La fisioterapia en EPOC, poco utilizada pero muy eficaz

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) tiene una alta prevalencia en España. Según los últimos estudios publicados, el 10 por ciento de la población mayor de 40 años en España padece esta enfermedad y muchos de ellos no lo saben.

Según apunta el Dr Jose Luis López-Campos, coordinador del Área de EPOC de la Sociedad Española de Neurología y Cirugía Torácica (SEPAR), “el infradiagnóstico se sitúa en el 73 por ciento y los nuevos datos apuntan a que esta cifra irá en aumento”. ¿Las razones? Una de ellas es la ausencia de síntomas. Los pacientes con EPOC -muchos de ellos fumadores- no presentan signos de alarma hasta que el problema es grave y, por consiguiente, más difícil de tratar. “Si un paciente comienza a fumar a los 14 años, no empezará a ver síntomas de EPOC hasta los 40”, recuerda el experto. “La persona se va adaptando a las limitaciones respiratorias poco a poco. No hace ejercicio ni se mueve como antes, pero lo achaca a la edad o al tabaco restando importancia al problema”, informa. Como consecuencia, “no acude al médico y no es diagnosticado”.

Otra circunstancia que aumenta el infradiagnóstico se encuentra en la gestión sanitaria. “Es importante que el médico de atención primaria tenga siempre la sospecha de que un paciente fumador puede tener la enfermedad”, señala, y “que tenga acceso a una espirometría para descartarlo o confirmarlo”.

Según el experto de SEPAR, la mayoría de los centros de salud españoles tiene un espirómetro que apenas usan. Para valorar esta situación, SEPAR realizó una encuesta a nivel nacional sobre el uso de estos dispositivos obteniendo datos poco alentadores. “La realidad es que no se usa”, confirma López-Campos. Los centros más activos “realizaban una media de 5 espirometrías a la semana”, muy pocas teniendo en cuenta el número de fumadores que hay en España.

Por este motivo, los neumólogos insisten en la importancia de detectar precozmente la enfermedad para poder tratarla y evitar su desarrollo y el deterioro de la calidad de vida de los pacientes. No hay que olvidar que la EPOC es una enfermedad crónica e incapacitante para muchos pacientes por la limitación pulmonar que conlleva.

Actividad física

La buena noticia es que, antes de llegar a la incapacidad, existen muchas soluciones tanto farmacológicas como no farmacológicas, entre las que estaría la fisioterapia y la actividad física.

Según un estudio liderado por el Departamento de Medicina de la Universidad Internacional de Cataluña en 2010, la fisioterapia respiratoria estandarizada en los centros de atención primaria aumentaría la calidad de vida de los pacientes con EPOC moderada.

En la investigación participaron 14 centros de atención primaria y 8 unidades de fisioterapia que atendieron a 129 pacientes con EPOC a los que se dividió en dos grupos (control e intervención) para comparar los resultados. Tras 6 meses de programa (compuesto por tres sesiones semanales durante tres semanas de ejercicios respiratorios y entrenamiento físico y aeróbico y una sesión mensual de supervisión de los ejercicios y del entrenamiento durante cinco meses en el domicilio del paciente) los autores vieron que, a los 6 meses de su implementación, los enfermos con EPOC moderada que habían realizado el programa mejoraron significativamente su calidad de vida, la distancia caminada en 6 minutos y la disnea, en comparación con el grupo control.

“Estos programas son efectivos en la mejora de la capacidad de ejercicio, la fuerza muscular, la sensación de disnea y la calidad de vida de los pacientes con EPOC”, confirma Ane Arbillaga Etxarri, fisioterapeuta respiratorio, doctora en Biomedicina y profesora de la Universidad de Deusto. Eso sí, “siempre que se hagan de forma personalizada y adaptada a las características de cada paciente”.

Por este motivo, su recomendación es “acudir a un fisioterapeuta respiratorio”. Los ejercicios deben estar pautados “de manera individual ya que la adaptación a las capacidades y características de cada paciente son determinantes para proponer un plan realista y asequible a cada paciente”.

Por lo general, según expone, “se pautan ejercicios para mejorar la condición cardiopulmonar, la fuerza muscular de grandes grupos musculares y, en el caso de que sea necesario, el entrenamiento de la musculatura respiratoria”.

Lo que está claro, para ambos expertos, es que los pacientes no pueden ni deben dejar de moverse.

“Si la enfermedad produce ahogo y el paciente deja de moverse, el cuerpo terminará acostumbrándose”, advierte López-Campos. “La única manera de romper este círculo es haciendo ejercicio”.

“Cuanto más ejercicio y actividad física se realice, mejor”, asegura Arbillaga. Aunque la realidad que ven a diario estos profesionales es que casi ninguno de los afectados con EPOC realiza actividades deportivas en su día a día y tan solo el 5 por ciento tiene acceso a programas de rehabilitación pulmonar. “El ratio ideal en la sanidad pública es tener 1 fisioterapeuta por cada 1.000 habitantes y en España la media es de 0,1”, lamenta la experta. Pero si hablamos de fisioterapeutas especializados en el sistema respiratorio, las cifras son aún más bajas. “Sigue siendo una especialidad muy desconocida tanto por el resto de sanitarios como por la sociedad y esto debe cambiar por el bien de los pacientes y, a la larga, del sistema sanitario”, señala.

Fuente Original: CuidatePlus

Solo la mitad de los catalanes toma la medicación adecuadamente

Solo la mitad de los catalanes (50,7 %) con patologías crónicas son adherentes a los tratamientos, casi un punto porcentual por debajo de la media nacional, según el Análisis Nacional de la Adherencia al Tratamiento en Patologías Crónicas del Observatorio de la Salud (Grupo OAT).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la adherencia al tratamiento como el cumplimiento del mismo, es decir, tomar la medicación de acuerdo con la dosificación y el programa prescrito, y a lo largo del tiempo del tratamiento indicado.

Los resultados del análisis han sido abordados este lunes en una jornada organizada en el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB) por el Grupo OAT, con la colaboración del Consejo de Colegios Farmacéuticos de Cataluña (CCFC).

En el caso Cataluña, la tasa de adherencia más elevada se da en enfermedad cardíaca (60,7 %) y enfermedad reumática (53,9 %), mientras que los porcentajes más altos de incumplimiento se dan en asma, con un 41,1 % de pacientes adherentes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) con un 44,7 %, osteoporosis (45,6 %) y depresión (46,2 %).

Otras patologías como la hipertensión (51,5 %) o colesterol (50,8 %) rozan la media nacional, que se sitúa en 51,6 %, según el mismo análisis.

Además, la encuesta revela que, en Cataluña, aquellos que realizan actividad física (58,8 %), los no fumadores (55,3 %) y los que siguen dieta (52,5 %) presentan porcentajes elevados de adherencia a los tratamientos.

En cuanto a los motivos de falta de adherencia, un 28,4 % de los encuestados hace referencia al olvido de la toma, mientras que un 26 % contestó que abandona la medicación en caso de empeoramiento y un 22,7 % la abandona en caso de mejoría.

Otro dato destacado del análisis es que el 48,7 % de los encuestados catalanes desea más información sobre su enfermedad y tratamiento, en comparación con el 44 % de la media nacional.

El análisis del OAT ha sido elaborado con una muestra de 132 oficinas de farmacia repartidas por toda España y 6.150 pacientes con doce problemas crónicos diferentes, y ha analizado un total de 38 variables.

Según ha afirmado el presidente del COFB y del CCF, Jordi de Dalmases, algunos ejemplos de herramientas que mejorarían la adherencia son “el Sistema Personalizado de Dosificación (SPD) o un blíster que ordena la medicación por días de semana y horarios”, así como “el consejo sanitario que se ofrece en el momento de la dispensación”.

Fuente Original: laVanguardia

La contaminación urbana causa siete millones de muertes prematuras cada año, según la OMS

“Los efectos combinados de la contaminación del aire ambiente exterior y del doméstico causan alrededor de 7 millones de muertes prematuras cada año, por el aumento accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón e infecciones respiratorias agudas”.

La coordinadora de Contaminación Atmosférica y Salud Urbana de la OMS, Nathalie Roebbel, alertó con estas cifras sobre las consecuencias de la calidad del aire en las ciudades, en el marco un seminario organizado por la Fundación Naturgy en Bruselas.

Roebbel recordó que el 91% de la población mundial respira aire contaminado y que más de 3.000 millones de personas cocinan con fuentes energéticas contaminantes en sus casas. “Las ciudades del mundo están creciendo rápidamente, y por ello las políticas para mejorar el aire urbano deben hacer frente a esta mayor exposición de las personas que viven en entornos urbanos”, aseveró Roebbel.

La representante de la OMS afirmó que es necesario un liderazgo global, coordinación entre los diferentes sectores sociales y las organizaciones intergubernamentales, planes nacionales y locales y, sobre todo, que la salud esté en el centro de las políticas urbanas. E hizo un llamamiento a las instituciones públicas para invertir más en medidas de prevención, que hoy apenas representan un 4% del gasto en salud pública.

En este sentido,María Eugenia Coronado, directora general de la Fundación Naturgy, afirmó que “no hay una solución única para tratar de mitigar la contaminación en las ciudades, que proviene principalmente del tráfico rodado, por lo que es imprescindible analizar con detalle cada área urbana para aplicar las medidas óptimas que permitan alcanzar los resultados deseados de reducción de emisiones contaminantes”. Destacó igualmente la necesidad de establecer medidas adecuadas para cada ciudad, teniendo en cuenta la relación coste-beneficio versus los resultados esperados, y considerando, entre otras, las características geográficas y climáticas, los hábitos y necesidades de sus habitantes y las alternativas tecnológicas y de combustible que permitan mayor sostenibilidad según su uso.

Por su parte, Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea (CE), que participó en la apertura del seminario, enfatizó la mejora de la calidad del aire en zonas urbanas a través de acciones a nivel europeo, nacional, regional, local y por parte del sector privado. Calleja señaló que, en la UE, la deficiente calidad del aire causa 400.000 muertes prematuras y supone un coste de 24.000 millones de euros cada año, También recordó que la calidad del aire es la segunda preocupación de los ciudadanos de la UE, sólo por detrás del cambio climático. Por ello, la Comisión Europea ha iniciado un proceso de evaluación regulatoria de la legislación medioambiental.

Los casos de Berlín, la Lombardía y Madrid

El jefe de Gestión de la Calidad del Aire en el Departamento de Medio Ambiente, Transporte y Protección del Clima de Berlín, Martin Lutz, presentó los resultados del programa “No diesel without a filter”, gracias al cual los niveles de partículas de la capital alemana se han reducido considerablemente. Sin embargo, explicó que, a pesar de los esfuerzos realizados, Berlín sigue luchando para cumplir la norma de calidad del aire para el dióxido de nitrógeno (NO2), igual que muchas otras grandes ciudades de Europa. También se refirió al incumplimiento de las normas de control de emisiones de la UE para los vehículos diesel y la creciente presión para que se actúe con rapidez a raíz de las sentencias de los tribunales alemanes y los procedimientos de infracción incoados por la CE contra Alemania.

“Berlín cumple los valores límite de partículas, pero dadas las crecientes pruebas del efecto sobre la salud a niveles de contaminación aún más bajos, sigue habiendo buenas razones para adoptar nuevas medidas para aproximarse a los niveles de referencia más protectores de la OMS en 2030”, afirmó Lutz.

Lutz destacó algunas medidas clave del nuevo proyecto de plan de calidad del aire de Berlín, presentado hace apenas dos semanas a consulta pública. Además de las de emergencia, como restricciones de acceso a vehículos diésel que aún superan el valor límite de NO2, el plan intenta de nuevo aplicar medidas a escala de toda la ciudad, para reducir los valores de NO2 en 2020 y para modificar la movilidad urbana, pasando del vehículo privado a modos de transporte más sanos y compatibles con la ciudad.

Guido Lanzani, jefe de la Unidad de Calidad del Aire de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de la Región de Lombardía, explicó que las características orográficas y meteorológicas de la región determinan unas condiciones de dispersión muy deficientes, y “a pesar de una tendencia significativa a la disminución de las emisiones durante años, a menudo se supera el límite diario de partículas y el límite anual de NO2”.

“El tráfico rodado es la principal fuente de emisión de óxidos de nitrógeno  en todo el valle del Po, mientras que la quema de madera es responsable del 44% de la emisión de partículas”, explicó Lanzani. “Hemos sentado las bases para reducir esta fuente de contaminantes, con una clasificación de las calefacciones, la prohibición progresiva del uso de las peores y requisitos cada vez más ambiciosos para las nuevas instalaciones” afirmó, y puso énfasis también en los programas de “información y sensibilización a la población puestos en marcha”. Con el plan de calidad del aire implantado en la región de Lombardía, “en 2025 está previsto que se respeten plenamente las normas en materia de partículas y NO2”.

Por su parte, el subdirector de Energía y Cambio Climático del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Juan Azcarate, explicó que el Plan de Madrid para la Calidad del Aire y el Cambio Climático (Plan A) tiene por objeto promover vehículos más limpios en sectores clave que tienen un impacto significativo en las emisiones derivadas del tráfico rodado. “El transporte es la principal fuente de contaminantes atmosféricos y de emisiones directas de gases de efecto invernadero en la ciudad, y el Plan A incluye acciones e instrumentos combinados hacia una movilidad de bajas emisiones, que permitan a Madrid alcanzar los objetivos de calidad del aire y clima”, afirmó.

Azcárate explicó que “además de las medidas centradas en la redistribución y gestión del espacio público, como la Zona de Emisiones Bajas (ZEB) Central de Madrid, que abarca 480 ha, y la apertura de más espacio para ciclistas y peatones, el desarrollo de vehículos de energías alternativas es una acción transversal”. En este sentido, destacó la incorporación de nuevos vehículos a las flotas municipales, y puso como ejemplo que el 65% de la flota de autobuses, 1.340, se mueven con gas natural; que ya cuentan con una cuarentena de autobuses y minubuses eléctricos; y que este año 2019 está previsto incorporar 35 autobuses eléctricos más.

En el marco del Plan A, “tenemos el compromiso local para conseguir una reducción del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) procedentes del tráfico rodado en 2030 con respecto a 2012”, afirmó Azcárate.

Fuente Original: CompromisoRSE

 

¿Qué es la deficiencia de alfa-1 antitripsina (AAT)? | Síntomas, causas y cómo tratar la enfermedad

La deficiencia de Alfa 1 antitripsina (AAT) puede causar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

La deficiencia de alfa-1 antitripsina (AAT) es una enfermedad que se caracteriza porque el hígado no produce suficiente cantidad de AAT, una proteína que protege a los pulmones y al propio hígado de la inflamación producida por infecciones y sustancias que, como el humo del tabaco, causan irritación.

Esta afección puede desembocar en enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y en una enfermedad hepática como es el caso de la cirrosis.

La deficiencia de alfa-1 antitripsina se trasmite por herencia genética y puede dar como resultado una enfermedad grave de los pulmones y del hígado en diferentes momentos de la vida. En su forma grave es potencialmente mortal. Fumar incrementa las opciones de enfisema.

La causa de la deficiencia de alfa-1 antitripsina es congénita por una variante anómala de un gen contenido en el cromosoma 14. Déficits genéticos más comunes:

– MS, causa una disminución muy leve (AAT. No tiene riesgo de enfermedad hepática ni de enfisema.

– SS, produce una disminución leve de AAT. No tiene riesgo de enfermedad hepática ni de enfisema.

– MZ, disminución de leve a moderada de AAT. Tiene riesgo leve de enfermedad hepática y/o un riesgo muy leve de producir enfisema.

– ZS, disminución moderada con riesgo moderado de provocar enfermedad hepática y/o enfisema.

Esta enfermedad puede presentar una amplia gama de síntomas diferentes como:

– Sibilancias al respirar.

– Dificultad para respirar (disnea).

– Tos crónica.

– Flema.

– Bronquitis.

– Resfriados.

– Ictericia.

– Náuseas y vómitos.

– Pérdida de peso involuntaria.

– Hinchazón en diversas partes del cuerpo como abdomen, piernas y pies.

– Niveles altos de enzimas hepáticas.

El médico en todos los casos recurre a realizar un análisis de sangre para medir la cantidad de proteína que tiene el paciente y para identificar el fenotipo, es decir qué tipo de proteína hay en la sangre. En ocasiones también se encarga un estudio genético vinculado al análisis de sangre.

Hay grupos de personas que deberían someterse a las pruebas para saber si tienen déficit de alfa-1 antitripsina:

– Enfermos de asma.

– Enfermos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

– Personas con bronquiectasias (dilatación de los bronquios).

– Disnea.

– Pacientes con enfermedad hepática sin causa conocida.

– Familiares consanguíneos de enfermos con déficit de AAT.

Si alguien en la familia tiene esta enfermedad es necesario que sus familiares directos se hagan las pruebas genéticas.

Para diagnosticar las enfermedades relacionadas con la AAT se realizarán, además, radiografías de tórax, pruebas de función respiratoria, una tomografía computerizada TC de tórax y ecografía abdominal.

Fuente Original: laVanguardia

La Comunitat Valenciana se sitúa por encima de la media nacional en consumo de tabaco

La prevalencia de fumadores diarios en la Comunitat Valenciana ha aumentado en los últimos años hasta situarse en el 38,9 % de la población, casi 5 puntos por encima de la media española (34 %), según datos de la ‘Encuesta Sobre Alcohol y Drogas en España’ elaborada por el Ministerio de Sanidad y Consumo.

En una jornada sobre “Reducción del daño en tabaquismo” organizada por la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados (FVEA) en la que se han presentado las conclusiones de la encuesta, el doctor Josep María Ramón Torrell, jefe de la Unidad de Tabaquismo del Hospital Universitari de Bellvitge, ha afirmado que “el humo del tabaco y las sustancias tóxicas presentes en él son las que provocan la enfermedad en sí misma, no la nicotina”.

Ha planteado la necesidad de contar con nuevas herramientas para luchar contra el tabaquismo, “como profesionales, tenemos que poder hacer algo por todos aquellos fumadores que no quieren dejar de fumar”.

José Miguel Rodríguez González-Moro, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, ha incidido en que “los tratamientos disponibles actualmente no siempre funcionan, por ello, resulta fundamental contemplar otras alternativas -como el tabaco sin combustión o el cigarrillo electrónico- que, si bien no están exentas de riego, pueden contribuir a reducir el daño ocasionado por el cigarrillo tradicional”.

Por otro lado, los expertos han analizado las políticas para la lucha contra el tabaquismo que se están llevando a cabo en países europeos, como Reino Unido, donde las alternativas al cigarrillo, como el vaporizador o cigarrillo electrónico, ya forman de sus políticas anti-tabáquicas.

Según Antonio Sierra, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de La Laguna de Tenerife,”durante 2017, alrededor de 2,8 millones de británicos utilizaron el cigarrillo electrónico, siendo el principal motivo (48,8 %) dejar de fumar, seguido de la percepción de ser menos dañinos que los cigarrillos convencionales (29,2 %)”.

Durante su ponencia, el Dr. Sierra ha destacado el caso de Suecia con un consumo predominante de snus —tabaco oral sin combustión— entre hombres en vez de cigarrillos, lo que le lleva a tener la prevalencia de cáncer de pulmón más baja de toda Europa (16,6 en 2014).

Por su parte, el Dr. Miguel de la Guardia, catedrático de Química Analítica de la Universidad de Valencia, ha puesto de manifiesto los efectos de la nicotina y los componentes del humo del tabaco: “la combustión del tabaco genera monóxido de carbono, amoníaco y compuestos orgánicos volátiles, algunos de ellos extremadamente cancerígenos”, ha indicado.

Fuente Original: EFE

La contaminación y el calentamiento global complican las enfermedades respiratorias

Según los neumólogos se trata de problemas que complican patologías pulmonares, como asma y EPOC, incrementando las agudizaciones e ingresos hospitalarios

La 24ª edición de Neumomadrid ha presentado un amplio programa científico, abarcando el tratamiento de enfermedades respiratorias infecciosas aún no erradicadas, como la tuberculosis; las más prevalentes, como el asma o la EPOC; y las menos comunes, como la fibrosis quística, entre otros temas. Sin embargo, una de las cuestiones más destacadas ha sido algo más novedoso como la implicación de la contaminación actual y el calentamiento global en las enfermedades respiratorias.

En palabras de María Jesús Rodríguez Nieto, presidenta de Neumomadrid, “el calentamiento global está demostrando un efecto negativo sobre la salud, ya que el calor extremo puede incrementar la mortalidad por enfermedades respiratorias en personas mayores y el aumento de los síntomas en enfermos respiratorios crónicos”. De esta forma, está demostrado su impacto en la evolución de las enfermedades respiratorias crónicas, afectando especialmente a personas con patologías pulmonares, como asma y EPOC, e incrementando las agudizaciones e ingresos hospitalarios.

Enfermedades infecciosas

Otro de los temas a tratar durante el Congreso de Neumomadrid son las enfermedades infecciosas, como la tuberculosis. “Estamos hablando de una enfermedad prevenible y tratable que debe erradicarse en los próximos años. En este sentido, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha dado un paso importante con la presentación, el mes pasado, del Plan Nacional de Prevención y Control de la Tuberculosis, siguiendo la línea de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su objetivo es detener la transmisión a través del acceso universal a la prevención, diagnóstico y tratamiento para poner fin a esta enfermedad en los próximos años”, aseguraba la presidenta de Neumomadrid. Todo ello recordando que en 2018 se registraron diez millones de nuevos casos en el mundo y unos 4.000 en España.

Por último, Rodríguez Nieto destacaba otras temáticas del congreso, entre ellos temas de gran actualidad,  destacando “el papel de los tratamientos biológicos en el asma grave, el futuro del tratamiento farmacológico de la EPOC, la aplicación de técnicas robóticas en las resecciones pulmonares o la cirugía del mediastino, los retos actuales del tabaquismo con el uso del e-cigarrillo, los desafíos y oportunidades para mujeres fumadoras o la detección precoz del cáncer de pulmón”.

Fuente Original: MedicoInteractivo

El tabaquismo activo y pasivo es un factor de riesgo para desarrollar neumonía sobre todo a partir de los 60 años

El tabaco es un importante factor de riesgo para el desarrollo de la neumonía adquirida en la comunidad (NAC), al incrementar la susceptibilidad de contraer una infección bacteriana pulmonar, incluso en fumadores pasivos, sobre todo a partir de los 60 años

El riesgo de desarrollarla disminuye espectacularmente cuando se abandona el tabaco y, a los diez años, después de dejar el hábito tabáquico se sitúa a niveles de no fumadores.

Por ello, evitar el tabaquismo y también ponerse una vacuna antineumocócica, a partir de los 60 años, son dos medidas preventivas cruciales para evitar la NAC, según expuso el Dr. Jordi Almirall, neumólogo, miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), durante la Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas de esta Sociedad científica.

La NAC es una importante causa de morbilidad y mortalidad en los países desarrollados. La incidencia anual de NAC en los adultos de la población general varía entre 1,6 y 13,4 por 1.000 habitantes. El porcentaje de pacientes que requieren hospitalización es alto, ya que se sitúa entre el 22% y el 51% de los afectados, mientras que el de mortalidad va del 3% al 24%, según diferentes estudios

Factores de riesgo: edad y tabaquismo 

La edad es el principal factor de riesgo de NAC, hasta el punto que la incidencia de NAC se triplica o cuadriplica a partir de los 65 años. Además, diferentes estudios han demostrado que el tabaquismo, por sí mismo, incrementa el riesgo de neumonía, porque puede alterar la respuesta inmune del organismo frente a los gérmenes potenciales causales de la enfermedad.

No obstante, el riesgo asociado al tabaquismo desaparece cuando se abandona el tabaco y se reduce hasta un 50% después de cinco años, y drásticamente, al cabo de diez años de abandono tabáquico, hasta prácticamente igualarse el riesgo con el de los no fumadores.

“Tenemos una importante evidencia epidemiológica y científica sobre el efecto del tabaco en la aparición de la neumonía adquirida en la comunidad. Este efecto es estadísticamente significativo, independiente de otros factores de riesgo y se ha visto que hay una relación dosis-respuesta, es decir, cuanto más tiempo se ha fumado y cuantos más cigarrillos se han fumado mayor es este riesgo”, explicó el Dr. Almirall.  El tabaquismo activo también está detrás del desarrollo de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la bronquitis crónica, que también son factores de riesgo de la NAC. 

Tabaquismo pasivo 

El tabaquismo pasivo es otro importante factor de riesgo de la NAC. Este tabaquismo pasivo se ha reducido notablemente en los espacios públicos, debido a la legislación aprobada en los últimos años, pero no en los domicilios. Un estudio internacional, hecho en 192 países, ha detectado que el 40% de los niños, el 33% de los hombres no fumadores y el 35% de las mujeres que no fuman son fumadores pasivos. “El tabaquismo en el domicilio también se ha visto que es un importante predictor de la pérdida de salud en las personas mayores. De hecho, las lesiones en el epitelio respiratorio, el tejido conectivo y el endotelio vascular del pulmón pueden sufrir lesiones debido al tabaco, incluso a concentraciones bajas”, señaló el Dr. Almirall.

Fuente Original: MedicosyPacientes

El Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín participa en un estudio estatal sobre la principal complicación del EPOC

La investigación se llevará a cabo a través de una unidad del hospital capitalino.

El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín participará en un estudio multicéntrico nacional denominado SLICE (Significance of pulmonary embolism in COPD exacerbations), cuyo objetivo prioritario es la detección de una complicación muy grave y frecuente en pacientes con EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), como es el tromboembolismo pulmonar agudo.

De hecho, el EPOC es una de las enfermedades respiratorias más prevalentes en el Archipiélago y afecta a un 7,3% de la población adulta consumidora de tabaco.

Equipo

Este estudio, que se llevará a cabo a través de la Unidad Multidisciplinar de Circulación Pulmonar del servicio de Neumología del centro hospitalario, cuyo coordinador médico, Gregorio Pérez Peñate, ha sido nombrado director del Programa de Investigación Integrada en Tromboembolismo Pulmonar (PII TEP) de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), permitirá a los profesionales desarrollar estrategias de búsqueda activa y tratamiento adecuado del tromboembolismo pulmonar en pacientes hospitalizados por agudización de su EPOC. En esta investigación también participarán los doctores Moure-Abelenda, Ossorio-Robaina, Santana-Torres, Giannozzi y Díaz-Soriano.

Lo cierto es que la Unidad Multidisciplinar del centro sanitario capitalino reúne a profesionales médicos y enfermeras de los servicios de Neumología, Cardiología y Reumatología, para el manejo de enfermedades vasculares pulmonares e hipertensión pulmonar compleja que requieren un abordaje individualizado y especializado.

En la actualidad, asesora y presta asistencia a otros especialistas en el manejo de esta patología compleja en las Islas y participa en ensayos clínicos internacionales para el desarrollo de nuevos fármacos con los que tratar una patología que hasta hace unos años carecía de buen pronóstico.

Fuente Original: laProvincia

La mortalidad por enfermedad pulmonar sube de media un 6% al año

La Fundación Gaspar Casal ha elaborado el informe ‘La Sanidad en Cifras 2018’ en el que hace balance de los principales indicadores que describen el funcionamiento del sistema sanitario español

La tasa de mortalidad se puede entender como la cantidad de defunciones por cada mil ciudadanos de una determinada comunidad en un periodo de tiempo concreto. Este indicador es uno de los que desglosa el informe ‘La Sanidad en Cifras 2018’ elaborado por la Fundación Gaspar Casal.

Según datos del documento, la tasa de mortalidad por cada 100.000 habitantes ha disminuido por término medio en España un 3,15 % entre los años 2012 y 2015, pero ha aumentado un 3,20 % entre los años 2014 y 2015. Este aumento se debe a la acumulación de incrementos sufridos entre estos dos años en 17 autonomías.

No obstante, la tasa española de mortalidad por cada 1.000 habitantes sigue ocupando un lugar muy alto en una lista de 32 países europeos, la décima posición, con un valor de 9, que queda por debajo de la media de dicho conjunto que es de 10,01 muertes por cada 1.000 habitantes.

Madrid es la autonomía con la tasa de mortalidad general más baja. En el año 2015, último dato que recoge el informe, la tasa se sitúa en 400,85 fallecimientos por cada 100.000 habitantes. A pesar de ser el dato más bajo de España, entre 2014 y 2015 se registra un aumento del 4 %.

Llama la atención la tasa de mortalidad relacionada con las enfermedades pulmonares, que han aumentado a un promedio del 6,3 % al año. Melilla presenta el aumento más espectacular alcanzando casi un 163%, lo que coloca a la ciudad en la tasa más elevada del 2015 cuando ostentaba la más baja del 2014. Ceuta presenta la tasa más favorable de 2015.

Autora: Judith Arrillaga

Fuente Original: ConSalud

 

Los errores en el uso de inhaladores para el asma y la EPOC no han mejorado en los últimos 40 años

Para evitar los errores es fundamental la educación a los pacientes en la utilización de los dispositivos, tanto por los médicos prescriptores como por enfermería, antes de comenzar el tratamiento. 

Los inhaladores han supuesto un gran avance para la administración de fármacos en patología respiratoria. Consiguen depositar el fármaco en el lugar donde debe actuar, evitando que afecte a otras partes del organismo y efectos secundarios. “A la vez que es una ventaja, la vía de administración también es su gran problema: no es tan fácil como tragar un comprimido o aplicar un inyectable. Precisa de unas habilidades por parte del paciente y de unas características físicas, como la capacidad inspiratoria, que no siempre se tienen en cuenta”, según advierte el Dr. Mario Bárcena, miembro del Grupo de Trabajo de Respiratorio de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Así se ha puesto de manifiesto durante la VI Jornada Dual Neumológica de la SEMG, con el objetivo de realizar una actualización en patología respiratoria, enfocada a profesionales de Atención Primaria. Hay muchos tipos de dispositivos que se utilizan tanto para el tratamiento de la EPOC como del asma. “Aunque son muy diferentes en cuanto a diseño, características mecánicas y facilidad de uso, de manera general, se puede decir que todos, si se utilizan bien, son eficaces. El problema radica en que no se suelen utilizar bien. A lo que se añade que el nivel de incumplimiento de la posología indicada es todavía mayor en el asma y el EPOC que en otras enfermedades crónicas”, según ha advertido el Dr. Mario Bárcena.

Además de que “la técnica de inhalación incorrecta es inaceptablemente frecuente”, ésta no ha mejorado en los últimos 40 años, tal y como constata una Revisión sistemática* sobre errores en el uso del inhalador por parte de los pacientes realizada sobre 144 artículos publicados entre 1975-2014, cuyos autores concluían que eran “necesarios con urgencia nuevos enfoques en la educación” en el manejo de estos dispositivos.

Errores más comunes

Según ha informado el portavoz de la SEMG, los errores críticos más frecuentes y comunes a todos los dispositivos son el no realizar la espiración previa a la utilización del inhalador y no realizar la apnea después de la inhalación. En los cartuchos presurizados es muy frecuente (45%) no realizar bien la coordinación entre inhalación y la pulsación del dispositivo (la pulsación debe ser inmediatamente posterior al inicio de la maniobra inspiratoria que será lenta y constante) y, en los de polvo seco, es habitual el no hacer la inspiración profunda y enérgica (44%), o no tener la capacidad inspiratoria suficiente para poder realizarla.

También son errores críticos, según el doctor, no quitar la tapa del inhalador, no agitar antes de utilizar los dispositivos que lo requieren, no sellar bien con los labios la boquilla, colocar en posición inadecuada el dispositivo o realizar la maniobra inspiratoria a través de la nariz en lugar de por la boca.

Comprobar su utilización y adhesión

“Estamos pues ante unos dispositivos y fármacos muy eficaces que obtienen menos resultados que los esperados por una defectuosa utilización”. Por eso, las guías de práctica clínica más utilizadas para asma (GEMA, GINA) o EPOC (GesEPOC, GOLD) recomiendan siempre, antes de cambiar de fármaco, dispositivo o aumentar la medicación, comprobar cómo se utilizan los dispositivos y comprobar también la adhesión.

“Para evitar los errores es fundamental la educación a los pacientes en la utilización de los dispositivos, tanto por los médicos prescriptores como por enfermería, antes de comenzar el tratamiento; pero también es imprescindible comprobar a lo largo del tiempo, aprovechando controles o agudizaciones, cómo los usan”, recuerda el Dr. Bárcena.

Son muchos y variados los estudios sobre utilización y errores en el manejo de los dispositivos por parte de los pacientes. Pero no deja de ser llamativo también el bajo grado de conocimiento de su manejo por parte de los profesionales implicados. “Por tanto, las medidas de educación en manejo de dispositivos, además de dirigirse a pacientes y cuidadores, también deben dirigirse a profesionales sanitarios implicados (médicos, enfermería y farmacéuticos)”.

“La gran variedad de dispositivos existentes en la actualidad supone una ventaja para poder adaptar a cada paciente el tipo de inhalador más adecuado, pero también un problema para los profesionales implicados en su manejo que deben conocer muchos sistemas diferentes de inhalación”, según Bárcena. Por ello, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia ha incluido dentro de la VI Jornada Dual Neumológica un taller de actualización en el manejo de dispositivos inhaladores.

Referencia Bibliográfica:  *Systematic Review of Errors in Inhaler Use. Has Patient Technique Improved Over Time? Joaquin Sanchis, MD, PhD; Ignasi Gich, MD, PhD; and Soren Pedersen, MD, PhD, Dr Med Sci; on behalf of the Aerosol Drug Management Improvement Team (ADMIT) – August 2016 Volume 150, Issue 2, Pages 394–406 /DOI: http://dx.doi.org/10.1016/j.chest.2016.03.041

Fuente Original: SEMG