La Neumología canaria analiza las diferencias de sus pacientes con EPOC

Un artículo del neumólogo Juan Marco Figueira pone de relieve el abordaje de esta patología en las islas

El neumólogo Juan Marco Figueira ha publicado recientemente un estudio en el que ha puesto de relieve el abordaje de la complejidad del paciente con EPOC de las Islas Canarias. En él, el profesional asegura que a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) muestra una prevalencia inferior a la media nacional en el archipiélago, “aunque diversos estudios parecen apuntar a que su manejo pueda conllevar una mayor dificultad”.

Aunque la población canaria se considera fenotípicamente caucásica, sus orígenes étnicos difieren respecto del resto de España. Los habitantes del archipiélago son descendientes de una mezcla de población aborigen del norte de África y colonos europeos que llegaron a las islas en el siglo XV. Aspectos como la lejanía respecto al continente, así como las propias características geográficas de las islas, han favorecido el proceso de endogamia durante muchas generaciones. Esta situación ha podido facilitar la aparición de enfermedades «poco habituales» en zonas concretas de la región, como es el caso de la miocardiopatía hipertrófica familiar, o que exista una mayor prevalencia de variantes infrecuentes de alelos deficitarios de alfaantitripsina.

Dicha ‘selección genética’ confiere que enfermedades crónicas como las enfermedades respiratorias o cardiovasculares se desarrollen con una mayor complejidad en población de las islas Canarias respecto a la población del continente”, introduce el profesional en su estudio.

Panorama clínico desfavorable

En lo que respecta a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), Figueira asegura que en el archipiélago muestra una prevalencia inferior a la media nacional, “aunque diversos estudios parecen apuntar a que su manejo pueda conllevar una mayor dificultad”. Los pacientes de las islas presentan una carga de comorbilidad superior a otras cohortes españolas con similar grado de obstrucción, lo que los sitúa en un panorama clínico desfavorable.

De esta forma, a pesar de un menor consumo de tabaco, estos enfermos muestran una alta prevalencia de comorbilidad cardiovascular, incluso desde los estadios más precoces de la enfermedad, con tasas superiores tanto a lo descrito a nivel nacional como a nivel de Europa o Estados Unidos, haciendo especial hincapié en una mayor presencia de hipertensión arterial (HTA), dislipidemia (DLP) y obesidad, además de arritmia cardiaca y cardiopatía isquémica (CI).

“La disnea, principal motivo por el que la mayoría de los sujetos solicitan atención médica, engloba múltiples aspectos, tanto cualitativos como cuantitativos, originando una importante heterogeneidad con la que este síntoma puede expresarse en esta enfermedad y donde las comorbilidades cardiovasculares tendrán un papel relevante. En Canarias, en los pacientes con EPOC más sintomáticos (grupos B y D de la GOLD 2017) el riesgo de detectar la presencia de CI o insuficiencia cardiaca (IC) se multiplica hasta 4 veces, y se duplica en el caso de la arritmia cardiaca, diabetes mellitus tipo 2 (DM2), HTA y arteriopatía periférica”, afirma.

Por todo ello, el facultativo asegura que dichos resultados difieren de lo observado en otras poblaciones como la de Reino Unido donde el riesgo de detectar CI apenas se duplicaba en los pacientes con EPOC más sintomáticos, sin encontrar una relación significativa en lo referente a la existencia de IC, DM2 o HTA. “Estos resultados refrendan la importancia de la valoración de la enfermedad cardiovascular para un correcto control de los síntomas en los pacientes de las islas, destacando la implicación de la enfermedad cardiaca en aquellos sujetos con un mayor grado de disnea y los accidentes cerebrovasculares en aquellos enfermos con mayor riesgo de exacerbación”, argumenta.

Mejorar la calidad asistencial

En lo que respecta al riesgo de hospitalización, el 42% de las primeras hospitalizaciones producidas en pacientes con EPOC leve en Reino Unido fueron de causa cardiovascular. “Un modesto estudio realizado en población del archipiélago donde se evaluó la eficacia de la administración de la vacuna neumocócica de polisacáridos conjugados valente en pacientes con EPOC y enfermedad cardiovascular establecida objetivó que el riesgo de ingreso por agudización en aquellos sujetos con comorbilidad cardiovascular se incrementaba hasta 9 veces respecto a los que no presentaban dicha patología. Debido a la alta carga cardiovascular de los enfermos de las islas, estos datos refuerzan la necesidad de establecer medidas dirigidas a un correcto control de la comorbilidad y extremar el seguimiento en caso de desarrollarse una agudización”, reitera.

En lo que respecta al impacto de las comorbilidades en el pronóstico vital de estos enfermos, un estudio publicado en Reino Unido concluyó que la enfermedad cardiovascular, especialmente la CI, la IC o la arritmia cardiaca, tiene un impacto negativo en la supervivencia de los pacientes con EPOC en seguimiento ambulatorio.

“Basándonos en dicho estudio, realizamos un análisis similar en pacientes del archipiélago y detectamos que el impacto de la enfermedad cardiovascular difiere respecto a lo publicado por estos autores, adquiriendo especial relevancia en la comunidad canaria la enfermedad renal crónica, sin detectar un impacto significativo en lo que respecta a la presencia de CI15 (hecho que puede verse favorecido por la importante gestión de esta enfermedad en el archipiélago). Todo lo comentado nos debe hacer reflexionar acerca de cómo la población con EPOC de las islas Canarias difiere de la población a nivel de la península ibérica o Europa, lo que les confiere particularidades de las cuales debemos ser conscientes”, finaliza.

De esta forma, y “al igual que las papas arrugadas con mojo picón”, dicha población con EPOC tiene su propia seña de identidad marcada por la complejidad de los enfermos, con un destacado papel de la comorbilidad cardiovascular/afectación sistémica (lo que hemos denominado coloquialmente «fenotipo canario»), y en donde el polinomio HTA, DLP, DM2, tabaquismo y obesidad forma parte de nuestro día a día. “Ante estos hechos -discierne en su estudio-, debemos alertar de la necesidad de establecer medidas dirigidas para un correcto manejo de estos pacientes con intención de mejorar su calidad asistencial”.

Fuente Original: RedaccionMedica

Los e-cigarrillos y otras nuevas formas de fumar también son un factor de riesgo para desarrollar EPOC y asma, según la SEPAR

Las nuevas formas de fumar no son eficaces para ayudar a los fumadores abandonar este hábito nocivo ni tampoco son seguras, ya que pueden favorecer la aparición de enfermedades respiratorias crónicas, como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

También pueden favorecer el empeoramiento de esas enfermedades en pacientes ya diagnosticados de éstas. De todo ello advirtió la ponencia “Nuevas formas de tabaquismo, vomo factor de riesgo para desarrollar EPOC”, del Dr. Juan Antonio Riesco.

Este neumólogo del Hospital Universitario de Cáceres y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), participó en el 52º Congreso SEPAR 2019, celebrado en Santiago de Compostela, en el que se estudiaron los factores de riesgo.

Actualmente, se sabe que el principal factor de riesgo para desarrollar EPOC es el consumo de tabaco por las sustancias originadas durante los procesos de combustión y pirólisis que se producen al encender y consumir el cigarrillo.

Estas sustancias son principalmente los radicales libres y otras sustancias químicas que conducen al desarrollo de fenómenos de “estrés oxidativo” y éstos, a su vez, dan lugar a la liberación de sustancias que favorecen el desarrollo de los mecanismos de la EPOC.

En los últimos años han aparecido nuevas formas de fumar: desde los cigarrillos electrónicos, a los sistemas electrónicos de liberación de nicotina (ENDS, en inglés), los dispositivos IQOS (I Quit Ordinary Smoking o “dejo de fumar tabaco convencional”).

También han aparecido los JUUL (un nuevo dispositivo de vapeo), o las pipas de agua electrónicas. «Sabemos que se está produciendo un importante cambio en las formas de fumar y, en los últimos años, se han incorporado los cigarrillos electrónicos (de diferentes generaciones)».

El especialista se refería a los ENDS, los IQOS (tabaco de baja combustión), el JULL (nuevo dispositivo de “vaping”). También hizo alusión a la marihuana (que origina un número importante de fumadores duales con tabaco convencional añadido) y las pipas de agua.

«Existe cierta confusión social acerca del perfil de seguridad de estas nuevas formas de tabaquismo, ya que se intentan introducir como formas de fumar de “bajo riesgo” o incorporando los conceptos de “reducción de daños”», añade el Dr. Riesco.

Los estudios de investigación alertan sobre la producción de las mismas sustancias presentes en el tabaco convencional, particularmente en los estudios in vivo e in vitro y en modelos celulares experimentales, donde se observan que estas formas de fumar no son inocuas.

Ello deriva del hecho de que incorporan sustancias químicas que producirán los mismos cambios observados en la EPOC. Se detectan sustancias oxidantes y componentes químicos como la acroleína y el acenafteno, especialmente tóxicos para el pulmón.

En algunos estudios aparecen incluso en mayor cantidad que en el tabaco convencional. Recientemente, se han publicado estudios observacionales en humanos que, utilizando modelos multivariables, sitúan a estas nuevas formas de fumar con un OR (riesgo relativo) para desarrollar EPOC similar al del tabaco convencional.

Los estudios en jóvenes han demostrado que el consumo de e-cigars se asocia a una mayor producción de síntomas bronquiales (bronquitis crónica) con hiperreactividad bronquial, según siguió destacando el experto al respecto de estos artilugios.

Los estudios en EPOC (en concreto, de dos cohortes mundialmente conocidas de pacientes con EPOC: la cohorte SPIROMICS y la COPD-Gene) han revelado que los pacientes con EPOC con e-cigars no sólo no dejan de fumar, sino que, además, empeoran la severidad de su enfermedad.

Sufren ―señalan los estudios― mayor pérdida de función pulmonar, aumento del riesgo de exacerbaciones y mayor frecuencia e intensidad de la sintomatología. Estos datos también se han observado en pacientes cardiovasculares (estudio E-Heart).

«En definitiva, con los datos de los estudios de investigación no sesgada e independiente podemos afirmar que las nuevas formas de fumar no son eficaces para ayudar a los fumadores a dejar de fumar ni tampoco son seguras, ya que pueden favorecer el desarrollo de asma o EPOC o su empeoramiento en pacientes ya diagnosticados», ha destacado el Dr. Riesco.

«Además, no podemos olvidar que no influyen positivamente en la prevención y en la desnormalización de la conducta de fumar, favoreciendo que algunos no fumadores se inicien en el consumo de estos productos y también debemos estar atentos a la aparición de un nuevo perfil de fumador llamado DUAL (consumo de tabaco clásico + alguna de las nuevas formas comentadas)», advierte el Dr. Riesco.

Autor: JUAN RIERA ROCA

Fuente Original: SaludEdiciones

Primera muerte en EE.UU. por una misteriosa enfermedad vinculada al cigarrillo electrónico

En todo el país, hay 193 personas afectadas por esta “enfermedad inexplicable”

Estados Unidos ha registrado el fallecimiento de la primera persona cuya muerte se relaciona directamente con el uso de cigarrillos electrónicos, según ha informado la BBC. Se ha producido en el estado de Illinois, y se trata de un hombre que fue “hospitalizado con una enfermedad inexplicable, y del que se sabe que fumaba cigarrillos electrónicos”, explicó la doctora Jennifer Layden, directora médica y epidemióloga del estado en Illinois.

Por su parte, Robert Redfield –director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)– no escondió su tristeza por esta noticia. “Es la primera muerte relacionada con el brote de una enfermedad pulmonar grave por el uso de cigarrillos electrónicos o dispositivos de vapeo”, dijo. Redfield añadió que “esta trágica muerte refuerza los graves riesgos asociados al cigarro electrónico”.

La muerte de este paciente se produce cuando los expertos investigan una misteriosa enfermedad pulmonar en Estados Unidos que se ha relacionado con el uso de estos dispositivos. Según el CDC hay 193 casos en todo el país –declarados entre el 28 de junio y el 20 de agosto– repartidos en 22 estados.

Se desconocen las causas exactas que la provocan, sólo que en todos los casos los pacientes son consumidores de estos derivados del tabaco.

“No está claro si estos casos tienen una causa común o si son enfermedades diferentes que se manifiestan de una forma similar”, dijo la doctora Ileana Arias, directora de enfermedades no infecciosas de los CDC. “En muchos casos, los pacientes han reconocido el uso reciente de productos que contienen THC”, añadió Arias.

Los afectados presentan síntomas como tos, falta de aire y fatiga, así como –en algunos casos– vómitos y diarrea. No hay evidencia de que una enfermedad infecciosa, como un virus o una bacteria pueda ser la responsable.

Por este motivo, las autoridades han ordenado pruebas de laboratorio de muestras líquidas de productos de vapeo, en un intento por identificar cualquier compuesto dañino.

Del mismo modo, la FDA está investigando si los afectados consumieron los cartuchos tal y como recomiendan los fabricantes o los manipularon para añadirles algo.

Fuente Original: LaVanguardia

EPOC y gripe: Cómo prevenir estas enfermedades respiratorias

Las enfermedades respiratorias, como la EPOC y la gripe, afectan a las vías respiratorias, incluidas las vías nasales, los bronquios y los pulmones.

Incluyen desde infecciones agudas como la neumonía y la gripe, a enfermedades crónicas como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

EPOC, cuarta causa de mortalidad 

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad crónica y potencialmente mortal, causada principalmente por la exposición al humo del tabaco. En España, es la cuarta causa de mortalidad, causando unos 29.000 fallecimientos al año.

A pesar de ser un problema de salud pública de gran relevancia, SEPAR afirma que es una enfermedad poco conocida por la sociedad.

“La EPOC supone un gasto de entre mil y 3.000 millones de euros anuales”, explica el doctor Julio Ancoechea, jefe de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa y coordinador de la Estrategia EPOC del Sistema Nacional de Salud. “Es una enfermedad extraordinariamente prevalente que tiene un tremendo impacto sanitario, económico y social. Y, curiosamente, es, en parte, desconocida”, añade.

Fumar: agente mortal

La EPOC es una enfermedad que está íntimamente ligada al consumo de tabaco.

“En España, el 80-90% de los pacientes con EPOC son o han sido fumadores. El 34% de los españoles fuma a diario. Esto es muy preocupante, hemos vuelto a cifras de 1997, a pesar de las leyes antitabaco”, alerta el doctor.

Para contrarrestar este incremento del número de fumadores, SEPAR recomienda una serie de medidas. Por ejemplo, extender la regulación del consumo de tabaco a otros espacios públicos, como parques, playas y estadios de fútbol y prohibir fumar en los espacios privados donde haya niños. 

“Además del tabaco, también hay otros factores ambientales, como la exposición al humo de leña y la contaminación aérea, y factores genéticos que pueden favorecer la aparición de EPOC”, señala el experto.

“La EPOC se está rejuveneciendo y se está feminizando”

El paciente clásico con EPOC es un es un sujeto fumador crónico, tradicionalmente un varón, pero este perfil está cambiando. 

“La EPOC se está rejuveneciendo y se está feminizando”, señala el doctor Ancoechea.

“Las mujeres tienen una especial susceptibilidad al humo del tabaco y unos síntomas diferentes al de los hombres. Pero a la mujer la diagnosticamos menos y más tarde. Es lo que hemos llamado la paradoja española, porque esto no se da en otros grandes estudios epidemiológicos”, añade.

“La EPOC es una enfermedad progresiva e invalidante. Sigue siendo una enfermedad estigmatizada y poco mediática. Para poder atajarla, necesitamos que sea reconocida como una enfermedad tremenda y esto es tarea de todos, concluye el doctor.

La gripe, atención a los síntomas

La gripe es una infección respiratoria aguda causada por el virus de la influenza A y B. Se contagia a través de la tos, los estornudos y el contacto cercano y tiene mayor proliferación en condiciones de frío y de poca humedad.

En algunos casos, la infección puede conllevar graves complicaciones de la enfermedad subyacente, provocar neumonía o causar la muerte.

Pero, por lo general, la gripe presenta un cuadro benigno y la mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. 

“Ante la aparición de los primeros síntomas, el doctor conviene hacer reposo, hidratarse mucho y consultar al médico de atención primaria. No hace falta acudir a urgencias, salvo que se tenga síntomas de alarma”, señala el doctor  Javier de Miguel, jefe de sección de Neumología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

Vacunarse: ¿sí o no?

La polémica sobre la eficacia y la importancia de vacunarse resurge cada año, especialmente cuando bajan las temperaturas y aumentan las gripes y los resfriados.

Desde SEPAR defienden la vacunación de toda persona en riesgo:

  •  Niños por debajo de 5 años.
  • Mayores por encima de 60-65.
  • Pacientes con inmunodeficiencias como diabetes, sida, trasplantados, patologías respiratorias crónicas como asma, epoc etc.

Además, el Ministerio de Sanidad ha ampliado el grupo de población diana de vacunación antigripal. Recomienda, por ejemplo, que los celiacos y los pacientes con enfermedad inflamatoria también se vacunen.

“La tasa de vacunación, comparada con Europa, sigue siendo baja. Tenemos que seguir haciendo campañas desde las sociedades científicas y los centros de salud para que la gente se vacune. Es un problema que está arraigado en la población, pero creo que con las campañas educativas irá mejorando progresivamente”, concluye el doctor  Javier de Miguel.

Autora:

Fuente Original: EFESALUD

La baja exposición a la contaminación también perjudica a los pulmones, según un estudio

Incluso niveles bajos de exposición a la contaminación tienen un efecto perjudicial en los pulmones, causando inflamación pulmonar y afectando de forma negativa a las células. Estudio

Un equipo de investigación internacional, dirigido por la Universidad de Tecnología de Sydney (UTS) y el Instituto Woolcock de Investigación Médica (WIMR) investigó si un bajo nivel de exposición a PM10 – partículas de tamaño igual o inferior a 10 micras que constituyen una gran proporción de la contaminación del aire- podían ingresar al pulmón y tener consecuencias en la salud.

El estudio fue llevado a cabo en ratones, a los que se expuso a PM10 durante tres semanas, observándose un aumento de los linfocitos y los macrófagos. Investigadores del Instituto Kolling, la Universidad China de Hong Kong y la Academia de Ciencias de China también participaron en el estudio, que demostró que, después de tres semanas, los ratones expuestos a bajos niveles de PM10 relacionado con el tráfico tuvieron una respuesta inflamatoria. Los resultados del estudio han sido publicados en el ‘American Journal of Physiology – Lung Cellular and Molecular Physiology’.

“Nuestros resultados indican que la PM es una molécula proinflamatoria, que ejerce efectos incluso a bajas concentraciones. En nuestro modelo encontramos evidencia fuerte y estadísticamente significativa de inflamación pulmonar y actividad mitocondrial desregulada. Las mitocondrias son la fuente inagotable de la célula, lo que significa que cualquier cambio en las mitocondrias afecta la producción de energía de la célula y, por lo tanto, cómo la célula se divide y responde a los estímulos externos”, ha asegurado el investigador jefe, Brian Oliver.

El doctor Yik Chan de UTS y WIMR, y coautor principal del artículo, ha asegurado que la contaminación atmosférica de bajo nivel a menudo se trataba erróneamente como “segura” y no dañina para la salud.

“En Sydney y otras ciudades capitales australianas, los niveles de contaminación del aire relacionada con el tráfico (TRAP) son bajos según los estándares mundiales y no suelen considerarse un problema en términos de desarrollar enfermedad pulmonar crónica. Sin embargo, casi todas las personas que viven en un área urbana están expuestas a TRAP”, ha indicado el doctor Chan.

El profesor asociado Brian Oliver ha expresado que estos resultados pueden tener “implicaciones importantes para los nuevos desarrollos de construcción de edificios y carreteras”.

Fuente Original: DiarioSigloXXI

¿Alguien dijo que el tabaco de liar fuera menos dañino?

Un estudio liderado por investigadores de la UIC Barcelona señala que el tabaco de liar es tan perjudicial como el convencional, en contra de lo que cree gran parte de la población.

El tabaco de liar es tan perjudicial como el convencional, en contra de lo que cree gran parte de la población. Así lo confirma un estudio liderado por investigadores de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC Barcelona) cuyas conclusiones se han publicado recientemente en la revista científica Environmental Research.

Este estudio nace de un proyecto más amplio basado en la evaluación de las leyes del tabaco aplicadas en España en 2006 y 2011. Concretamente, el trabajo se ha centrado en el estudio de las nitrosaminas específicas del tabaco, carcinógenos más prevalentes en el tabaco, presentes en la saliva de 165 fumadores adultos mayores de 16 añosresidentes en Barcelona. Algunas de estas nitrosaminas, como la NNAL, NNK y la NNN, están vinculadas directamente con el cáncer oral, de esófago y de pulmón.

“Los resultados concluyen que las concentraciones de estas nitrosaminas específicas del tabaco son similares en la saliva de los fumadores que consumen tabaco de liar que en la de aquellos que fuman tabaco convencional. La fuerza de este estudio es que es una muestra de la vida cotidiana”, cuenta a CF José María Martínez Sánchez, responsable del Grupo de Investigación de Evaluación de Determinantes de Salud y Políticas Sanitarias de la UIC Barcelona.

Falsa creencia

“Una de las falsas creencias que hay es que el tabaco de liar, también llamado picadura de tabaco, es menos perjudicial que el tabaco manufacturado. No solo eso. Algunas personas llegan a decir, incluso, que el tabaco de liar es más beneficioso’”, advierte Martínez Sánchez.

Aunque “desafortunadamente la Encuesta Nacional de Salud no registra todos los tipos de consumo de tabaco, existen estudios realizados en nuestro país con buena metodología que nos pueden dar una aproximación: alrededor del 4% de la población fuma tabaco de liar. Entre los fumadores, el 16% declara fumar este tipo de tabaco”.

Hay fumadores de tabaco de liar que no solo fuman ese tipo, sino también el manufacturado, incrementando así el consumo. De hecho, alrededor del 10% de todos los fumadores consumen conjuntamente los dos tipos. Además, dice el experto de la UIC, “algunos estudios han visto cierta asociación entre fumar tabaco de liar y el consumo de otras drogas como el hachís”.

Por qué se fuma tabaco de liar

En el caso de la ciudad de Barcelona, si el consumo de tabaco convencional era del 89,1% entre 2004 y 2005, este cayó al 71,8% entre 2011 y 2012. En cuanto al tabaco de liar, el consumo pasó del 1,4 % al 15,4% en los mismos periodos. ¿A qué se puede deber este incremento del consumo de picadura de tabaco? “Está claro”, contesta Martínez-Sánchez, quien explica que la población joven (ligeramente más los hombres) es la que más consume este tipo de tabaco debido a que es más barato que el convencional.

Otro motivo es que tienen la percepción de que “es más saludable”, pensando que es más natural. También piensan que “se están metiendo menos cantidad de tabaco cuando elaboran ellos el cigarrillo”. Una última causa puede ser el acto social de liarse el cigarrillo con los compañeros. Todo ello suma.

Medidas para disminuir el consumo de la picadura de tabaco

A partir de sus hallazgos, los investigadores de la UIC de Barcelona lanzan tres propuestas para reducir la prevalencia del consumo de tabaco de liar:

1. Aumentar los precios. Fumar tabaco en España, en general, es más barato, en comparación con los países de nuestro entorno. Si se trata del de liar, más todavía. El objetivo de esta medida sería que la picadura de tabaco “no fuera una alternativa más económica al tabaco convencional”, añade Àurea Cartanyà, primera autora del trabajo y miembro del grupo de Martínez Sánchez.

2. Concienciar a la población, sobre todo a la juvenil, de que el tabaco de liar es igual de perjudicial que el manufacturado. “Es importante seguir realizando campañas de salud en las escuelas para incidir en las edades en que los jóvenes empiezan a fumar”, destaca el responsable del Grupo de Investigación de Evaluación de Determinantes de Salud y Políticas Sanitarias.

3. Añadir en las bolsas donde se envasa la advertencia de que “el tabaco de liar es igual de perjudicial que el manufacturado porque contiene las mismas nitrosaminas”.

Los investigadores de la UIC de Barcelona piensan continuar investigando las repercusiones del consumo de tabaco de liar, pero además, están evaluando el posible impacto del cigarrillo electrónico y también la epidemia del tabaquismo en las mujeres, considerando el aumento del cáncer de pulmón en esta población

Autora:  Ana Callejo Mora

Fuente Original : CorreoFarmaceutico

El humo del tabaco haría a bacterias más resistentes a antibióticos

Estudios anteriores habían atribuido la mayor susceptibilidad de los fumadores a la infección a los efectos dañinos del humo en el sistema inmunológico

El humo del cigarrillo puede hacer más daño a tu salud más allá de tus pulmones e incluso puede hacer que ciertas bacterias sean resistentes a los antibióticos, tal como ocurrió con cepas bacterianas de ‘Staphylococcus aureus’ que se volvieron resistentes a la meticilina al ser expuestas al humo del cigarro, de acuerdo a una investigación del Reino Unido.

El estudio fue publicado por ‘Scientific Reports’ y en el se demostró que algunas cepas del Staphylococcus aureus; que está presente en el 30-60 por ciento de la población, sean más invasivas en personas fumadoras.

Los investigadores piensan que el humo del cigarro expone a la bacteria en cuestión a una respuesta de emergencia, lo que hace que de una mutación en el ADN microbiano y los resultantes se vuelvan más invasivos y resistentes capaces de resistir mejor a los antibióticos.

Estudios anteriores habían atribuido la mayor susceptibilidad de los fumadores a la infección a los efectos dañinos del humo en el sistema inmunológico, pero este estudio muestra que también puede estar cambiando el ADN y las características de los microbios patógenos.

Para este estudio se expusieron cepas de bacterias al humo del cigarrillo y algunas de ellas reaccionaron con mayor resistencia a los antibióticos. En estos estudios participaron investigadores del Imperial College London, la Universidad de Oxford (Reino Unido) y el Institut d’Investigació Germans Trias i Pujol, la Universitat Autónoma de Barcelona y el CIBER Enfermedades Respiratorias.

El humo del cigarro

Las sustancias nocivas del tabaco pueden seguirse exhalando hasta seis horas después de haberse consumido y, por ello, se pueden convertir en fumadores pasivos a familiares, incluyendo a menores de edad, dijo hoy una especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En el caso de las mujeres embarazadas se ha detectado que la repercusión es directamente para los recién nacidos, ya que nacen con una función pulmonar disminuida.

Autor: JUAN LEYVA

Fuente Original: elDebate

La polución causa hasta un tercio de los casos de asma infantil en Europa

Hasta un 11% de los casos nuevos de asma infantil podrían ser prevenidos cada año si los países europeos cumplieran con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

El 33% se podrían evitar si la reducción de la contaminación atmosférica por PM2,5 se ampliase hasta alcanzar los niveles más bajos registrados en la literatura científica. Estas son las conclusiones de un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) publicado en el European Respiratory Journal en el que se han estudiado 18 países europeos.

El asma es la enfermedad crónica más común en la infancia. Existe evidencia emergente que sugiere que la exposición a la contaminación atmosférica podría incrementar el riesgo de desarrollar esta enfermedad respiratoria durante la infancia.

La investigación partió de datos del censo de población de 18 países europeos y obtuvo las tasas de incidencia de asma en niños y niñas de la base de datos del estudio de la Carga de Enfermedad Global (Global Burden of Disease). La exposición a los diferentes contaminantes se calculó utilizando un modelo estadístico europeo armonizado (regresión de uso del suelo o LUR) basado en múltiples medidas reales realizadas en el continente.

Para estimar la carga de enfermedad del asma infantil, el equipo científico planteó dos escenarios diferentes: el primero se basaba en los niveles máximos de contaminación atmosférica contemplados en las recomendaciones de la OMS. El segundo tomaba como referencia los niveles más bajos de contaminación del aire detectados en una revisión de 41 estudios científicos anteriores.

A cumplir

El análisis del primer escenario sugirió que 66.600 casos de asma infantil (el 11% del total de casos incidentes) podrían ser prevenidos cada año si los 18 países estudiados cumplieran con las recomendaciones de la OMS sobre los niveles de partículas PM2,5. Así mismo, las estimaciones indican que cumplir con los niveles recomendados de NO2 permitiría prevenir 2.400 casos de asma infantil al año (el 0,4% del total de casos incidentes).

“El análisis mostró que, si bien cumplir con las recomendaciones de la OMS para PM2,5 implicaría una reducción significativa de casos de asma infantil por año, ese no es el caso con NO2, donde solo un 0,4% de los casos podrían ser prevenidos. En consecuencia, nuestras estimaciones indican que las recomendaciones actuales de la OMS sobre los niveles máximos de NO2 parecen proporcionar mucha menos protección que las de PM2,5. Proponemos que estos valores sean revisados a la baja para hacerlos más apropiados para la protección de la salud de niñas y niños”, sostiene David Rojas-Rueda, uno de los científicos que lideró el estudio en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

En lo que se refiere a los resultados del segundo de los escenarios, si los 18 países fuesen capaces de reducir las concentraciones de PM2,5 hasta los niveles más bajos registrados en estudios anteriores, cada año se podría prevenir más de 190.000 casos (o el 33% de los casos incidentes). El número de casos que podrían ser evitados cada año si se alcanzasen los niveles más bajos de NO2 y carbono negro sería de 135.000 (o el 23%) y de 89.000 (o el 15% de los casos incidentes), respectivamente.

Peor en las ciudades

En general, estas estimaciones se encuentran en la misma línea que las de dos estudios anteriores llevados a cabo en el Reino Unido, los cuales concluyeron que el 22% de los casos incidentes de asma infantil se podrían atribuir a la contaminación atmosférica. Otro estudio estimó que cada año 4 millones de nuevos casos de asma pediátrico podrían ser atribuibles a la contaminación atmosférica por NO2 en todo el mundo y que el 64% de ellos se producen en centros urbanos.

Este último dato no sorprende en absoluto a J. G., una joven asmática de 22 años que reside en Barcelona. Reconoce que en su ciudad le resulta más dificultoso respirar y que tiene episodios leves de asma con frecuencia, algo que no le pasa cuando se aleja de los núcleos urbanos en períodos vacacionales. “En Barcelona siempre intento tener el Ventolin (inhalador) a mano, porque a menudo siento que me cuesta respirar bien. Por el contrario, cuando me marcho de la ciudad me olvido de él”, explica.

Haneen Khreis, primera autora del estudio e investigadora asociada al Centro para el Avance de la Investigación en Emisiones del Transporte, Energía y Salud del Instituto A&M del Transporte de Texas, considera que este nuevo análisis es “una llamada a la acción urgente”.

“Solo en los dos últimos años, han surgido diversos análisis sobre contaminación atmosférica y la aparición del asma infantil, lo cual refuerza la hipótesis de diversos grupos de investigación que sostienen que la contaminación atmosférica contribuye de manera sustancial a la carga de enfermedad del asma pediátrico. En gran medida, estos impactos en la salud se pueden prevenir y existen numerosas intervenciones que pueden reducir los niveles ambientales de contaminación del aire y la exposición de niños y niñas. Podemos y debemos hacer alguna cosa al respecto”, añade Khreis.

Los 18 países cubiertos en el estudio son Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza.

Qué son las PM2,5

La materia particulada 2.5, o PM 2.5 por sus siglas en inglés, son partículas muy pequeñas que se encuentran suspendidas en el aire, de un diámetro de 2.5 micrómetros. Esto es, un grosor inferior al de un cabello humano, por lo que también se las conoce como partículas finas, explica la agencia de gobierno estadounidense California Office of Environment Health Hazard (OEHHA). Al ser tan diminutas, las PM 2.5 se desplazan con gran facilidad hacia los pulmones cuando los ciudadanos inhalan el aire de la ciudad.

Esto provoca efectos nocivos y enfermedades cardíacas y pulmonares que preocupan en la actualidad a expertos, activistas y políticos de la Ciudad de México. “Los niños, las personas mayores de 65 años, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades del corazón o pulmonares (incluyendo asma) son más sensibles a los efectos de respirar estas partículas. Los síntomas pueden incluir sibilancias -silbido agudo al pasar el aire por los conductos respiratorios-, opresión en el pecho y dificultad para respirar”, indica la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EEUU en su sitio web.

Además, niveles altos de PM 2.5 producen también irritación en los ojos, en la nariz y en la garganta; tos, opresión en el pecho y dificultad para respirar; función pulmonar reducida; ataques de asma; ataques al corazón y muerte prematura en personas con enfermedades cardíacas y pulmonares.

Fuente Original: Huffington Post

“Cada euro en tabaco equivale a dos o tres euros en sus efectos”

Las nuevas formas de fumar -el cigarrillo electrónico y el calentamiento de tabaco- ganan adeptos, pero “no son un medicamento, sino un sustancia tóxica”, según Alfonso Pérez Trullén, para el que “hay que equipararlas al tabaco”.

“Cuando alguien dice “es que lo voy a usar para dejar de fumar”, lo que hace es convertirse en un fumador dual”, indicó el jefe de Neumología del Hospital Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. “En los sitios donde está permitido, fuman cigarrillos y en los que está prohibido, emplean cigarrillos electrónicos”.

“El tabaquismo es la primera causa de muerte evitable”, tras haber motivado 100 millones de muertos en el siglo XX y más de 50.000 fallecimientos anuales en España. “En países desarrollados, se endurece la ley y cada vez se fuma menos, pero las compañías tienen que sacar ganancias y van a países en vías de África o Asia”.

Para Alfonso Pérez Trullén, “el Gobierno -desde el Ministerio de Sanidad- tiene que poner medidas preventivas para que la gente no se inicie en el tabaquismo y debe aplicar medidas terapéuticas para que lo dejen”. A tenor de estudios recientes, “cada euro en tabaco equivale a entre dos y tres euros en sus efectos”, que incluyen bajas laborales o fallecimientos.

“Cuando damos una calada, lo que tarda la nicotina en llegar al cerebro es entre 4 y 6 segundos. Los niveles van bajando y al llegar a un mínimo, que es entre hora y hora y media, tenemos mono y el cuerpo pide que fumemos otro”, declaró el especialista, que lamentó que “con el tiempo se adquieren rutinas asociadas al tabaco”. “Antes, se permitía fumar en los bares y rara era la persona que al tomar un café o una caña no se encendiera un cigarrillo”.

Su conferencia abordó la influencia del cine y la tele. Hace unas décadas, “los jóvenes veían fumar a Olivia Newton-John o James Dean”. Incluso, en 1961, “Los Picapiedra anunciaban Winston”. En los últimos años, “en Supermán había anuncios de tabaco y en Los Simpsons, Homer fumaba un puro”.

“El humo del tabaco desprende 7.000 sustancias” que Alfonso Pérez Trullén clasifica en 4 grupos. Junto a la nicotina, figuran “las irritantes, que provocan el enfisema o la bronquitis; el monóxido de carbono, que atraviesa la membrana pulmonar 250 veces más fácil que el oxígeno; y los alquitranes, que modifican las células y degeneran en 17 tipos de cáncer”. Aparte de los de pulmón, laringe o esófago, “cada vez es más frecuente el de vejiga, al eliminarse las sustancias cancerígenas a través de la orina”.

“En las nuevas formas de tabaco hay los mismos cancerígenos, sustancias que de por sí producen cáncer o que son cancerígenas junto a otras sustancias”, según el doctor, que recuerda que detrás del cigarrillo electrónico o el calentamiento de tabaco hay grandes marcas como Philip Morris, dueña de Marlboro.

Autor: RICARDO GRASA

Fuente Original: DiarioAltoAragon

Los dos factores de riesgo más importantes para las patologías respiratorias: Tabaco y Contaminación

Tabaquismo y contaminación ambiental son dos de los principales factores de riesgo de enfermedad respiratoria.

El pulmón es el órgano encargado de ejercer una de las funciones imprescindibles para la vida: la respiración. Mediante ésta, el cuerpo humano se libera de los tóxicos producidos en nuestro organismo como consecuencia de su funcionamiento y proporciona aire, cargado de oxígeno, a todas sus células.

Al respirar el ser humano introduce en su cuerpo un total de diez mil litros de aire cada día. Teniendo en cuenta estas premisas es fácil imaginar la gran importancia que tiene, para el mantenimiento de la salud respiratoria, que el aire que respiremos sea puro, cargado de oxígeno y limpio de contaminantes.

Con el consumo de cigarrillos (tanto los manufacturados como aquellos que son liados por los usuarios con sus propias manos), de puros, de pipas, de pipas de agua, de cigarrillos electrónicos y de los nuevos cigarrillos IQOS, los usuarios introducen a sus pulmones muchas sustancias tóxicas con gran capacidad para producir enfermedades no sólo del ámbito respiratorio sino, también, del ámbito cardiovascular y tumoral.

El tabaquismo

El tabaquismo ocasiona casi 60.000 muertes anuales en nuestro país, es decir, más de 1.000 muertes cada semana. Pero hay que reseñar que el tabaquismo no sólo es un factor de riesgo, también debe ser considerado una enfermedad crónica, ya que la nicotina, sustancia que los consumidores de cualquier tipo de tabaco introducen a su cuerpo, es una droga con alta capacidad adictiva que hace que el fumador tenga recaída cada vez que intenta dejar de serlo.

En España, en los últimos dos-tres años, hemos asistido a un incremento progresivo en el número de fumadores. Este aumento se ha detectado entre las mujeres, fundamentalmente las más jóvenes, aunque también ha afectado a los hombres de mediana edad. Aunque, en nuestro país, tenemos una ley reguladora del consumo del tabaco que fue implementada en el año 2010, no esta siendo suficiente para controlar esta temible epidemia.

Es imprescindible que las autoridades político sanitarias españolas inicien una nueva estrategia normativa del tabaquismo que cumpla con tres objetivos fundamentales: extender la regulación del consumo del tabaco a todos los espacios (parques, terrazas, estadios deportivos, playas, coches, etc.), incrementar la vigilancia del cumplimiento de esta regulación, regular los nuevos dispositivos de consumo de tabaco, como los cigarrillos electrónicos y el IQOS, con la misma legislación con que se regula el tabaco y por último, aunque no por ello menos importante, facilitar la asistencia sanitaria pública a aquellos fumadores que quieren dejar de serlo.

En este sentido, desde nuestra Sociedad científica (Separ), aplaudimos la iniciativa que recientemente han tenido los responsables del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social para la financiación pública de los tratamientos para dejar de fumar. Desde aquí queremos hacer una llamada a la responsabilidad de todas las instituciones sanitarias públicas de nuestro país, de cualquier ámbito: local, regional, autonómico y nacional, para que trabajen en común para lograr este objetivo.

La contaminación

La contaminación ambiental causa alrededor de 10.000 muertes anuales en nuestro país. Los principales contaminantes que se detectan en nuestras ciudades son de cuatro tipos: el dióxido de nitrógeno, el dióxido de azufre, el ozono troposférico y el material particulado.

Las principales fuentes de estos contaminantes en nuestras ciudades son las siguientes: motores de los coches, fundamentalmente los diésel, las plantas industriales y las centrales térmicas.

Se calcula que el tráfico de coches puede ser responsable de más del 60% de la contaminación. Todos estos contaminantes afectan a las personas que vivimos sometidos a ellos, pero, sobre todo, afectan a los niños, a las embarazadas, a los ancianos y a los pacientes con enfermedades crónicas del pulmón o del corazón.

Enfermedades como la bronquitis crónica, el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón son procesos patológicos que puede estar causados directamente por estos contaminantes o que, incluso, su curso clínico puede verse empeorado por los mismos.

Además, es muy reseñable que las últimas investigaciones han encontrado que los hijos de madres que han estado sometidas a altas tasas de contaminantes ambientales, al nacer pueden tener un mayor número de problemas respiratorios, o incluso, tener un deficiente desarrollo pulmonar que haga que en su edad adulta padezcan enfermedades respiratorias.

Algo similar ha sido encontrado en estos niños con respecto al desarrollo de su sistema nervioso central. Todas estas razones nos deben hacer pensar que es necesario el establecimiento de medidas legislativas que controlen las emisiones de estos contaminantes al medio ambiente y que busquen la limpieza del aire en nuestras ciudades.

La contaminación ambiental no debe ser un problema político, la contaminación es un problema sanitario y así debe ser enfocada su solución.

Tabaquismo y contaminación ambiental son dos de los principales factores de riesgo de enfermedad respiratoria. Desde Separ, como sociedad científica líder en la prevención de esta patología, pedimos a nuestras autoridades político-sanitarias que tomen las medidas necesarias para su control. Si así lo hacen se salvarán miles de vidas cada año en nuestro país.

Autor: Carlos A. Jiménez-Ruiz. Presidente de SEPAR

Fuente Original: laRazon