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La Neumología española despunta en la reunión europea de Respiratorio

Pilar de Lucas y Carme Hernández hacen balance del Congreso ERS con Redacción Médica

Más de 22.000 personas han pasado por el 29º Congreso anual de la European Respiratory Society (ERS) entre los días 28 de septiembre y 2 de octubre. Un evento que, según explica su ‘chair’, Pilar de Lucas, ha dejado claro el alto nivel de Neumología española y la gran capacidad de acogida que tiene Madrid, la ciudad anfitriona. Además, destaca que los congresistas españoles han sido los terceros en número, solo por detrás de Reino Unido y Francia.

En total, se han celebrado 487 sesiones organizadas por la sociedad, a las que se suman 46 de la industria farmacéutica. Hasta 6.500 congresistas han participado de forma activa en ellas, ya sea como moderadores o ponentes. Y de estos, 156 han sido españoles.

De Lucas señala que se han desarrollado todos los aspectos más importantes en patologías como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma, la enfermedad intersticial, vascular, cáncer, enfermedades pediátricas o apnea del sueño, pero también de cuidados semicríticos.

Sesiones destacadas

La ‘chair’ del Congreso destaca dos sesiones dedicadas a mostrar los resultados de los ensayos clínicos más importantes que se han publicado en 2019: los relacionados con fibrosis pulmonar idiopática y no idiopática, que ha mostrado “resultados satisfactorios que pueden cambiar bastante la calidad de vida y la esperanza de vida de las personas con esta enfermedad”, y los dirigidos al tratamiento del asma de difícil control.

Pilar de Lucas también destaca las guías que se realizan de manera conjunta entre la ERS y la American Thoracic Society (ATS) como, por ejemplo, para el manejo del asma. “También se ha publicado algo fundamental, que es el consenso para la utilización de la ventilación mecánica no invasiva en los pacientes con EPOC”, explica.

“Hasta ahora era una indicación de alguna manera controvertida. Aunque estaba totalmente consolidada en los pacientes con EPOC agudizada, no ocurría así con los estables. Que hayan hecho este consenso de alguna manera viene a consolidar la utilización de esta técnica en pacientes con EPOC en situación estable“, añade.

Alta participación española

La participación española durante el congreso ha sido “muy importante”. Por ejemplo, Separ realizó un simposium conjunto con la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT) y con la Sociedad Portuguesa de Neumología. Allí, presentaron un documento de consenso realizado por las sociedades para la formación en manejo del tabaquismo durante el pregrado.

“Desgraciadamente, ahora cada universidad lo hace a su aire. No hay un programa común. Por eso, este documento de consenso se presentará a la Conferencia de Decanos. Pensamos que puede servir para mejorar la formación de todos los médicos”, apunta.

Ella también ha participado moderando como ‘chair’ un simposium, en el que también estaba el ‘co-chair’ Carlos Jiménez Ruiz, presidente de la Separ, que ha estado enfocado en cuatro aspectos relacionados con el lema del congreso ‘Prevención y promoción de salud respiratoria’: el control del tabaquismo, la importancia del aire limpio, las vacunas y la actividad física.

Además, el joven equipo español formado por tres neumólogos ha ganado el ‘Respiratory Championship‘ que se organiza todos los años.

El protagonismo de los pacientes

Por su parte, Carme Hernández, coordinadora de Separ-Pacientes, explica que junto a la European Lung Foundation han desarrollado diferentes actividades para los pacientes que han tenido una gran acogida. Por ejemplo, han puesto carpas en el centro de la ciudad, donde realizaron espirometrías forzadas.

Dentro del congreso hubo bicicletas estáticas donde los participantes tenían que ejercitar las piernas para poder hacerse zumos de naranja. Todo para concienciar del lema de este año. Y stands con material educativo que “voló”.

También realizaron un ‘working day‘ en el que participaron los presidentes de las asociaciones de pacientes de Europa para aprender a compartir proyectos con otros países. Asimismo, se fomentó el papel de los pacientes embajadores con un curso de formación online. Quien lo haga, y lo apruebe, podrá convertirse en uno.

Otra de las actividades tuvo lugar en el Ministerio de Sanidad. Tanto Carlos Jiménez Ruiz como el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco, participaron. Se entregó material educativo para el paciente, pero también para profesionales. Todos aprendieron.

Autora: María García

Fuente Original: RedaccionMedica

La mitad de los pacientes con EPOC son diagnosticados entre los 35 y los 50 años

Aunque la EPOC se suele diagnosticar a partir de los 60 años de promedio, podemos afirmar que un 50% de las personas que la padecen son más jóvenes, tienen entre 35 y 50 años”.

“Al buscar la EPOC (siglas que responden a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, patología íntimamente relacionada con el consumo de tabaco ) antes, nos estamos dando cuenta de que también afecta a personas más jóvenes, a pacientes que tuvieron un pobre desarrollo pulmonar en su infancia por diversas causas que se vio agravado por el hecho de empezar a fumar en su juventud.

Así, aunque la EPOC se suele diagnosticar a partir de los 60 años de promedio, podemos afirmar que un 50% de las personas que la padecen son más jóvenes, tienen entre 35 y 50 años”.

Quien suscribe esta declaración es el neumólogo de Son Espases Borja García-Cosío, a la sazón también director de investigación del hospital de referencia y coordinador en Balears de la estrategia contra esta enfermedad pulmonar  que afectaría a un 10% de la población de las islas, a más de cien mil personas.

“Estas personas debutan antes con la enfermedad por causas diversas. Porque tuvieron un historial médico en su etapa infantil con ingresos hospitalarios por causas respiratorias; porque su madre fumaba durante el embarazo y tuvieron un pobre desarrollo pulmonar que, más tarde, cuando empezaron a fumar ellos se agravó o sencillamente porque padecieron problemas alérgicos siendo niños y más tarde no se sustrajeron al vicio de fumar”, detalla el especialista.

Todas estas causas se han reflejado en un estudio que ha concluido que la mitad de los enfermos diagnosticados con EPOC tiene edades comprendidas entre los 35 y los 50 años y lo son por un pobre desarrollo pulmonar en su infancia que se ha visto agravado por fumar. Lo que sí quiere recalcar el doctor García-Cosío, lanzando un mensaje de esperanza a estos pacientes jóvenes es que “cuanto antes dejen de fumar, mejor pronóstico y evolución de su enfermedad tendrán”. Aunque también les pone los pies sobre la tierra añadiendo que, eso sí, nunca recuperarán su capacidad pulmonar perdida al cien por cien.

Por eso anima a la población en general a realizarse espirometrías ante el menor síntoma preocupante con el objeto de detectar lo más precozmente posible la enfermedad. “Las espirometrías (test que permite de forma sencilla cómo está la función pulmonar de una persona respirando a través de un tubo que mide el flujo aéreo) son una prueba fácil que cualquiera puede realizarse en su centro de salud. Y yo animaría a hacérsela, por ejemplo, a toda mujer fumadora que se haya dado cuenta de que se cansa más de lo habitual con cualquier actividad física cotidiana”, aconseja el neumólogo.

De esta manera evitará los serios problemas e invalideces que acompañan a esta enfermedad. Como que se necesite oxígeno para respirar de por vida. O que precise de más hospitalizaciones en las èpocas en la que el virus gripal campa a sus anchas. O que, a consecuencia de estos empeoramientos puntuales, fallezca a una edad más temprana.

Para terminar, el doctor García-Cosio acaba realizando el perfil tipo de una persona que acabará padeciendo EPOCUn fumador que ha comenzado a hacerlo muy tempranamente, en torno a los 15 años, que ha fumado un paquete diario hasta los 60 y que se agota subiendo las escaleras de un solo piso. Una persona que se resfría más a menudo y a la que las gripes tardan más en curársele. Una persona que terminará teniendo problemas graves para respirar con normalidad y que tendrá que ser ingresado en un hospital.

Autor: I. Olaizola

Fuente Original: DiariodeMallorca

La EPOC es la cuarta causa de muerte en España

El uso de ‘big data’ supondrá un importante avance en el tratamiento de la patología de la EPOC, explican desde la SEMI

La enfermedad pulmonar obstructora crónica (EPOC) es una de las patologías más prevalentes, afectando a más del 10 por ciento de los españoles mayores de 40 años y siendo la cuarta causa de mortalidad en España, por detrás del cáncer, las enfermedades cardiacas y las cerebrovasculares, advierte la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Estos datos, que se han puesto de manifiesto en la XIV Reunión de EPOC que celebra en Córdoba hasta este viernes 15 de marzo, muestran que el abordaje de la enfermedad debe llevarse a cabo desde un punto de vista multidisciplinar, destacando el uso de innovaciones como el big data.

“La enorme capacidad de procesamiento y el análisis de un gran número de datos que proporciona el big data va a suponer un importante avance en el tratamiento de las enfermedades respiratorias”, señala el doctor Francisco López García, coordinador del Grupo de EPOC de la SEMI.

EPOC y envejecimiento

La EPOC es una enfermedad muy relacionada con el envejecimiento y suele afectar a pacientes de edad avanzada, polimedicados y con frecuentes comorbilidades. De hecho, para algunos autores la EPOC debe considerarse como una enfermedad asociada con un envejecimiento acelerado del pulmón.

En la EPOC en el paciente anciano hay que tener en cuenta ciertas cuestiones, tales como la comorbilidad, la polifarmacia y la adecuación de los dispositivos de inhalación. Por ello, la atención de estos pacientes precisa de un abordaje multidisciplinar en la que se atienda de forma integral las necesidades del enfermo y de los familiares o cuidadores”, afirma.

Así, las comorbilidades más comunes en EPOC suelen ser las enfermedades cardiovasculares (como insuficiencia cardiaca, arritmias, enfermedad coronaria, etc), endocrino-metabólicas (diabetes, osteoporosis, etc) y otras como la insuficiencia renal o la anemia. Además, las enfermedades mentales como el deterioro cognitivo, la ansiedad y la depresión también son muy relevantes, ya que afectan de forma significativa a la calidad de vida de los pacientes.

Agudizaciones de la EPOC

Las agudizaciones infecciosas en el paciente con EPOC producen un deterioro de los síntomas y se relacionan con un pronóstico desfavorable, asociándose a más hospitalizaciones y peor supervivencia en los pacientes. “El abordaje de estas agudizaciones pasa por optimizar el tratamiento broncodilatador y, en determinados pacientes, administrar corticoides y antibióticos“, señala el especialista.

La disnea es el síntoma principal y el más limitante de esta enfermedad, ya que aumenta el riesgo de desarrollar agudizaciones y hospitalizaciones, además de fomentar la mala calidad de vida, inactividad y mala condición física en los pacientes.

Precisamente, el tabaquismo es la principal causa de la EPOC en el mundo occidental, provocando múltiples efectos nocivos y favoreciendo el desarrollo de enfermedades asociadas, como las cardiovasculares, las cerebrovasculares o las neoplásicas. “El hábito tabáquico aumenta las secreciones bronquiales y el riesgo de padecer infecciones víricas y bacterianas, además de incrementar el estrés oxidativo y destruir los alveolares llegando a provocar enfisema”, insiste López García.

Fuente Original: RedaccionMedica

Errores frecuentes en el uso de inhaladores para asma y EPOC

La constancia es crucial para que un tratamiento farmacológico sea eficaz. Olvidarse de una sola dosis no tiene por qué dar al traste con toda la terapia, pero los descuidos frecuentes sí suelen tener consecuencias.

En los tratamientos para el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) no solo hay que acordarse de tomar la medicación, sino que hay que hacerlo bien. Lo cierto es que muchos pacientes no utilizan bien los inhaladores con los que se administran los fármacos para estas enfermedades.

Mario Bárcena, miembro del Grupo de Trabajo de Respiratorio de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), señala que hay dos tipos fundamentales de medicamentos que se administran mediante inhaladores: “Los broncodilatadores que, como su nombre indica, consiguen que las vías aéreas estrechadas por la enfermedad se dilaten; y los corticoides, que logran disminuir la inflamación de las vías aéreas, logrando también su dilatación”.

La vía inhalada tiene como ventaja, según Jordi Giner, enfermero respiratorio y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), “que se administran directamente en el órgano en el que queremos que hagan su efecto –el pulmón-, y por ello la dosis es mucho menor que si se administrasen por otra vía, con la consiguiente disminución de los posibles efectos secundarios”. Por otra parte, añade, “dependiendo del tipo de fármaco, su acción es mayor y mucho más rápida; en algunos casos, en minutos tienen casi un 90 por ciento de su efecto máximo”.

Dispositivos más habituales

Los dispositivos que más se utilizan son los cartuchos presurizados y los de polvo seco.

Cartuchos presurizados

Estos dispositivos  pueden emplearse solos o con la ayuda de una cámara de inhalación, que facilita su uso y aporta mayor cantidad de fármaco al pulmón. El fármaco disuelto en un líquido en el interior del cartucho sale en forma de aerosol cuando se pulsa el dispositivo. En general, hay que agitarlos antes de usarlos.

Polvo seco

Estos últimos “tienen la ventaja de que, en general, requieren menos pasos en su manipulación, lo que facilita la técnica”, asevera Giner. En ellos, el fármaco está en forma de polvo, dentro del dispositivo o en una cápsula que hay que introducir en él.

Bárcena precisa que se pueden usar indistintamente, aunque “los presurizados se pueden utilizar en todo tipo de pacientes, independientemente de la capacidad de inspirar, mientras que los de polvo seco no son los más adecuados cuando el paciente está muy afectado y apenas puede inspirar”.

Fallos más comunes

En palabras del experto de la Separ, “los posibles errores en el uso de los dispositivos de inhalación los podemos dividir en dos grupos: debidos al mal uso de dispositivo y causados por una mala técnica de inhalación”.

Mal uso del dispositivo

Los errores se deben, fundamentalmente, a que el paciente no sigue bien el procedimiento de cada dispositivo para cargarlo, agitarlo cuando es necesario, saber cuándo está vacío… “No realizar correctamente estos pasos puede conllevar una mala, escasa o nula administración del fármaco”, asegura Giner.

Técnica de inhalación

Bárcena considera que hay dos errores comunes a todos los inhaladores, que además son muy importantes:

No vaciar los pulmones antes de aplicarlo, mediante una exhalación intensa. “Si queremos llenar los pulmones con el fármaco, antes habrá que vaciarlos”, ilustra.

No retener la respiración (apnea) entre 6 y 10 segundos después de utilizar el inhalador para dar tiempo a que el fármaco se deposite en las vías aéreas.

También hay que tener en cuenta los errores propios de cada dispositivo de inhalación. En los de polvo seco, el más común consiste en no hacer la inspiración profunda y enérgica, mientras que en los cartuchos presurizados el mayor escollo suele estar en no realizar bien la coordinación entre la inhalación y la pulsación del dispositivo. El experto de Semg subraya que, en este caso, “la pulsación debe ser inmediatamente posterior al inicio de la maniobra inspiratoria, que será lenta y constante”.

Consecuencias de un mal uso

Una mala utilización de los dispositivos de inhalación impide que el fármaco llegue en la cantidad deseada al lugar apropiado, lo que se traduce en que “no se obtenga el efecto para el que está diseñado, que es controlar el asma o la EPOC”, resume Bárcena. “Sabemos que los pacientes que utilizan mal los dispositivos o menos veces de las indicadas tienen más crisis o agudizaciones, sufren más hospitalizaciones y tienen peor pronóstico y calidad de vida”, concluye.

El asma y la EPOC son enfermedades que no se curan, pero los fármacos logran controlar los síntomas de forma muy eficaz.

Innovación para mejorar el tratamiento

En los últimos tiempos se han introducido mejoras que facilitan la técnica de inhalación. Uno de los objetivos es proporcionar al paciente mejores herramientas para saber si ha tomado correctamente su dosis. “La mejor prueba es ver que mejoran sus problemas respiratorios”, indica Giner.

Pero también existen elementos en los dispositivos que pueden ofrecer ciertas informaciones al usuario. “Por ejemplo”, explica el enfermero respiratorio, “un clic cuando la inspiración ha sido lo suficientemente enérgica”. En su opinión, “aquí está el futuro de los dispositivos de inhalación”. La conexión a terminales de teléfonos móviles puede servir, además de para recordar cuándo hay que administrar la siguiente dosis, para “informar de la calidad de la maniobra”.

De hecho, la agencia de Estados Unidos responsable de la regulación de medicamentos, la FDA, ha aprobado recientemente el primer inhalador con un sensor incorporado que se conecta a una aplicación del teléfono móvil que puede supervisar el uso y la fuerza de la inhalación del usuario. “Aún no se ha comercializado en España, pero estos sistemas serán de gran ayuda”, vaticina Bárcena.

Una innovación reciente son los dispositivos presurizados que no tienen que ser activados para generar el aerosol e inhalar, sino que este se genera automáticamente con la maniobra inspiratoria del paciente. También se han desarrollado dispositivos de polvo seco con menos pasos; por ejemplo, los hay que se cargan automáticamente al abrirlos.

Papel de los profesionales sanitarios

En todo caso, aunque la tecnología siempre resulte de gran ayuda, lo fundamental es una buena educación sanitaria. En este sentido, Giner cree que “la técnica no es difícil si se explica, enseña y controla cómo la realiza el paciente”. El problema es, según sus palabras, “que en muchas ocasiones no se realiza esta tarea y simplemente se receta el fármaco sin más”.

Los profesionales que mejor pueden ayudar al buen uso de los inhaladores son los médicos de familia, enfermeros, neumólogos, alergólogos e internistas. “También es muy interesante la función para educar en el manejo de los inhaladores que pueden desempeñar los farmacéuticos en las oficinas de farmacia”, reseña Bárcena.

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Fuente Original: CuidatePlus

El tabaco se vincula con el deterioro cognitivo

El efecto nocivo del tabaco en la cognición entre los fumadores es más del doble de lo que se creía.

La Encuesta sobre alcohol y drogas en España EDADES (2017-2018), publicada en diciembre del pasado año, indica que el consumo diario de tabaco ha aumentado más de 3 puntos porcentuales en los dos últimos años. Un 34% de españoles reconoce haber fumado a diario en los últimos 30 días, cifras muy parecidas a 1997.

Un reciente estudio vincula el tabaco con el deterioro cognitivo en la población general. El declive cognitivo significa que la memoria de una persona, el razonamiento y otras funciones mentales se deterioran con el tiempo. Esta investigación se ha presentado en las Sesiones Científicas sobre estilo de vida y salud cardiometabólica 2019 de la Asociación Americana de Epidemiología del Corazón y Prevención, un intercambio mundial de los últimos avances en ciencia cardiovascular basada en la población para investigadores y clínicos, que se celebra en Houston, Estados Unidos.

Aunque el consumo de tabaco se ha relacionado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo, es difícil medir el impacto que tiene fumar porque los fumadores son más propensos que los no fumadores a abandonar el estudio o morir antes del final de las evaluaciones a largo plazo, según el autor Aozhou Wu, estudiante de Epidemiología en la Escuela de Salud Pública Bloomberg del Hospital Johns Hopkins en Baltimore. “Como consecuencia, es probable que las mediciones cognitivas de los fumadores en los estudios falten en otros análisis porque se pierden en el seguimiento”, dice Wu. Wu y sus colegas adaptaron una metodología que considera la probabilidad de un fumador de abandonar un estudio o morir por causas relacionadas con el tabaco durante el periodo de evaluación para analizar el impacto cognitivo del consumo de tabaco entre 4.960 adultos que estaban libres de deterioro cognitivo al inicio de la investigación.

Los científicos siguieron a los participantes durante unos cinco años, con evaluaciones periódicas de la memoria de los participantes, la función del lenguaje y la capacidad de pensamiento lógico.

Los autores utilizaron los nuevos métodos de estudio y compararon a las personas que nunca fumaron tabaco con los que fumaron un paquete de cigarrillos al día durante 25 años o más. En ese punto, Wu y sus colegas encontraron que el efecto nocivo del tabaco en la cognición entre los fumadores era más del doble que habían observado utilizando los métodos de estudio tradicionales.

Fuente Original: 20minutos

El tabaco, multiplica el riesgo de padecer diabetes

El tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas, una cifra que en 2030 podría ascender a más de 8 millones… y eso sin contar con más 600.000 fallecimientos anuales relacionados con la exposición pasiva de personas no fumadoras, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Nadie cuestiona el alto grado de toxicidad del tabaco, una adicción socialmente aceptada que cada día protagoniza un mayor número de campañas de concienciación.. sin embargo, hay casos en los que este daño es mucho más severo, y un buen ejemplo de ello son los pacientes de diabetes, quienes pueden ver multiplicados los riesgos de su enfermedad si son fumadores.

Además, los fumadores tienen más probabilidades de acabar padeciendo en un futuro esta destructora afección; concretamente, más en concreto entre un 30 y un 40 % más.

Fumar aumenta los triglicéridos y disminuye las HDL, por lo que eleva el riesgo cardiovascular. Los pacientes fumadores con diabetes tienen más infartos y se mueren más que los pacientes que no fuman, teniendo, no solo más eventos cardiovasculares sino que, además, cuando los tienen, son más graves y mortales” ha explicado Luis Ávila Lachica, médico de familia y vocal de la Sociedad Española de Diabetes, que ha añadido que “además, fumar aumenta la resistencia a la insulina, dificultando el control de esta enfermedad y, como consecuencia, es necesaria más medicación para conseguir el mismo efecto”.

La retinopatía (lesiones oculares) o la neuropatía diabética (lesiones nerviosas) son otras de las consecuencias de la diabetes que se pueden ver afectadas negativamente en casos de consumo de tabaco.

El experto ha aclarado que el porcentaje de fumadores es similar en la población de personas con diabetes que en la población general y que, básicamente, el abordaje de la problemática es idéntico en ambas situaciones: “Convencerles, en primer lugar, que tienen que dejar de fumar y, además, emplear en caso de ser necesario terapias de apoyo e, incluso, medicamentos que puedan ayudar a dejar está tóxica adicción“.

Fuente Original: InfoDiabetico

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Las bronquiectasias son la tercera enfermedad de la vía aérea con más prevalencia

El HUC reúne a una treintena de profesionales para exponer los avances en esta patología

Los servicios de Cirugía Torácica y Neumología del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC) organizaron recientemente la III Reunión de la Sociedad Canaria Neumocan en la que participaron una treintena de médicos, enfermeros y fisioterapeutas que se dieron cita en el Colegio de Médicos de Santa Cruz con el objetivo de exponer los avances en las bronquiectasias, una dilatación irreversible de los bronquios, ya sea de manera localizada o, más frecuentemente, difusa en ambos pulmones y que cursa clínicamente con tos y expectoración crónicas, además de dificultad respiratoria con los esfuerzos.

Puede acompañarse de obstrucción permanente en la vía aérea, hemoptisis (expulsión de sangre con la tos) de diferente cuantía y, sobre todo, de infección bronquial crónica por diversos gérmenes, lo que facilita, en forma de círculo vicioso, las agudizaciones infecciosas, de manera recurrente, y conduce a múltiples visitas médicas, incluidas las de los servicios de Urgencias, y, eventualmente, a ingresos hospitalarios. Se trata de la tercera enfermedad de la vía aérea en prevalencia, después del Asma Bronquial y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

En la actualidad asistimos a un aumento importante en el número de casos diagnosticados de bronquiectasias, por múltiples motivos: mayor detección por pruebas de imagen (mediante TAC de alta resolución), mayor longevidad de la población y cronicidad de los procesos que conducen a las mismas o que se asocian (los pacientes con asma o enfisema pulmonar tienen mayor riesgo de padecerlas).

Hay que destacar que el deterioro en la calidad de vida que sufren estos pacientes y el elevado gasto sanitario que genera esta enfermedad, tanto por el tratamiento farmacológico diario (fundamentalmente los antibióticos inhalados) como, sobre todo, por las hospitalizaciones. Se calcula en que nuestro país, el coste medio del tratamiento está entre 4.700-10.000 euros anuales, según la gravedad.

La jornada contó con la presencia del doctor David De la Rosa, un neumólogo tinerfeño que desarrolla su actividad asistencial e investigadora en Barcelona y que es autor y coautor de innumerables artículos en revistas científicas nacionales e internacionales, como las recientes Normativas sobre el Manejo y Tratamiento de los pacientes con Bronquiectasias, siendo además el impulsor del Registro Nacional de enfermos con bronquiectasias, primer registro nacional sobre esta enfermedad a nivel mundial.

Fuente Original: laOpinion

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«El tabaco es la principal causa de enfisema pulmonar». Entrevista al Dr. Ibrahim Véliz

El enfisema es un tipo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que se caracteriza por una progresiva destrucción del tejido de los pulmones debido a la dilatación de los alveolos o a la destrucción de sus paredes.

¿En qué consiste un enfisema pulmonar?

— Es un tipo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que se caracteriza por una progresiva destrucción del tejido de los pulmones, tanto a nivel de los alveolos formando pequeños sacos de aire, estructuras que son afuncionales. Además los conductos alveolares más distales pierden la fibra elástica de su pared, lo que determina el colapso de las mismas traduciéndose en la imposibilidad para la salida de aire de los pulmones. Como consecuencia existe una gran cantidad de aire atrapado dentro de los pulmones que no participa en intercambio de gases (eliminar CO2 y captar O2), con efectos deletéreos para el funcionamiento de todo nuestro cuerpo.

¿Cuáles son sus causas?

El tabaco es la causa más frecuente y determinante de enfisema pulmonar (sobre todo de tipo centroacinar), aunque puede deberse a otras sustancias contaminantes como la polución ambiental y combustión de biomasa pero con un menor valor causal. Suelen presentarse generalmente en la parte superior de los pulmones y se trata de una enfermedad limitada al aparato respiratorio. La cantidad de cigarrillos diarios y los años de exposición, ambos con una relación directamente proporcional son claves en su aparición. De ahí la importancia de concienciarse en abandonar este hábito, gravemente lesivo para la salud. Existe una variante de enfisema sin relación directa con el tabaco su causa es un déficit de alfa-1 antitripsina (hereditario y además infrecuente), una sustancia que está presente en los pulmones para proteger a los alveolos. Esta variante de enfisema tiene un claro predominio en la parte inferior de los pulmones y suele ser panacinar, puede existir afectación de otros órganos.

¿Qué síntomas presenta?

— El avance es gradual y suele aparecer, en el caso del centroacinar, tras años de exposición a humos contaminantes o procedentes del tabaco, habitualmente después de los 40-50 años. Los principales síntomas los constituye el cansancio o asfixia inicialmente manifestado ante la actividad física más intensa (cuestas o escaleras), llegando durante su evolución a invalidar la actividad cotidiana. Puede ir acompañado de tos crónica, ya sea con o sin expectoración. Otras señales menos comunes las conforma la ansiedad, fatiga, pérdida de peso involuntaria. Los síntomas se verán agravados según avance la enfermedad, siendo posible que el paciente se sienta asfixiado ante una mínima actividad, expresión de una grave afectación de su función pulmonar.

¿Cuál es su pronóstico, tiene cura?

— Una vez establecido no desaparece. En sus fases iniciales sólo es detectable por pruebas de imágenes específicas, pudiendo tener test de función pulmonar normales, en cuyo caso a pesar de estar presente aún no se clasifica como EPOC. Su pronóstico depende de multitud de variables incluyendo el nivel de gravedad alcanzado pero sobre todo de la persistencia o no del tabaquismo. Hay que destacar que el enfisema se suele asociar a otras enfermedades sobre todo cardiovasculares (cardiopatía isquémica e insuficiencia cardíaca) y cáncer de pulmón, probablemente por la relación causal que el tabaco también tiene con ellas. Por ello, se recomienda que los fumadores mayores de 35-40 años ante cualquier síntoma acudir a consulta lo antes posible, lo que permitirá un diagnóstico y tratamiento precoz para retrasar su progresión y permitir una buena calidad de vida. Para ello es fundamental seguir a rajatabla el tratamiento y recomendaciones médicos y mantener unos controles adecuados.

Fuente Original: Canarias7

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El modelo experimental animal abre la puerta a mejorar las terapias en EPOC . Entrevista al Dr. Germán Peces-Barba

Los pacientes con EPOC tienen mejores tratamientos gracias al trabajo de Germán Peces-Barba y su investigación. Dentro del 51º Congreso de Separ, Germán Peces-Barba podrá explicar la importancia del abordaje de dicha enfermedad sobre el modelo experimental animal, el cual permite identificar los marcadores que puedan ser de utilidad para luego ser trasladados a los pacientes.

¿Sobre qué versará su mesa en el 51º Congreso de Separ?

La mesa ‘del modelo animal al paciente con EPOC’ está relacionada con los biomarcadores de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Es una mesa que se va a fundamentar sobre dos puntos de vista. A mí me corresponderá hablar sobre el abordaje desde el modelo experimental animal, que permitirá identificar los marcadores que puedan ser de utilidad para luego ser trasladados a los pacientes. El otro continuará con la ponencia del Joaquín Gea que hablará sobre los marcadores detectados o en estudio en los pacientes con EPOC.

¿Este proyecto científico cómo se podría explicar?

El uso de los modelos animales de una enfermedad permite seleccionar aspectos concretos a estudiar en su diagnóstico o tratamiento, algo que puede llegar a ser difícil obtener directamente de los pacientes por las dificultades que hay en la obtención de muestras y por la variabilidad existente de un individuo a otro.

¿Cuáles son las principales ventajas del uso de los modelos animales?

Existe una multitud de aproximaciones. Una de las principales ventajas de los modelos animales es la posibilidad de manipular genéticamente algunas de las características a estudiar. Por ejemplo, si se quiere detectar una vía metabólica por la cual hay unos marcadores que se saben que actúan, es posible manipular genéticamente esta vía para confirmar o descartar su potencial implicación en la enfermedad. Esta es una aproximación general. A partir de aquí se entablan colaboraciones concretas con otros grupos expertos y se avanza mejor en los diferentes aspectos que una enfermedad puede plantear.

Usted realiza esta investigación en la Fundación Jiménez Díaz, ¿no?

Efectivamente. Aquí desarrollamos ese modelo y aprovechamos las instalaciones para colaborar con otros grupos, que aportan otras opciones metabólicas y potencian los resultados globales. Ahora mismo la investigación no se concibe de forma individual.

¿Cuán importante es este tipo de investigación para el paciente con EPOC?

Siempre mantenemos como objetivo el concepto traslacional, que supone que un hallazgo concreto encontrado en un modelo pueda ser aplicado a un paciente concreto. Intentamos abordar varias aproximaciones fundamentales. Por ejemplo, encontrar vías por las cuales el fumador desarrolla la enfermedad y la susceptibilidad individual que origina la variabilidad existente en un paciente respecto a otro, con perfiles diferenciados que hacen que la enfermedad evolucione hacia un lado o hacia otro, con una intensidad diferente en cada caso.

Otras veces es al revés. Un determinado marcador es detectado en los pacientes y se necesita contrastarlo en un modelo para identificar la importancia de la ruta metabólica en la que pueda participar la mesa de este congreso está planteada en torno a esto. A hacer una revisión de los marcadores de utilidad que se han ido desarrollando alrededor de la enfermedad.

En su opinión, ¿cree usted que falta investigación al respecto sobre este tipo de prácticas?

Si, por supuesto. La EPOC es una enfermedad todavía muy desconocida en muchos aspectos y necesita de más investigación. Los aspectos de inicio de la enfermedad, la susceptibilidad individual necesaria para este inicio, su evolución posterior, etc, siguen siendo incógnitas muy importantes que necesitamos ir identificando.

¿Qué significa para usted defender su trabajo dentro del 51º Congreso de Separ?

Creo que exponer un trabajo de este tipo a la audiencia científica ayuda puede ayudar a los profesionales interesados en este tema puedan actualizarse en cuanto a la evolución de estas líneas de investigación en la EPOC.

¿Cuál ha sido la conclusión más importante que han realizado en todos estos años?

Difícil hacer un repaso de todas ellas. Nosotros empezábamos en los años 90, bajo la dirección de Nicolás González Mangado. Por entonces, nuestro trabajo se hizo bajo una aproximación fisiopatológica, con el fin de comprender la función pulmonar existente en el enfisema panacinar y centroacinar y relacionarlo a la morfometría pulmonar en los modelos de enfisema inducidos en la rata. Luego hemos ido derivando hacia la identificación de marcadores patogénicos de la enfermedad y hacia el desarrollo de pruebas terapéuticas experimentales de la misma.

Estas pruebas terapéuticas suponen otra de las grandes ventajas del uso de los modelos animales. Sería  imposible en la actualidad considerar un nuevo tratamiento en los pacientes sin haber obtenido antes una evidencia en el modelo animal. En nuestro caso, seguimos interesados en explorar a respuesta al tratamiento con un factor de crecimiento que nos está proporcionando resultados prometedores en cuanto a su capacidad de revertir el enfisema pulmonar inducido en el modelo animal.