Estudian la incidencia de la EPOC como causa del trasplante pulmonar en España

Hay un incremento mayor de pacientes trasplantados con EPOC respecto a otras patologías del aparato respiratorio.

Un estudio del servicio de Neumología del Hospital Gregorio Marañón ha analizado durante 15 años la evolución de los trasplantes pulmonares de pacientes en España. Tras analizar cerca de 3.000 ingresos por trasplante pulmonar en nuestro país, la investigación concluye que hay un incremento mayor de pacientes trasplantados con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) respecto a otras patologías del aparato respiratorio. También se produce un aumento de mujeres trasplantadas con esta afección. La evolución del manejo del paciente trasplantado ha permitido ampliar los límites de edad así como las enfermedades asociadas a esta patología, disminuyendo los riesgos de mortalidad.

La investigación: “Evolución temporal de los trasplantes de pulmón en España 2001-2005” coordinada por el jefe de la sección de Neumología del Hospital Gregorio Marañón, Javier de Miguel, concluye que la EPOC es una de las principales causas de trasplante pulmonar: “Tras analizar cerca de 3.000 ingresos de trasplante pulmonar  durante un periodo de 15 años observamos que  la tasa de los trasplantes pulmonares aumentó en nuestro país de forma generalizada, sin embargo, la incidencia fue significativamente mayor en el grupo de pacientes con EPOC. “ explica Javier de Miguel.

Otro dato relevante de este estudio es el incremento en la proporción de mujeres que padecen EPOC y que son trasplantadas de pulmón por esta causa. “La EPOC se asocia, fundamentalmente al consumo de tabaco y, dado que las mujeres se han incorporado más tarde al hábito de fumar, la mayor parte de los afectados son varones, aunque en los últimos años estamos viendo que el porcentaje de mujeres con EPOC va creciendo, motivo por el cual se trasplanta cada vez más a este colectivo” aclara el neumólogo del Marañón.

TRASPLANTES CON MÁS EDAD Y CON MENOR RIESGO

Otro de los datos interesantes que arroja esta investigación sobre la evolución temporal de los trasplantes de pulmón en España  es que desde 2001 a 2015 se han ampliado los límites de edad para poder trasplantar a los pacientes y también la complejidad de los enfermos, que presentan cada vez más otras patologías asociadas a las respiratorias ya existentes. “La evolución del trasplante pulmonar, la experiencia y las técnicas cada vez más depuradas han permitido que, a pesar de trasplantar a pacientes con mayor edad y con más complejidad, la mortalidad asociada este procedimiento ha disminuido en nuestro país con el tiempo”.

Esta investigación de los neumólogos del Marañón ha ganado el premio al mejor trabajo publicado que ha concedido Neumomadrid en su XIX edición. El estudio ha sido galardonado entre todos los trabajos realizados a partir de proyectos becados previamente por la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica.

Fuente Original: ConSalud

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“El tabaco ata y te mata”

La ministra remarca que “fumar ata y te mata en todas sus formas”

La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo, ha presentado esta mañana la campaña institucional contra el tabaco insistiendo en que “todas las formas de fumar, incluidas las nuevas, también crean adicción y son perjudiciales para la salud”.

La campaña “El tabaco ata y te mata” tiene como objetivo concienciar, sobre todo a los más jóvenes, de que el tabaco siempre es perjudicial, se consuma como se consuma. Las pipas de agua, los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado o los vapeadores también crean adicción y son perjudiciales para la salud. “No queremos que les engañen”, ha insistido la Ministra, que ha recordado que el tabaquismo provoca 50.000 muertes “prematuras” en España cada año.

Se trata de la primera campaña que realiza el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social para alertar a la población sobre los riesgos para la salud que tienen los nuevos productos emergentes. “Pretendemos eliminar falsos mitos y creencias erróneas asociadas al consumo de los distintos productos del tabaco”, ha explicado Carcedo.

La ministra ha presentado la campaña acompañada por la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio, y la Delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD), Azucena Martí.

Mayor consumo entre los jóvenes

La preocupación del Ministerio responde a los datos que arrojan las encuestas oficiales: el consumo de estos nuevos dispositivos es mayor entre los jóvenes que en el resto de grupos de edad. En la Encuesta EDADES 2017, el 9 por ciento de la población de 15 a 64 años declaraba haber probado estos dispositivos. Según la Encuesta ESTUDES 2016, el 21 por ciento de los jóvenes de entre 14 y 18 años, había fumado por esta vía alguna vez.

Además, el consumo aumenta significativamente entre los más jóvenes. En la Encuesta ESTUDES de 2016, 1 de cada 5 jóvenes había probado estos dispositivos. En los datos provisionales de 2018, asciende a casi 1 de cada 2.

Baja percepción de riesgo

También es significativo el hecho de que el cigarrillo electrónico tiene la percepción de riesgo más baja entre todas las drogas y sustancias. Sólo el 34 por ciento de los estudiantes piensa que consumir cigarrillos electrónicos puede causar bastantes o muchos problemas de salud. En cambio, si se trata de tabaco o de alcohol, el 92 por ciento y el 90 por ciento respectivamente de los encuestados percibe ese riesgo, ha destacado Azucena Martí.

“En general, los líquidos que contienen nicotina son potencialmente peligrosos ya que la nicotina es tóxica y aditiva. Pero incluso el uso de cigarrillos electrónicos que no contienen nicotina puede suponer potenciales efectos nocivos en salud”, ha asegurado Pilar Aparicio.

Puerta de entrada al consumo de tabaco

La Ministra ha asegurado que, como ocurrió hace décadas con el tabaco tradicional, “la publicidad de los nuevos productos del tabaco quiere hacer creer a los jóvenes que fumar un cigarrillo electrónico es sexy o que fumar un vapeador es moderno y estiloso”.

Al contrario, Carcedo ha insistido en que “fumar un vapeador, una pipa de agua o un cigarrillo electrónico crea adicción y es una puerta de entrada al consumo de tabaco”. Entre los estudiantes que usan cigarrillo electrónico, el 78 por ciento declara haber fumado tabaco, mientras que entre quienes no lo usan, la cifra es de un 28 por ciento.

Además, el consumo de cigarrillo electrónico es un factor de riesgo para el consumo de otras drogas, como muestra la Encuesta ESTUDES 2016. El 98 por ciento de los jóvenes que usan cigarrillo electrónico han consumido alguna sustancia psicoactiva (alcohol, tabaco o hipnosedantes) y el 66 por ciento alguna droga ilegal. Este porcentaje desciende hasta el 77 por ciento y el 23 por ciento respectivamente entre quienes no han probado nunca estos dispositivos.

La rápida introducción en el mercado de estos productos podría favorecer modificaciones en los patrones, incluso incorporar nuevos consumidores o la pérdida de oportunidad para el abandono del consumo en fumadores, así como una marcha atrás en la desnormalización del tabaco conseguida hasta ahora.

La seguridad y eficacia de los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar no han sido demostradas, al contrario, pueden prolongar el consumo e implicar riesgos adicionales. En cambio, sí existen tratamientos que han demostrado su seguridad y eficacia. Los profesionales sanitarios pueden orientar y ayudar a aquellos que desean dejar de fumar.

Fuente Original: GacetaMedica

El cáncer ya mata al doble de personas que las enfermedades cardiovasculares en los países ricos

El cáncer ya mata al doble de personas que las enfermedades cardiovasculares en los países ricos, si bien a nivel global son las patologías cardiacas las que más fallecimientos provocan, según un nuevo informe del estudio ‘PURE’, publicado en ‘The Lancet’ y presentado recientemente en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés).

En el trabajo se han analizado durante unos 9 años a 162.534 adultos de entre 35 y 70 años (58% mujeres) en cuatro países de ingresos altos (Canadá, Arabia Saudita, Suecia y Emiratos Árabes Unidos), 12 de ingresos medios (Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Irán, Malasia, Palestina, Filipinas, Polonia, Turquía y Sudáfrica) y cinco de ingresos bajos (Bangladesh, India, Pakistán, Tanzania y Zimbabwe).

De esta forma, los expertos han comprobado que las muertes relacionadas con una enfermedad cardiovascular eran 2,5 veces más común en adultos que vivían en países pobres, en comparación con aquellos que residían en estados ricos.

A juicio de los investigadores, esta diferencia se puede explicar porque estos pacientes tienen una peor calidad en la atención médica, ya que, tal y como han comprobado, las primeras tasas de hospitalización y el uso de medicamentos para tratar las enfermedades cardiovasculares son sustancialmente menores en las regiones de bajos y medianos ingresos.“El mundo está presenciando una nueva transición epidemiológica entre las diferentes categorías de enfermedades no transmisibles (ENT), ya que la enfermedad cardiovascular ya no es la principal causa de muerte en los países ricos”, ha dicho el autor principal del trabajo, Gilles Dagenais.

Y es que, según el informe, el cáncer fue la segunda causa más común de muerte a nivel mundial en 2017, representando el 26 por ciento de todos los fallecimientos, si bien a medida que las tasas de enfermedad cardiovascular continúen disminuyendo, el cáncer podría convertirse en unas “pocas décadas” en la principal causa de muerte en todo el mundo.

En concreto, mientras que la incidencia de enfermedad cardiovascular es de 7,1 por cada 1.000 personas en los países pobres, en los países de medianos ingresos se sitúa en el 6,8 y en los ricos en el 4,3. Por el contrario, el cáncer, la neumonía, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica son más comunes en las regiones de altos ingresos.

FACTORES DE RIESGO

Asimismo, un informe adicional del estudio ‘PURE’, también publicado en ‘The Lancet‘ y presentado simultáneamente en el Congreso ESC 2019, ha analizado la incidencia de 14 factores de riesgo modificables de la enfermedad cardiovascular en 155.722 personas sin antecedentes de padecerla.

En general, los factores de riesgo modificables, incluidos los factores metabólicos, conductuales, socioeconómicos y psicosociales, la fuerza y el medio ambiente, representaron el 70 por ciento de todos los casos de patología cardiovascular a nivel mundial.Sin embargo, la relación entre los factores de riesgo cardiovascular y la mortalidad varió ampliamente entre países en diferentes etapas de desarrollo económico.

Para las muertes, los factores que más influyeron fueron los relativos al comportamiento (como la obesidad), si bien en los países de medianos y bajos ingreso fueron los involucrados con la contaminación, bajo nivel escolar y mala alimentación.”Lo que es notable es que varios factores de riesgo que tienen un gran efecto, como la fuerza, la baja educación y la contaminación del aire interior y exterior se han subestimado en el pasado y han resultado ser más importantes que otros a los que hemos prestado mucha más atención, como obesidad o sal”, ha zanjado el investigador principal de este trabajo, Philip Joseph.

Fuente Original: Deia

Cigarrillos electrónicos: nuevas formas de fumar, nuevas enfermedades

EEUU investiga nuevas enfermedades ligadas al vapeo con cigarrillos electrónicos y España pide limitar su publicidad para evitar que la evidencia de su daño a largo plazo llegue cuando su uso ya se haya generalizado.

Hace tan sólo unos días que Philip Morris y Altria se disparaban en bolsa al calor de los rumores sobre una posible fusión de los dos gigantes del tabaco. La operación sería la respuesta directa de las tabaqueras a la caída de las ventas de un 4,5% que se está produciendo en el mercado del tabaco tradicional y la necesidad de reenfocarse y concentrar esfuerzos en los nuevos productos del tabaco, los cigarrillos electrónicos (en los que Altria es líder a través de su participación en Juul) y los nuevos dispositivos sin combustión tipo iQos (en manos de Philip Morris), cuyas ventas, en paralelo a la caída del tabaco tradicional, crecen al 8%.

El plan podría, con todo, atragantársele a las tabaqueras antes de llegar siquiera a culminarlo. Y es que, coincidiendo casi en el tiempo con los tambores de fusión, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos anunciaron que habían comenzado una amplia investigación sobre la posible relación entre el uso de los cigarrillos electrónicos y la aparición de enfermedades pulmonares graves y desconocidas.

En tan sólo mes y medio, los CDC estadounidenses han recibido 94 casos de enfermedad pulmonar grave y desconocida en vapeadores, fundamentalmente adolescentes y adultos jóvenes. La noticia desató un aluvión de declaraciones del sector médico explicando que, efectivamente, el uso de los nuevos e-cigarrillos se está generalizando sin conocer realmente sus efectos a largo plazo.

Y es que no fue hasta 2013 cuando los cigarrillos electrónicos irrumpieron con fuerza en el mercado mundial, lo que ha impedido tener todavía una visión de su efecto a largo plazo en la salud. Desde entonces se está viviendo una desconcertante guerra de estudios, metodológicamente más o menos solventes, sobre su utilidad o no para dejar de fumar tabaco convencional y, por otro lado, sobre los riesgos para la salud que podrían entrañar incluso cuando se vapea sin nicotina.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), reconocía este verano que hacen falta más estudios sobre los efectos y advertía que tampoco hay evidencia clara de que sirvan para dejar de fumar.

El desconcierto es tal que algunos países como Reino Unido están promoviendo su uso para ayudar a dejar de fumar, mientras que en otros países se han cerrado filas rotundamente, en la compresión de que vuelven a normalizar el tabaco, ayudan a los jóvenes a engancharse, no evitan el consumo dual de e-cigarrillos con el tabaco tradicional y tienen riesgos desconocidos sobre la salud.

El cigarrillo electrónico se cuela en los hábitos de los españoles

Pese a la incertidumbre internacional, en el caso de España, la posición de las sociedades científicas es firme. Hace precisamente ahora un año que se firmó la llamada Declaración de Madrid, a instancias del Comité Nacional para la Prevención del tabaquismo (CNPT), ratificada por 60 sociedades, en la que se insta a equiparar los nuevos dispositivos a todos los efectos al tabaco tradicional, tanto en lo que se refiere a los puntos de venta o lugares de consumo como a su publicidad.

Vacíos legales en publicidad

El presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), Carlos Jiménez, explica sin embargo que para conseguir eso “España necesita modificar todavía algunas cuestiones legales para evitar que, tal y como ha sucedido en los últimos meses algunos resquicios legales estén permitiendo hacer publicidad masiva de los nuevos dispositivos, que se están anunciando rodeados de un halo de diseño y moda”, como ocurrió en su momento con el tabaco. “Hemos planteado ya esta cuestión al Ministerio de Sanidad -continúa Jiménez- que nos ha reconocido que está muy preocupado y se ha mostrado sensible al cambio legal”.

Y es que, según Jiménez, “hay que evitar que se normalice su uso”, y en eso podría estar perdiéndose ya la batalla en España: el 21% de los jóvenes de 14 a 18 años ya los ha probado e incluso entre quienes no los han utilizado nunca sólo un 36% dice ver riesgo en su uso. El presidente de Separ explica que el vapor inhalado por estos dispositivo no es inocuo como se ha intentado trasladar y parece haber calado en la opinión pública: contiene formaldehido, acetaldehído, acroleína y diversos metales pesados y aunque puedan encontrarse estas sustancias en cantidades más bajas que en el tabaco convencional, el vapor no es inocuo ni para quienes lo inhalan ni para quienes están a su alrededor.

Mientras llega la evidencia sobre sus efectos a largo plazo, Jiménez apela a tomar medidas para evitar la generalización de su uso y, con ello, lo que ocurrió con el tabaco tradicional.Y es que, incluso con la evidencia ya sobre la mesa a mediados de los años 50, las primeras restricciones del tabaco en España no llegaron hasta los 80, cuando ya más de la mitad de la población fumaba.

Autora: Laura G. Ibañes

Fuente Original: DiarioMédico

Tabaco y Cáncer, los grandes aliados

El tabaco está detrás del 60 % de los fallecimientos por cáncer y las personas que fuman se ven expuestas a padecer hasta ocho tumores a lo largo de su vida.

En España los datos no son nada halagüeños. Hasta el 90 % de los casos diagnosticados de cáncer de pulmón se asocian al consumo de tabaco según la Asociación Española de Afectados de Cáncer de pulmón. Una media entre 11 y 17 casos por cada 100.000 habitantes producen un total de 350.000 muertes cada año.

Actualmente investigadores de la Universidad Thomas Jefferson (EE.UU.) han demostrado que el humo del cigarrillo reprograma las células que rodean a las células cancerosas y genera otros tipos de cáncer hasta ahora desconocidos como son cuello y cabeza.

Cuando los tumores se encuentran fuera de control por el crecimiento de las células cancerosas tienen lugar interacciones entre el estroma tumoral y los fibroblastos que son los que permiten que se propague, y que estos sean muy agresivos. El humo del cigarrillo es el factor de riesgo más fuerte, dado que estos fibroblastos expuestos interactúan contra otras células y por ello, manifiestan la agresividad del cáncer a través de la proteína monocarboxilato 4 (MCT4).

Por ello, se va a procurar en un ensayo clínico que se rompa el estado metabólico negativo que está inducido por el humo del cigarrillo a través de la metformina (un medicamento para la diabetes) que ayudará al metabolismo alterado de las células cancerosas con una inmunoterapia aprobada llamada durvalumab. Esta investigación ha sido publicada en la revista Molecular Cancer Research y da las pistas para abordar cómo se comportan distintos cánceres hasta ahora desconocidos que están debutando en una sociedad que todavía fuma mucho y lo hace durante al menos tres décadas de la vida.

Autora: Ana De Luis Otero

Fuente Original: PeriodistasenEspañol

El aire contaminado envejece los pulmones y causa y empeora patologías respiratorias

La European Respiratory Society defiende medidas como Madrid Central, porque el acceso a aire limpio es una necesidad y un derecho fundamentales y para proteger la salud humana.

La European Respiratory Society (ERS), al igual que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), celebra el mantenimiento de Madrid Central, ya que la contaminación del aire acelera el envejecimiento de los pulmones, según un nuevo estudio de ERS, y también causa y empeora infecciones y patologías respiratorias crónicas. La ERS ha emitido recientemente un posicionamiento sobre la recuperación de esta medida para reducir las emisiones de aire polucionado en el centro de Madrid.

La ERS lo valora en positivo, ya que “Madrid acogerá el Congreso Internacional de ERS del 28 al 2 de octubre”, y señala, con contundencia, que “ERS aboga firmemente por medidas para reducir los niveles de contaminación del aire y mejorar la calidad del aire, ya que el acceso a aire limpio es una necesidad y un derecho fundamentales para todos los ciudadanos de Europa y es clave para proteger la salud humana”.

Esta afirmación se fundamenta en importantes estudios científicos como uno de los más recientes publicados en European Respiratory Journal, que hasta la fecha es uno de los estudios más grandes realizados que concluye que la contaminación del aire contribuye a que los pulmones envejezcan más pronto e incrementa el riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Ante ambas noticias, “Separ ha recibido con satisfacción el posicionamiento de la ERS, con el que está en plena sintonía, ya que Separ apoya todas las medidas que sean necesarias para preservar y mejorar la salud pulmonar de los ciudadanos. Esto se debe a que cada vez hay más evidencias científicas que demuestran que la contaminación del aire es altamente nociva para los pulmones, ya que causa y empeora infecciones y patologías respiratorias crónicas”, afirma la Dra. Isabel Urrutia, coordinadora del Área de Medio Ambiente de Separ.

RESULTADOS DE MADRID CENTRAL

La medida de Madrid Central insaturada en el centro de la ciudad ha mejorado efectivamente la calidad del aire y “ha puesto en primer lugar la salud de los ciudadanos al dar prioridad al caminar, el ciclismo y el uso del transporte público, a fin de reducir las emisiones y limpiar el aire de la ciudad”, destaca la ERS en su posicionamiento. No obstante, “aunque la zona de bajas emisiones es una parte importante de la solución, ERS cree que se deberían implementar medidas adicionales y estrategias complementarias para mejorar la calidad del aire en las ciudades”

NUEVO ESTUDIO SOBRE CONTAMINACIÓN Y SALUD PULMONAR

Ahora un nuevo estudio publicado en European Respiratory Journal concluye que la exposición a la contaminación del aire exterior está relacionada con la disminución de la función pulmonar y un mayor riesgo de desarrollar EPOC. “Sabemos que la función pulmonar disminuye a medida que envejecemos, pero esta nueva investigación señala que la contaminación del aire también contribuye a este proceso de envejecimiento y se suma así a la evidencia de que respirar aire contaminado causa daños en los pulmones”, comenta la Dra. Urrutia sobre las principales conclusiones de este estudio.

Hasta ahora se han hecho pocos estudios que han analizado cómo la contaminación afecta a la salud de los pulmones y, para resolver este déficit de estudios, los investigadores de este trabajo han optado por evaluar a más de 300.000 personas utilizando datos del estudio del UK Biobank (o Biobanco del Reino Unido), la relación entre la contaminación del aire y cambios en los pulmones, su función y si afecta al riesgo de desarrollar EPOC, según información de una de los autores del trabajo, la Dra. Anna Hansell, profesora de Epidemiología Ambiental en el Centro de Salud Ambiental y Sostenibilidad de la Universidad de Leicester, Reino Unido.

Los investigadores estimaron con un modelo validado los niveles de contaminación a los que las personas estaban expuestas en sus hogares en el momento de inscribirse en el estudio del UK Biobank, y analizaron distintos contaminantes, como material particulado (PM10), material particulado fino (PM2.5) y dióxido de nitrógeno (NO2), debidos a la quema de combustibles fósiles de escapes de automóviles y otros vehículos, centrales eléctricas y emisiones industriales. Por su parte, los participantes respondieron a cuestionarios de salud detallado y su función pulmonar se midió con pruebas de espirometría, al inscribirse, entre 2006 y 2010.

Después, los investigadores realizaron múltiples pruebas para determinar cómo la exposición a largo plazo a niveles más altos de los distintos contaminantes del aire producía cambios en la función pulmonar de los participantes. Los análisis consideraron su edad, sexo, índice de masa corporal (IMC), nivel de educación, si eran fumadores o fumadores pasivos y la ocupación. Los datos mostraron que, por cada aumento promedio anual de 5 microgramos por metro cúbico (5 μg / m3 )de PM2.5 en el aire al que estaban expuestos los participantes en el hogar, la pérdida de la función pulmonar fue similar a los efectos de dos años de envejecimiento.

En el mismo estudio se ha visto que la prevalencia de EPOC, entre los participantes que viven en áreas con concentraciones de PM2.5 por encima de las pautas promedio anuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 10 μg / m3 , fue cuatro veces mayor que entre las personas expuestas al tabaquismo pasivo en el hogar, y la prevalencia fue de la mitad frente a la de las personas que habían fumado alguna vez. Cabe destacar que los límites actuales de calidad del aire en la UE para PM2.5 son de 25 μg / m3 , más altos que los niveles que los investigadores vieron vinculados a la función pulmonar reducida.

Fuente Original: ConSalud

Uno de los contaminantes del aire de España acelera la enfermedad pulmonar

Este hallazgo puede ayudar a explicar por qué el enfisema es relativamente común en los no fumadores

Una investigación ha advertido que uno de los contaminantes del aire en España, el ozono, acelera la enfermedad pulmonar. Precisamente, hace unos meses un informe del Ministerio para la Transición Ecológica relacionaba la alta presencia de ozono en el aire en España con 500 muertes anuales. La concentración de este gas aumenta la mortalidad cardiovascular y respiratoria.

El nuevo estudio multicéntrico, de las universidad de Columbia, Washington y Buffalo (Estados Unidos), vincula la exposición a largo plazo a la contaminación del aire, especialmente el ozono, con el desarrollo de enfisema y la disminución de la función pulmonar relacionada con la edad, incluso entre personas que nunca han fumado, según un estudio publicado en el ‘Journal of the American Medical Association‘ (JAMA).

Los hallazgos pueden ayudar a explicar por qué el enfisema es relativamente común en los no fumadores. La enfermedad crónica de las vías respiratorias inferiores, un término general para enfisema, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), bronquitis crónica y asma, es la tercera causa de muerte en todo el mundo.

La exposición a corto plazo a los contaminantes del aire es un factor de riesgo importante para la mala salud pulmonar. Pero los efectos a largo plazo de los contaminantes del aire en los pulmones no se conocen bien.

El estudio, el más grande y más largo de su tipo, analizó si las exposiciones a cuatro contaminantes principales (ozono a nivel del suelo, partículas finas (PM), óxido de nitrógeno y carbono negro) se asociaron con el desarrollo de enfisema, medido mediante tomografía computarizada y disminución de la función pulmonar, medida por espirometría. El ozono a nivel del suelo daña la salud humana, pero el ozono en la atmósfera protege contra los dañinos rayos ultravioleta del sol.

La investigación

El estudio incluyó a más de 7.000 adultos de 45 a 84 años que viven en Chicago, Los Ángeles, Baltimore, St. Paul, Nueva York y Winston-Salem y que participaron en el Estudio Multiétnico de la Contaminación del Aire por Aterosclerosis ( MESA Air) y MESA Lung estudios. Los participantes fueron seguidos durante una media de 10 años. Los niveles de contaminantes del aire se estimaron en la dirección de casa de cada participante.

Los investigadores descubrieron que la exposición a cada uno de los contaminantes al comienzo del estudio estaba relacionada de forma independiente con el desarrollo de enfisema durante el período de estudio. La asociación más fuerte se observó con el ozono. Solo el ozono, al inicio y durante el seguimiento, se asoció con una disminución de la función pulmonar.

Las concentraciones ambientales de partículas finas y óxido nitroso, pero no de ozono, disminuyeron significativamente durante el período de estudio.

“El aumento en el enfisema que observamos fue relativamente grande, similar al daño pulmonar causado por 29 años de fumar y 3 años de envejecimiento”, señala R. Graham Barr, profesor de Medicina y Epidemiología de Hamilton Southworth en Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia y autor principal del artículo.

De hecho, los investigadores descubrieron que si el nivel de ozono ambiental era 3 partes por mil millones más alto en un lugar en comparación con otra ubicación durante 10 años, eso se asocia con un aumento en el enfisema, aproximadamente el equivalente a fumar un paquete de cigarrillos al día durante 29 años.

“Estos hallazgos son importantes ya que los niveles de ozono a nivel del suelo están aumentando, y la cantidad de enfisema en las tomografías computarizadas predice la hospitalización y las muertes por enfermedad crónica de las vías respiratorias inferiores“, añade Barr.

Fuente Original: RedaccionMedica

Los médicos piden «tolerancia cero» con el tabaco por sus efectos nocivos

Defienden modificar la actual ley para que haya más espacios libres de humo e incluir los nuevos dispositivos, como los cigarrillos electrónicos

«El tabaquismo es una cuestión de salud pública que habría que erradicar por completo». El presidente del Colegio de Médicos de Asturias, Alejandro Braña, es contundente. «El tabaco es nocivo en cualquier forma en que se consuma: cigarrillo tradicional, electrónico, en pipa, puros…».

El colectivo defiende una regulación más ambiciosa que amplíe los espacios libres de humo -prohibiendo fumar en vehículos particulares, sobre todo si en ellos viajan menores, o en recintos deportivos, como campos de fútbol- e incluya también los nuevos dispositivos, como los vapeadores. Es la intención que tiene el Ministerio de Sanidad, según avanzó esta misma semana su titular, la asturiana María Luisa Carcedo.  La ministra en funciones alertó del incremento «preocupante» del número de consumidores y de casos de cáncer de pulmón, sobre todo entre las mujeres.

Es lo que los médicos están viendo en consulta. Si bien la prevalencia de este tipo de tumor ha ido reduciéndose en la última década entre los hombres, entre las mujeres no ha hecho más que crecer. Hasta situarse como el cáncer más habitual entre la población femenina del Principado, superando al de mama. También se aprecian más casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) entre las asturianas.

Es la consecuencia de la generalización del hábito tabáquico entre las mujeres, en la década de los 70 del siglo pasado. «Cuarenta años después se están viendo las consecuencias», anota el jefe del Servicio de Neumología del Hospital San Agustín y expresidente de la Sociedad Asturiana de Patología Aparato Respiratorio (Asturpar). Manuel Ángel Martínez está convencido de que si los problemas de salud derivados del tabaco se manifestaran «desde el principio, y no a medio y largo plazo como ocurre, la mayoría lo dejaría de inmediato».

«Debemos promover una sociedad sana», subraya Alejandro Braña. «Y así como para otras cuestiones se insiste en lo de la tolerancia cero, con el tabaquismo debería ser igual. Eliminando el tabaco se resolverían muchas enfermedades». Tanto entre los fumadores como los que están a su alrededor. Porque, anota Manuel Ángel Martínez, «el humo no es solo molesto porque no te guste el olor o te afecte a los ojos, es que la exposición pasiva al tabaco también acaba provocando problemas considerables de salud, como un mayor riesgo de desarrollar un cáncer».

«Cumplir la ley»

De ahí el interés mostrado por la ministra en funciones de que, mientras se trabaja en la modificación de la ley de 2010, se cumpla a rajatabla la actual normativa. Sobre todo, subrayó, en algunos negocios hosteleros donde el humo queda retenido debido a la configuración de las terrazas. «Sin cumplieran la normativa, la exposición sería menor», señala el jefe de Neumología del San Agustín que, añade rotundo: «Hay que cumplir la legislación».

Coincide Manuel Ángel Martínez con el presidente del Colegio de Médicos en que hay que hacer ver a la sociedad que «fumar no es lo normal», pero insiste en que «no hay que demonizar a los fumadores» sino «ayudarles» para que abandonen el hábito. «Cuando alguien me pregunta, como médico, cuántos cigarrillos puede fumar al día siempre contesto que uno ya es demasiado», dice Alejandro Braña, traumatólogo de profesión, pero firme defensor de la «necesidad de fomentar la salud pública y los autocuidados» para avanzar hacia esa «sociedad sana» que promulga.

Autora: LAURA MAYORDOMO

Fuente Original: ElComercio

El tabaco mata a siete millones de personas al año

España sufre una regresión en la reducción del número de fumadores y en la edad de comienzo después de que se aprobara la ley antitabaco de 2006. Hoy, los malos humos son similares a los de 1997

Fumar mata» es uno de los mensajes en las cajetillas de tabaco que advierten de las consecuencias de un hábito arraigado y social, imprescindible para muchos, desde hace décadas.

No es una metáfora ni un tremendismo artificioso, sino una realidad verificada científicamente plasmada en espeluznantes estadísticas. La certeza de un futuro en el que se multiplican los factores de riesgo para la salud está matizada por un presente que los fumadores disfrutan como uno de sus mayores placeres, con un rol social y un carácter compulsivo pero recreativo y, sobre todo, satisfactorio en lo inmediato. Parece en principio una ecuación mental compleja, retorcida y de solución enrevesada.

O al menos eso deben pensar los millones de personas –mil en todo el planeta– entusiastas del pitillo sin que los precios cada día más disuasorios les haya hecho mella. Cuesta entender el mecanismo que conduce a relativizar el hecho de que el tabaco –incluido el tabaquismo pasivo– mata más de siete millones de personas cada año, seis entre los consumidores directos.

Sin duda, hablar de malos humos no es en este caso una figura retórica, sino un yugo que la inmensa mayoría no lleva con resignación, sino con deleite. En España, después de años de esfuerzo en prevención, educación, concienciación y también legislación –normativa de 2006– que ofrecieron resultados en prácticamente todos los parámetros relacionados con la prevalencia del tabaco, la última Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España alertaba sobre una acentuación de una tendencia creciente de tabaquismo con cifras de asiduos del pitillo similares a las de 1997 antes de que el Estado hiciera suya una batalla por la salud pública frente a una hábito vital y consustancial a los españoles.

El retroceso en una práctica tan extendida como nociva es una mala noticia, que empeora si tenemos presente que el deterioro es peor entre los jóvenes. El de la vida de las personas cuando están en juego tantas miles de ellas no es un ámbito en el que el Estado debe resignarse en cuanto a sus competencias y con respeto a los espacios de libertad individual. Necesitamos que la gente vuelva a entender o a recordar que «fumar mata».

Autor: Juan Luis Carrasco. 

Fuente Original: LaRazon

Evitar la presión de grupo ayuda a prevenir el consumo de tabaco

El consumo de tabaco sigue siendo impulsado por el factor social

Hablar con los hijos sobre el consumo del tabaco, concienciar sobre sus efectos nocivos, hacer visible la fuerza de la adicción, prevenir la presión de grupo y fomentar la autoestima del adolescente, son factores importantes que ayudan a prevenir el consumo de tabaco entre los jóvenes desde casa, según han destacado expertos de Haztúa Psicología Positiva, con el objetivo de evitar su iniciación precoz y fomentar el abandono.

Los expertos han puesto de relieve la importancia del diálogo y la creación de un ambiente de tranquilidad. Para ello, han aconsejado preguntar abiertamente sobre su consumo. De igual modo, internet y las nuevas tecnologías se han convertido en un buen recurso para concienciar sobre sus efectos nocivos, entre los que destaca el color amarillo de los dientes, la tos crónica, el aumento de ataques cerebrales y el cáncer de laringe o pulmón, entre otras consecuencias.

Por otra parte, han recomendado hacerles visible la fuerza de adicción del tabaco, ya que la mayoría de los jóvenes cree poder controlar la necesidad de fumar y dejarlo cuando quiera.

Es importante prevenir la presión de grupo, que suele ser uno de los principales puntos de inicio, y fomentar la autoestima. Para ello han recomendado poner en práctica la técnica del «disco rayado», que consiste en dar respuesta negando a cada pregunta, e imitar posibles escenarios donde se puedan dar estas situaciones.

Finalmente, se hace hincapié en evitar las amenazas y los castigos cuando el adolescente comienza a fumar. Así, se concluye que se debe buscar el por qué de su consumo y trabajar sobre ello.

Jóvenes, el grupo más vulnerable por factor social

Marta Sánchez Galiana, psicóloga de Haztúa Psicología Positiva y especialista en Intervención con adolescentes, ha destacado que el tabaco es considerado una droga social, que forma parte del estilo de vida. No obstante, como consecuencia de la prohibición de fumar en los espacios públicos cerrados su consumo está disminuyendo entre los adultos, siendo ahora el grupo más vulnerable los jóvenes por el factor social.

Actualmente, el inicio de consumo se sitúa entre los 11 y 14 años, según ha explicado la experta. Esto ocurre como consecuencia de los grupos que facilitan su consumo y las familias que lo toleran, la presión social del grupo de amigos, la imitación y la sensación de ser más adulto. Asimismo, se pueden destacar factores individuales como la baja autoestima, el gusto por descubrir nuevas sensaciones o el fracaso escolar, entre otros.

Por otra parte, la experta ha hecho hincapié en el uso de los vaper por su variedad de sabores, que hace que los adolescentes no lo consideren tan nocivos sus efectos. Sin embargo, «algunas de las sustancias que contiene el líquido de vaporeo son propilenglicol, glicerol, sustancias aromáticas y, en el 90 por ciento de las ocasiones, concentraciones variables de nicotina».

Como consecuencia de estos datos, Haztúa Psicología Positiva desarrolla una serie de ponencias sobre cómo evitar que los adolescentes fumen desde la psicología con el objetivo de concienciar y visibilizar sobre los efectos de su consumo.

Fuente Original: ABC