Un 30% de los casos de cáncer de pulmón avanzado ya son en mujeres, según el Registro de Tumores Torácicos del GECP

El Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), grupo de investigación formado por más de 460 especialistas de toda España, ya ha alcanzado los 6.780 pacientes y 62 centros hospitalarios participantes en su Registro de Tumores Torácicos, la primera base de datos nacional y unificada sobre este tipo de patología generada de forma multicéntrica y de base hospitalaria.

Con este importante número de casos incluidos y una procedencia geográfica representativa, el Grupo ha realizado la primera retrospectiva de los casos incluidos en estadios avanzados, presentada en el marco de la celebración del Congreso SEOM.

De este análisis se desprende que el 30% de los casos de cáncer de pulmón avanzado ya son en mujeres, “lo que corrobora la tendencia que veíamos en los últimos años de mayor incidencia del tumor entre el sexo femenino”, explica el doctor Bartomeu Massuti, secretario del GECP y jefe de Oncología del Hospital General de Alicante, y quién ha dado a conocer este análisis.

El estudio confirma, además, la vinculación directa entre tabaco y cáncer de pulmón: un 83% de los casos registrados en fases avanzadas están precedidos de una exposición tabáquica directa. Es decir, un 41% eran fumadores activos y otro 42% exfumadores. Destaca también que un 16% se produce en pacientes que nunca han fumado. “Este hecho confirma el paralelismo totalmente establecido entre la extensión del hábito tabáquico y la aparición posterior (con intervalo de 20-30 años) de cáncer de pulmón. La reducción de tabaquismo que se ha observado en España en las últimas décadas no se ha traducido todavía en una reducción de la incidencia del cáncer de pulmón, que se ha estabilizado y alcanzado un punto de inflexión en hombres y sigue aumentado de forma clara y progresiva en mujeres”, detalla el especialista del GECP.

Consolidación del análisis de mutaciones

Como aspecto positivo, el estudio revela que a un 74% de los pacientes ya se les realiza análisis de la mutación EFGR, que permite tratamiento personalizado. “Lo que significa que en la práctica clínica diaria de los hospitales españoles la determinación de biomarcadores para decisión terapéutica en cáncer de pulmón es mayoritaria demostrando la implicación de los profesionales en la incorporación de las técnicas biomoleculares para una Medicina de Precisión, a pesar de que no ha existido ninguna planificación ni controles de calidad por parte de los gestores del Sistema Nacional de Salud”, explica Massuti. Además, a los pacientes registrados también se les realizaron otras determinaciones genéticas para potenciales tratamientos dirigidos como ALK (en 59% de los casos), ROS1 (21% de los casos) o BRAF (10% de los casos).

Información esencial

Para el GECP el Registro de Tumores Torácicos es una herramienta esencial para saber más acerca de la enfermedad, tanto a nivel epidemiológico como terapéutico, lo que permite detectar necesidades y seguir avanzando en la individualización de los tratamientos. “Hasta la fecha no existía una base de datos oficial y unificada de este tipo de tumor sino más bien prospectivas aproximativas de centros o áreas individuales y la cobertura poblacional de los Registros de Cáncer en España es limitada con marcadas diferencias respecto a la distribución geográfica de la población sin adecuada representación de las áreas urbanas más pobladas”, ha comentado el secretario del GECP. Y es que la base cuenta con información tan relevante como las variables sociodemográficas, clínicas, moleculares, genéticas y de resultado al tratamiento (tasa de respuesta, estado actual o fecha fallecimiento). Su cobertura geográfica es más amplia y con mayor representación de las áreas más pobladas cuando se compara con la Red de Registros Poblaciones de Cáncer REDECAN que ha venido constituyendo la referencia para la información del cáncer en España.

El cáncer de pulmón en España

El cáncer de pulmón es el tumor que, año tras año, sigue registrando las mayores cifras de mortalidad de todos los cánceres. Tal y como ha detallado Massuti en su presentación, “cada año mueren 22.187 españoles a causa del cáncer de pulmón y se detectan 22.430 casos en hombres y 5.917 en mujeres”. Para los expertos del GECP es “esencial” poner el foco en este tumor, ya que las cifras que arroja en España son demoledoras, y a pesar de que se inicia un descenso en la incidencia en hombres, continúa aumentando claramente en mujeres

“A nivel mundial este tumor aparece en 1.8 millones de personas cada año y deja tras de sí más de 1.7 millones de muertes. En nuestro país más de 400.000 personas han muerto por su causa en los últimos veinte años. Y para el futuro, estimamos que las cifras continúen en alza”, destaca Massuti.

Conclusiones

  • El estudio confirma, además, la vinculación directa entre tabaco y cáncer de pulmón: un 83% de los casos registrados en fases avanzadas están precedidos de una exposición tabáquica directa.
  • Este Registro es la primera base de datos sobre tumores de pulmón generada de forma multicéntrica en España. Ya cuenta con 6.780 pacientes incluidos y 62 centros hospitalarios participantes
  • El grupo de investigación ha presentado, en el marco del Congreso SEOM, el primer análisis de los casos registrados con enfermedad avanzada. Como aspecto positivo, el estudio revela que a un 74% de los pacientes ya se les realiza análisis de la mutación EFGR, que permite tratamiento personalizado
  • La base cuenta con información tan relevante como las variables sociodemográficas, clínicas, moleculares, genéticas y de resultado al tratamiento: tasa de respuesta, estado actual o fecha fallecimiento.
  • La cobertura geográfica de este Registro es más amplia y con mayor representación de las áreas más pobladas cuando se compara con la Red de Registros Poblaciones de Cáncer REDECAN que ha venido constituyendo la referencia para la información del cáncer en España

Fuente Original: GECP

Ser fumador pasivo de niño, aumenta el riesgo de muerte por EPOC. Estudio

Fumar siempre ha sido nocivo para la salud debido a las múltiples enfermedades y complicaciones que pueden manifestarse en nuestros órganos como consecuencia de los componentes del tabaco. Ser fumador activo o pasivo es igualmente dañino.

Comencemos hablando de lo que es “EPOC”. La EPOC es una enfermedad pulmonar crónica que se caracteriza por obstruir el flujo de aire desde los pulmones como consecuencia de la inhalación de gases tóxicos e irritantes contentivos principalmente en el humo del cigarrillo.

Los síntomas que se manifiestan son dificultad extrema y constante para respirar, tos fuerte, mucosidad y silbido al respirar. Suele confundirse con otras patologías, pero la mayoría de los pacientes que sufren de esta enfermedad vivieron durante su infancia con un fumador en casa.

Investigaciones

De acuerdo a diversas investigaciones realizadas por la Sociedad Americana del Cáncer, el humo que genera un fumador aumenta considerablemente el riesgo de padecer esta enfermedad en los receptores de este humo de segunda mano.

Una infancia acompañada de humo de acuerdo a los datos aportados por esta sociedad de investigación, aseguran que más de un 30% de quienes confirmaron haber sido fumadores pasivos desarrollan la EPOC en la adultez y pueden incluso morir como consecuencia de ella.

Si un adulto fue fumador pasivo en su niñez durante más de 10 horas por semana, tiene un 9% mayor de riesgo de muerte por esta causa que otros fumadores pasivos que estuvieron menor tiempo. A mayor exposición, mayor riesgo de muerte.

Asimismo existe un 27% más de sufrir de cardiopatía isquémica, 23% más probabilidad de sufrir un accidente cerebro vascular y un 42% más riesgo de morir por esta enfermedad respiratoria crónica.

Dos décadas

Los estudios realizados para determinar detalles y estadísticas exactas de las afecciones generadas por la EPOC, datan desde hace 20 años levantados en una población de más de 80 mil personas, donde se determinó un deterioro progresivo de su salud y su estado físico como consecuencia de la exposición al humo.

El estudio súper amplio y detallado revisó en esas dos décadas la calidad de vida de los pacientes y la manera en cómo se iba transformando su estado físico. Hoy aseguran que es necesario generar concientización y un mecanismo más fuerte que evite que sigamos teniendo fumadores pasivos y activos.

Antes de este revelador estudio, se sabía que los niños que tenían padres fumadores podían desarrollar y sufrir afecciones respiratorias, sin embargo no estaba del todo contemplado el nivel crónico de las mismas que pudiesen incluso causarles la muerte.

Existen al menos en el mundo más de 230 millones de personas que padecen enfermedades crónicas respiratorias. Una población considerable que comienza a padecerlas lo hace desde la edad infantil y se complican posteriormente cuando son adultos.

Se estima que para el año 2016 se produjeron alrededor de tres millones de muertes por EPOC, cifra que ha ido en constante aumento por los elevados niveles de tabaquismos a nivel mundial y a pesar de los esfuerzos de organizaciones de salud y gobiernos de distintos países, el incremento del consumo de tabaco no se detiene.

Promover desde casa una conducta adecuada con respecto al consumo de cigarrillos podría ayudar a prevenir enfermedades. Los jóvenes lo han asumido como una moda sin tener consciencia del daño que hacen a su salud y al de las personas de su entorno.

Esta patología puede reflejarse a partir de los 40 o 50 años, que es cuando logra diagnosticarse, pero dura toda una vida en desarrollarse dentro del organismo, trayendo consecuencias deplorables para la salud hasta causar la muerte.

Fuente Original: laOpinion

El infradiagnóstico y sobrediagnóstico en las enfermedades respiratorias

Más de dos millones de personas sufren enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) mientras que el cinco por ciento de los adultos sufre asma y hasta el 10 por ciento de la población infantil.

Por ello, con motivo de la octava edición de NeumoChiesi, ‘Actualización en Neumología 2018: una mirada al futuro’, los expertos han repasado la situación de estas patologías.

La prevalencia de la EPOC ha aumentado en 2017 hasta alcanzar el 15,1 por ciento de la población. “A pesar de ser una enfermedad tan prevalente es una gran desconocida, no pensamos en ella. El 75 por ciento de los casos no está diagnosticado”, explicó Julio Ancochea, jefe del Servicio de Neumología del Hospital La Princesa.

“A cualquier persona mayor de 35 años que haya sido fumador y tenga dificultades para respirar hay que hacerle una espirometría” añadió. El neumólogo ha pedido mayor implicación por parte de atención primaria tanto en el seguimiento como en la investigación: “Una paradoja es que el médico de familia y el neumólogo no nos hablamos y la continuidad asistencial es fundamental en esta enfermedad”.

Confusión con otras patologías

La otra gran patología crónica de las vías respiratorias genera mejores expectativas que la EPOC “al ser una enfermedad más agradecida porque los pacientes tratados se controlan bien”, resaltó Luis Pérez de Llano, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Lucus (Augusti). Uno de los mayores problemas en esta patología son las cifras de infradiagnóstico y sobrediagnóstico. “Muchos pacientes van al médico con pitos, y se les da antibiótico al creer que es un catarro. Y por otro lado hay un sobrediagnóstico porque se confunde con otros problemas como la ansiedad. Incluso a los especialistas nos cuesta diferenciar. En mi unidad, el 20 por ciento de los que vienen no tiene asma”, concluye De Llano.

Autora: Sandra Pulido

Fuente Original: GacetaMédica

 

El tabaco es el culpable de más del 95% de los cánceres de laringe

En España son diagnosticados alrededor de 10.000 cánceres de cabeza y cuello, de los que más de 3.500 son de laringe y de éstos, más de 1.000 acaban en laringectomía.

El tabaco es el culpable de más del 95% de los cánceres de laringe en España, de hecho, el aumento del consumo de esta sustancia en el país ha provocado que la incidencia de estos carcinomas sea especialmente alta, por lo que los expertos han hecho un llamamiento a prevenir su consumo desde la adolescencia.

La medida más eficaz contra el cáncer de laringe es no fumar y así lo quiere transmitir a los adolescentes la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) en la campaña “Ponle un cero al tabaco”, que ha presentado hoy.

En concreto, se trata de una campaña informativa en la que equipos de otorrinolaringólogos y pacientes laringectomizados (se les ha extirpado la laringe) recorrerán institutos de localidades de todo el país para explicar y mostrar las “consecuencias directas” del tabaco.

Según ha explicado la coordinadora de la campaña, la doctora Ana Sánchez-Prieto, es “muy importante” frenar el inicio de los menores en el tabaco, un hábito el que se inician cada vez más pronto, entre los 13 y los 14 años.

“Nos dirigimos a los próximos pacientes que no queremos que lo sean, es decir, a los adolescentes”, ha incidido el presidente de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base del Cráneo de la SEORL-CCC, Pablo Parente, quien ha indicado que la incidencia del cáncer de laringe en España es “muy importante”, sobre todo en varones. Así, el perfil del paciente es el de un varón de entre 45 y 65 años, que ha fumado durante unos 20 o más.

El secretario general de la SEORL-CCC, Mario Fernández, ha explicado que para ilustrar la campaña se ha escogido precisamente este cáncer que en más del 95% de los casos está causado por el tabaco.

En España son diagnosticados alrededor de 10.000 cánceres de cabeza y cuello, de los que más de 3.500 son de laringe y de éstos, más de 1.000 acaban en laringectomía, que es el tratamiento más eficaz para los que se encuentran en una fase avanzada, según ha explicado Parente.

Son pacientes que tienen “un día después, un futuro” de ahí la importancia de la rehabilitación integral tras la intervención, porque son personas que entran en el quirófano con voz y salen sin ella, al perder las cuerdas vocales.

Uno de esos pacientes es Torcuato Romero, presidente de la Asociación Madrileña de Atención y Rehabilitación de Laringectomizados (Armarel). Ha destacado en la presentación de la campaña que precisamente la pérdida de la voz es el primer problema importante con el que se encuentran estos enfermos.

“Tras el hospital hay una larga tarea de rehabilitación, que lleva entre tres meses y un año”, ha subrayado Romero, quien ha enumerado los problemas en el trabajo y a la hora de socializar que conlleva la laringectomía.

José María Bello, también paciente, ha añadido que a estos obstáculos hay que añadir problemas de deglución o la producción de secreciones, entre otros, ya que con la intervención se deja de respirar por la nariz y por la boca para hacerlo por el traqueostoma.

En este sentido, Parente ha resaltado que la (SEORL-CCC) ha publicado una serie de recomendaciones para que los pacientes reciban una rehabilitación integral independientemente de en qué región residan, ya que en función de la comunidad autónoma, o la cuidad en la que lo hagan las posibilidades no son las mismas.

Fuente Original: elConfidencial

El 28% de las muertes por enfermedades cardiovasculares se atribuye al tabaco

El consumo de tabaco es la segunda causa que origina enfermedades cardiovasculares, después de la hipertensión arterial, y del 28,1 % de muertes por enfermedades cardiovasculares.

Así lo ha recordado hoy la Comunidad de Madrid desde la Dirección General de Salud Pública, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Corazón, según un comunicado de la Comunidad.

El tabaquismo se asocia a las enfermedades que constituyen las principales causas de enfermedad y mortalidad en la Comunidad de Madrid: cáncer, enfermedades coronarias y cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas, así como a efectos nocivos sobre el aparato reproductivo, con una disminución de la fertilidad y numerosos trastornos odontológicos.

Aunque la enfermedad cardiovascular es la segunda causa de mortalidad, se observa una tendencia descendente en los últimos años vinculada a la disminución del número de fumadores (actualmente el 29,1 % de la población adulta en la región).

La Comunidad de Madrid mantiene una tasa de mortalidad de enfermedad cardiovascular por debajo de la media de España, con unas tasas (ajustadas por edad) de 95 fallecimientos por 100.000 habitantes, frente a la tasa nacional de 123 defunciones por cada 100.000 habitantes.

Este indicador repercute, entre otros aspectos, en la esperanza de vida de la Comunidad de Madrid, que sube a 85,2 años, la más alta de la Unión Europea, según el último informe de Eurostat.

La Consejería de Sanidad recuerda la importancia de llevar estilos de vida saludable para disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular (cardiopatías, ictus, infartos?), que se resumen en tres hábitos: adoptar una dieta saludable, realizar actividad física y el abandono del tabaco.

Resulta clave en la buena salud cardiovascular consumir las calorías necesarias y adoptar una alimentación variada con predominio de frutas, verduras, pescado y aceite, limitando la ingesta de carnes y grasas de origen animal, y evitar la sal.

Es recomendable hacer ejercicio físico moderado, siendo suficiente media hora diaria para que se perciban efectos positivos en la salud.

La Comunidad de Madrid, desde la Dirección General de Salud Pública, desarrolla actuaciones dirigidas a disminuir la prevalencia del consumo de tabaco tanto entre población juvenil, para que no se inicien en esta adicción, como entre las personas fumadoras para que abandonen el consumo de tabaco.

Las iniciativas se ven complementadas con la función inspectora que desarrolla la propia Dirección General y un sistema de vigilancia epidemiológica, mediante el cual se recoge sistemáticamente la información necesaria que permite monitorizar la evolución del consumo de tabaco tanto entre jóvenes como en adultos.

Fuente Original: ecodiario

Separ alerta de que el ‘e-cigarrillo’ se usa para crear nuevos fumadores entre adolescentes

Los neumólogos españoles señalan que los cigarrillos electrónicos no sirven para evitar los efectos del tabaco, ya que llevan nicotina y otros compuestos nocivos.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha advertido este lunes, a través de un comunicado, de que los cigarrillos electrónicos, tabaco sin combustión o pod mods se están utilizando para captar a nuevos potenciales fumadores entre los jóvenes y adolescentes, tal y como señala una Perspectiva de la revista médicaThe New England Journal of Medicine.

“Separ hace esta advertencia a raíz de campañas de la industria tabacalera, que estaría promoviendo su uso a través de influencers y redes sociales, a fin de dirigirse al público más joven, una práctica que denuncia la página Take A Part (www.takeapart.org). También hace público este posicionamiento tras la voz de alerta dada recientemente por la agencia estadounidense de medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés)  que considera que la política de distribución de estas empresas provoca que se perpetúe el acceso de los jóvenes a los productos del tabaco“, han señalado desde la sociedad.

“Nuevo problema de salud pública”

“El uso de los e-cigarrillos entre los jóvenes se está convirtiendo en un nuevo problema de salud pública, que puede tener efectos en las futuras generaciones, porque los cigarrillos electrónicos no son inocuos. También van provistos de nicotina y otros compuestos que se inhalan al vapear y que pueden dañar la salud respiratoria”, ha explicado Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de Separ y experto en tabaquismo.

Desde Separ también han epxlicado que, según la última Encuesta sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España, se constata que los jóvenes empiezan a consumir tabaco a los 14 años en España, y es la segunda droga más extendida después del alcohol. El consumo diario entre los más jóvenes se sitúa en un 8,8 por ciento. Respecto al cigarrillo electrónico, el 20,1 por ciento lo ha utilizado alguna vez y la proporción es más alta entre los que fuman tabaco a diario.

Una evidencia “débil” e “incompleta”

Junto a esto, desde Separ apuntan que la evidencia respecto a los pretendidos beneficios de los e-cigarrillos electrónicos es “débil”, “incompleta” y” mixta”, como señala un editorial The Lancet. Y explican que es mixta porque bascula entre defender su uso con precaución o a modo de reducción de daños, como sustituto de los cigarrillos convencionales cuando una persona no es capaz de abandonar por completo el hábito de fumar. “Desde Separ debemos advertir que la evidencia científica existente respecto a los cigarrillos electrónicos hasta el momento es controvertida y, a día de hoy, no podemos afirmar que sean una alternativa menos dañina que el tabaco. En cambio, sí sabemos que llevan nicotina y otras sustancias tóxicas. La nicotina causa adicción y la sustancias tóxicas pueden causar cáncer, bronquitis crónica e infecciones respiratorias”, ha explicado Jiménez-Ruiz.

Fuente Original: CorreoFarmaceutico

Estos alimentos podrían ayudarle a dejar de fumar

Varios estudios identifican qué alimentos hacen que el tabaco sepa peor y podrían ayudar a reducir la adicción a la nicotina

“Los fumadores a veces confunden el hambre con las ganas de fumar”. Lo explicaba Jeffrey P. Haibach, investigador del departamento de Salud Comunitaria y hábitos saludables de la Universidad de Búfalo (Estados Unidos).

Entonces, si logramos esa sensación de saciedad con alimentos que tengan además la capacidad de reducir la apetencia por el tabaco, ¿será más fácil dejar de fumar? Esto es lo que analizaban Haibach y su equipo en un estudio en el que concluyeron que los fumadores con una ingesta superior de frutas y verduras fumaban menos cigarrillos al día, esperaban más tiempo a fumar su primer cigarrillo del día y mostraban una dependencia menor a la nicotina en las pruebas.

Después de entrevistar a más de 1.000 fumadores de más de 25 años de edad y hacerles un seguimiento 14 meses después, los investigadores observaron que aquellos que incorporaban más frutas y verduras a su dieta tenían tres veces más posibilidades de dejar de fumar que los que no. La relación entre la dieta y el tabaquismo era algo que ya se había identificado en estudios anteriores, pero la duda que no se había despejado era si el consumo de frutas y verduras se incrementaba como consecuencia de dejar de fumar o si, a la inversa, gracias a las mejoras en la alimentación se conseguía reducir el hábito, que es lo que concluye este estudio.

Alimentos que hacen que el tabaco sepa peor (o mejor)

Las razones, explican, pueden ser variadas: “Que las frutas y verduras logren una dependencia menor a la nicotina, que la fibra de estos ingredientes genere mayor sensación de saciedad…”. Pero también “que estos alimentos empeoran el sabor del tabaco”.

Otro estudio anterior, también publicado en el Journal Nicotine & Tobacco Research, investigaba precisamente en los alimentos que podrían formar parte de una “dieta para dejar de fumar” por hacer menos apetecibles los cigarros o ser “el comienzo para la creación de un chicle o una pastilla con este fin”. “Según se pudo comprobar en un estudio realizado por investigadores de la Universidad Duke de Carolina del Norte (EE. UU.), algunos alimentos empeoran el sabor del cigarrillo, entre ellos las frutas, las hortalizas y los productos lácteos”, explica la endocrinóloga Julia Álvarez, jefa de la sección de Endocrinología y Nutrición en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares.

Por el contrario, añade, “consumir abundante carne, alcohol o café produce el efecto contrario, ya que realza su sabor, haciendo más atractivo el hábito de fumar”. Una lista de amigos del tabaquismo en la coincidía el estudio de la Universidad de Búfalo.

“La mejora de la dieta”, defiende Haibach, “debería formar parte de las recomendaciones para dejar de fumar”, aunque advierte de que hay que tomar estos resultados con cautela, pues hacen falta más estudios “para identificar los mecanismos que expliquen cómo las frutas y verduras pueden ayudar a los fumadores a dejarlo”. Además, no hay que olvidar, como señalan los investigadores de Duke, que “ningún tratamiento es 100% efectivo y todos necesitan fuerza de voluntad”. Sin ella, “esta medida por sí sola no funcionará para dejar de fumar: puede hacer los cigarros menos apetecibles, pero al final si una persona quiere fumar lo hará igualmente”.

Si una dieta más rica en estos alimentos no le sirve para al menos a disminuir su consumo de tabaco, lo que sí es seguro es que le ayudará a reducir el impacto que el humo del tabaco tiene sobre su organismo. “La vitamina C se agota más rápido en los fumadores”, explicaba a BuenaVida Andreu Palou, catedrático de Bioquímica de la Universidad de las Islas Baleares. Por eso, Giuseppe Russolillo, presidente de la Academia de Nutrición y Dietética, recomienda incrementar la ingesta de frutas como la mandarina, la naranja o el pomelo, y también el consumo de sustancias bioactivas o fitoquímicos vegetales, que se encuentran “en los productos integrales de grano entero, en todas las frutas y verduras y hortalizas, en los frutos secos y en las legumbres”.

Fuente Original: elPais

Crecen los nuevos fumadores entre los adolescentes más jóvenes

Las tasas de iniciación al tabaco entre los adolescentes más mayores (de 16 a 20 años) han disminuido en la mayor parte de Europa desde la década de 1970, mientras que los nuevos fumadores entre los adolescentes más jóvenes (de 11 a 15 años) han aumentado en los últimos años, según los resultados de un estudio publicado ayer en Plos One por un equipo internacional de investigadores implicados en el estudio Ageing Lungs in European Cohorts (ALEC), coordinado por  Deborah Jarvis, del Imperial College de Londres, en el Reino Unido.

El tabaco es la primera causa evitable de mortalidad y el factor de riesgo modificable más importante para varias patologías, y son muchos los fumadores que comienzan su adicción en la adolescencia, lo que hace que la comprensión de las tendencias en esta población sea crítica, según los autores.

Metodología de estudio

El estudio ALEC, en concreto, ha reunido los datos de seis ensayos multicéntricos que incluyen a 119.104 participantes de 17 países. Se obtuvo información retrospectiva sobre el hábito tabáquico de las personas incluidas en el estudio que contestaron a tres preguntas: si eran fumadores, si habían fumado en el último año y a qué edad empezaron a fumar. Los datos obtenidos se agruparon por regiones europeas y analizaron tanto en su conjunto como por regiones.

En total, las tasas de iniciación al hábito del tabaco antes de la década de 1970 alcanzaban su pico más alto a los 18 años entre los varones y a los 19 entre las mujeres. En la década de 2000 los picos estaban en los 16 y 15 años, respectivamente. Para ambos sexos, y en todas las regiones estudiadas, la iniciación al tabaco durante la adolescencia avanzada cayó entre las décadas de 1970 y 2000. A finales de la década de 2000, las tasas de iniciación al hábito de fumar en la adolescencia avanzada eran inferiores en el norte de Europa, con 20 de cada mil personas comenzando cada año. En otras regiones, las tasas se mantuvieron altas, entre los 40 y los 80 nuevos fumadores cada mil personas al año.

Las cifras de inciación al hábito entre los adolescentes más jóvenes han crecido en casi todas las regiones entre las décadas de 1990 y 2000, y han alcanzado los 40 nuevos fumadores anuales por mil habitantes alrededor de 2005.

“La iniciación al tabaco aún es inaceptablemente elevada entre los adolescentes europeos, y las cifras crecientes del grupo con 15 o menos años requiere atención. Reducir las tasas de iniciación entre adolcescentes es fundamental, puesto que constituyen el grupo de edad más vulnerable a la adicción a nicotina y a los efectos adversos del tabaco”, según concluyen los autores del estudio.

Medidas de control

Alessandro Marcon, primer autor del estudio, señala que “las tasas inaceptablemente elevadas de iniciación a la iniciación en la adolescencia tardía en la década de 2000, y las tasas crecientes en niños que a partir de los 90 sugieren la necesidad de intesificar la puesta en marcha de medidas para el control del tabaco que lleguen a los más jóvenes en la mayoría de los países europeos”.

Fuente Original: DiarioMedico

“El factor género es importante en las políticas de salud” Dr. Joan B. Soriano

Joan B. Soriano, investigador senior del Instituto de Investigación Hospital Universitario de la Princesa (IISP) y miembro de Separ, explica que el primer paso para curar es medir. Ahí reside la importancia del ‘Global Burden Disease’ (el ‘Estudio de la Carga Global de las Enfermedades 2016’, en el que se hace un chequeo de lo que los autores llaman ‘paciente España‘ y que muestra que, “razonablemente”, el país goza de buena salud.

Se trata de una investigación que abre la puerta a nuevos enfoques en políticas de salud. Con ella se muestra, por ejemplo, la relevancia que tiene el “factor género” en campañas para prevenir los factores de riesgo de algunas de las principales enfermedades que afectan a la población del país.

“Se trata del estudio más actualizado y grande realizado hasta la fecha sobre ‘el paciente España’: es un chequeo en el que, de manera sistemática, se miden las enfermedades que tiene cada persona en el 2016 y luego la causa de todas las muertes que ocurrieron ese mismo año. Así, se atribuye a los factores de riesgo en potencia“, explica a Redacción Médica. Para Soriano, lo importante es que este chequeo es que, además, es homogéneo y comparable con países de todo el mundo.

Aspectos positivos y negativos

Becado por la Fundación Bill y Melinda Gates en Seattle, en la Universidad de Washington, Soriano comenzó a coordinar este estudio junto a otros compañeros en el que participan, en total, 23 hospitales y centros universitarios. Entre otras conclusiones, muestra cuáles son las principales causas de muerte en España: la cardiopatía isquémica, el alzhéimer y otras demencias, el ictus, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón.

Hay dos descensos significativos. Uno es en muertes por accidente de tráfico, que pasan de la posición octava (en 1990) a la 32. Esto pues es fruto de una serie de políticas individuales y colectivas: la obligatoriedad del cinturón de seguridad, del casco en las motos, la mejora de las infraestructuras, la mejora del parque móvil, las campañas de concienciación…”, explica. También tiene en cuenta la crisis económica del 2008, “que hizo que mucha gente utilizara más el transporte público o que utilizar la biclicleta o caminase para desplazarse. Todo ello conlleva un descenso”, prosigue.

Otro aspecto que destaca es el descenso de la mortalidad por diabetes, que ha pasado de ser la sexta a la décima causa de fallecimiento, “en parte también debido a un mejor reconocimiento y a un mejor tratamiento de la diabetes y sus complicaciones”.

“La tercera causa  positiva que resaltamos es el descenso del tabaco“. Aunque reconoce que todavía queda mucho trabajo por hacer, desde 1980 hasta 2016 la población masculina que fuma ha pasado de ser un 41 por ciento al 26 por ciento; en mujeres del 21 al 17 por ciento. “Son buenas noticias, pero todavía se fuma demasiado en comparación con otros países, y eso es algo que se nos penaliza en los objetivos de desarrollo sostenible”.

El abuso del alcohol, con una nota de 10 sobre 100, junto con la obesidad infantil, son los dos aspectos que más perjudican al país.

El género en los factores de riesgo 

La mayores diferencias por sexo que se han encontrado en el estudio tienen que ver con los factores de riesgo. En hombres, el ránking comienza con el tabaco, como primer factor, seguido por el abuso de las drogas, la hipertensión, los riesgos relacionados con la dieta y la obesidad.

En mujeres, los factores de riesgo cambian. En primer lugar está la obesidad. Luego, la hipertensión, los riesgos relacinados con la dieta, la diabetes, el alcohol y el tabaco. De ahí la importancia, señala el autor, de la estrategia de género.

“Debido a que los factores de riesgo son diferentes en hombres y en mujeres, es muy relevante que las políticas de salud, excepto en el tabaco y la contaminación atmosférica que son universales y afectan a todos por igual, tengan en cuenta el factor género en las campañas“, indica.

Miras al futuro

El autor senior de este estudio es Cristopher Murray, profesor de la Universidad de Washington. “Él nos dice que, en cuanto a Salud Pública, España está muy bien. En notificación de certificados de defunción, el sistema nos da cuatro estrellas sobre cinco, que es muy alto”. Murray también señala que, de cara a la transición hacia una sociedad envejecida que va a sufrir el país, tratar los factores de riesgo del envejecimiento es la clave para tener una sociedad sana.

“Una opinión unánime de todos los autores españoles es que, aunque el español sea un sistema universal y gratuito, al estar la sanidad distribuida por cada una de las comunidades autónomas el siguiente paso es realizar un estudio global de las enfermedades no sólo nacional, sino por cada una de las 17 comunidades autónomas. Desgranar estos datos por cada una de ellas sería muy útil para poder aplicar políticas de salud y políticas de correcición que llegará más a los ciudadanos”, concluye.

Autora: María García

Fuente Original: redaccionmédica

El tabaco roba más de un millón de años de vida a los españoles cada año

El mayor estudio sobre la salud pública en España revela que la mayor parte de las causas de muerte prematura y enfermedad se podrían prevenir fácilmente

La adicción al tabaco roba más de un millón de años de vida a los españoles cada año, lo que representa el 10% de toda la carga de enfermedad en el país, según el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre la salud pública en España. El trabajo, elaborado por especialistas de 21 hospitales y centros de investigación, constata que la mayoría de las causas de muerte prematura y enfermedad en España se podrían prevenir fácilmente con mejores políticas sanitarias y cambios de comportamiento individuales. “El tabaquismo es una enfermedad social transmitida por nuestros familiares o amigos. Las autoridades tienen que reducir el acceso al tabaco, quitar las máquinas expendedoras de los bares, subir el precio de las cajetillas, prohibir fumar en espacios públicos abiertos”, exhorta el epidemiólogo David Rojas, del Instituto de Salud Global de Barcelona.

En 2016, en España se registraron unos 420.000 fallecimientos en una población total de 46,5 millones de personas. Las cinco principales causas específicas de muerte fueron la cardiopatía isquémica (causante de angina de pecho e infarto agudo de miocardio, con el 14,6% de todos los fallecimientos), el alzhéimer y otras demencias (13,6%), el accidente cerebrovascular (7,1%), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (6,9%) y el cáncer de pulmón (5%). El 80% de los fallecidos tenían 70 años o más.

Los investigadores estudian los llamados Años de Vida Ajustados por Discapacidad: el número de años perdidos por culpa de una enfermedad, una discapacidad o una muerte prematura. Si un hombre fumador muere por un cáncer de pulmón galopante a los 51 años, se considerarían 30 años perdidos, porque la referencia es la longevidad máxima mundial de 81 años de los hombres japoneses (86 años en el caso de las mujeres). El tabaco es, de largo, “el factor de riesgo número uno” en España, según el estudio. El tabaquismo fue responsable de 1,15 millones de años de vida perdidos en 2016, principalmente debido a tumores malignos, patologías cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas.

El consumo de alcohol y drogas (culpable de 970.000 años perdidos), la presión arterial alta (960.000) y el índice de masa corporal elevado (913.000) fueron los siguientes factores de riesgo en importancia, según el estudio, publicado en la revista especializada Medicina Clínica. La dieta inadecuada —baja en fibra o elevada en grasas insaturadas, por ejemplo— fue por su parte responsable de 830.000 años perdidos. Y entre los principales factores de riesgo también figuran el azúcar en sangre (615.000 años perdidos), el colesterol alto (385.000), los riesgos ocupacionales (360.000), la insuficiencia renal (271.000), la contaminación del aire (188.000) y la baja actividad física (132.000). Los 17 factores de riesgo más importantes restaron 7,15 millones de años de vida con salud a los españoles en 2016.

“Hay grandes oportunidades para mejorar la salud pública en España”, sostiene David Rojas, coautor del trabajo. Su estudio destaca avances realizados en las últimas décadas. El porcentaje de fumadores diarios cayó entre 1980 y 2016, con una disminución más alta en los hombres (del 41% a 26%) que en las mujeres (del 21% a 17%). Sin embargo, los autores advierten de un fenómeno conocido. La tortilla se ha dado la vuelta y ahora son las mujeres las que empiezan a fumar más que los hombres. El 19% de las jóvenes fuma, frente al 18% de los varones. “Y lo más preocupante es que la prevalencia del tabaquismo en los niños de 10 a 14 años ya es más alta en las niñas (4,5%) que en los niños (2,6%)”, señalan los investigadores.

Los autores urgen a poner en marcha políticas de control del tabaco más ambiciosas, como una subida de impuestos y la imposición de un empaquetado neutro. La industria tabaquera, liderada en España por Philip Morris (Marlboro, Chesterfield, L&M), hace lobby para intentar frenar estas medidas. Los científicos también piden otras “intervenciones clave”, como establecer impuestos sobre la comida basura y las bebidas azucaradas y poner en marcha campañas para promover la actividad física.

“Culpabilizar a las personas es un error. No vale que te digan que tienes que hacer ejercicio, cuando tu horario laboral no te lo permite. O que te digan que comas sano cuando la máquina expendedora de tu trabajo solo tiene comida basura”, subraya Rojas.

El estudio también incluye otros motivos para el optimismo. Los accidentes de tráfico cayeron del puesto 8 al 32 en la lista de causas de muerte entre 1990 y 2016. Los científicos atribuyen este éxito a factores como la obligatoriedad de llevar el cinturón de seguridad abrochado en zonas urbanas desde 1992, los incentivos fiscales para renovar los automóviles antiguos y las mejoras en la red de carreteras. También ha caído la mortalidad en niños menores de cinco años, a un ritmo del 3% anual desde 2006. La esperanza de vida en España en 2016 fue de 80,3 años en hombres y de 85,6 años en mujeres, la cuarta más elevada del mundo tras Japón, Francia y Corea del Sur, según destaca Soriano.

Otra de las sorpresas del estudio es que los dolores de espalda y cervical, provocados sobre todo por riesgos ergonómicos ocupacionales, se convirtieron en el principal causante de discapacidad en España en 2016, superando a la cardiopatía isquémica, mientras que el alzhéimer pasó del noveno puesto al tercero. Los patrones detectados son similares a los observados en otros países de Europa occidental, como Francia y Portugal.

La contaminación del aire es el único factor de riesgo ambiental dentro de los 10 principales factores. “También se necesitan urgentemente políticas y reglamentaciones para reducir las principales fuentes de emisión de contaminación”, detallan los autores, que reclaman, en concreto, reducir el espacio de estacionamiento público para automóviles, aumentar la disponibilidad y eficiencia del transporte público y promover el caminar y el ciclismo.

Autor: Manuel Ansede

Fuente Original: elPais