Los fumadores que consumen tabaco de liar son menos propensos a dejar de fumar

Los fumadores que lían sus propios cigarrillos tienen menos probabilidades de dejar de fumar, según un nuevo estudio realizado por la University college London (UCL). La investigación, publicada en ‘BMJ Open’ y financiada por Cancer Research UK, ha descubierto que solo el 15,9% de los fumadores que liaban sus propios cigarrillos estaban motivados para dejar de fumar, en comparación con el 20,3% de los que fumaban cigarrillos de fábrica.

El estudio ha comprobado que la razón principal por la que estos fumadores no se plantean tanto dejar de fumar parece ser el costo relativamente barato de estos productos en comparación con los cigarrillos de fábrica.

Si bien el consumo promedio diario de cigarrillos por parte de los usuarios de tabaco de liar fue ampliamente comparable al de los fumadores de cigarrillos de fábrica, solo gastaron alrededor de la mitad en fumar cada semana (14.33 libras frente a 26.79 de que los compran en cajetillas).

“Los fumadores se referen constantemente el precio como uno de los principales motivos para dejar de fumar. Con los cigarrillos de liar, que ofrecen una alternativa de menor coste a los cigarrillos de fábrica, sus usuarios pueden permitirse seguir fumando y, por lo tanto, tienen menos ganas de dejar de fumar”, explica la autora principal del estudio, la doctora Sarah Jackson, del Instituto de Epidemiología y Atención de la Salud de la UCL).

La investigación se llevó a cabo durante un período de nueve años y medio, desde noviembre de 2008 hasta marzo de 2018, utilizando el Smoking Toolkit Study, un estudio mensual en curso sobre los hábitos de fumar en Inglaterra. Los datos fueron proporcionados por más de 38.000 adultos ingleses que eran fumadores actuales o que habían dejado de fumar en el último año.

Más de la mitad (56,3%) de los fumadores encuestados dijeron que fumaban exclusivamente cigarrillos de fábrica, frente a un tercio (36,6%) que fumaban exclusivamente tabaco de liar.

“Esto tiene implicaciones importantes para la política de control del tabaco, dado que una estrategia clave utilizada por los gobiernos de todo el mundo para reducir el consumo de tabaco es aumentar los impuestos sobre este producto para aumentar el costo de fumar”, advierte la doctora.

Por su parte, Kruti Shrotri, experta en control de tabaco de Cancer Research UK, agrega: “Los cigarrillos de liar son mucho más baratos, por lo que no es sorprendente que los fumadores que los consumen estén menos motivados para dejar de fumar que los que usan cigarrillos de fábrica.

Por ello, se tienen aumentar los impuestos sobre el tabaco de liar para igualar sus precios a los cigarrillos de fábrica para ayudar a motivar a los fumadores a dejar de fumar, independientemente del tipo de tabaco que consuman”.

En esta misma línea, Deborah Arnott, directora ejecutiva de Smoking and Health (ASH), apostilla que “la evidencia es clara: el acceso a un tipo de tabaco más barato hace que sea menos probable que los fumadores dejen de fumar. Y una de las principales razones por las que los cigarrillos hechos en fábrica son más caros son los impuestos. El aumento significativo de esos impuestos para eliminar este diferencial sería beneficioso para desalentar el consumo de cigarrillos y al mismo tiempo aumentar la recaudación”.

Fuente Original: CatalunyaExpress

Tratar la ansiedad en la EPOC con terapia cognitiva conductual reduce visitas al hospital y es rentable

Uno de los principales síntomas de la EPOC es la disnea que incrementa la ansiedad y tiene un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes, llevando a un uso más frecuente de los recursos de atención médica

La terapia cognitiva conductual (TCC) administrada por enfermeras especializadas en patologías respiratorias es rentable y reduce los síntomas de ansiedad en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según concluye una investigación publicada en ‘ERJ Open Research’.

La EPOC es una afección a largo plazo que causa inflamación en los pulmones, estrechamiento de las vías respiratorias y daño al tejido pulmonar, lo que dificulta la respiración. A menudo, los pacientes con EPOC sufren también ansiedad y puede provocar que los pacientes realicen menos actividad física, lo que conduce a la pérdida de la condición física, el aislamiento y el deterioro general de la salud.

El nuevo estudio revela que sesiones breves de terapia cognitiva conductual con enfermeras expertas en afecciones respiratorias reducían los sentimientos de ansiedad de los pacientes con EPOC y tenían como resultado el uso menos frecuente de los servicios hospitalarias.

La investigadora principal del estudio, Karen Heslop-Marshall, enfermera consultora de la Fundación NHS (servicio nacional de salud) de Newcastle-upon-Tyne y la Universidad de Newcastle, Reino Unido, explica: “Uno de los principales síntomas de la EPOC es la disnea. Esto es muy atemorizante y, a menudo, provoca sentimientos de ansiedad. Muchos profesionales de la salud actualmente no examinan los síntomas de ansiedad en los pacientes con EPOC, aunque pueden tener un impacto en su estado general salud”.

Y añade: “Sentirse ansioso tiene un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes y lleva a un uso más frecuente de los recursos de atención médica. Queríamos probar si las sesiones de TCC individuales administradas por enfermeras respiratorias podrían reducir los síntomas de ansiedad y si esto podría ser una intervención rentable”.

En este ensayo, participó un total de 236 pacientes con un diagnóstico de EPOC entre leve a muy grave. También se había examinado a cada paciente para detectar ansiedad utilizando la subescala de ansiedad ‘HADS’. Se trata de un cuestionario simple que pregunta a los pacientes sobre sus sentimientos de ansiedad y depresión durante la semana anterior. Se considera que las puntuaciones de entre ocho y diez muestran síntomas leves, 11-14 indican síntomas moderados y puntuaciones de más de 15 alertan de síntomas graves.

Reducir la ansiedad mejora su calidad de vida

Todos los pacientes que participaron en el estudio obtuvieron una puntuación de ocho o más en la escala ‘HADS’. En total, el 59 por ciento de los evaluados para entrar a formar parte del estudio tenían puntajes elevados de ‘HADS’, lo que sugiere que la ansiedad es muy común en la EPOC.

Durante un periodo de tres meses, se dio a los pacientes folletos sobre el manejo de la ansiedad o folletos y TCC. Las sesiones de TCC entrenaron a los pacientes sobre cómo desarrollar estrategias para sobrellevar la ansiedad causada por la falta de aire, para ayudar a mejorar los niveles de actividad física.

Todos los pacientes también recibieron atención médica estándar, incluidas pruebas de función pulmonar, una revisión médica y tratamientos farmacológicos adecuados. Si eran aptos, también recibieron rehabilitación pulmonar, que es un programa de ejercicio supervisado diseñado para pacientes con EPOC.

Después de tres meses, los pacientes completaron de nuevo el cuestionario de ansiedad ‘HADS’ para evaluar cómo afectaban los diferentes métodos de tratamiento a sus niveles de ansiedad. Los autores vieron que la TCC era más efectiva para reducir los síntomas de ansiedad en pacientes con EPOC que los folletos solos; en promedio, las puntuaciones de la escala ‘HADS’ de los pacientes con TCC mejoraron en 3,4, mientras que los pacientes en el grupo del folleto mejoraron en solo 1,9.

Después de verificar los registros de asistencia hospitalaria de los pacientes en el estudio, los investigadores encontraron que para cada paciente que asistía a la TCC, había un ahorro promedio de 1.089 libras en los ingresos hospitalarios y 63 libras en la asistencia en el departamento de urgencias.

Los datos tampoco mostraron ningún vínculo entre la función pulmonar de un paciente, medida por la cantidad de aire que una persona puede exhalar en un segundo, y su puntuación de ansiedad. Los investigadores dicen que esto sugiere que incluso los pacientes con EPOC leve pueden sentirse extremadamente ansiosos y, por lo tanto, se beneficiarían de esta intervención.

“Encontramos que las sesiones individuales de TCC suministradas por enfermeras respiratorias podrían reducir los síntomas de ansiedad y que esto podría ser una intervención rentable. Aunque la intervención de la TCC inicialmente llevó a costos adicionales, como entrenar a las enfermeras respiratorias en habilidades de TCC, esto fue compensado por los ahorros gracias a la necesidad menos frecuente de servicios hospitalarios”, destaca Heslop-Marshall.

“Reducir los niveles de ansiedad que experimentan los pacientes tiene un impacto significativo en su calidad de vida, así como en su capacidad para mantenerse físicamente activos y puede mejorar la supervivencia a largo plazo. Nuestra investigación muestra que el personal de atención respiratoria de primera línea puede realizar esta intervención de manera eficiente y efectivamente”, afirma.

Los investigadores dicen que no fue posible cegar a los participantes sobre el método de tratamiento que recibieron, lo que puede haber tenido un impacto en sus respuestas al segundo cuestionario ‘HADS’. Tampoco pueden determinar qué elemento específico de la intervención de la TCC, como las estrategias de afrontamiento para abordar los pensamientos aterradores, el ritmo, el control de la respiración, la distracción o el fomento de la actividad física, fue más eficaz para reducir los sentimientos de ansiedad.

Fuente Original: MedicoInteractivo

Contaminación y tabaco, los enemigos de la EPOC

El hábito tabáquico lastra la enfermedad pulmonar, mientras los expertos buscan herramientas para mejorar la calidad de vida

Ahogarse, toser, tener carraspera… Y perder capacidad para hacer cosas, porque los pulmones poco a poco «van perdiendo fuelle». Detrás de estos síntomas tan inespecíficos y comunes se esconde la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, más conocida como EPOC, que se estima que en España sufran entre dos y tres millones de personas, aunque sólo tiene diagnóstico un 20%, según datos preliminares del estudio EPI-SCAN II (el mayor estudiode EPOC realizado en España), de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Y a esto hay que añadir que debido a la inespecificidad de las manifestaciones de la EPOC, un 70% de ellas aún no lo sabe, ni sospecha que la sufre. Además, según el informe de «Lancet Global Burden of Disease 2017», la enfermedad ya es la segunda causa de muerte en todo el mundo, ya que representa el 5,36% del total, y justo después de la cardiopatía isquémica.

Germán Peces-Barba Romero, vicepresidente Neumólogo de Separ y jefe asociado del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de la Fundación Jiménez Díaz en Madrid, que participó esta semana en la jornada «#Inspira EPOC, los nuevos y viejos enemigos: tabaco y contaminación», promovido por Philips con motivo del día mundial, expuso que «la EPOC es una enfermedad que se puede prevenir evitando hábitos no saludables y con un diagnóstico precoz». Además, manifestó que «las cifras de prevalencia de la enfermedad son similares a las de Europa».

Junto a él, los otros ponentes del evento, Isabel Urrutia Landa, coordinadora del Área de Enfermedades Respiratorias de Origen Ocupacional y Medioambiental (EROM), responsable de la Unidad de Asma del Hospital de Galdakao-Usansolo, y, Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de Separ y director de la Unidad Especializada en Tabaquismo de la Comunidad de Madrid, analizaron la situación de esta patología respiratoria, su casuística y abordajes terapéuticos óptimos para elevar la calidad de vida de los pacientes.

En este sentido, Urrutia Landa apuntó que el 36,4% de los españoles respira aire contaminado. «La polución y sus efectos agravan de forma significativa los síntomas de los pacientes que sufren EPOC», añadió la coordinadora de EROM.

Antes, la EPOC era más frecuente en los hombres. Sin embargo, debido a que el índice de tabaquismo en los países de ingresos altos es similar entre hombres y mujeres y a que, en los países de ingresos bajos, las mujeres suelen estar más expuestas al aire contaminado de interiores (procedente de los combustibles sólidos utilizados para la cocina y la calefacción), la enfermedad afecta hoy casi por igual a ambos sexos.

El tabaco es el auténtico talón de Aquiles de la patología

Su consumo supone uno de los principales factores de riesgo de la EPOC. Hasta el 80-85% de los pacientes padece la enfermedad por haber sido fumador. Y no hay que olvidar que hasta un 40-55% de los pacientes diagnosticados continúa fumando y, además, padece una fuerte adicción debido a la nicotina, haciéndoles muy difícil el abandono del tabaco sin un tratamiento adecuado.

«Los fumadores que desarrollan EPOC tienen un especial patrón de inhalación, fuman más cigarillos al día y tienen más alto grado de dependencia física por la nicotina», señaló Jiménez-Ruiz. Además, como apuntó Peces-Barba, los datos corroboran que «ha venido para quedarse», «parece que está habiendo un incremento de la prevalencia en España, desde el 9% que teníamos en los últimos 20 años hasta el 12% que hemos detectado en la última encuesta a la población general».

Dado que la EPOC no se cura, son el tratamiento farmacológico y la fisioterapia las herramientas que pueden aliviar los síntomas, mejorar la capacidad de ejercicio y la calidad de vida y reducir el riesgo de muerte. «No debemos olvidar que los pacientes de EPOC deben vacunarse de la gripe», aseguró el presidente de Separ. La disponibilidad de opciones diagnósticas y terapéuticas para la EPOC varía según los recursos. La OMS ha publicado unas directrices con recomendaciones específicas para el tratamiento de esta enfermedad en la atención primaria en entornos con pocos recursos. En algunos casos, el tratamiento con corticosteroides inhalados es también beneficioso. Además, Germán Peces-Barba subrayó que «las asociaciones de pacientes son necesarias y ayudan a que las personas que sufren EPOC no estén estigmatizadas».

Autora: Pilar Pérez

Fuente Original: laRazón

 

Aumenta el número de casos y fallecimientos por EPOC en España

El número de casos de EPOC en España se ha actualizado de los 2,1 millones estimados según EPISCAN en 2007 a 2,9 millones en 2015 según el estudio internacional Global Burden of Disease

Con motivo del Día Mundial de la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha puesto de manifiesto que la incidencia de la enfermedad es cada vez mayor entre la población española. En concreto, para ello se basa en los datos del estudio internacional Global Burden of Disease (GBD 2015), que establecen que si en 2017 se estimaba que había cerca de 2,1 millones de casos, la cifra se elevaba a 2,9 millones en 2015. Como resultado de este incremento en el número de casos, también se percibía un aumento del número de fallecimientos que tenían la EPOC como causa. Así, las muertes por EPOC estimadas en España han ascendido de las 18.000 defunciones anuales a las 29.000 al año.

Estas cifras sitúan  a la EPOC como la cuarta causa de muerte en España .Representa así el 6,95 por ciento de las defunciones en el país por detrás de la cardiopatía isquémica (14,5 por ciento), el Alzheimer y otras demencias (13,6 por ciento), y el ictus (7,1 por ciento), y es más mortal que el cáncer de pulmón, que figura como la quinta causa de muerte.

Falta una mayor prevención

Como explica José Luis López-Campos, coordinador del Área de EPOC de SEPAR, “la EPOC y sus graves consecuencias, como las citadas defunciones prematuras, podrían evitarse combatiendo su principal causa: el tabaquismo”. Teniendo en cuenta que el consumo de tabaco ha disminuido progresivamente entre 1980 y 2016, cabe preguntarse si este aumento de incidencia responde a nuevos consumos de tabaco. En este sentido desde SEPAR señalan que falta información de consumo de tabaco incluido el tabaco de liar, los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de vapeo.

En este sentido, desde SEPAR insisten que el tabaco es un factor de riesgo prevenible de EPOC y otras enfermedades. Por último, aportan que la EPOC también un importante impacto en la calidad de vida de los pacientes. Las personas con EPOC tosen, expectoran y tienen dificultad para respirar cada día de su vida. Según el estudio GBD, la EPOC figura entre las diez primeras causas de mortalidad y discapacidad combinadas.

Fuente Original: elMedicoInteractivo

El número de pacientes con EPOC aumenta a los 2,9 millones en España

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica se caracteriza por ser una patología progresiva sin tratamiento curativo

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) celebra el próximo 21 de noviembre el Día Mundial de la EPOC, con el fin de aproximar la realidad de esta enfermedad a la población.

La EPOC o enfermedad pulmonar obstructiva crónica es una enfermedad poco conocida socialmente y que sigue creando confusión a pesar de ser ya un problema de salud pública de gran relevancia.

Los últimos estudios nacionales e internacionales como el Global Burden Disease (GBD) han actualizado y redimensionado las cifras de la EPOC. Por ejemplo, el número de casos estimado de esta enfermedad en España aumenta de los 2,1 millones según el estudio EPISCAN, a los 2,9 millones, según este nuevo estudio de GBD. Además, cada 20 minutos, muere una persona por EPOC en España.

Por su característica de enfermedad crónica y progresiva, sin tratamiento curativo, la EPOC también tiene importante carga a nivel social y económica. Las personas con EPOC tosen, expectoran y tienen dificultad para respirar cada día de su vida. La EPOC disminuye notablemente la calidad de vida de quienes la padecen y de sus parejas y es una importante causa de discapacidad.

Cabe destacar que el principal factor de riesgo de la EPOC es el tabaco. En este sentido, aunque el consumo de tabaco ha disminuido progresivamente entre 1980 y 2016, sigue siendo importante monitorizar las nuevas tendencias de consumo de tabaco incluido el tabaco de liar, los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de vapeo, pues cabe recordar que el tabaco es un factor de riesgo prevenible de EPOC y otras enfermedades.

Fuente Original: ConSalud

Uno de cada cuatro fumadores acaban desarrollando EPOC

La relación de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el tabaco es directa

Los neumólogos no se cansan de repetir, año tras año, que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es más peligrosa que su inocuo nombre. El servicio de enfermedades respiratorias del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo estima que el 15 % de las consultas con los médicos de cabecera tienen que ver con la EPOC, a pesar de que su diagnóstico todavía es muy bajo.

En el último estudio nacional de la enfermedad, el Episcan, participó Vigo. Entonces se reveló que el 8,2 % de los adultos de entre 40 y 80 años la padecen, pero que un 70 % no saben que la tienen. Ahora, el servicio de neumología del Chuvi está inmerso en el segundo Episcan, para actualizar los datos de toda España. Es el único servicio de Galicia que forma parte del estudio.

El Hospital Álvaro Cunqueiro se sumó ayer a la celebración del Día Mundial de la EPOC con una mesa informativa en la zona de consultas, aunque en realidad la efeméride es el día 21. Como la Sociedade Galega de Patoloxía Respiratoria (Sogapar) celebra su congreso anual la próxima semana, en esta ya hay actos. La mesa instalada ayer en la zona de consultas del hospital permitió a quien quería someterse a una espirometría y hacerse una prueba de edad pulmonar.

La EPOC tiene una relación directa con el tabaco. Entre el 20 y el 25 % de quienes fuman van a desarrollar esta patología obstructiva.

Una espirometría sirve para diagnosticar la EPOC y, desde hace años, los centros de salud empezaron a incorporar esta prueba, lo que simplifica la obtención de un diagnóstico.

Autor: A.P

Fuente Original: laVozdeGalicia

Reivindican en el Parlamento Europeo mayores medidas de control del tabaco

El consumo de tabaco provoca más de 50.000 muertes anuales en España, siendo la primera causa de muerte evitable y un grave obstáculo al derecho a la salud y a la vida de la población española.

Las leyes de tabaco de 2005 y 2010 han contribuido a “desnormalizar” el consumo y, especialmente, a reducir la exposición al humo de tabaco. Sin embargo, este movimiento ciudadano considera que queda mucho margen de mejora en cuanto al control y la prevención del tabaquismo.

Fruto de la Conferencia Internacional sobre Control del Tabaco, organizada el pasado 14 de junio en Madrid por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y la European Network for Smoking and Tobacco Prevention (ENSP), y firmada y ratificada por los Consejos generales de todas las profesiones sanitarias (médicos, enfermeros, dentistas, farmacéuticos y psicólogos), y por más de 60 sociedades científicas y asociaciones ciudadanas, se redactó la “Declaración de Madrid-2018 para el avance de la regulación del tabaco en España” que establece la hoja de ruta en control del tabaco en nuestro país.

Amplia representación

En la sesión celebrada el 7 de noviembre en el Parlamento Europeo, organizada por el presidente de la European Network for Smoking and Tobacco Prevention (ENSP), Francisco Rodríguez Lozano, y que ha contado con la colaboración de María Teresa Pagazaurtundúa, portavoz de Unión Progreso y Democracia en el Parlamento Europeo, han participado representantes de profesionales sanitarios y de asociaciones ciudadanas, entre ellos, los presidentes del CNPT, Regina Dalmau, y de la OMC, Serafín Romero, además de Javier Ayesta, miembro del Comité Científico de la ENSP; y Ana Fernández, responsable de relaciones institucionales de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

Asimismo, han estado presentes Jesús Mª Fernández, portavoz del PSOE en la Comisión de Sanidad; Soledad Cabezón, eurodiputada y miembro del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo; Araceli Arce, subdirectora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad; Francisco Sevilla, representante del gobierno español en las instituciones europeas; y Ramón Jáuregui, presidente de la Delegación del Parlamento Europeo en la Asamblea Euro-Latinoamericana (Eurolat).

En el acto han presentado la Declaración con las principales medidas que, según la evidencia científica disponible, deberían adoptarse en España para reducir y evitar las consecuencias del tabaquismo.

El principal valor de este documento, como se ha puesto de manifiesto, además de recopilar las estrategias e intervenciones necesarias para reducir el consumo de tabaco en España, es el gran apoyo conseguido por distintos sectores sanitarios y de la sociedad civil.

Éxitos consechados

La Declaración pone de relieve los éxitos conseguidos hasta ahora con las leyes, como la disminución de la exposición al humo ambiental de tabaco y la desaparición de la publicidad, la promoción y el patrocinio directo de los productos de tabaco, lo cual contribuyó decisivamente a que aumentara la percepción de riesgo asociada al consumo de tabaco, y en consecuencia, a que se redujeran las tasas de población adulta fumadora que a principios de este siglo se situaban por encima del 32 por ciento. Asimismo, pretende poner el énfasis en las medidas y aspectos pendientes de implementación.

Así, actualmente hay constancia de que el consumo de tabaco sigue siendo el principal problema de salud pública de España, tanto por la morbi-mortalidad que genera como por la disminución que ocasiona en las expectativas de calidad y esperanza de vida. Según la Encuesta Nacional de Salud, un 22,1 por ciento de las personas adultas sigue fumando, cifra se considera excesivamente alta para un factor de riesgo que ocasiona la muerte prematura de la mitad de sus consumidores regulares.

Además, el consumo de tabaco se concentra en personas pertenecientes a los niveles sociales más desfavorecidos, algo que se ve tanto en población adulta como en población infanto-juvenil, y que es especialmente llamativo en el caso de las mujeres embarazadas. Asimismo, aún siguen existiendo ambientes en los que parte de la población se ve expuesta al humo pasivo del tabaco.

Por estos y otros motivos, las organizaciones firmantes del documento consideran urgente que en España se tomen una serie de medidas de promoción de salud y prevención del tabaquismo que vuelvan a situar a nuestro país en la senda liderazgo en Europa en cuanto a control del tabaco.

Por ello, se ha decidido hacer pública la Declaración de Madrid en el Parlamento Europeo en Bruselas, tras su presentación al ejecutivo del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en el evento del CNPT -ENSP que lleva por título ‘Hacia una mejor salud y el progreso del control del tabaco en España‘ por ser una estrategia de abogacía por la salud referencia a nivel internacional.

Lo que queda por hacer

Además, que ha establecido que aún se debe equiparar al alza la fiscalidad de todos los productos de tabaco o que contengan nicotina, haciéndola similar a la de los países más desarrollados de nuestro entorno, así como exigir el cumplimiento de la legislación vigente sobre el consumo en los lugares públicos cerrados o cuasi-cerrados (como terrazas, patios o áreas de tránsito en centros comerciales) y aplicarla a todos los productos relacionados (productos de tabaco sin combustión y productos a base de hierbas para fumar). También se debe prohibir fumar en cualquier tipo de vehículo para evitar la exposición al humo de los pasajeros y como medida de seguridad vial y medio-ambiental.

También consideran que hay que mejorar y extender la protección frente al humo ambiental sobre la base de eliminar ambigüedades (definición y delimitación de espacio al aire libre, excepciones en espacios cerrados, etc.); ampliar los entornos sin humo en lugares al aire libre (instalaciones deportivas y de espectáculos, paradas y andenes de medios de transporte, playas y otros espacios naturales, piscinas comunales); e implicar a los cuerpos de seguridad -locales, autonómicos y estatales- en el cumplimiento de lo legislado al respecto.

Asimismo, buscan promover los hogares libres de humo y concienciar a la población al respecto, pues en la actualidad es el principal lugar de exposición al humo ambiental de tabaco; introducir el empaquetado neutro, al igual que lo han hecho diversos países de nuestro entorno, con el fin de disminuir el atractivo del producto a los menores de edad y aumentar su percepción de riesgo; y facilitar el acceso a profesionales sanitarios entrenados en el tratamiento del tabaquismo, y financiar aquellas intervenciones clínicas, conductuales y farmacológicas, que hayan mostrado efectividad y seguridad.

Otro de los aspectos que consideran que aún queda por trabajar está en la regulación sobre publicidad, promoción y patrocinio de los productos del tabaco debe extenderse también a los productos relacionados, incluyendo los dispositivos utilizados para su consumo, como pipas, pipas de agua, tabaco sin combustión (IQOS), etc. Asimismo, creen necesario eliminar la publicidad del tabaco y productos relacionados en los puntos de venta.

Sin sobrecoste para el Gobierno español 

Los representantes del movimiento de control de tabaco en España que han participado en este acto en el Parlamento Europeo han remarcado que las medidas que se proponen no suponen un sobrecoste al Gobierno español.

Sin embargo, si contribuirán a reducir los costes asociados a la patología relacionada con el consumo de tabaco. Y especialmente quieren destacar que “la evidencia científica muestra que su aplicación contribuye decisivamente a prevenir el inicio en el consumo y a que quien quiera dejar de fumar tenga más posibilidades de conseguirlo”.-

Fuente Original: RedacciónMédica

Un 73% de enfermos con enfermedad pulmonar obstructiva carecen de diagnóstico

Un 73 % de las personas que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) no están diagnosticadas y comienzan el tratamiento en fases avanzadas, según datos facilitados por la Fundación de las Ciencias de la Salud (FCS).

Esta Fundación, que ha organizado hoy en Barcelona una jornada sobre la EPOC, subraya que combatir la baja adhesión terapéutica puede contribuir a mejorar el control de la enfermedad y adoptar medidas correctoras. La falta de conocimiento de la enfermedad por parte de la población o el bajo reconocimiento de síntomas por los pacientes son algunos de los factores que contribuyen a que la EPOC esté infradiagnosticada.

Otro factor es el desconocimiento “por parte de los profesionales sanitarios del día a día de los pacientes con EPOC”, ha destacado el patrono de la FCS y coordinador y director de la jornada “Enfermedad pulmonar obstructiva crónica”, el profesor Emilio Bouza. Este transtorno pulmonar consiste en una obstrucción de las vías pulmonares que generalmente es progresiva e invalidante, y que frecuentemente puede derivar en otros trastornos asociados.

La prevalencia de la EPOC en España es del 10,2 % de la población de entre 40 y 80 años (un 15,1 % en hombres y un 5,7% en mujeres), según el estudio EPI-SCAN (del inglés The Epidemiologic Study of COPD hecho en España en 2009).

Según la fundación, es necesario potenciar la investigación en aspectos de prevención y atención integral, particularmente en el ámbito de la atención primaria, ya que “el reto es conocer con más detalle la etiopatogenia (el origen o causa de una patología) y los motivos por los que unos pacientes desarrollan EPOC”

Fuente Original: LaVanguardia

 

​La EPOC, una enfermedad que hace perder 10 años y empeora la calidad de vida de otros tantos

La EPOC afecta, según los datos de los que se dispone, al 10% de la población mayor de 35 años, siendo así una de las patologías respiratorias con mayor incidencia, además de carácter crónico. Primero comienzan apareciendo cuadros catarrales de manera reiterada, para dar paso a la fatiga al realizar grandes esfuerzos. Finalmente, el paciente se ve impedido para realizar actividades de la vida diaria “como vestirse o lavarse”

SALAMANCA24HORAS charla con el jefe del Servicio de Neumología del Complejo Asistencial Universitario, Miguel Barrueco, quien explica que lo normal es que la EPOC aparezca en pacientes que llevan unos 15 o 20 años fumando.

A estos les comienzan a aparecer cuadros catarrales de manera repetida a lo largo del año, unas dos o tres veces “y a veces cuatro”. Esos cuadros también les provocan, además de tos, fiebres y esputos, lo que exige un tratamiento antibiótico.

Ese es el primer escalón, ya que el segundo es “que empieza a tener fatiga al tener grandes esfuerzos”, como subir a un quinto piso. “Eso, si no se detiene, va aumentando el nivel de intensidad de la fatiga, y llega a limitarle en actividades tan sencillas de la vida como vestirse, lavarse o abrocharse los zapatos”. El doctor matiza que habla sólo de pacientes que padecen la EPOC, ya que “si además tiene otro cuadro infeccioso, empeora todavía más”.

Así, para ser más explícito, el jefe del Servicio de Neumología concreta en que la EPOC “disminuye la calidad de vida los últimos cinco o diez años del paciente y acorta la vida, aproximadamente, unos 10 años”.

Broncodilatadores y antiinflamatorios, dos de los tratamientos para la EPOC

El primer tratamiento para la EPOC es “dejar de fumar”, algo “absolutamente básico” y que algunos de los pacientes no hacen, lamenta el doctor Barrueco. Pone el ejemplo de “un coche al que le echas gasolina pero le haces un agujero en el depósito” para hacer ver lo que ocurre si te diagnostican una EPOC y sigues fumando, que “sigues metiendo inhalantes que provocan la inflamación de los bronquios, y el tratamiento que te den para desinflamarlos va a servir de muy poquito, por lo que no tiene sentido”.

Mayor incidencia entre hombres que entre mujeres, pero se va equilibrando

La EPOC es una enfermedad que tiene, actualmente, una mayor incidencia entre hombres que entre mujeres, ya que “los hombres han fumado más”. Sin embargo, poco a poco se va igualando. Es decir, cada vez la padecen más mujeres.

Esto se debe a que desde que una persona empieza a fumar hasta que empieza a tener síntomas, pasan aproximadamente 20 o 25 años, más o menos. Por tanto, “ahora estamos recogiendo la cosecha de EPOC de los pacientes que llevan 25 años fumando. Y dentro de 10 años recogeremos la cosecha de EPOC de los que llevan 15 años fumando y van a estar otros 10 años fumando”, relata el doctor Barrueco.

Así, si se consiguiese acabar con el tabaco de una manera prácticamente total, “todavía durante los próximos 20 o 25 años tendríamos mucha EPOC, pero después ya no”, asegura.

Salamanca, uno de los hospitales que han participado en el ‘Epi-Scan II’

El Hospital de Salamanca ha sido uno de los 17 centros participantes en el estudio ‘Epi-Scan II’, el mayor estudio poblacional que se ha realizado en España y que permitirá conocer los cambios en la prevalencia de esta enfermedad (EPOC), tendencias y factores asociados.

Esto supone un gran motivo de alegría para el jefe del Servicio de Neumología, “porque es un estudio de mucha importancia” y cuyos resultados verán la luz cerca del mes de mayo de 2019, según explica.

Autor: Pedro Hernández

Fuente Original: salamanca24

 

Más de 140 cigarrillos: este es el consumo de tabaco anual de los hijos de padres fumadores

Los niños de hogares fumadores recibirían una dosis de nicotina total anual equivalente a fumar 60-150 cigarrillos al año

Según ha alertado el área de tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) con motivo de un estudio publicado en su revista ‘Prevención del Tabaquismo’, donde se demuestra que estos menores, debido a su exposición al humo del tabaco ambiental, presentan más infecciones respiratorias de las vías altas y bajas, así como consultas e ingresos hospitalarios respecto a los niños que viven en hogares sin fumadores.

“Los efectos del tabaquismo pasivo se conocían desde 1928, pero no fue hasta 1970 cuando los científicos y los clínicos empezaron a mostrar interés ante los efectos del humo ambiental tras comprobarse, cada vez con más estudios, que resultan nocivos para la población y, en especial, para los niños, que son la población más vulnerable”, ha comentado la directora de la revista y neumóloga del Hospital Fundación Alcorcón de Madrid, Eva de Higes. De hecho, diferentes estudios ya han demostrado que la exposición al humo de tabaco ambiental (HAT) durante la infancia se asocia a un incremento del riesgo relativo de presentar infecciones agudas del tracto respiratorio, otorrinolaringológicas y asma.

Ahora bien, para evaluar los efectos del tabaquismo pasivo en la infancia, en particular de los cero a los 3 años, se ha realizado un estudio retrospectivo transversal, en las consultas de pediatría de atención primaria del Centro de Salud Artilleros, de Madrid, en el que han participado un total de 150 niños, de los cuales el 56,7 por ciento han sido niños y el 43,3 por ciento niñas. Del total de niños estudiados, el 43,3 por ciento ha presentado exposición al HAT, de los cuales el 61,5 por ciento fueron niños y un 38,5 por ciento niñas. De los niños expuestos al HAT, el 56 por ciento lo estuvieron por tener un padre fumador, el 27,8 por ciento por madre fumadora y hasta un 15 por ciento por cuidador principal.

Asimismo, los resultados en cuanto al hábito tabáquico de los adultos que conviven con los niños fueron que un 37 por ciento de los padres se declararon fumadores, frente al 26 por ciento de las madres (la suma del 19 por ciento que fumó en la gestación y el 7 por ciento que no fumó en la gestación) y el 46 por ciento de los cuidadores principales. “Estos datos son el reflejo de que existe un elevado porcentaje de fumadores en hogares con niños y un porcentaje elevado de mujeres gestantes que continúan con su hábito durante la gestación, así como fumadores en el grupo de cuidadores principales. Según este estudio, casi la mitad de los hogares presentan exposición, en más de la mitad de los casos por parte del padre. Además nos preocupa que el grupo de cuidadores principales representa el porcentaje más alto de fumadores (46%), ya que probablemente este grupo sea el menos consciente de los riesgos que supone exponer a los niños al HAT y prosiga con su hábito tabáquico”, ha dicho De Higes.

Tras analizar las distintas infecciones respiratorias, agrupándolas en vías bajas y altas, los autores del estudio han detectado que entre los niños expuestos por padre fumador existe un mayor número de episodios y consultas de infecciones de vías altas, mientras que en la exposición materna se han registrado un mayor número de episodios y consultas de patologías de vías bajas, existiendo una significación estadística en el número de episodios y consultas de bronquiolitis en el caso materno.

Por otra parte, en el estudio también se ha observado que una de cada cinco madres ha fumado durante la gestación, y que cuando continúa fumando es un importante factor de riesgo para elevar la incidencia de patología respiratoria infantil, frente al hábito paterno.

“Cuando la madre o ambos progenitores son fumadores, se incrementa el riesgo de sibilancias en los dos primeros años de vida, pero esto no ocurre en los casos en los que es el padre el fumador, probablemente a causa del efecto acumulativo de su exposición durante la gestación y/o de la íntima cercanía de la madre durante la primera etapa de la vida”, han expuesto los investigadores.

Por todo ello, han destacado la necesidad de concienciar y diseñar programas para dar a conocer las consecuencias del contacto con el humo del tabaco activo y pasivo, mejorar la motivación y autoeficacia de los fumadores para dejar de fumar y fomentar una actitud positiva hacia la prevención por parte de los profesionales sanitarios.

Fuente Original: elHeraldo