El tabaco y la fertilidad, mayor riesgo en hombres que en mujeres

Un estudio de la revista ‘Reproductive Biomedicine Online’ asegura que los efectos negativos del tabaco afectan en mayor medida a la fertilidad masculina

Los efectos del tabaco en la fertilidad humana no respetan la igualdad entre hombres y mujeres. El hombre es quien sale peor parado, según dos estudios recientes,publicados por la revista Reproductive Biomedicine Online. El primero confirma los efectos negativos del tabaco sobre la función de los espermatozoides y, además, sugiere un riesgo añadido, relativo al estado de salud de la descendencia de los hombres fumadores. El segundo concluye que, en las mujeres, fumar no parece comprometer ni la calidad de los óvulos ni la capacidad del útero para anidar los embriones.

Relación directa entre tabaco e infertilidad

Según el doctor Jan Tesarik, médico científico granadino y coordinador de varios programas de investigación realizados en la Clínica Margen y la Universidad de Granada, “existe una relación clara entre el tabaco e infertilidad masculina”. En un artículo reciente sobre las posibles soluciones de la fragmentación del ADN de los espermatozoides, el doctor Tesarik indicaba que esta fragmentación es una de las principales causas de los problemas de fertilidad en los hombres fumadores.

Ausencia de efectos negativos en la fertilidad de las mujeres

“Los nuevos resultados –señala– van más allá de lo que ya sabíamos. Así, los hombres fumadores, además de tener menos probabilidades de tener hijos, pueden transmitir anomalías a la descendencia, no sólo vía la fragmentación de su ADN, sino también mediante mecanismos epigenéticos, mucho más sutiles y difíciles a detectar. Por otro lado, la ausencia de efectos negativos del tabaco sobre la fertilidad de las mujeres es bastante sorprendente y va en contra lo que hasta ahora se creía”.

Disminución de óvulos pero no de calidad

El estudio sobre las mujeres fumadoras analiza por separado un grupo de donantes de óvulos y un grupo de mujeres receptoras de óvulos donados. En el grupo de las donantes, se observó una disminución del número de óvulos obtenidos después de una estimulación hormonal de los ovarios. Sin embargo, la calidad de cada óvulo no fue peor en comparación con las donantes no fumadoras. En cuanto a las mujeres receptoras de óvulos donados, el hecho de fumar no afectaba ni la tasa de embarazo ni la de nacimiento de niños sanos.

Resultados en mujeres jóvenes y con buena función ovárica

Según el doctor, “los resultados obtenidos con las mujeres son interesantes, pero es preciso interpretarlos con precaución”. De acuerdo con el estudio, parece demostrado que las pacientes tratadas para donación de óvulos no tienen mucho que perder si fuman durante su preparación para la transferencia de embriones, “sin embargo –señala– las pacientes tratadas para reproducción asistida con sus propios óvulos tienen que tener más cuidado. Los resultados publicados se refieren a donantes de óvulos, que son mujeres jóvenes con una buena función ovárica. No se pueden extrapolar a mujeres con edades más avanzadas y con baja reserva ovárica.

Siempre hay que dejar de fumar durante el embarazo

En cualquier caso, concluye el doctor Tesarik, “si la mujer sigue fumando durante su preparación para el tratamiento de reproducción asistida, debería parar después de la transferencia de los embriones, ya que los efectos negativos del tabaco sobre el desarrollo embrionario son bien conocidos”.

Fuente Original: DiariodeSevilla

La EPOC está “rejuveneciendo y feminizándose”. Dr. Julio Ancochea. Estudio Epi-scan II

Los datos preliminares de la EPOC en España que nos ofrece la segunda oleada del estudio ‘Epi-scan‘ ofrecen un panorama poco alentador, con un incremento en la prevalencia y dos tendencias preocupantes: la cada vez mayor presencia de esta afección en población de menos edad y en mujeres.

“Podemos decir que la EPOC se está rejuveneciendo y feminizando“, comenta Julio Ancochea, jefe de Neumología del Hospital Universitario La Princesa, de Madrid, que ha participado en la mesa dedicada a esta enfermedad en el VII Congreso de Pacientes Crónicos de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).

Si el primer estudio ‘Epi-scan’ revelaba una prevalencia de la EPOC del 10,2 por ciento, su actualización una década después indica que hay un 11 por ciento de españoles con la enfermedad. Y la prevalencia en la mujer pasa del 5,7 al 10 por ciento.

La EPOC no es solo tabaco

“El 80-85 por ciento de los pacientes con EPOC fuman o han sido fumadores, pero es importante decir que la EPOC no es solo tabaco, hay otros factores ambientales –la exposición a biomasa, la contaminación ambiental– que pueden favorecer su desarrollo; y además hay factores del propio huésped, factores genéticos, como el déficit de alfa 1 antitripsina, o un desarrollo pulmonar anómalo por prematuridad, que pueden predisponer al mismo”.

Entre las áreas de mejora para abordar esta afección, Ancochea destaca mejorar la coordinación entre Atención Primaria y especializada, “garantizando la continuidad asistencial”, y atajar el problema del infradiagnóstico, que está en niveles por encima del 70 por ciento.

“Es la tercera causa de mortalidad pero seguimos siendo contradictorios”, diserta el neumólogo: “Tenemos el mejor programa de trasplante pulmonar del mundo pero hemos sido incapaces de arraigar la espirometría de calidad en el ámbito de la Atención Primaria”.

Frente a problemas pendientes de resolver, Ancochea destaca las guías de referencia de Gesepoc, de 2017, y la actualización de este mismo año de la estrategia GOLD, que “tienen que salir del armario y utilizarse para conseguir una práctica científico-técnica de calidad”. Además, “tienen que ser dinámicas, porque se incorporan nuevas evidencias y novedades terapéuticas”.

Una ‘epoc’ en minúsculas

En este sentido, el jefe de Neumología reivindica una ‘epoc’ en minúsculas, “porque con mayúsculas no ha calado en la sociedad. Pero el mensaje es que esta ‘epoc’ con minúsculas es una enfermedad con mayúsculas, que tenemos que seguir investigando y encontrar fórmulas a la hospitalización convencional, porque la EPOC consume muchos recursos: entre mil y tres mil millones de euros cada año en España, entre costes directos e indirectos”, además de los “intangibles como no poder dar tres patadas a un balón con tu nieto en el parque”.

En el panorama de futuro, el especialista ve un gran protagonismo de Enfermería para “coordinarnos mejor y avanzar hacia un manejo integral”, donde también se tenga en cuenta lo psicológico y lo social.

Y concluye: “Los objetivos de mejora de infradiagnóstico de la EPOC deberían figurar en los contratos de gestión que se establecen en los equipos de Atención Primaria. Cada centro de Primaria debería identificar a un responsable de EPOC  de ese centro, que se coordinase a su vez con la Neumología hospitalaria y los responsables del Programa EPOC. ¿En medio? La Enfemería, la enfermera gestora de casos , la enfermera de enlace; todos juntos podemos conseguir un manejo óptimo”.

Autor: Marcos Dominguez

Fuente Original: RedaccionMedica

Urban Training es eficaz para aumentar la actividad física en EPOC. Estudio

El Proyecto Urban Training nace para ayudar a los pacientes con EPOC a aumentar su actividad física, y que dicha mejora se mantenga a largo plazo. Los pacientes que siguieron esta intervención incrementaron 900 pasos después de 12 meses

El Urban Training, intervención que combina estrategias de cambio de comportamiento con circuitos para caminar al aire libre sin supervisión, es eficaz para aumentar la actividad física después de 12 meses en los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que cumplen con la intervención, según concluye un estudio realizado íntegramente por miembros de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Este trabajo ha sido publicado en la revista científica European Respiratory Journal, que es el buque insignia de la European Respiratory Society (ERS), y obtuvo un premio a la mejor comunicación del Congreso Separ.

Mejorar la actividad física, una necesidad en la EPOC

Los pacientes con EPOC son sustancialmente menos activos que las personas sanas de su mismo perfil y edad, y esta inactividad se ha relacionado, de forma consistente, con un peor pronóstico de esta enfermedad respiratoria. De ahí que ayudar a estos pacientes a aumentar su actividad física, y que dicha mejora se mantenga a largo plazo se consideran un reto muy  importante para el manejo de la enfermedad.

Para las intervenciones que pretenden mejorar la actividad física, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que estén adaptadas al contexto local y que tengan en cuenta las estructuras de la comunidad y del apoyo social existentes, ya que esto puede contribuir exitosamente a lograr interiorizar el cambio de comportamiento hacia un estilo de vida más activo.

En esta misma línea, Aen Arbillaga-Etxarri, fisioterapeuta, investigadora de ISGlobal, primera firmante del artículo, miembro de Separ y profesora de la Universidad de Deusto añade: “Sabemos que los pacientes con EPOC que viven con otras personas, tienen una pareja físicamente activa, pasean a su perro, o cuidan de los nietos tienen mejores niveles de actividad física, con independencia de la gravedad de su EPOC y de otras característica individuales. Todo esto nos sugiere que los factores interpersonales, ambientales y del entorno del paciente pueden ser claves para diseñar futuras intervenciones para mejorar la actividad física en estos pacientes”.

Teniendo presentes estas premisas, los investigadores diseñaron Urban Training, una intervención hecha a medida de las características (interpersonales y ambientales) de cada paciente y basada en seis elementos de actuación:

  • entrevistas destinadas a mejorar la motivación de los participantes, llamadas telefónicas posteriores para realizar seguimiento;
  • una selección de circuitos previamente validados con diferentes niveles de intensidad concebidos para que se pueda ir incrementando progresivamente el nivel de dificultad;
  • un podómetro y un calendario para que cada participante pueda llevar el registro de su actividad física;
  • información extra y mensajes de texto motivadores enviados periódicamente por teléfono móvil;
  • paseos en grupo con presencia de un entrenador experimentado una vez al mes;
  • Y un teléfono de contacto donde el equipo de fisioterapia del proyecto está disponible para atender consultas.

Estudio y resultados

Los investigadores de Separ llevaron a cabo un ensayo clínico multicéntrico no farmacológico para determinar la eficacia de Urban Training, y para ello, reclutaron 407 pacientes de cinco centros hospitalarios y 33 de Atención Primaria de Cataluña.

El principal objetivo del estudio fue conseguir que los pacientes con EPOC aumentaran el número de pasos diarios, los cuales fueron medidos por acelerómetros. Las personas reclutadas fueron divididas en dos grupos: uno siguió el tratamiento y las recomendaciones habituales encaso de diagnóstico de EPOC y el otro, además, se sometió a la intervención Urban Training.

Después de 12 meses de seguimiento, la comparación entre los dos grupos permitió observar que los pacientes que recibieron la atención habitual no cambiaron su actividad física, mientras que los pacientes del grupo de Urban Training que siguieron las instrucciones del programa aumentaron su actividad física en más de 900 pasos por día. Nunca antes se había conseguido mantener el efecto de ninguna intervención de actividad física en EPOC más allá de cuatro meses. Quizá por ese motivo este estudio fue seleccionado entre los 5 mejores trabajos de los últimos 12 meses para el área de rehabilitación de la European Respiratory Society.

“Los resultados de este estudio son alentadores para la investigación sobre EPOC y muestran que Urban Training puede abrir una vía nueva para el manejo de la enfermedad”, afirma Judith GarciaAymerich, epidemióloga, coordinadora del estudio, miembro de Separ y jefa del programa de Enfermedades no transmisibles y medio ambiente de ISGlobal, centro impulsado por la Fundación Bancaria la Caixa.

Para acabar, Elena Gimeno-Santos, fisioterapeuta del Hospital Clínic de Barcelona, psicóloga, y también miembro de Separ, lanza un mensaje que podría mejorar la práctica clínica de los profesionales sanitarios que abordan la actividad física en pacientes con EPOC: “Los datos subrayan que los factores sociales y culturales a nivel individual, así como el entorno de cada persona deben ser tenidos en consideración a la hora de diseñar intervenciones futuras”.

Fuente Original: RedaccionMedica

EPOC: la enfermedad evitable que es la cuarta causa de muerte en España

En España casi 30.000 personas mueren cada año asfixiadas de forma dramática, víctimas de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, EPOC, una enfermedad tan desconocida como habitual. Es la cuarta causa de muerte en España, por delante del cáncer de pulmón, que ocupa el quinto lugar.

Perfil de los afectados: el 91% son hombres; el 90%, fumadores

Según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), de 2017, hay casi tres millones de personas afectadas de EPOC en España. El 91% de los afectados son hombres. En el año 1997, del total de enfermos de EPOC, únicamente el 5% eran mujeres. Dos décadas más tarde, las mujeres enfermas de EPOC ya son el 9%. “Y la cifra va en claro aumento, lamentablemente. Esta subida tan significativa es consecuencia de la incorporación de la mujer al hábito tabáquico. Hay muchos más hombres con EPOC porque llevan más años incorporados al hábito tabáquico. Es así de sencillo”, explica el neumólogo Rafael Castrodeza.

El tabaco, principal causa

Más del 90% de los afectados por la EPOC han contraído la enfermedad por su tabaquismo. Y es que esta enfermedad se asocia en su totalidad a la inhalación crónica de un tóxico. “Es decir, la EPOC únicamente se desarrollará si se ha inhalado un tóxico durante años”, explica el Dr. José Luis López Campos, neumólogo y coordinador del Área de EPOC de SEPAR. Aunque el tabaco es el tóxico más frecuente, “también se puede contraer EPOC por la exposición ocupacional a algún tóxico con el que se trabaje de forma permanente o por la exposición al humo del carbón o la leña. Hay mucha gente que se calienta o cocina con carbón y leña y que respiran ese humo durante todo el año. En España afortunadamente es muy poco frecuente, quizá algo más habitual en zonas rurales, pero en otros países no desarrollados sí que se da de forma generalizada”, añade.

Expectoración, tos y fatiga: síntomas claros de la enfermedad

La enfermedad y sus síntomas dan la cara a una edad temprana, sobre los 35-40 años. Se considera “una enfermedad de muy lenta instauración porque las personas, en España, empiezan a fumar, de media, sobre los 14-15 años. Pasa mucho tiempo desde que se inician en el hábito tabáquico hasta que desarrollan la enfermedad. Los síntomas se inician poco a poco y el enfermo se empieza a adaptar. Hay gente que considera que toser y expectorar forma parte de la típica tos del fumador y habla de ello como si no tuviera importancia. Y de lo que no se da cuenta es de que esto ya es un signo de alarma. El pulmón le está diciendo que no puede más con el tabaco y está empezando a desarrollar la enfermedad. Otras veces la persona empieza a tener la sensación de falta de aire, una asfixia progresiva, y en vez de verlo como un síntoma, lo asocia al propio tabaquismo y/o a la edad. Piensa que ya no ya no es lo que era y lo que hace es dejar de hacer actividades que antes hacía, como por ejemplo deporte”, explica el Dr. López Campos.

Casi el 80% de enfermos de EPOC aún no han sido diagnosticados

Casi dos millones y medio de personas en España tienen EPOC y aún no lo saben. Expectoran mucho, tienen tos habitual y se fatigan con facilidad, pero no lo asocian al desarrollo de una enfermedad crónica como es la EPOC. “Es bueno que se sepa que el toser y expectorar y tener la sensación de ahogo, cuando antes no la tenía, son síntomas claros de la enfermedad, no es una cosa leve. Es importante que cuando tengan estos síntomas vayan al médico lo antes posible porque sabemos que, si se coge la enfermedad desde el principio, hay mayor probabilidad de frenar la progresión y que el enfermo pueda hacer una vida más o menos normal”, alerta López Campos. “Es importante que no infraestimen los síntomas, porque realmente cuando se hagan mucho más evidentes, será porque la enfermedad esté, lamentablemente, muy avanzada”, añade Castrodeza.

Más allá de la esfera pulmonar, “es fundamental que la gente conozca que la EPOC genera una serie de alteraciones cardiovasculares añadidas, una pérdida de musculatura esquelética, trastornos metabólicos, obesidad, hipertensión, osteoporosis, depresión y ansiedad. Y, por supuesto, siempre está presente la posibilidad de evolución hacia cáncer de pulmón, aunque esto último siempre depende de la evolución o la genética de la persona”, explica Castrodeza.

Para evitar diagnósticos tardíos, tanto el Doctor Castrodeza como el Doctor López Campos coinciden en señalar el papel proactivo que debe tener el médico de atención primaria al recibir en sus consultas a pacientes fumadores. “El médico debe sospechar la enfermedad. A una persona que ha fumado o que fuma y que tiene estos síntomas, aunque acuda a la consulta por otro motivo, debería hacerle una espirometría, que es una prueba sencilla y no invasiva que nos sirve para diagnosticar la EPOC, que todos los centros de salud tienen a su disposición. Esta prueba mide los volúmenes pulmonares y nos indicará, con sólo soplar, la capacidad respiratoria que tiene cada persona y si hay presencia de la enfermedad y su grado de importancia”, explica el coordinador del Área de EPOC de SEPAR.

La única forma de frenar la progresión de la enfermedad: dejando de fumar

Las personas alcanzamos la capacidad pulmonar máxima entre los 20 y los 25 años, sin distinción entre fumadores y no fumadores. “Y es en ese momento cuando se inicia la enfermedad. Se debe estar alerta porque es precisamente en los estadios tempranos de la enfermedad cuando las pérdidas son más importantes”, explica el Dr. Rafael Castrodeza. Aunque después de detectar síntomas claros de esta enfermedad respiratoria se deje de fumar, “el enfermo de EPOC jamás recuperará la capacidad pulmonar de una persona que no haya fumado nunca”. “Lo que quema el tabaco, se queda quemado”, explica de forma gráfica el Dr. López Campos.

Por ello, la calidad de vida de un enfermo de EPOC dependerá, directamente, de cuándo se decide poner freno a la enfermedad. Y es que, ante una enfermedad crónica e incurable, la única forma de frenar la progresión de la EPOC es dejando de fumar.

“Si una persona deja de fumar, hace las cosas bien, se toma el broncodilatador, hace ejercicio y enmienda el camino que llevaba, se puede vivir con la EPOC”, explica el neumólogo José Luis López Campos.

Si, por el contrario, el enfermo decide seguir fumando, “el pulmón se seguirá deteriorando. La progresión dependerá de la susceptibilidad de las personas. Hay personas que sufrirán un desarrollo rápido y terminarán necesitando oxígeno. Cuando vemos a personas por la calle con la bombona de oxígeno es porque han llegado al punto en que el pulmón está tan deteriorado que no es capaz de hacer su función más elemental: la de meter oxígeno en la sangre”, explica López Campos.

“Si el bronquio, que es la tubería que lleva el aire hasta los pulmones se queda cerrada o quemada por el tabaco, eso se queda ya cerrado para siempre. Pero con el tratamiento sí podemos conseguir que no siga avanzando. Con una obstrucción en grado moderado que tienen muchos pacientes, sin fumar y con el tratamiento adecuado, se puede hacer una vida completamente normal”, añade.

En los últimos años se han multiplicado las opciones terapéuticas para tratar la EPOC

Aunque se trata de una enfermedad incurable, “en los últimos cinco o diez años han aumentado de forma exponencial las opciones terapéuticas. Tenemos nuevos inhaladores muy potentes, muy pensados para el paciente respiratorio crónico, muy fáciles de utilizar, con muy baja resistencia interna y que funcionan muy bien. Además, también tenemos medicación oral, se ha avanzado en la valoración del impacto de la realización respiratoria, las vacunaciones. En definitiva, hay más herramientas nuevas”, explica el Dr. López Campos.

Pero más allá de las distintas opciones terapéuticas o medicamentos para tratar la enfermedad, lo más importante, insisten los neumólogos consultados, es la prevención. La EPOC es prevenible porque si uno no fumara nunca ni se expusiera a ningún tóxico inhalado, no desarrollaría la enfermedad nunca.

Desgraciadamente, pese a la prevención, la realidad es tozuda y los datos indican que el tabaquismo está aumentando de nuevo, cuando llevábamos varios ciclos de años en descenso.

El problema al que nos enfrentamos en la próxima década “es que la sociedad no ha sabido valorar el impacto de las nuevas formas de tabaquismo: el cigarrillo electrónico, el IQOS, la pipa de agua… Estas nuevas formas, que están metiéndose especialmente entre la población adolescente y que están haciendo que se incorporen al humo del tabaco, dan una falsa imagen de que tienen un riesgo menor. Y esto no es cierto. Constituyen el mismo riesgo. De hecho, ya tenemos estudios de laboratorio que nos dicen que las células se inflaman igual que con el tabaco tradicional”, explica el coordinador del Área de EPOC de SEPAR.

Para lograr poner freno al ascenso imparable de enfermos de EPOC “es importante que las personas conozcan qué es la EPOC y qué la produce, especialmente aquellos adolescentes que estén a punto de fumarse su primer cigarro”, alerta el Doctor José Luis López Campos. La EPOC es una enfermedad con una alta mortalidad, una mortalidad que además es progresiva. No es que la persona tenga un infarto y se muera en el momento, sino que el pulmón se va deteriorando lentamente. Tiene un alto impacto en las personas, de forma que se van viendo limitadas lentamente y eso es dramático. Es verdad que mucha gente tiene el argumento de que de algo hay que morirse. Y es verdad que todos acabaremos muriendo, pero también es verdad que a veces somos nosotros los que elegimos la forma de morirnos. Y morirse asfixiado realmente es muy dramático”.

Autora: Alba Marchador

Fuente Original: CronicaGlobal

Un sistema rehabilita pulmones dañados y los hace aptos para el trasplante

Actualmente, hasta el 80 por ciento de los órganos de los donantes se rechazan por lesiones graves, pero potencialmente reversibles

El trasplante de pulmón, la única terapia que salva la vida de las personas con enfermedad pulmonar en etapa terminal, está limitado por el número de órganos de donantes disponibles. Actualmente, hasta el 80 por ciento de los pulmones de los donantes se rechazan por lesiones graves pero potencialmente reversibles. Desde el inicio del trasplante en la década de 1960, los clínicos y los científicos han estado tratando de abordar la escasez crítica de órganos de donantes.

Ahora, un equipo de cirujanos de Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt (EE.UU.) ha demostrado, por primera vez, en un modelo clínicamente relevante, que los pulmones gravemente dañados pueden regenerarse para cumplir con los criterios de trasplante.

En un estudio publicado hoy en « Nature Communications», los investigadores describen la plataforma de circulación cruzada que mantuvo la viabilidad y la función del pulmón donante y la estabilidad del receptor durante 36 a 56 horaslo que brinda a los médicos tiempo para rehabilitar los pulmones y probar nuevas intervenciones-.

Como explica Brandon Guenthart, autor principal del estudio, «para apoyar la recuperación pulmonar y demostrar la regeneración celular, tuvimos que buscar un enfoque radicalmente diferente y desarrollar diagnósticos mínimamente invasivos».

Los sistemas actuales de soporte pulmonar limitan este periodo a 6 a 8 horas, un tiempo que es demasiado corto para las intervenciones terapéuticas que podrían regenerar el pulmón lesionado y mejorar su función.

El equipo también ha desarrollado nuevas herramientas de diagnóstico para la evaluación no invasiva del pulmón en regeneración y esperan que su avance conduzca a un aumento en la cantidad de pulmones para trasplante, a través de la recuperación de pulmones gravemente dañados que actualmente no son adecuados para uso clínico.

En su estudio, los órganos regenerados también cumplieron con los criterios para el trasplante, algo que es imposible con los métodos actuales que solamente ofrecen seis horas para evaluar los pulmones, tiempo insuficiente para rehabilitarlos.

«Nuestro trabajo ha establecido un nuevo punto de referencia en la recuperación de órganos -afirma Bacchetta-. Ha abierto nuevos caminos para la aplicación traslacional y la exploración de la ciencia básica. Literalmente, hemos pasado años refinando esta tecnología para mejorar la recuperación y regeneración de los órganos», apunta. Los expertos también creen que podría estudiarse el nuevo método para otros órganos dañados como corazones, riñones e hígados, agrega.

Su método de estudio para regenerar los pulmones en modelos animales dio como resultado una mejora significativa de la función pulmonar, la regeneración celular y el tiempo para desarrollar herramientas de diagnóstico para la evaluación y reparación de órganos no invasivos.

A medida que los médicos refinan la nueva técnica, Bacchetta prevé ampliar la ventana de 36 horas para trabajar en los órganos durante días o incluso semanas, lo que permite más tiempo no solo para rehabilitar los órganos, sino también para explorar nuevas técnicas de reparación.

«Nos guiamos no solo por la necesidad clínica, sino también por una necesidad científica básica de poder crear un sistema que proporcione un soporte fisiológico duradero para que el órgano se regenere», apunta Bacchetta. Se requerirá más estudio para determinar cómo de bien funcionan los pulmones rehabilitados, la seguridad del método y cómo responden los pulmones a los fármacos inmunosupresores administrados después del trasplante.

En la actualidad, los pulmones de donantes gravemente dañados no pueden recuperarse utilizando dispositivos o métodos existentes. Este nuevo estudio sugiere que los pulmones lesionados por aspiración gástrica pueden mantenerse fuera del cuerpo durante varios días, son susceptibles de repetidas intervenciones terapéuticas y muestran evidencia de regeneración celular y función mejorada. Los pulmones regenerados en esta plataforma cumplieron con todos los criterios para el trasplante.

«Durante siete años, hemos trabajado diligentemente para desarrollar nuevas tecnologías para el mantenimiento y la recuperación de los órganos del donante. Este documento representa una culminación de los estudios fundamentales y traslacionales de la bioingeniería pulmonar que han convergido en un sistema capaz de recuperar los pulmones gravemente dañados», concluye Gordana Vunjak-Novakovic, autora de la investigación.

Autor: R.I

Fuente Original: ABC

 

Diez años de la Estrategia del SNS en EPOC. Julio Ancochea

El Dr. Julio Ancochea analiza el plan nacional de la EPOC y pide “responsabilidad y compromiso por parte de todos, ante una enfermedad crónica y progresiva con un elevado impacto sanitario, económico y social”.

La Ley 16/2013, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, en su artículo 64 establece: “Sin perjuicio de las competencias autonómicas de planificación sanitaria y de organización de los servicios, el Ministerio de Sanidad y Consumo y los órganos competentes de las comunidades autónomas, a través del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), en colaboración con las sociedades científicas, elaborarán planes integrales de salud sobre las patologías más prevalentes, relevantes o que supongan una especial carga socio-familiar, garantizando una atención sanitaria integral que comprenda su prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación”.

Las estrategias en salud son un instrumento para alcanzar compromisos explícitos y evaluables entre el ministerio, sociedades científicas, asociaciones de pacientes y comunidades autónomas y lograr el equilibrio entre evidencia científica, expectativas ciudadanas y las competencias que, en materia de asistencia sanitaria y salud pública, tienen las autonomías.

Aprobada en 2009

La Estrategia en Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) del Sistema Nacional de Salud (SNS) fue aprobada por el Consejo Interterritorial el 3 de junio de 2009. El documento desarrolla seis líneas estratégicas con sus correspondientes objetivos y recomendaciones: prevención y detección precoz; atención al paciente crónico; atención al paciente con exacerbación; cuidados en fases avanzadas de la enfermedad; formación de profesionales, e investigación.

Una evaluación global a los diez años de su aprobación pone de manifiesto que existen diferencias entre las distintas comunidades autónomas en cuanto al desarrollo e implementación de los objetivos que se plantearon en 2009. Si bien el balance global es positivo, es necesario reflexionar y seguir avanzando. Desde el año 2012, la estrategia carece de recursos económicos para financiar las actividades propuestas y no existen mecanismos efectivos que garanticen el cumplimiento de objetivos. No obstante, es preciso hacer autocrítica y seguir trabajando desde los comités científico e institucional de la estrategia, aunque las circunstancias actuales no sean las más favorables.

Implantar buenas prácticas

Se hace necesaria la selección e implementación periódica de las buenas prácticas del SNS en EPOC, dirigidas a los servicios de salud de las comunidades autónomas y establecer una estrategia de desarrollo de los procesos asistenciales integrados (PAI) de la EPOC estable y de la exacerbación de la EPOC.

Para seguir avanzando hay que actuar sobre las palancas del cambio; reducir las resistencias; profundizar en la ilusión, la coordinación y el compromiso; buscar alianzas, apoyo institucional y coordinación interinstitucional, y priorizar, innovar, implementar y evaluar.

Feminización

La EPOC, todavía una gran desconocida a pesar de su alta prevalencia, se está rejuveneciendo y feminizando, si bien su prevalencia se incrementa con la edad y constituye un auténtico paradigma de enfermedad crónica, con frecuentes manifestaciones extrapulmonares y comorbilidades asociadas a la propia enfermedad, el tabaquismo y el envejecimiento. No obstante, sabemos que la instrumentalización de políticas sanitarias preventivas e integrales es coste-efectiva en la EPOC.

El tabaquismo (aunque EPOC no es sólo tabaco) sigue siendo el principal factor causante, las tasas de infradiagnóstico en España (especialmente en la mujer) son difícilmente justificables y la continuidad asistencial y la coordinación entre Atención Primaria y especializada son claramente mejorables.

Por otra parte, se hace necesario potenciar la atención domiciliaria, la humanización, el autocuidado y la interacción con un paciente activo, cuidadores y asociaciones de pacientes, y profundizar en un enfoque sociosanitario, haciendo todo ello compatible con la innovación y la aplicación de las nuevas tecnologías y el establecimiento de una política científico-técnica de calidad. Todo ello exige responsabilidad y compromiso por parte de todos, ante una enfermedad crónica y progresiva con un elevado impacto sanitario, económico y social.

Autor:  Julio Ancochea, expresidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica y coordinador científico de la Estrategia en EPOC

Fuente Original: elCorreoFarmaceutico

“La EPOC es una enfermedad bastante desconocida pese a los datos alarmantes de mortalidad”

La asignatura pendiente de la neumología pasa por seguir avanzando en la difusión de las enfermedades respiratorias crónicas más prevalentes.

Unos 30 millones de europeos tienen una afección crónica de las vías respiratorias que dificulta la respiración. Tienen asma, la enfermedad respiratoria crónica más prevalente en el mundo al afectar a 339 millones de personas “a pesar de las múltiples opciones de tratamiento disponible”. La neumóloga María Jesús Rodríguez Prieto, presidenta de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (NeumoMadrid), también aporta el dato español: entre un 4 y 5% de adultos tiene asma, con una incidencia de 5,53 por 1.000 casos al año.

“La mortalidad por asma disminuye, pero su prevalencia sigue aumentando y se ha estimado que en el año 2020 probablemente afecte a 400 millones de personas en el mundo”, apunta, explicando que hay factores de riesgo que se relacionan con la aparición de esta enfermedad. Por un lado, “algunos relacionados con el huésped como la predisposición genética, la prematuridad o la atopia” y, por otro, “ambientales como la exposición al humo del tabaco en la infancia o la contaminación ambiental”. Además, el 3,9% de los pacientes con asma, según diversos estudios, tienen un asma grave no controlada.

La EPOC, que causa gran morbilidad y mortalidad, es la segunda dolencia respiratoria más prevalente. “Se estima que cada año mueren en España más de 18.000 personas a causa de la EPOC que, de hecho, constituye la quinta causa de muerte entre los varones y la séptima entre las mujeres”, recuerda Rodríguez, que apunta también que esta enfermedad tiene una prevalencia en España del 9,1% de la población adulta, afectando al 14,3% de los varones y al 3,9% de las mujeres.

Incremento de EPOC

“Además de la EPOC como causa de muerte, también es de prever que sus cifras de prevalencia aumenten. A pesar de que, hoy por hoy, hay más fumadores que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad, realmente son los cambios demográficos asociados al envejecimiento que se producen en todo el mundo los que ocasionan el incremento de la EPOC”. En este sentido, remarca que ese aumento en España será muy importante si se tiene en cuenta “que estamos a la cabeza de Europa en tabaquismo en adolescentes y entre los primeros del mundo en mujeres”.

También apunta que entre las enfermedades respiratorias más comunes se encuentran, en el caso de las agudas, las infecciones respiratorias vitales y la neumónica y, en las crónicas, al asma y la EPOC se añaden el cáncer de pulmón y el síndrome de la apnea del sueño. Y considera que las enfermedades respiratorias, y sobre todo la EPOC, no están a día de hoy lo suficientemente visibilizadas: La EPOC sigue siendo una enfermedad bastante desconocida para la población en general a pesar de los datos alarmantes de mortalidad y su causa prevenible, que es la exposición al humo del tabaco”.

Del asma, en NeumoMadrid han destacado en diversas ocasiones también la importancia de la comorbilidades asociadas, cuyo impacto se ha incremento en los últimos años. “Las comorbilidades se asocian a un menor control de la enfermedad con la persistencia de los síntomas y a un mayor número de crisis o exacerbaciones. También estarían factores psicológicos como la ansiedad o la depresión, así como el tabaquismo, el reflujo gastroesofágico o la obesidad, entre otros”.

Contaminación ambiental

Rodríguez, que mencionaba la contaminación ambiental como una de los factores de riesgo en el caso del asma, recuerda que “cada vez hay más datos que muestran la relación entre agravamiento de las enfermedades respiratorias crónicas y la exposición a contaminantes ambientales”. De hecho, en el caso de los asmáticos, según señala, “la exposición a niveles elevados de material particulado (partículas diésel), ozono, anhídrido sulfuroso y óxido nitroso (O3, SO2 y NO2) pueden precipitar la aparición de síntomas, incrementando el número de consultas a los servicios de urgencias y hospitalizaciones por descompensación de la enfermedad”.

En este sentido, considera que, poco a poco, la población se está concienciando del problema de la contaminación ambiental, “pero tenemos que seguir trabajando en el conocimiento a través de la investigación y se debe seguir concienciando a las autoridades de los graves efectos para la salud que la contaminación ambiental comporta”. Esta situación se une, además, al repunte del tabaquismo y el crecimiento de la incidencia de cáncer de pulmón. “Con las medidas legislativas del 1 de enero de 2005, acotando el uso del tabaco en lugares públicos y su publicidad, se había conseguido un retroceso en el tabaquismo, pero actualmente está repuntando sobre todo en mujeres y adolescentes”, confirma, considerado que se deberían realizar campañas específicas para evitar el comienzo del hábito tabáquico en adolescentes, “quizá utilizando los canales de comunicación mayoritarios en esta edad como son las redes sociales”.

Avances

En su opinión, los avances más importantes en el diagnóstico de enfermedades respiratorias de los últimos años han sido, en general, a nivel de radiodiagnóstico, “con TACs multicorte que permiten visualizar mejor el pulmón, técnicas como el PET-TAC que mejora el estadiaje de los tumores malignos, o el estudio genético y molecular de estos tumores que abren puertas para un tratamiento personalizado buscando mayor eficacia y menos efectos secundarios”. También destaca que se ha asistido a una mejora en el tratamiento del asma grave con tratamientos biológicos, “caminando hacia una medicina personalizada buscando el tratamiento más adecuado para cada tipo de paciente según el fenotipo en esta heterogénea enfermedad”.

Asimismo, remarca el potencial que la medicina de precisión tiene principalmente en el cáncer de pulmón, en el tratamiento con fármacos biológicos del asma grave y, en un futuro cercano, en la EPOC. NeumoMadrid, apunta, está trabajando en indicadores de calidad para la Comunidad de Madrid con el estudio de marcadores biológicos que permitan ofrecer precisamente a los pacientes tratamientos personalizados, así como en la detección precoz del cáncer de pulmón con técnicas de imagen especiales en un proyecto conjunto con SEPAR.

Base de datos

También se está planteando para el futuro un estudio multicéntrico sobre toxicidad pulmonar de la inmunoterapia y, en cuanto al asma grave, Rodríguez señala que se ha trabajado en una base de datos multicéntrica de los centros de la Comunidad de Madrid (ASMACOM), además de que se tiene en proyecto reevaluarla “con el fin de ver las características de los pacientes en cuanto a la posibilidad de ser buenos candidatos para los nuevos tratamientos biológicos”.

Ante este panorama, las asignaturas pendientes de la especialidad, en opinión de Rodríguez, pasan por “avanzar en la difusión de las enfermedades respiratorias, sobre todo en aquellas enfermedades crónicas muy prevalentes como la EPOC que tienen una causa prevenible como el tabaquismo”. Por ello, insiste en que se debe seguir investigando en el tratamiento de patologías “que continúan teniendo un mal pronóstico como el cáncer de pulmón o la fibrosis pulmonar idiopática” e impulsando el trabajo en equipos multidisciplinares “que permiten ofrecer un manejo clínico global a los pacientes”.

Fuente Original: Immedicohospitalario

Aumentan los casos de EPOC en no fumadores

La contaminación multiplica los casos de enfermedad respiratoria típica del fumador en la población sin hábito tabáquico

La carga mundial de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) es muy elevada y en la mayoría de los casos, entre el 85-90%, el tabaco es el principal responsable de su desarrollo. Pero un estudio alerta de que número de no fumadores con EPOC ha aumentado de forma significativa en los últimos años. En un estudio presentado en el “CHEST Congress Thailand 2019”, investigadores de Nagpur, India, han intentado describir las características de los pacientes con EPOC que no fuman y determinar las comorbilidades y exposiciones asociadas.

Hace cuatro años la OMS ya vaticinó que los 3,7 millones de muertes prematuras que cada año se relacionan con la contaminación atmosférica en todo el mundo. La polución también puede originar síntomas inmediatos como la tos o la dificultad para respirar. Con el paso de los meses, la exposición a elevados niveles de contaminación puede generar tos, ataques de asma o ruidos en el pecho, apuntan desde el Área de Medio Ambiente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Para ello, los científicos examinaron 180 pacientes no fumadores con EPOC entre los años de 2016 y 2018. Cada uno de ellos se clasificó en leve, moderada, grave y muy grave, según sus respuestas a los cuestionarios de la Guía de la Iniciativa Global para la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (OROG).

¿Cómo son los pacientes?

En esta cohorte, el porcentaje de pacientes leves, moderados, graves y muy graves fue del 26%, 53%, 58% y 43%, respectivamente. La comorbilidad más común entre la EPOC no fumadora fue la hipertensión (34,4%) seguida de la diabetes mellitus (17,8%). La mayoría de los individuos (61%) vivían en áreas rurales, mientras que el 38% pertenecía a áreas urbanas.

Así, el 46% de las personas estuvieron expuestas al gas de biomasa, mientras que 26% a gases tóxicos. Estos resultados apoyan que la exposición al combustible de biomasa es un factor importante que contribuye a la EPOC y un mayor riesgo entre la población rural.

Si no fumo, ¿por qué?

“La exposición al humo industrial, la contaminación ambiental y el humo del hogar son los principales contribuyentes para la EPOC en los no fumadores”, manifiesta Sameer Arbat, investigador principal. “Es necesario estudiar este subconjunto de no fumadores que tienen EPOC más para determinar la verdadera causa de este aumento”.

Autora: Pilar Pérez

Fuente Original: laRazon

El tabaco acorta la vida en más de diez años y empeora su calidad

Se le atribuyen un 82% de los cánceres de pulmón, un 27% de los infartos de miocardio y un 21% de los ictus

Un estudio elaborado recientemente por el Observatorio de Salud Comunitaria del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) estima que las mujeres que fuman viven 11 años menos de media que las mujeres que no lo hacen y los hombres 12 años menos. Según indica el ministerio de Sanidad, cada año más de 50.000 personas mueren prematuramente en el Estado debido al consumo de tabaco, tantas como si cada día se estrellara un avión con más de cien pasajeros a bordo, sin que quedase superviviente alguno.

En este sentido, la directora gerente de Atención Primaria del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, Santos Induráin, aseguró que el la mitad de las personas fumadoras morirán de forma precoz a causa de problemas derivados del tabaco.

Induráin indicó que los fumadores no solo viven menos, sino que viven peor, y es que al tabaco se le atribuyen un 82% de los casos de cáncer de pulmón, un 27% de los infartos de miocardio y un 21% de los ictus, siendo el tabaquismo la primera causa evitable de enfermedad y muerte.

Además, el informe del ISPLN muestra que los fumadores de hoy en día tienen mayor riesgo de tener cáncer de pulmón que los de hace unas décadas aunque fumen menos cigarros. A pesar de esto, señalan desde el observatorio, el abandono del tabaquismo a cualquier edad comporta beneficios. En concreto, dejarlo cuando uno tiene 40 años reduce la pérdida de vida en un 90% y hacerlo sobre los 60 años en un 40%.

Fuente Original: NoticiasdeNavarra

El cigarrillo electrónico como medio para dejar de fumar enfrenta a los médicos

La industria presiona para extender los nuevos dispositivos entre los jóvenes.

Los cigarrillos electrónicos y el IQOS (dispositivo electrónico sin humo diseñado por Philip Morris) han venido para quedarse. No sólo eso, se extenderán de manera masiva a partir del próximo otoño, con la previsible llegada de Juul (el 35% de Philip Morris), un cigarrillo electrónico que utiliza sales de nicotina, que tiene una forma atractiva, que no echa apenas humo, de muchos colores, muy barato y que está haciendo estragos en Estados Unidos, especialmente entre los menores y jóvenes.El 25% de los adolescentes americanos ya vaporea y el 80% usa el Juul.

La causa de su expansión no es otra que la voluntad manifiesta de la industria de dejar de lado el mercado tradicional de tabaco en el mundo occidental y volcarse en este tipo de dispositivos. La justificación de este giro comercial es que los cigarrillos electrónicos y sus variantes son menos dañinos que el tabaco tradicional y, además, pueden ser usados precisamente como medio para acabar con la adicción.

Explicaciones que, sin embargo, no convencen en absoluto a las autoridades sanitarias, empezando por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Creen que no hay estudios (más allá de los financiados por la propia industria) que demuestren de manera clara que son menos perjudiciales o que sirven para deshabituar la adicción tabáquica.

Al lado de la OMS se sitúa la gran mayoría de las sociedades científicas y médicas de España, aglutinadas en torno al Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), quien desde hace años advierte del riesgo de permitir la entrada de estos dispositivos en el mercado sin estudios claros y objetivos. Francisco Rodríguez Lozano, presidente de la Red Europea para el Fin del Tabaco (ENSP), insiste en que es “muy difícil” dar por buena la versión de que estos aparatos no son tan malos como el tabaco o que sirven para ayudar al adicto a dejar de fumar, cuando quien está detrás de ellos es la industria del tabaco, que vive de la adicción de millones de personas a esta sustancia.

La presidenta del CNPT, Regina Dalmau, cree que la industria está buscando nuevos consumidores tras la caída de los consumos de los últimos años. Los menores y los jóvenes son su objetivo, asegura. “Esos productos llevan nicotina y la nicotina está demostrado que provoca adicción…Ahí tienes entonces a nuevos adictos”.

La unidad de la profesión médica española contra los dispositivos electrónicos, sin embargo, se va quebrando. Algunos médicos, pocos, consideran que estos nuevos productos pueden servir para ayudar a los adictos a dejar el tabaco, un producto más nocivo, insisten, que los del cigarrillo electrónico.

Y echan mano de lo que está pasando en el Reino Unido, donde el porcentaje de fumadores se ha ido reduciendo paulatinamente hasta el 15%, al mismo tiempo que se ha ido incrementando el uso del cigarrillo electrónico. Según contó ayer John Britton, presidente del Grupo de Tabaquismo del Real Colegio de Médicos del Reino Unido, la Agencia de Salud Pública Británica (PHE) estima que el vaporeo supone una mínima fracción de los riesgos derivados de tabaco de combustión (un 95% menos), por lo que cambiar completamente del uno (fumar) al otro (vaporear) proporciona beneficios netos al propio fumador y a la sociedad en términos de salud pública.

Britton vino a Madrid a explicar el modelo británico en un acto en el que la Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo, presidida por un cirujano oncológico, Fernando Fernández Bueno, abogaba por el uso de estos dispositivos como instrumento para luchar contra el tabaquismo.

Desde la CNPT se insiste en que el caso del Reino Unido es diferente del español. “Llevan mucho camino andado previo. Allí la cajetilla de tabaco cuesta 11 euros, los paquetes de tabaco no llevan la marca y se financia la ayuda a dejar de fumar. Todo eso ha contribuido a abandonar el tabaco. En cuanto a los nuevos consumidores de los cigarrillos electrónicos, aún no se sabe el grado de adicción”, explica Rodríguez Lozano.

Fuente Original: laVanguardia