en la atención a la cronicidad y en lo que nosotros reclamamos, la continuidad asistencial con la Atención Primaria y con los servicios sociales de los distintos organismos que deberían trabajar de forma coordinada. Eso tiene que mejorarse mucho y requerirá incrementar recursos en este punto. Creemos que para muchos pacientes es más beneficioso tener un cuidador y una ayuda que un tratamiento de alto coste, medicaciones hospitalarias o ingresos. Es una reflexión en voz alta que nos tenemos que hacer y además es algo que va a ir a más”, explica Fernández Villar.

En esa escala predictiva se verán las situaciones de dependencia, el nivel económico, no tener cuidador o tenerlo pero sobrecargado, entre otros factores que pueden influir en un reingreso. En algún caso, detectan casos de pacientes a los que les vendría bien una residencia. “Son reacios a ir, pero esto les puede ayudar a tomar una decisión”.

Neumología registra 1.600 ingresos al año y un tercio de ellos son enfermos crónicos descompensados sobre todo de Epoc. La incidencia de la cronicidad es mayor en Galicia que en el resto de España,

“Tenemos que hace sostenible el sistema sanitario, pasar de una medicina reactiva del proceso agudo a una medicina preventiva, además de abordar el tabaquismo, la vida sana, el ejercicio, no engordar. Lideramos las cifras de obesidad en España con Murcia y Asturias y estamos por encima de la media en tabaquismo”, concluyen

Autor: R. Suárez.

Fuente Original: Atlantico