El tabaco roba más de un millón de años de vida a los españoles cada año

El mayor estudio sobre la salud pública en España revela que la mayor parte de las causas de muerte prematura y enfermedad se podrían prevenir fácilmente

La adicción al tabaco roba más de un millón de años de vida a los españoles cada año, lo que representa el 10% de toda la carga de enfermedad en el país, según el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre la salud pública en España. El trabajo, elaborado por especialistas de 21 hospitales y centros de investigación, constata que la mayoría de las causas de muerte prematura y enfermedad en España se podrían prevenir fácilmente con mejores políticas sanitarias y cambios de comportamiento individuales. “El tabaquismo es una enfermedad social transmitida por nuestros familiares o amigos. Las autoridades tienen que reducir el acceso al tabaco, quitar las máquinas expendedoras de los bares, subir el precio de las cajetillas, prohibir fumar en espacios públicos abiertos”, exhorta el epidemiólogo David Rojas, del Instituto de Salud Global de Barcelona.

En 2016, en España se registraron unos 420.000 fallecimientos en una población total de 46,5 millones de personas. Las cinco principales causas específicas de muerte fueron la cardiopatía isquémica (causante de angina de pecho e infarto agudo de miocardio, con el 14,6% de todos los fallecimientos), el alzhéimer y otras demencias (13,6%), el accidente cerebrovascular (7,1%), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (6,9%) y el cáncer de pulmón (5%). El 80% de los fallecidos tenían 70 años o más.

Los investigadores estudian los llamados Años de Vida Ajustados por Discapacidad: el número de años perdidos por culpa de una enfermedad, una discapacidad o una muerte prematura. Si un hombre fumador muere por un cáncer de pulmón galopante a los 51 años, se considerarían 30 años perdidos, porque la referencia es la longevidad máxima mundial de 81 años de los hombres japoneses (86 años en el caso de las mujeres). El tabaco es, de largo, “el factor de riesgo número uno” en España, según el estudio. El tabaquismo fue responsable de 1,15 millones de años de vida perdidos en 2016, principalmente debido a tumores malignos, patologías cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas.

El consumo de alcohol y drogas (culpable de 970.000 años perdidos), la presión arterial alta (960.000) y el índice de masa corporal elevado (913.000) fueron los siguientes factores de riesgo en importancia, según el estudio, publicado en la revista especializada Medicina Clínica. La dieta inadecuada —baja en fibra o elevada en grasas insaturadas, por ejemplo— fue por su parte responsable de 830.000 años perdidos. Y entre los principales factores de riesgo también figuran el azúcar en sangre (615.000 años perdidos), el colesterol alto (385.000), los riesgos ocupacionales (360.000), la insuficiencia renal (271.000), la contaminación del aire (188.000) y la baja actividad física (132.000). Los 17 factores de riesgo más importantes restaron 7,15 millones de años de vida con salud a los españoles en 2016.

“Hay grandes oportunidades para mejorar la salud pública en España”, sostiene David Rojas, coautor del trabajo. Su estudio destaca avances realizados en las últimas décadas. El porcentaje de fumadores diarios cayó entre 1980 y 2016, con una disminución más alta en los hombres (del 41% a 26%) que en las mujeres (del 21% a 17%). Sin embargo, los autores advierten de un fenómeno conocido. La tortilla se ha dado la vuelta y ahora son las mujeres las que empiezan a fumar más que los hombres. El 19% de las jóvenes fuma, frente al 18% de los varones. “Y lo más preocupante es que la prevalencia del tabaquismo en los niños de 10 a 14 años ya es más alta en las niñas (4,5%) que en los niños (2,6%)”, señalan los investigadores.

Los autores urgen a poner en marcha políticas de control del tabaco más ambiciosas, como una subida de impuestos y la imposición de un empaquetado neutro. La industria tabaquera, liderada en España por Philip Morris (Marlboro, Chesterfield, L&M), hace lobby para intentar frenar estas medidas. Los científicos también piden otras “intervenciones clave”, como establecer impuestos sobre la comida basura y las bebidas azucaradas y poner en marcha campañas para promover la actividad física.

“Culpabilizar a las personas es un error. No vale que te digan que tienes que hacer ejercicio, cuando tu horario laboral no te lo permite. O que te digan que comas sano cuando la máquina expendedora de tu trabajo solo tiene comida basura”, subraya Rojas.

El estudio también incluye otros motivos para el optimismo. Los accidentes de tráfico cayeron del puesto 8 al 32 en la lista de causas de muerte entre 1990 y 2016. Los científicos atribuyen este éxito a factores como la obligatoriedad de llevar el cinturón de seguridad abrochado en zonas urbanas desde 1992, los incentivos fiscales para renovar los automóviles antiguos y las mejoras en la red de carreteras. También ha caído la mortalidad en niños menores de cinco años, a un ritmo del 3% anual desde 2006. La esperanza de vida en España en 2016 fue de 80,3 años en hombres y de 85,6 años en mujeres, la cuarta más elevada del mundo tras Japón, Francia y Corea del Sur, según destaca Soriano.

Otra de las sorpresas del estudio es que los dolores de espalda y cervical, provocados sobre todo por riesgos ergonómicos ocupacionales, se convirtieron en el principal causante de discapacidad en España en 2016, superando a la cardiopatía isquémica, mientras que el alzhéimer pasó del noveno puesto al tercero. Los patrones detectados son similares a los observados en otros países de Europa occidental, como Francia y Portugal.

La contaminación del aire es el único factor de riesgo ambiental dentro de los 10 principales factores. “También se necesitan urgentemente políticas y reglamentaciones para reducir las principales fuentes de emisión de contaminación”, detallan los autores, que reclaman, en concreto, reducir el espacio de estacionamiento público para automóviles, aumentar la disponibilidad y eficiencia del transporte público y promover el caminar y el ciclismo.

Autor: Manuel Ansede

Fuente Original: elPais

 

 

“El tabaquismo es una enfermedad que se puede curar” Entrevista al doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de SEPAR

El doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz, nuevo presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), desarrolla, en una entrevista con EFEsalud, sus planes al frente de esta sociedad científica y analiza a fondo la situación en la lucha contra el tabaquismo

Carlos A. Jiménez-Ruiz, experto en tabaquismo, aboga por terapias en las que, conjuntamente, trabajen médicos de diferentes especialidades en el desarrollo  de un tratamiento para dejar de fumar.

En la entrevista con EFEsalud, el nuevo presidente de SEPAR apunta que van a hacer un estudio sobre el futuro de la neumología para dotarla de más protagonismo y que hay que convencer a los profesionales sanitarios de que deben participar y formarse en cuanto a asistencia sanitaria al fumador.

¿Cuál va a ser su principal objetivo como nuevo presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica?

Como nuevo presidente de SEPAR mis principales objetivos pasan por incrementar la presencia de los jóvenes en nuestra sociedad médica. La presencia de los jóvenes no solo en las actividades de investigación, docentes y científicas que realizamos, también en la propia estructura de la sociedad. Para ello vamos a crear un nuevo comité, que es el comité SEPAR Joven, que se va a encargar de esta tarea.

Otro aspecto importante, que quiero impulsar, es incrementar la notoriedad de la neumología en la sociedad civil. Es fundamental que la sociedad civil conozca bien la importancia que tiene la neumología como una manera de hacer un diagnóstico, y la prevención de las principales enfermedades respiratorias. Las enfermedades respiratorias son unas enfermedades muy importantes y producen una alta morbimortalidad en la población general. Y los neumólogos somos los encargados de que la sociedad lo sepa.

Las enfermedades respiratorias están un poco olvidadas. ¿Cómo piensan potenciar su visibilidad?

Vamos a hacer un estudio para enfocar cómo va a ser la neumología del futuro y cómo debe ser el neumólogo del futuro. Sabemos que está incrementándose la prevalencia en enfermedades respiratorias tan importantes como es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc). Los neumólogos tenemos que responsabilizarnos de esto y tratar de evitarlo.

La SEPAR ha sido la primera sociedad científica española que ha hecho un desarrollo profesional continuo para la formación continuada y ligarlo esto a la recertificación por el Consejo General de Colegios de Médicos de España. Esto ha sido un gran avance. Es muy importante que podamos transmitir a nuestros miembros los cambios que se están dando desde el punto de vista de la feminización de nuestros afiliados. En este momento hay casi más neumólogas que neumólogos y esto es muy importante, también es un reto que tenemos que afrontar en el futuro.

¿Que haya más neumólogas puede ayudar a que ese 30% de mujeres que fuman durante el embarazo dejen de hacerlo?

Sin duda. Yo creo que la mayor presencia de la mujer en la neumología española va a llevar a que haya cambios en algunos aspectos que a lo mejor no eran tan valorados. Este nuevo enfoque con perspectiva de género del futuro de la neumología española hay que tenerlo y es fundamental que lo potenciemos.

Más de 60 asociaciones acaban de firmar la Declaración de Madrid contra el tabaco; colegios de médicos, enfermeros, farmacéuticos, psicólogos y dentistas. ¿Qué impacto ha tenido?

Es una declaración para poner de manifiesto a la población española que todavía no se está haciendo lo suficiente por la prevención y el tratamiento del tabaquismo. Que nosotros, en España, tenemos una ley reguladora del consumo de tabaco en lugares públicos, que es una ley buena. Es una ley que ha servido para incrementar la sensibilización de la población general pero, que todavía es una ley que no acaba de cumplirse al 100%.

Es muy importante que vigilemos las autoridades políticas y sanitarias la implantación y el cumplimiento de la ley en todos los ámbitos. Es muy importante que de una vez por todas, desde las autoridades políticas y sanitarias, se inicien campañas en favor del tratamiento del tabaquismo, en favor de la ayuda a los fumadores, para que abandonen el consumo de tabaco.

Creemos que con este nuevo gobierno, tenemos una oportunidad. Y esa oportunidad desde SEPAR no la vamos a perder. Queremos hablar con las nuevas autoridades sanitarias para ponernos a su disposición, ayudarles a que estas partes que faltan para conseguir una auténtica prevención del tabaquismo se completen.

Se sigue fumando mucho. ¿Van a innovar en las campañas de prevención del tabaquismo?

Es clave que se empiece a hablar de otros aspectos relacionados con la prevención y el tratamiento del tabaquismo que no sean los de siempre. Es importante que empecemos a convencer a nuestros profesionales sanitarios en que deben participar y deben formarse en cuanto a asistencia sanitaria al fumador, para ayudarle a dejar de fumar. Es fundamental también que todos los profesionales sanitarios se conciencien de la importancia que tiene intervenir, ayudar, a que sus pacientes fumadores abandonen el consumo del tabaco.

En este momento se da una prevalencia del conocimiento del tabaquismo como enfermedad crónica y causante de muerte. Pero no todos los fumadores cuando quieren dejar de fumar, acuden a un profesional para pedir su ayuda. Tenemos que conseguir que muchos fumadores, cuando quieran dejar de fumar, acudan a un profesional sanitario pidiendo ayuda para conseguirlo, y tenemos que conseguir que sean los profesionales sanitarios los que ante cualquier fumador se ofrezcan para ayudarles a dejar de fumar. Es un cambio de paradigma, que es lo que nosotros queremos que se haga, que culminaría estas campañas de prevención y de control del tabaquismo.

Entonces, ¿un fumador no lo ve como enfermedad crónica? 

Efectivamente. Eso es lo que hay que cambiar. El fumador tiene que ver que él tiene una enfermedad. Y que es una enfermedad que se puede curar. En este momento, tenemos tratamientos que son adecuados, que son eficaces y seguros para combatir esa enfermedad. Esto es un poco lo que todos los profesionales sanitarios debemos decir a los fumadores cuando acuden a nuestras consultas. Y eso será lo que cambie el paradigma.

¿Piensan en alguna terapia interdisciplinar entre los firmantes de la Declaración de Madrid?

Sí. Es uno de los objetivos de la Declaración de Madrid. Lo que nosotros hemos pretendido con esta declaración es mostrar a la población general que todos los profesionales sanitarios de todos los ámbitos de la salud estamos dando el mismo mensaje: que es fundamental controlar el tabaquismo, que es fundamental prevenirlo y que es importantísimo tratarlo. Y que para el tratamiento es fundamental el apoyo de todos y cada uno de los profesionales sanitarios.

Está extendida la creencia de que el cigarrillo electrónico no es tan nocivo. ¿Cómo se puede erradicar este mito?

El cigarrillo electrónico también es perjudicial para la salud. Esto es uno de los problemas que también tenemos. Aunque es cierto que en España esta creencia no está tan diseminada como en otros países. Yo creo que en España hemos tenido el convencimiento y la buena ocurrencia de que todas las sociedades científicas españolas se han posicionado con idénticos razonamientos en contra del cigarrillo electrónico como un instrumento para ayudar a dejar de fumar y que el cigarrillo electrónico tal y como se conoce no puede ser considerado inocuo para la salud. Esto es un mensaje que ha sido enviado desde muchas sociedades científicas. SEPAR fue pionera en decir esto.

Un fumador que fume con cigarrillo electrónico, ¿también ha de buscar ayuda de un profesional?

Hay un dato que es muy importante. Hasta un 70% de los fumadores de cigarrillos electrónicos son fumadores duales, es decir, fuman cigarrillo electrónico y cigarrillo normal. Cuando quieran dejar de fumar han de acudir a un profesional sanitario para que le prescriba el tratamiento más adecuado y le ayude a dejar de fumar.

Autora: 

Fuente Original: EFEsalud

Medir los telómeros para saber cómo progresará la EPOC

El tratamiento con azitromicina evita que los pacientes cuyos leucocitos tienen telómeros cortos presenten un riesgo hasta nueve veces mayor de fallecer prematuramente

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un trastorno pulmonar caracterizado por una obstrucción progresiva, y por lo general irreversible, de las vías respiratorias. Una enfermedad que, ligada directamente al consumo de tabaco, padecen más de 2,9 millones de españoles –y hasta 174 millones de personas en todo el mundo– y que supone ya la cuarta causa de mortalidad en nuestro país.

De hecho, la EPOC fue responsable de 29.000 decesos en España solo en 2015. De ahí la importancia, vital, de detectar esta enfermedad –lo que en nuestro país solo sucede en un 27% de los casos– y administrar los tratamientos necesarios para frenar su progresión.

Pero, ¿hay alguna manera de saber si la EPOC podría evolucionar de forma agresiva, llegando incluso a causar el deceso del paciente? Un aspecto muy importante dado que identificaría a la población en riesgo de sufrir un empeoramiento significativo de la enfermedad y, por tanto, posibilitaría la toma de medidas para tratar de minimizarlo, caso de la toma de tratamientos más intensivos. Y según un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de la Columbia Británica en Vancouver (Canadá), la respuesta es sí: tan solo hay que evaluar la longitud de los telómeros de las células sanguíneas.

Como explica Don D. Sin, director de esta investigación publicada en la revista «Chest», «distintos trabajos previos han sugerido que la EPOC puede ser una enfermedad asociada a un envejecimiento acelerado por varias razones, incluida su estrecha relación con algunos trastornos asociados a la senescencia como la osteoporosis y la demencia y el aumento exponencial de su prevalencia a partir de los 50 años. Y en este sentido, la longitud de los telómeros constituye un importante biomarcador de la senescencia replicativa. Es sabido que los telómeros cortos se asocian con algunas comorbilidades comunes en la EPOC, caso de la patología cardiovascular y el cáncer, pero desconocíamos si existe una relación entre los telómeros sanguíneos y el pronóstico de esta enfermedad pulmonar».

El tamaño importa

Los telómeros, esto es, las regiones de ADN situadas en los extremos de los cromosomas, juegan un papel esencial en la estabilidad del material genético y en el mantenimiento de la juventud de las células y, por tanto, del organismo. El problema es que con cada división celular –o lo que es lo mismo, según envejecemos–, los telómeros se acortan. Y una vez alcanzan una longitud mínima crítica, las células entran en un estado de senescencia –es decir, envejecen hasta el punto de perder la capacidad de dividirse– o, simplemente, mueren. De hecho, el progresivo acortamiento de los telómeros constituye una de las causas moleculares del envejecimiento celular y de la aparición de enfermedades asociadas a la edad. En consecuencia, y dado que la EPOC también podría ser una patología asociada al envejecimiento, ¿puede la longitud de los telómeros predecir cómo evolucionará esta EPOC?

Para responder a esta pregunta, los autores tomaron muestras de sangre de 576 pacientes diagnosticados de EPOC moderada-grave y midieron la longitud de los telómeros de sus glóbulos blancos o ‘leucocitos’. Y en función de que esta longitud fuera menor o mayor que la media, dividieron a los participantes en dos grupos y siguieron su evolución durante un periodo promedio de 3,5 años.

Los resultados mostraron que los participantes con telómeros cortos, o lo que es lo mismo, cuyas células sanguíneas envejecían de forma más rápida, tenían una probabilidad un 50% mayor de sufrir exacerbaciones de la EPOC –es decir, episodios en los que se agudizan los síntomas respiratorios de la enfermedad– y un riesgo hasta nueve veces superior de morir prematuramente que los pacientes con telómeros normales o largos.

Es más; tener unos telómeros cortos también se asoció con un peor estado de salud general y con una peor calidad de vida.

¿Telómeros cortos? Azitromicina

En definitiva, la longitud de los telómeros se presenta como un biomarcador muy útil para predecir cómo evolucionará la EPOC. Y en caso de que de los pacientes cuyos glóbulos blancos tengan unos telómeros cortos y, por tanto, tengan un mayor riesgo de padecer agudizaciones de la sintomatología e, incluso, de morir, ¿no hay nada que se pueda hacer? Pues sí. Y es que como muestran los resultados, las diferencias observadas en función de la longitud desaparecieron cuando los participantes con telómeros cortos fueron tratados diariamente con el antibiótico de amplio espectro ‘azitromicina’.

Como concluye Don Sin, «nuestros resultados sugieren que este biomarcador sanguíneo puede ayudar a seleccionar a los pacientes con EPOC que se beneficiarán en mayor medida del tratamiento con azitromicina. Los telómeros de los leucocitos, además de ciertamente accesibles, son muy fáciles de medir, por lo que pueden representar un biomarcador para la estratificación del riesgo e identificar a aquellos pacientes con mayor probabilidad de padecer un empeoramiento de la enfermedad»

Autor:  A. Otero

Fuente Original: abc

El infradiagnóstico de la EPOC asciende hasta el 81,7%. EPI-SCAN II

Así lo revelan los datos preliminares del estudio EPI-SCAN II puesto en marcha por GSK en colaboración con la SEPAR, que sitúa en el 12,4% la nueva cifra de prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en España.

Han transcurrido más de 10 años desde que GSK puso en marcha el estudio EPI-SCAN que se inició en 2007 con el objetivo de conocer la prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en la población española de entre 40 y 80 años. En el marco del 51º Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), se han presentado los resultados preliminares de la segunda edición de este estudio, EPI-SCAN II, que permitirá conocer los cambios en la prevalencia de la EPOC, sus tendencias y factores asociados en nuestro país y sus determinantes.

Con alrededor del 60% de los datos obtenidos de una muestra final de 10.200 personas, EPI-SCAN II es ya el mayor estudio de EPOC realizado en España. El Dr. Joan B. Soriano, del Hospital Universitario de la Princesa (IISP), miembro de SEPAR y parte miembro del comité científico del estudio, ha puesto sobre la mesa que esta información preliminar “identifica un preocupante incremento del infradiagnóstico que alcanza el 81,7% (por sexo: 88,2% en mujeres y 76% en hombres)”. Estos resultados han llamado la atención a los expertos que esperaban identificar un descenso del infradiagnóstico de la EPOC, que ya había sido muy elevado en el estudio IBERPOC (78%) y también en el EPI-SCAN (73%), de 1997 y 2007, respectivamente.

“Además, 14 de las 17 comunidades autónomas presentan este sesgo de infradiagnóstico superior en mujeres, que es distinto al patrón que se observa en el resto del mundo, donde la EPOC se infradiagnostica más en hombres”, ha añadido el Dr. Soriano. Investigar las razones que explican este patrón diferente en España respecto a otros países es una de las prioridades del Comité Científico de EPI-SCAN II.

Uno de los datos principales que se extraen de este análisis previo a los resultados definitivos del estudio EPI-SCAN II, es la nueva cifra de prevalencia de la enfermedad en la población española mayor de 40 años, que es del 12,4%. “La EPOC es más frecuente en hombres (16,9%) que en mujeres (9,5%) y en ambos se incrementa con la edad hasta un máximo del 33,6% en hombres y del 23,2% mujeres una vez alcanzados los 80 años. Por tanto, se confirma que ésta es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en adultos, ha advertido el especialista.

EPI-SCAN II es el primer estudio en el mundo que permitirá describir la prevalencia de esta patología en muestras poblacionales representativas de todas sus áreas geográficas, en nuestro caso las 17 Comunidades Autónomas, utilizando para su diagnostico “el gold-estándar”: la espirometría post-broncodilatadora, incluyendo además, diagnóstico con TAC de baja resolución, lo que permitirá incorporar una dimensión de imagen cuantitativa que se añadirá a los datos extraidos de la espirometría, el cuestionario y los biomarcadores en sangre.

La investigación respiratoria en España, liderada por SEPAR, es considerada puntera en el mundo, y en particular investigadores españoles lideran muchas iniciativas internacionales en EPOC, con lo que los resultados finales de EPI-SCAN II serán incorporados a las nuevas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Global Burden of Disease (GBD), ha precisado la Dra. Inmaculada Alfageme, ex presidenta de SEPAR y presidenta del Comité Científico de EPI-SCAN II.

Las enfermedades cambian con el paso del tiempo y, en la EPOC, debido a los cambios demográficos y a la exposición a factores de riesgo como el tabaco y otros factores relacionados en nuestro país, es importante medir sus datos de prevalencia y, en general, su epidemiología de forma periódica.

Por ello, “modelar estos datos y sus tendencias ha de permitir prever la futura carga asistencial de la EPOC para neumólogos, médicos de atención primaria, internistas, geriatras y otros profesionales sanitarios”, ha concluido el Dr. Soriano.

Fuente Original: MedicoHospitalario

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Las bronquiectasias son la tercera enfermedad de la vía aérea con más prevalencia

El HUC reúne a una treintena de profesionales para exponer los avances en esta patología

Los servicios de Cirugía Torácica y Neumología del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC) organizaron recientemente la III Reunión de la Sociedad Canaria Neumocan en la que participaron una treintena de médicos, enfermeros y fisioterapeutas que se dieron cita en el Colegio de Médicos de Santa Cruz con el objetivo de exponer los avances en las bronquiectasias, una dilatación irreversible de los bronquios, ya sea de manera localizada o, más frecuentemente, difusa en ambos pulmones y que cursa clínicamente con tos y expectoración crónicas, además de dificultad respiratoria con los esfuerzos.

Puede acompañarse de obstrucción permanente en la vía aérea, hemoptisis (expulsión de sangre con la tos) de diferente cuantía y, sobre todo, de infección bronquial crónica por diversos gérmenes, lo que facilita, en forma de círculo vicioso, las agudizaciones infecciosas, de manera recurrente, y conduce a múltiples visitas médicas, incluidas las de los servicios de Urgencias, y, eventualmente, a ingresos hospitalarios. Se trata de la tercera enfermedad de la vía aérea en prevalencia, después del Asma Bronquial y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

En la actualidad asistimos a un aumento importante en el número de casos diagnosticados de bronquiectasias, por múltiples motivos: mayor detección por pruebas de imagen (mediante TAC de alta resolución), mayor longevidad de la población y cronicidad de los procesos que conducen a las mismas o que se asocian (los pacientes con asma o enfisema pulmonar tienen mayor riesgo de padecerlas).

Hay que destacar que el deterioro en la calidad de vida que sufren estos pacientes y el elevado gasto sanitario que genera esta enfermedad, tanto por el tratamiento farmacológico diario (fundamentalmente los antibióticos inhalados) como, sobre todo, por las hospitalizaciones. Se calcula en que nuestro país, el coste medio del tratamiento está entre 4.700-10.000 euros anuales, según la gravedad.

La jornada contó con la presencia del doctor David De la Rosa, un neumólogo tinerfeño que desarrolla su actividad asistencial e investigadora en Barcelona y que es autor y coautor de innumerables artículos en revistas científicas nacionales e internacionales, como las recientes Normativas sobre el Manejo y Tratamiento de los pacientes con Bronquiectasias, siendo además el impulsor del Registro Nacional de enfermos con bronquiectasias, primer registro nacional sobre esta enfermedad a nivel mundial.

Fuente Original: laOpinion

La estancia media de un ingreso en el hospital se ha reducido un 15% en ocho años

La duración de la estancia media de un ingreso hospitalario ha decrecido un 15 por ciento entre 2007 y 2015 y se sitúa actualmente en 8,1 días, tal y como revela el informe RECALMIN, desarrollado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), con el apoyo de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS).

El estudio, que analiza la atención en las unidades de Medicina Interna en el Sistema Nacional de Salud, también muestra que las altas dadas por los servicios de medicina han crecido un 21 por ciento en el mismo período, con un aumento de 7 puntos porcentuales solo en el último año.

En cuanto a las causas de los ingresos, el informe arroja que las mujeres ingresan en mayor medida por enfermedad de insuficiencia cardiaca, el diagnóstico más frecuente para el alta con un 10 por ciento, y los hombres más por Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). De hecho, las enfermedades respiratorias han sufrido un notable aumento, según el estudio.

El estudio también muestra que la media de internistas por unidad es de 15, con un promedio de 7,7 por cada 100.000 habitantes. El número promedio de las altas por médico internista y año es de 240, mientras que, de media, cada enfermera atiende, en turno de mañana y día laborable, a 10 pacientes ingresados en las unidades de Medicina Interna.

Por otro lado, el 61 por ciento de las unidades de Medicina Interna, que representan el 68 por ciento de las camas instaladas, muestra que solo el 31 por ciento de la población está cubierta por programas de atención sistemática al paciente crónico y complejo y únicamente en el 35 por ciento de las unidades el pase de visita es multidisciplinar.

Interconsultas e investigación

El 94 por ciento de las unidades de Medicina Interna realiza interconsulta con otros servicios hospitalarios, con una media de 6 médicos dedicados a esta actividad. Para finalizar, en cuanto a la actividad docente e investigadora, el 63 por ciento de las unidades de medicina interna están acreditadas para docencia MIR, con un promedio de dos residentes de cada año de formación.

Fuente Original: elMédicoInteractivo

 

Tabaco: su impacto económico en la salud supera los 7.500 millones de euros

El impacto económico del tabaquismo se fija en 7.695 millones de euros y deriva de las cinco enfermedades que más frecuentemente se relacionan con el tabaco: enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma, enfermedad coronaria, enfermedad cerebrovascular y cáncer de pulmón.

Así lo refleja el informe ‘Evaluación del control del tabaquismo sobre los costes empresariales y sanitarios’, elaborado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.

Los resultados ponen de manifiesto que el mayor gasto corresponde a la patología coronaria, con un total de 3.642 millones de euros; seguida de EPOC, 2.912 millones, y en tercer lugar las enfermedades cardiovasculares, 710 millones.

Más de 8.700 millones de impacto para las empresas

La partida de gasto que genera el tabaquismo a las empresas es “aún más alta”, según el documento del comité nacional, y alcanza los 8.780 millones de euros como consecuencia del absentismo laboral por enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, la pérdida de productividad por el consumo de tabaco en el lugar de trabajo y los costes adicionales de limpieza y conservación de instalaciones.

Según ha declarado el presidente de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia, José Antonio Páramo, esta “cascada de consecuencias negativas se puede frenar”, ya que advierte que la mortalidad atribuible al tabaco se podría reducir un 40 por ciento con una estrategia agresiva que promueva el cese del consumo, “que es la única forma realmente efectiva para reducir las complicaciones derivadas del tabaquismo”.

Los fumadores tienen un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar un accidente cerebrovascular que los no fumadores, y solo la exposición al humo del tabaco aumenta entre un 20 y un 30 por ciento ese peligro.

Además, el tabaco está “detrás de 2,5 millones de muertes en el mundo cada año, de las que el 29 por ciento son por problemas cardiovasculares”, han insistido desde la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia.

España está por encima de la media en Europa

Según los datos del Eurobarómetro 2016, el 28 por ciento de la población española fuma, un nivel “superior a la media europea (24 por ciento), aunque desde la entrada en vigor de las sucesivas leyes del tabaco -las de 2005, 2010 y 2017- ha mejorado la salud de la población, sobre todo, con menos mortalidad cardiovascular y mejor salud respiratoria“.

“El tabaco produce infinidad de efectos indeseables y favorece la trombosis por diversos mecanismos: disfunción endotelial, vasoconstricción, estrés oxidativo, inflamación crónica y dislipemia, activación de las plaquetas y coagulación”, ha enumerado Páramo, quien ha explicado que “todos estos factores aceleran el proceso aterosclerótico, desestabilizan la placa de ateroma y desencadenan el evento vascular agudo”.

Además, el tabaco “favorece la activación de factores trombóticos y la agregabilidad plaquetaria por inhibición del activador tisular del plasminógeno, el aumento del fibrinógeno plasmático y de la expresión del factor tisular”, ha explicado.

El aspecto positivo es que, “el abandono del tabaco proporciona un beneficio cardiovascular inmediato: mejora la tensión arterial, la circulación sanguínea y disminuye la recurrencia de eventos coronarios y la mortalidad”, ha subrayado el presidente de esa sociedad médica. “Después de cinco a diez años sin fumar, muchos de los parámetros que estaban alterados se equiparan a los de un no fumador”, ha concluido Páramo.

Fuente Original: Redacción Médica

Las muertes por enfermedades respiratorias disminuyen en un 9,7 por ciento

Pese a ello se mantienen como tercera causa de mortalidad, por detrás de las enfermedades cardiovasculares y oncológica

Con 46.812 muertes al año, las enfermedades respiratorias se mantienen como tercera causa se muerte en España, por detrás de las enfermedades cardiovasculares y oncológicas, pese a que  las muertes por patologías del sistema respiratorio bajaron un 9,7 por ciento en 2016 respecto a 2015. Así se observa en los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al año 2016, que en opinión de Carlos A. Jiménez, presidente electo de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), son datos que irán variando, ya que  “las enfermedades respiratorias son un paradigma de cronicidad, y su incremento es constante”.

En concreto, las causas de muerte respiratoria más frecuente en 2016 fueron el cáncer de pulmón, con 22.155 defunciones (17.598 en hombres y 4.557 en mujeres); las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, con 15.071 defunciones (11.011 en hombres y 4.060 en mujeres); y la neumonía, con 9.310 defunciones (4.090 en hombres y 5.220 en mujeres).

Respecto al descenso de la mortalidad, este se aprecia sobre todo en las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, que comprende la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y sus diferentes formas, tales como la bronquitis crónica y el enfisema. En hombres, las muertes por estas enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores bajaron un 8,8 por ciento respecto a 2015 y en mujeres un 11,8 por ciento. “Sin duda, en este descenso se refleja el importante desarrollo terapéutico e investigador que se ha producido entorno a estas enfermedades en los últimos años. Conocemos cada vez mejor la EPOC lo que nos permite un mejor manejo de la misma”,  ha reflexionado por su parte Agustín Valido, neumólogo y miembro del Comité de Relaciones Institucionales de SEPAR.

Demografía de las enfermedades respiratorias

Aportando más datos sobre la realidad de las enfermedades respiratorias, cabe reseñar que por género, las enfermedades respiratorias fueron la tercera causa de muerte tanto entre hombres como entre mujeres, con una tasa bruta de fallecimiento de 114,9 muertes por 100.000 habitantes en varones y de 87,2 muertes por 100.000 habitantes en el caso de las féminas, de nuevo por detrás de los tumores (primera causa de defunción en hombres, con una tasa bruta de 300,9 muertes por 100.000 habitantes) y las enfermedades del aparato circulatorio (primera causa de defunción en mujeres con una tasa bruta de 272,7 muertes por 100.000 habitantes).

A nivel territorial, las enfermedades del sistema respiratorio se situaron como la tercera causa de muerte en todas las comunidades. Las tasas brutas de mortalidad más elevadas, debido a estas enfermedades, se dieron en Castilla y León (143,9 fallecidos por 100.000 habitantes), el Principado de Asturias (140,0) y Extremadura (139,3). Por su parte, Extremadura registró la mayor tasa estandarizada de mortalidad debido a las enfermedades del sistema respiratorio (116,5), seguida de Canarias (115,3) y la Región de Murcia (113,0), según datos del INE.

Fuente Original: Médico Interactivo

Fumar no sólo daña los pulmones: el humo atrofia los músculos de las piernas

Fumar no solo es malo para los pulmones, sino que una nueva investigación muestra que los componentes del humo del cigarrillo dañan directamente los músculos.

La investigación, publicada en The Journal of Physiology, indica que fumar reduce la cantidad de pequeños vasos sanguíneos que aportan oxígeno y nutrientes a los músculos de las piernas.

Sabemos que fumar limita la capacidad de ejercicio de una persona porque debilita sus músculos. Se creía ampliamente que esta debilidad muscular se debe a que los pulmones se inflaman y eventualmente se destruyen por el tabaquismo habitual, lo que limita la actividad y el ejercicio.

Sin embargo, los hallazgos de este estudio sugieren que el humo del cigarrillo daña directamente los músculos al reducir el número de vasos sanguíneos en los músculos de las piernas, lo que reduce la cantidad de oxígeno y nutrientes que pueden recibir. Esto puede afectar al metabolismo y los niveles de actividad, que son factores de riesgo para muchas patologías crónicas, incluida la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la diabetes.

Así, la falta de nutrientes y de oxígeno “puede impactar el metabolismo y los niveles de actividad, ambos factores de riesgo para muchas enfermedades crónicas, incluyendo la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (COPD) y la diabetes”, reza el informe.

Experimento con ratones

La investigación, conducida por la Universidad de California, San Diego, Estados Unidos, en conjunto con la Universidad Federal de Río de Janeiro, en Brasil, y la Universidad de Kochi, en Japón, consistió en exponer a ratones al humo de cigarrillos de tabaco durante ocho semanas, bien por inhalación o inyectando a los animales una solución con humo.

El estudio no identificó cuáles de los aproximadamente 4.000 químicos en el humo del cigarrillo son responsables de este daño muscular. La identificación de los químicos responsables es una vía clave para futuras investigaciones, junto con la comprensión del proceso por el cual reducen el número de vasos sanguíneos.

“Es de vital importancia que demostremos a las personas que el uso de cigarrillos tiene consecuencias perjudiciales en todo el cuerpo, incluidos los grandes grupos musculares necesarios para la vida diaria, y desarrollemos estrategias para detener el daño provocado por los componentes perjudiciales del humo del cigarrillo”, afirma la doctora Ellen Breen, investigadora principal del estudio.  Tanto identificar los componentes químicos como “profundizar en el conocimiento del proceso por el que los vasos sanguíneos se reducen”, fueron metas señaladas para próximos análisis por parte de la científica.

Fuente Original: eleconomista

Los pacientes con EPOC grave presentan “su peor momento” por las mañanas

El empeoramiento de los síntomas en la EPOC es lo que se conoce como exacerbaciones. Los “días malos” que manifiestan los pacientes, equivalen a los “días más sintomáticos”. Una mayor intensidad de los síntomas puede requerir tratamiento específico para su control.

El equipo de la Dra. Espinosa publicó en la revista Archivos de Bronconeumologia el estudio Variabilidad de los síntomas respiratorios en la EPOC grave donde han demostrado que en España los pacientes con EPOC grave perciben una gran variabilidad de sus síntomas respiratorios, especialmente por las mañanas. Este grupo de estudio ha formado parte del estudio europeo donde participaron 16 países.

El equipo investigador invitó a participar a neumólogos de atención primaria de toda España que atendieran a pacientes con EPOC. Se excluyeron para el estudio los pacientes que: en el momento de la inclusión o en los 3 meses previos hubieran presentado una agudización, presentaran historia de asma o rinitis, cáncer de pulmón u otra patología respiratoria significativa como las bronquiectasias, fibrosis pulmonar, patología intersticial, tuberculosis o sarcoidosis o eran incapaces de comprender el procedimiento del estudio. Todos los pacientes firmaron un consentimiento informado.

Una vez el paciente aceptó participar en el estudio, en la primera visita se recogieron datos demográficos, grado de disnea, exacerbaciones e ingresos hospitalarios previos, medicación habitual y se identificaron otras enfermedades que también padecía el paciente además de la EPOC. Durante el estudio los pacientes fueron entrevistados por teléfono y se les preguntó sobre los síntomas: disnea, tos, opresión en el pecho, expectoración, sibilancias, calidad del sueño y el momento de día, semana, estación del año en que estas eran más importantes.

En España participaron 134 médicos (73% neumólogos y 27% médicos de atención primaria) y se incluyeron 677 pacientes. Finalmente 472 pacientes (70%) cumplían los criterios del estudio y pudieron finalizarlo. La edad media de los pacientes fue de 68 años siendo un 7% mujeres. El 80% tenía además de la EPOC otras enfermedades siendo la más frecuente la hipertensión arterial. Los pacientes del estudio presentaron una media de 2 agudizaciones en el año previo.

La mayoría de los pacientes (84%) reportaron tener al menos un síntoma en la semana previa al estudio y el más citado fue la expectoración y la disnea. Entre un 36-55% de los pacientes manifestaron que sus síntomas les afectaba todos los días de la semana pero que variaba a lo largo del día y también en función de las estaciones del año, siendo las peores en invierno y verano. Al analizar los datos, se observa que la opresión torácica y la disnea son los síntomas percibidos con mayor frecuencia como variables, y la expectoración es el percibido como más constante.

El impacto de los síntomas en relación a las actividades de la vida diaria, afectó más a los pacientes que reportaron un empeoramiento de los síntomas por la mañana. Además también comentaron realizar menos actividad física y tener una peor calidad del sueño.

Las mañanas son la parte del día en que estos síntomas son percibidos con mayor gravedad o intensidad y cuando interfieren en un mayor grado con las actividades cotidianas.

Los pacientes con EPOC en España, tienen en general una vida sedentaria, lo que no es beneficioso para su enfermedad. Personalizar el tratamiento, incidiendo en conseguir un mejor control de los síntomas de forma personalizada, conseguiremos una mejor calidad de vida de los pacientes.

Informar al médico de los síntomas, cuando empeoran y las limitaciones que provoca, por parte del paciente, puede ayudar a conseguir un óptimo tratamiento.

Bibliografía.

María José Espinosa de los Monterosa, Carolina Peña, Enrique Javier Soto Hurtado, Javier Javier Soto Hurtado y Marc Miravitlles. Variabilidad de los síntomas respiratorios en la EPOC grave. Arch. Bronconeumol 2012; 48 (1): 3-7.

Autora: Carme Hernández

Via: ForumClinic