Un estudio confirma que prohibir la venta de tabaco a menores de 21 años reduce el tabaquismo

El estudio recogió los datos de 2011 hasta 2016 del Behavioral Risk Factor Surveillance System’s Selected Metropolitan/Micropolitan Area Risk Trends dataset.

Existe un gran diferencia entre los jóvenes de 18 a 20 años que viven en las áreas estadísticas metropolitanas o micropolitanas.

Son muchos los estados y los municipios donde se están llevando a cabo medidas para que el consumo de tabaco esté prohibido a menores de 21. Con ello se pretende que haya una reducción de jóvenes fumadores y de adultos jóvenes adictos al tabaco.

Los datos revelan que el porcentaje de jóvenes que fumaban en 2011 era del 16,5% mientras que en 2016,  el porcentaje de menores de 21 fumadores pasó a ser un 8,9%. El retroceso de los porcentajes en esta población localizada es aproximadamente de 3,1 puntos, una cantidad notable.

Estos datos suponen que los menores de entre 18 a 21 años que han convivido con estas políticas de restricciones de tabaco tendrán menos posibilidades de ser fumadores jóvenes, en un 1,2%. En contra posición de aquellos que no han vivido con las mismas políticas de prohibición del tabaquismo.

El estudio llevado a cabo muestra que las leyes que persiguen el consumo de esta sustancia a menores de 21 producen una reducción significativa entre los jóvenes de entre 18 y 21 que viven en en áreas estadísticas metropolitanas y micropolitanas. Dando así las claves para que las medidas puedan tomarse a nivel nacional y velar por la salud pública de los más jóvenes.

Fuente Original: DiariodeSevilla

Salut prohibirá fumar en las terrazas al aire libre y en las marquesinas del bus

Las medidas se incluirán en la ley catalana de adicciones que prepara para el 2020

La lucha contra el tabaquismo, que tanto rédito tuvo en el pasado, ha perdido fuelle con el paso de los años. El incremento del consumo de tabaco por parte de la población joven que constatan los estudios y que los expertos no cesaban de pronosticar ha obligado a los responsables sanitarios a tomar medidas.

Por un lado, hay coincidencia por parte del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas en incrementar las inspecciones, especialmente en las terrazas semicerradas (más del 80% incumple la norma según un estudio de la Universidad de Alcalá). Y por otro, para adoptar nuevas medidas que garanticen que los no fumadores no respiren el humo del tabaco.

En esta línea, la Agència de Salut Pública en Catalunya ha anunciado que prohibirá fumar en las terrazas y en todo lugar abierto donde cualquiera se vea obligado a respirar el humo del tabaco de otro. Por eso incluirá un apartado a nuevas limitaciones al tabacoen la próxima ley de adicciones que prepara y que espera tener lista en un año. Aún así, reconoce el secretario de Salut Pública Joan Guix, “hay mucho que negociar”.

El objetivo es conseguir el máximo consenso y apoyo del comercio, los restaurantes, los ayuntamientos y demás implicados para dar un nuevo paso en la limitación de la exposición al humo del tabaco. Además de las terrazas –probablemente el tema más espinoso–, se limitará el tabaco en las marquesinas de autobuses y trenes, en los recintos deportivos al aire libre y en el interior de los coches.

Y a la actual prohibición de fumar dentro de los recintos escolares y sanitarios se añadirá una zona de 5 metros para evitar que a la salida de clase los niños tengan que pasar por una nube de tabaco de los padres que esperan.

También se quiere equiparar al tabaco todas las modalidades nuevas de tabaco calentado sin combustión o de cigarrillo electrónico, para que no se les cuele ninguna novedad que ya empieza a ser problema sanitario en países donde se han extendido más que aquí.

El gran salto que supuso la ley antitabaco del 2005 y sus ampliación posterior del 2010 prácticamente sólo han tropezado en las terrazas cerradas. “Donde más se incumple la ley porque quizá no hemos vigilado suficiente”, reconoce Guix.

Por eso este otoño e invierno Salut emprenderá una campaña de inspecciones –“de la que avisaremos con tiempo suficiente”–, para vigilar el cumplimiento estricto de que no se puede fumar si la terraza no tiene dos paredes abiertas para que circule el aire (ver gráfico).

El siguiente paso, que esperan poder dar dentro de un año, será la prohibición total, con paredes o sin ellas.

La nueva ley que incluirá las medidas de protección frente al tabaco quiere atender las nuevas adicciones, hábitos posteriores a la ley actual, que es de 1985. Se ocupará de las apuestas y especialmente de cómo evitar el acceso de menores a esa actividad así como del juego online. “Hay mucho que analizar y definir, es importante encontrar el enfoque efectivo”, apunta Guix, más favorable a buscar el convencimiento que la imposición.

El Ministerio de Sanidad conoce las intenciones de la Generalitat en el marco de la comisión de Salud Pública, en el que las comunidades estudian nuevas medidas contra el tabaquismo. A día de hoy, el ministerio que dirige en funciones Luisa Carcedo se centra en hacer cumplir la ley del 2010, que cree “buena”, especialmente en lo que se refiere a las terrazas (aunque la inspección depende de las comunidades) y, “después, si es necesario, se estudiará ampliar la ley del 2010”, indican fuentes ministeriales. Encima de la mesa, la prohibición de fumar en el interior del coche cuando viajan niños y subir el precio del tabaco.

Autora: Celeste López

Fuente Original: laVanguardia

“Existe una infrautilización de la espirometría en los centros de salud”

La neumóloga Myriam Calle explica las razones por las que la EPOC es una enfermedad infradiagnosticada

La EPOC ya representa la tercera causa de muerte en el mundo, sin embargo, se considera una enfermedad infradiagnosticadaMyriam Calle,jefa de Sección del Servicio de Neumología del Hospital Clínico San Carlos y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) explica que son dos las principales razones por la que no se diagnostican más casos de EPOC.

En primer lugar, hace referencia al desconocimiento existente sobre la EPOC en la población general española porque “es aún importante”. Según el estudio ConocEPOC realizado a nivel nacional, solo el 17 por ciento de la población española conoce espontáneamente qué es la EPOC. Por ello, “se precisan más y mejores intervenciones educativas, divulgativas y de concienciación, con una mayor participación de los médicos en esta labor, con el fin de alentar a los pacientes para que reconozcan y comuniquen sus síntomas”, ha manifestado Calle.

Por otro lado, “la infrautilización de la espirometría en los centros de Atención Primaria”. Para esta experta, “esto no se justifica por la falta de recursos materiales, ya que en la encuesta sobre la práctica de la espirometría realizado a nivel nacional, estudio 3E, se constató que casi todos los centros de salud contaban con un espirómetro y tenían a su disposición un lugar y un horario específicos adecuados para realizar las espirometrías, pero su realización era escasa por motivos organizativos y de formación”.

Controlar la enfermedad

Para realizar un mejor control de la enfermedad, Myriam Calle recomienda “una vida saludable, sin consumo de tabaco y la realización de actividad física regular”. Además, considera “importante” las medidas de prevención “con la vacunación antigripal y antineumococida“.

También incide en la necesidad de realizar “un adecuado ajuste y buena adherencia al tratamiento inhalado de mantenimiento con fármacos que alivian los síntomas y previenen las descompensaciones que en muchos casos motivan las visitas a los servicios de urgencias y hospitalizaciones de los pacientes con EPOC, y que van a motivar el aumento de la mortalidad asociado a esta enfermedad”.

Además, Calle recomienda “la utilización de la tecnología de la información y comunicación como herramienta para el autocuidado y seguimiento de pacientes con EPOC, para  detectar las descompensaciones de la enfermedad y facilitar planes de autocuidado por parte del paciente”.

En los últimos años se han desarrollado apps relacionadas con la salud descargables en móviles para ayudar en el manejo de enfermedades crónicas. En concreto, en la EPOC, “la Apps son una buena estrategia como herramientas de ayuda para la monitorización de la enfermedad por parte del paciente y de los profesionales de la salud, que permite una detección precoz de las descompensaciones y por tanto, un inicio del tratamiento de forma más precoz”.

Con este objetivo se ha desarrollado la App Prevexair, “una app sencilla donde el paciente registra sus síntomas diarios y que ofrece recomendaciones generales, que se ha mostrado útil para la detección de las exacerbaciones en pacientes EPOC de alto riesgo de sufrir exacerbaciones tras una hospitalización”.

Autora: MERCEDES RIVERA

Fuente Original : RedaccionMedica

Las nuevas formas del consumo de tabaco preocupan a la Sociedad Española de Neumología

“Son nuevas formas de tabaco que no reducen el daño y que no ayudan a dejar de fumar.”, asegura el presidente de Separ, Carlos A. Jiménez-Ruiz.

Chicles de nicotina, parches o hasta acupuntura, las técnicas para dejar de fumar son muy diversas. En el ‘top 10’ de las métodos para dejar de fumar se encuentran también los famosos cigarrillos electrónicos o vapeadores, que aunque se muestran como una opción factible para acabar con el hábito del tabaco, sus efectos para la salud siguen siendo nocivos tal y como denuncia la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Las nuevas formas de consumo de tabaco son todo un reto para Separ que ya trabaja también en la lucha contra estos productos. “Los cigarrillos electrónicos como Juul son nuevas formas para consumir tabaco que se están vendiendo a la población general como seguras. Las multinacionales tabaqueras están haciendo campañas poblaciones intensísimas que no están siendo controladas en base a la legislación antitabaco que hay en España”, lamenta Carlos A. Jiménez-Ruiz, en declaraciones a ConSalud.es.

Este neumólogo hace un llamamiento a la comunidad médico-científica para dejar de banalizar a los vapeadores: “Todos los profesionales sanitarios debemos manifestar claramente a la población que esas formas de consumo de tabaco son perjudiciales para la salud”. Además, Jiménez-Ruiz desmiente que sean más sanos y un mejor método para dejar de fumar. “Son nuevas formas de tabaco que no reducen el daño y que no ayudan a dejar de fumar. Debemos decirlo alto y claro”, asegura el presidente de Separ.

En este sentido, la sociedad médica apunta a que el abordaje de este tipo de alternativas para el consumo de tabaco son un “gran reto que tenemos todos los profesionales sanitarios y las autoridades político-sanitarias para mantener la salud pública de los españoles”.

Autor: NACHO CORTÉS

Fuente Original: ConSalud

Un estudio médico reclama subir el precio del tabaco para reducir más su consumo

Los datos del análisis muestran que la mortalidad atribuible al tabaquismo aún aumenta en las mujeres.

Un estudio elaborado por seis médicos e investigadores del Consejo Asesor sobre Tabaquismo en Cataluña pide aumentar la carga impositiva del tabaco, de forma que la subida de precio permita reducir su consumo y sitúe a España “en la media de los países líderes en control del tabaco”.

El estudio, que publica la Revista Española de Salud Pública bajo el título de El control del tabaquismo en España: situación actual y prioridades, señala que el incremento del precio del tabaco es “la medida que tiene mayor impacto en la reducción de su prevalencia, especialmente entre las clases más desfavorecidas”

Asimismo, para “contrarrestar las tácticas de la industria para mantener un bajo coste”, también propone “regulaciones orientadas a garantizar un precio mínimo”, dado que, si bien en los últimos años se ha “mitigado la oferta de marcas baratas”, su coste “sigue siendo bajo en el contexto europeo”.

Los datos del análisis muestran un descenso general de la epidemia de tabaquismo en España en las últimas cuatro décadas, tanto en hombres como en mujeres, aunque la mortalidad atribuible a la adicción, que disminuye entre los varones, todavía sube entre las mujeres. Por franjas de edad, los hombres fumadores se concentran en mayor proporción entre los 25 y los 45 años, mientras que las mujeres más adictas a la nicotina tienen entre 45 y 55 años.

Algunos subgrupos de población también destacan por sus niveles de tabaquismo por encima de la media, como los hombres de etnia gitana o de origen chino, personas en prisión o pacientes con patologías asociadas con la salud mental y adicciones.

Fuente Original: DiariodeSevilla

Un análisis de sangre podría reducir de forma segura el uso de antibióticos en EPOC, según un estudio

Un análisis de sangre podría reducir de forma segura el uso de antibióticos en EPOC

Un simple análisis de sangre a través de un pinchazo en los dedos podría ayudar a prevenir la prescripción innecesaria de antibióticos para las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cardiff, la Universidad de Oxford y el King’s College de Londres (Reino Unido).

En su trabajo, publicado en la revista ‘New England Journal of Medicine’, el equipo ha demostrado que el uso de esta prueba de sangre rebaja en un 20 por ciento el número de personas que usan antibióticos para los brotes de EPOC. Esta reducción en el uso de antibióticos no tuvo un efecto negativo en la recuperación de los pacientes durante las dos primeras semanas después de la consulta, ni en su bienestar o uso de los servicios de asistencia sanitaria durante los seis meses siguientes.

“Esta es una población de pacientes que a menudo se considera de alto riesgo por no recibir antibióticos, pero pudimos lograr una reducción en el uso de antibióticos que es aproximadamente el doble de la magnitud de la lograda por la mayoría de las otras intervenciones de administración de antimicrobianos, y demostrar que este enfoque era seguro”, explica el autor principal del trabajo, Nick Francis, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff.

La prueba de punción mide la cantidad de proteína C-reactiva (PCR), un marcador de inflamación que se eleva rápidamente en la sangre en respuesta a infecciones graves. Las personas con un brote de EPOC que tienen un nivel bajo de PCR en la sangre parecen recibir poco beneficio del tratamiento con antibióticos.

Fuente Original: BolsaMania

Uso racional de antibióticos para las exacerbaciones de la EPOC

PCR para guiar la terapia antibiótica para las exacerbaciones de la EPOC

En un ensayo aleatorizado, las mediciones de la proteína C reactiva en el punto de atención redujeron la prescripción de antibióticos sin comprometer los resultados clínicos en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Los médicos a menudo recetan antibióticos a los pacientes con exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), especialmente aquellos con un aumento del volumen de esputo y la decoloración. Sin embargo, la evidencia que apoya la terapia con antibióticos es mixta.

En este estudio de los EE. UU., los investigadores buscaron determinar si las pruebas para la proteína C reactiva (PCR) podrían disminuir la prescripción de antibióticos sin comprometer los resultados clínicos.

Más de 600 pacientes con exacerbaciones de la EPOC que acudieron a las prácticas de atención primaria fueron aleatorizados para recibir pruebas de PCR en el punto de atención o ninguna prueba de PCR (es decir, la atención habitual)

Según los datos publicados anteriormente, se recomendó a los clínicos de los pacientes en el grupo de PCR que recetaran antibióticos cuando los niveles de PCR eran> 40 mg / L y que no prescribieran antibióticos cuando los niveles eran <20 mg / l.  Los niveles entre 20 y 40 mg / l se consideraron un área gris. Las prácticas participantes se suministraron con unidades de prueba de CRP en el punto de atención, que pueden generar resultados de prueba en minutos.

La proporción de pacientes que recibieron antibióticos fue significativamente menor en el grupo de PCR que en el grupo de atención habitual (57% frente a 77%). Los resultados clínicos, como el estado general de salud y la eventual necesidad de hospitalización, fueron similares en los dos grupos.


Comentario

Este estudio no nos dice si los pacientes que recibieron antibióticos se beneficiaron realmente de ellos, pero sí sugiere que el tratamiento guiado por PCR de pacientes ambulatorios con exacerbaciones de EPOC es una forma segura de limitar el uso de antibióticos; la diferencia absoluta de 20 puntos porcentuales significa que 1 de cada 5 pacientes se salvó de la terapia con antibióticos.

Los médicos con acceso a pruebas de PCR de respuesta rápida deben considerar el uso de esta estrategia. Pruebas de PCR para guiar el tratamiento con antibióticos para las exacerbaciones de la EPOC.

Autor: Christopher C. Butler, F.Med.Sci., David Gillespie, Ph.D., Patrick White, M.D., et al Fuente: N Engl J Med 2019; 381:111-120 DOI: 10.1056/NEJMoa1803185 C-Reactive Protein Testing to Guide Antibiotic Prescribing for COPD Exacerbations

Fuente Original: IntraMed


Analizan el umbral óptimo para diagnosticar la EPOC

Diagnóstico de la obstrucción del flujo de aire

Una proporción del 70% de dos indicadores de la función pulmonar resultó ser o más precisa que otros umbrales para predecir las hospitalizaciones y muertes

Un nuevo estudio proporciona evidencia para respaldar una medición simple para diagnosticar una obstrucción clínicamente significativa del flujo aéreo, la característica clave de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la cuarta causa de muerte en los Estados Unidos.

El estudio encontró que una proporción del 70% de dos indicadores de la función pulmonar resultó ser o más precisa que otros umbrales para predecir las hospitalizaciones y muertes relacionadas con la EPOC.

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés), que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud, y sus hallazgos se publicaron en línea hoy en el Journal of American Medical Association. Aproximadamente 16 millones de estadounidenses tienen EPOC, y se estima que millones más tienen la enfermedad y no la conocen.

La investigación, que se basa en una amplia gama de estudios multiétnicos, valida las pautas actuales de las principales sociedades respiratorias y contribuye a identificar un umbral fijo de gravedad de la enfermedad. Este enfoque ha conducido a grandes avances en la detección temprana y el tratamiento de otras afecciones, como la hipertensión y la diabetes.

“El diagnóstico de la obstrucción del flujo de aire sigue siendo un obstáculo importante para mejorar la atención de los pacientes con EPOC”, dijo James Kiley, Ph.D., director de la División de Enfermedades Pulmonares del NHLBI. “Esta validación de un umbral fijo confirma la utilidad de un enfoque simple para la evaluación de la enfermedad.

“Al celebrar el 50 aniversario de la División de Enfermedades Pulmonares, este análisis riguroso de estudios multiétnicos basados en poblaciones es otro ejemplo de investigación que financiamos que mejora la práctica clínica, la salud pública y la atención al paciente”.

Para controlar la función pulmonar y medir la gravedad de una enfermedad pulmonar, los médicos usan la espirometría, una prueba que mide varios indicadores.

Estos incluyen la relación del volumen espiratorio forzado en un segundo (FEV1), es decir, la cantidad de aire exhalado con fuerza en un segundo, sobre la capacidad vital forzada (FVC), o la cantidad total de aire que se puede exhalar de manera forzada en un completo respiración. Los dos valores suelen ser proporcionales; y se observan proporciones más bajas en individuos con enfermedades pulmonares obstructivas, como el asma o la EPOC.

Los investigadores intentaron determinar la precisión de los distintos umbrales para predecir las hospitalizaciones y la mortalidad relacionadas con la EPOC. Para eso, el estudio de cohortes agrupadas del NHLBI analizó datos de cuatro estudios basados en la población de EE. UU. que recopilaron resultados de espirometría y siguieron a los participantes para detectar eventos clínicos relacionados con la EPOC.

El estudio incluyó a 24.207 participantes adultos, de los cuales 54% fueron mujeres, 69% blancos y 24% negros.

“La selección de un umbral para definir la obstrucción del flujo de aire tiene implicaciones importantes para la atención al paciente y la salud pública, ya que la prevalencia de la afección puede variar en más de un tercio según la métrica utilizada”, dijo la autora del estudio Elizabeth C. Oelsner, MD, MPH, profesor asistente de medicina Herbert Irving en la Universidad de Columbia, Ciudad de Nueva York.

“Definir la función pulmonar normal es muy desafiante en poblaciones diversas y cambiantes, y ciertos enfoques podrían interpretar niveles bajos de función pulmonar como son normales en las mujeres, los no blancos o los ancianos. “Pudimos demostrar que un umbral fijo simple funcionó bien en la muestra muy diversa de nuestro estudio, lo que mejora la generalización de nuestros resultados”.

Los investigadores dijeron que establecer un umbral de diagnóstico que sea fácil de usar no solo es fundamental para mejorar la adopción de la espirometría en la atención primaria; también puede resultar en una detección y tratamiento más tempranos para los pacientes.

Fuente Original: IntraMed

Un nuevo estudio confirma que la polución envejece los pulmones

La prevalencia de EPOC frente la contaminación del aire es cuatro veces mayor que entre las personas que están expuestas al tabaquismo pasivo en el hogar

Un estudio sobre más de 300.000 personas ha descubierto que la exposición a la contaminación del aire está relacionada con una disminución de la función pulmonar, el envejecimiento de los pulmones y un mayor riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La EPOC es una afección crónica relacionada con la reducción de la función pulmonar que causa inflamación en los pulmones y un estrechamiento de las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración. De acuerdo con el proyecto Global Burden of Disease (GBD), la EPOC es la tercera causa de muerte en todo el mundo, y se espera que la cantidad de muertes mundiales por ella aumente en los próximos diez años.

La función pulmonar normalmente disminuye a medida que envejecemos, pero la nueva investigación publicada en el «European Respiratory Journal», la revista científica oficial de la European Respiratory Society (ERS) y la publicación respiratoria más reconocida en Europa, sugiere que la contaminación del aire puede contribuir al proceso de envejecimiento y se suma a la evidencia de que respirar aire contaminado daña los pulmones.

Anna Hansell, profesora de Epidemiología Ambiental en el Centro de Salud Ambiental y Sostenibilidad de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido, señala que «hay sorprendentemente pocos estudios que analizan cómo la contaminación del aire afecta la salud de los pulmones. Para tratar de solucionar esto, evaluamos a más de 300.000 personas utilizando datos del estudio del Biobanco del Reino Unido para determinar si la exposición a la contaminación del aire estaba relacionada con cambios en la función de los pulmones y si afectó el riesgo de los participantes de desarrollar EPOC».

Los investigadores utilizaron un modelo de contaminación del aire validado para estimar los niveles de contaminación a los que las personas estaban expuestas en sus hogares cuando se inscribieron en el estudio del Biobanco del Reino Unido. Los tipos de contaminantes que investigaron los investigadores incluyeron particulas (PM 10), particulas finas (PM 2.5 ) y dióxido de nitrógeno (NO2), que se producen al quemar combustibles fósiles de escapes de automóviles y otros vehículos, centrales eléctricas y emisiones industriales.

Los participantes respondieron cuestionarios de salud detallados y la función pulmonar se midió mediante pruebas de espirometría realizadas por profesionales médicos en los centros de evaluación del Biobanco en el momento de la inscripción entre 2006 y 2010. La espirometría es una prueba simple que se utiliza para ayudar a diagnosticar y controlar ciertos pulmones condiciones mediante la medición de la cantidad de aire que se puede respirar en una respiración forzada.

Luego, el equipo de investigación realizó múltiples pruebas para ver cómo la exposición a largo plazo a niveles más altos de los diferentes contaminantes del aire estaba relacionada con los cambios en la función pulmonar de los participantes. La edad de los participantes, el sexo, el índice de masa corporal (IMC), los ingresos del hogar, el nivel de educación, el estado de fumador y la exposición al humo de segunda mano se tuvieron en cuenta en los análisis. Otros análisis también analizaron si trabajar en ocupaciones que aumentan el riesgo de desarrollar EPOC afectó la prevalencia de la enfermedad.

Los datos mostraron que por cada aumento promedio anual de cinco microgramos por metro cúbico de PM 2.5 en el aire al que estaban expuestos los participantes en el hogar, la reducción asociada en la función pulmonar fue similar a los efectos de dos años de envejecimiento.

Cuando los investigadores evaluaron la prevalencia de EPOC, encontraron que entre los participantes que viven en áreas con concentraciones de PM 2.5 por encima de las pautas promedio anuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de diez microgramos por metro cúbico, la prevalencia de EPOC fue cuatro veces mayor que entre las personas que estuvieron expuestas al tabaquismo pasivo en el hogar, y la prevalencia fue la mitad que la de las personas que han fumado alguna vez.

Los límites actuales de calidad del aire en la UE para PM 2.5 son 25 microgramos por metro cúbico, que es más alto que los niveles que los investigadores señalaron como vinculados a una función pulmonar reducida.

Hansell explica que en su estudio, «uno de los análisis más grandes hasta la fecha, encontramos que las personas expuestas a niveles más altos de contaminantes tenían una función pulmonar más baja equivalente a al menos un año de envejecimiento».

Menos esperanza de vida

«Lo que es más preocupante añade–, encontramos que la contaminación del aire tuvo efectos mucho más grandes en las personas de hogares con ingresos más bajos. La contaminación del aire tuvo aproximadamente el doble de impacto en la disminución de la función pulmonar y el riesgo de EPOC aumentado en tres veces en comparación con los participantes de mayores ingresos que tenían la misma exposición a la contaminación del aire».

«Consideramos el estado de fumador de los participantes y si su ocupación podría afectar la salud pulmonar, y pensamos que esta disparidad podría estar relacionada con las condiciones de vivienda o la dieta más deficientes, el peor acceso a la atención médica o los efectos a largo plazo de la pobreza que afecta el crecimiento de los pulmones en la infancia. Pero se necesita más investigación para investigar las diferencias en los efectos entre las personas de hogares de ingresos más bajos y más altos», precisan.

El profesor Tobias Welte de la Universidad de Hannover (Alemania) y presidente de la European Respiratory Society explica que «los hallazgos de este gran estudio refuerzan que la exposición al aire contaminado perjudica gravemente la salud humana al reducir la esperanza de vida y hacer que las personas sean más propensas a desarrollar enfermedades pulmonares crónicas».

«El acceso al aire puro es una necesidad y un derecho fundamentales para todos los ciudadanos de Europa –argumenta–. Los gobiernos tienen la responsabilidad de proteger este derecho al garantizar que los niveles máximos de contaminantes indicados por la Organización Mundial de la Salud no sean violados en nuestras ciudades y pueblos. La respiración es la función humana más básica requerida para mantener la vida, por lo que debemos continuar luchando por el derecho a respirar aire puro».

El equipo de investigación está realizando estudios adicionales para ver si los factores genéticos interactúan con la contaminación del aire y sus efectos en la salud.

Fuente: ABC

 

El 60% de los fallecimientos por cáncer está asociado al consumo de tabaco

Los tumores consecuencia de los cigarrillos tienen más capacidad de mutar, y por tanto, son más difíciles de tratar

El cáncer es un problema sanitario de primera magnitud en los países occidentales. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2017, los nuevos casos de cáncer en España fueron 228.482 y para 2035 se estima que habrá 315.413. En números absolutos, se afirma desde la SEOM, España es uno de los países europeos en los se diagnostican más tumores.

Sin embargo, puesto que contamos con una de las mayores esperanzas de vida del mundo, si comparamos la incidencia y mortalidad ajustadas por edad, la incidencia y la mortalidad en Europa se homogenizan.

Si bien es cierto que la investigación contra el cáncer avanza, los especialistas apuntan la necesidad de trabajar en programas de educación sanitaria en aras de hacer frente a la enfermedad. En este sentido, cada día se conoce mejor los factores de riesgo de desarrollar cáncer: tabaco, alcohol, dieta, obesidad, infecciones, genes y factores ocupacionales y ambientales, por lo que se han ido desarrollando medidas legislativas, programas de vacunación y campañas de concienciación/educación, encaminadas a disminuir la incidencia de la enfermedad.

“Sin embargo”, afirma Vicente Guillem, jefe del departamento de Oncología del Instituto Valenciano de Oncología y responsable de Oncología del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre, “todo esfuerzo en este sentido es poco y es necesario mejorar la inversión en salud pública para prevenir la enfermedad mediante programas de educación sanitaria y acciones administrativas. Hay que conseguir disminuir el consumo de tabaco y la obesidad, aumentar la vacunación de del VPH (virus del papiloma humano) y de la hepatitis e identificar factores genéticos de susceptibilidad de desarrollar la enfermedad”.

Respecto al tabaco, el Guillem es tajante: “No podemos permitir que la gente se siga matando. El tabaco está detrás del 60% de los fallecimientos por cáncer; se relaciona con ocho tumores, no sólo de pulmón. Además, son precisamente los tumores con más capacidad de mutar y, por ello, los más resistentes a cualquier tratamiento”.

Falsas creencias en torno al cáncer

En los últimos años, han aparecido nuevos hábitos que han producido cambios importantes en nuestra sociedad. Distintas voces asocian algunos de estos cambios con el incremento de algunos casos de cáncer (por ejemplo, el hecho de llevar el móvil cerca de algún punto del cuerpo, la exposición continua a redes wifi o a antenas de telefonía móvil, el incremento en la oferta de productos alimenticios con grasas trans, la exposición dilatada en el tiempo a cuadros de estrés grave, etc.). En este sentido, explica Guillem, “son innumerables los temas que se han relacionado con el cáncer, sin embargo, son pocos en los que se ha evidenciado una relación directa. No existe, hasta la actualidad ningún estudio epidemiológico riguroso que relacione la telefonía móvil o las redes wifi con un aumento de la incidencia de cáncer”.

“Sin embargo -añade-, cada día hay más evidencia de que cuadros de estrés graves pueden afectar el desarrollo del cáncer, al provocar mecanismos inflamatorios con la consiguiente producción de sustancias que actuarían como promotoras de un proceso neoplásico”. Por último, recalca Guillem, “me gustaría insistir en que el tabaco, la obesidad y los virus son los tres factores más importantes causantes de cáncer y responsables de más de la mitad de ellos, y por tanto es donde mayores esfuerzos debemos hacer”.

Autor: Pedro del Corral

Fuente Original: laRazon