Tabaco y Cáncer, los grandes aliados

El tabaco está detrás del 60 % de los fallecimientos por cáncer y las personas que fuman se ven expuestas a padecer hasta ocho tumores a lo largo de su vida.

En España los datos no son nada halagüeños. Hasta el 90 % de los casos diagnosticados de cáncer de pulmón se asocian al consumo de tabaco según la Asociación Española de Afectados de Cáncer de pulmón. Una media entre 11 y 17 casos por cada 100.000 habitantes producen un total de 350.000 muertes cada año.

Actualmente investigadores de la Universidad Thomas Jefferson (EE.UU.) han demostrado que el humo del cigarrillo reprograma las células que rodean a las células cancerosas y genera otros tipos de cáncer hasta ahora desconocidos como son cuello y cabeza.

Cuando los tumores se encuentran fuera de control por el crecimiento de las células cancerosas tienen lugar interacciones entre el estroma tumoral y los fibroblastos que son los que permiten que se propague, y que estos sean muy agresivos. El humo del cigarrillo es el factor de riesgo más fuerte, dado que estos fibroblastos expuestos interactúan contra otras células y por ello, manifiestan la agresividad del cáncer a través de la proteína monocarboxilato 4 (MCT4).

Por ello, se va a procurar en un ensayo clínico que se rompa el estado metabólico negativo que está inducido por el humo del cigarrillo a través de la metformina (un medicamento para la diabetes) que ayudará al metabolismo alterado de las células cancerosas con una inmunoterapia aprobada llamada durvalumab. Esta investigación ha sido publicada en la revista Molecular Cancer Research y da las pistas para abordar cómo se comportan distintos cánceres hasta ahora desconocidos que están debutando en una sociedad que todavía fuma mucho y lo hace durante al menos tres décadas de la vida.

Autora: Ana De Luis Otero

Fuente Original: PeriodistasenEspañol

El aire contaminado envejece los pulmones y causa y empeora patologías respiratorias

La European Respiratory Society defiende medidas como Madrid Central, porque el acceso a aire limpio es una necesidad y un derecho fundamentales y para proteger la salud humana.

La European Respiratory Society (ERS), al igual que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), celebra el mantenimiento de Madrid Central, ya que la contaminación del aire acelera el envejecimiento de los pulmones, según un nuevo estudio de ERS, y también causa y empeora infecciones y patologías respiratorias crónicas. La ERS ha emitido recientemente un posicionamiento sobre la recuperación de esta medida para reducir las emisiones de aire polucionado en el centro de Madrid.

La ERS lo valora en positivo, ya que “Madrid acogerá el Congreso Internacional de ERS del 28 al 2 de octubre”, y señala, con contundencia, que “ERS aboga firmemente por medidas para reducir los niveles de contaminación del aire y mejorar la calidad del aire, ya que el acceso a aire limpio es una necesidad y un derecho fundamentales para todos los ciudadanos de Europa y es clave para proteger la salud humana”.

Esta afirmación se fundamenta en importantes estudios científicos como uno de los más recientes publicados en European Respiratory Journal, que hasta la fecha es uno de los estudios más grandes realizados que concluye que la contaminación del aire contribuye a que los pulmones envejezcan más pronto e incrementa el riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Ante ambas noticias, “Separ ha recibido con satisfacción el posicionamiento de la ERS, con el que está en plena sintonía, ya que Separ apoya todas las medidas que sean necesarias para preservar y mejorar la salud pulmonar de los ciudadanos. Esto se debe a que cada vez hay más evidencias científicas que demuestran que la contaminación del aire es altamente nociva para los pulmones, ya que causa y empeora infecciones y patologías respiratorias crónicas”, afirma la Dra. Isabel Urrutia, coordinadora del Área de Medio Ambiente de Separ.

RESULTADOS DE MADRID CENTRAL

La medida de Madrid Central insaturada en el centro de la ciudad ha mejorado efectivamente la calidad del aire y “ha puesto en primer lugar la salud de los ciudadanos al dar prioridad al caminar, el ciclismo y el uso del transporte público, a fin de reducir las emisiones y limpiar el aire de la ciudad”, destaca la ERS en su posicionamiento. No obstante, “aunque la zona de bajas emisiones es una parte importante de la solución, ERS cree que se deberían implementar medidas adicionales y estrategias complementarias para mejorar la calidad del aire en las ciudades”

NUEVO ESTUDIO SOBRE CONTAMINACIÓN Y SALUD PULMONAR

Ahora un nuevo estudio publicado en European Respiratory Journal concluye que la exposición a la contaminación del aire exterior está relacionada con la disminución de la función pulmonar y un mayor riesgo de desarrollar EPOC. “Sabemos que la función pulmonar disminuye a medida que envejecemos, pero esta nueva investigación señala que la contaminación del aire también contribuye a este proceso de envejecimiento y se suma así a la evidencia de que respirar aire contaminado causa daños en los pulmones”, comenta la Dra. Urrutia sobre las principales conclusiones de este estudio.

Hasta ahora se han hecho pocos estudios que han analizado cómo la contaminación afecta a la salud de los pulmones y, para resolver este déficit de estudios, los investigadores de este trabajo han optado por evaluar a más de 300.000 personas utilizando datos del estudio del UK Biobank (o Biobanco del Reino Unido), la relación entre la contaminación del aire y cambios en los pulmones, su función y si afecta al riesgo de desarrollar EPOC, según información de una de los autores del trabajo, la Dra. Anna Hansell, profesora de Epidemiología Ambiental en el Centro de Salud Ambiental y Sostenibilidad de la Universidad de Leicester, Reino Unido.

Los investigadores estimaron con un modelo validado los niveles de contaminación a los que las personas estaban expuestas en sus hogares en el momento de inscribirse en el estudio del UK Biobank, y analizaron distintos contaminantes, como material particulado (PM10), material particulado fino (PM2.5) y dióxido de nitrógeno (NO2), debidos a la quema de combustibles fósiles de escapes de automóviles y otros vehículos, centrales eléctricas y emisiones industriales. Por su parte, los participantes respondieron a cuestionarios de salud detallado y su función pulmonar se midió con pruebas de espirometría, al inscribirse, entre 2006 y 2010.

Después, los investigadores realizaron múltiples pruebas para determinar cómo la exposición a largo plazo a niveles más altos de los distintos contaminantes del aire producía cambios en la función pulmonar de los participantes. Los análisis consideraron su edad, sexo, índice de masa corporal (IMC), nivel de educación, si eran fumadores o fumadores pasivos y la ocupación. Los datos mostraron que, por cada aumento promedio anual de 5 microgramos por metro cúbico (5 μg / m3 )de PM2.5 en el aire al que estaban expuestos los participantes en el hogar, la pérdida de la función pulmonar fue similar a los efectos de dos años de envejecimiento.

En el mismo estudio se ha visto que la prevalencia de EPOC, entre los participantes que viven en áreas con concentraciones de PM2.5 por encima de las pautas promedio anuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 10 μg / m3 , fue cuatro veces mayor que entre las personas expuestas al tabaquismo pasivo en el hogar, y la prevalencia fue de la mitad frente a la de las personas que habían fumado alguna vez. Cabe destacar que los límites actuales de calidad del aire en la UE para PM2.5 son de 25 μg / m3 , más altos que los niveles que los investigadores vieron vinculados a la función pulmonar reducida.

Fuente Original: ConSalud

Uno de los contaminantes del aire de España acelera la enfermedad pulmonar

Este hallazgo puede ayudar a explicar por qué el enfisema es relativamente común en los no fumadores

Una investigación ha advertido que uno de los contaminantes del aire en España, el ozono, acelera la enfermedad pulmonar. Precisamente, hace unos meses un informe del Ministerio para la Transición Ecológica relacionaba la alta presencia de ozono en el aire en España con 500 muertes anuales. La concentración de este gas aumenta la mortalidad cardiovascular y respiratoria.

El nuevo estudio multicéntrico, de las universidad de Columbia, Washington y Buffalo (Estados Unidos), vincula la exposición a largo plazo a la contaminación del aire, especialmente el ozono, con el desarrollo de enfisema y la disminución de la función pulmonar relacionada con la edad, incluso entre personas que nunca han fumado, según un estudio publicado en el ‘Journal of the American Medical Association‘ (JAMA).

Los hallazgos pueden ayudar a explicar por qué el enfisema es relativamente común en los no fumadores. La enfermedad crónica de las vías respiratorias inferiores, un término general para enfisema, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), bronquitis crónica y asma, es la tercera causa de muerte en todo el mundo.

La exposición a corto plazo a los contaminantes del aire es un factor de riesgo importante para la mala salud pulmonar. Pero los efectos a largo plazo de los contaminantes del aire en los pulmones no se conocen bien.

El estudio, el más grande y más largo de su tipo, analizó si las exposiciones a cuatro contaminantes principales (ozono a nivel del suelo, partículas finas (PM), óxido de nitrógeno y carbono negro) se asociaron con el desarrollo de enfisema, medido mediante tomografía computarizada y disminución de la función pulmonar, medida por espirometría. El ozono a nivel del suelo daña la salud humana, pero el ozono en la atmósfera protege contra los dañinos rayos ultravioleta del sol.

La investigación

El estudio incluyó a más de 7.000 adultos de 45 a 84 años que viven en Chicago, Los Ángeles, Baltimore, St. Paul, Nueva York y Winston-Salem y que participaron en el Estudio Multiétnico de la Contaminación del Aire por Aterosclerosis ( MESA Air) y MESA Lung estudios. Los participantes fueron seguidos durante una media de 10 años. Los niveles de contaminantes del aire se estimaron en la dirección de casa de cada participante.

Los investigadores descubrieron que la exposición a cada uno de los contaminantes al comienzo del estudio estaba relacionada de forma independiente con el desarrollo de enfisema durante el período de estudio. La asociación más fuerte se observó con el ozono. Solo el ozono, al inicio y durante el seguimiento, se asoció con una disminución de la función pulmonar.

Las concentraciones ambientales de partículas finas y óxido nitroso, pero no de ozono, disminuyeron significativamente durante el período de estudio.

“El aumento en el enfisema que observamos fue relativamente grande, similar al daño pulmonar causado por 29 años de fumar y 3 años de envejecimiento”, señala R. Graham Barr, profesor de Medicina y Epidemiología de Hamilton Southworth en Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia y autor principal del artículo.

De hecho, los investigadores descubrieron que si el nivel de ozono ambiental era 3 partes por mil millones más alto en un lugar en comparación con otra ubicación durante 10 años, eso se asocia con un aumento en el enfisema, aproximadamente el equivalente a fumar un paquete de cigarrillos al día durante 29 años.

“Estos hallazgos son importantes ya que los niveles de ozono a nivel del suelo están aumentando, y la cantidad de enfisema en las tomografías computarizadas predice la hospitalización y las muertes por enfermedad crónica de las vías respiratorias inferiores“, añade Barr.

Fuente Original: RedaccionMedica

Los médicos piden «tolerancia cero» con el tabaco por sus efectos nocivos

Defienden modificar la actual ley para que haya más espacios libres de humo e incluir los nuevos dispositivos, como los cigarrillos electrónicos

«El tabaquismo es una cuestión de salud pública que habría que erradicar por completo». El presidente del Colegio de Médicos de Asturias, Alejandro Braña, es contundente. «El tabaco es nocivo en cualquier forma en que se consuma: cigarrillo tradicional, electrónico, en pipa, puros…».

El colectivo defiende una regulación más ambiciosa que amplíe los espacios libres de humo -prohibiendo fumar en vehículos particulares, sobre todo si en ellos viajan menores, o en recintos deportivos, como campos de fútbol- e incluya también los nuevos dispositivos, como los vapeadores. Es la intención que tiene el Ministerio de Sanidad, según avanzó esta misma semana su titular, la asturiana María Luisa Carcedo.  La ministra en funciones alertó del incremento «preocupante» del número de consumidores y de casos de cáncer de pulmón, sobre todo entre las mujeres.

Es lo que los médicos están viendo en consulta. Si bien la prevalencia de este tipo de tumor ha ido reduciéndose en la última década entre los hombres, entre las mujeres no ha hecho más que crecer. Hasta situarse como el cáncer más habitual entre la población femenina del Principado, superando al de mama. También se aprecian más casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) entre las asturianas.

Es la consecuencia de la generalización del hábito tabáquico entre las mujeres, en la década de los 70 del siglo pasado. «Cuarenta años después se están viendo las consecuencias», anota el jefe del Servicio de Neumología del Hospital San Agustín y expresidente de la Sociedad Asturiana de Patología Aparato Respiratorio (Asturpar). Manuel Ángel Martínez está convencido de que si los problemas de salud derivados del tabaco se manifestaran «desde el principio, y no a medio y largo plazo como ocurre, la mayoría lo dejaría de inmediato».

«Debemos promover una sociedad sana», subraya Alejandro Braña. «Y así como para otras cuestiones se insiste en lo de la tolerancia cero, con el tabaquismo debería ser igual. Eliminando el tabaco se resolverían muchas enfermedades». Tanto entre los fumadores como los que están a su alrededor. Porque, anota Manuel Ángel Martínez, «el humo no es solo molesto porque no te guste el olor o te afecte a los ojos, es que la exposición pasiva al tabaco también acaba provocando problemas considerables de salud, como un mayor riesgo de desarrollar un cáncer».

«Cumplir la ley»

De ahí el interés mostrado por la ministra en funciones de que, mientras se trabaja en la modificación de la ley de 2010, se cumpla a rajatabla la actual normativa. Sobre todo, subrayó, en algunos negocios hosteleros donde el humo queda retenido debido a la configuración de las terrazas. «Sin cumplieran la normativa, la exposición sería menor», señala el jefe de Neumología del San Agustín que, añade rotundo: «Hay que cumplir la legislación».

Coincide Manuel Ángel Martínez con el presidente del Colegio de Médicos en que hay que hacer ver a la sociedad que «fumar no es lo normal», pero insiste en que «no hay que demonizar a los fumadores» sino «ayudarles» para que abandonen el hábito. «Cuando alguien me pregunta, como médico, cuántos cigarrillos puede fumar al día siempre contesto que uno ya es demasiado», dice Alejandro Braña, traumatólogo de profesión, pero firme defensor de la «necesidad de fomentar la salud pública y los autocuidados» para avanzar hacia esa «sociedad sana» que promulga.

Autora: LAURA MAYORDOMO

Fuente Original: ElComercio

El tabaco mata a siete millones de personas al año

España sufre una regresión en la reducción del número de fumadores y en la edad de comienzo después de que se aprobara la ley antitabaco de 2006. Hoy, los malos humos son similares a los de 1997

Fumar mata» es uno de los mensajes en las cajetillas de tabaco que advierten de las consecuencias de un hábito arraigado y social, imprescindible para muchos, desde hace décadas.

No es una metáfora ni un tremendismo artificioso, sino una realidad verificada científicamente plasmada en espeluznantes estadísticas. La certeza de un futuro en el que se multiplican los factores de riesgo para la salud está matizada por un presente que los fumadores disfrutan como uno de sus mayores placeres, con un rol social y un carácter compulsivo pero recreativo y, sobre todo, satisfactorio en lo inmediato. Parece en principio una ecuación mental compleja, retorcida y de solución enrevesada.

O al menos eso deben pensar los millones de personas –mil en todo el planeta– entusiastas del pitillo sin que los precios cada día más disuasorios les haya hecho mella. Cuesta entender el mecanismo que conduce a relativizar el hecho de que el tabaco –incluido el tabaquismo pasivo– mata más de siete millones de personas cada año, seis entre los consumidores directos.

Sin duda, hablar de malos humos no es en este caso una figura retórica, sino un yugo que la inmensa mayoría no lleva con resignación, sino con deleite. En España, después de años de esfuerzo en prevención, educación, concienciación y también legislación –normativa de 2006– que ofrecieron resultados en prácticamente todos los parámetros relacionados con la prevalencia del tabaco, la última Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España alertaba sobre una acentuación de una tendencia creciente de tabaquismo con cifras de asiduos del pitillo similares a las de 1997 antes de que el Estado hiciera suya una batalla por la salud pública frente a una hábito vital y consustancial a los españoles.

El retroceso en una práctica tan extendida como nociva es una mala noticia, que empeora si tenemos presente que el deterioro es peor entre los jóvenes. El de la vida de las personas cuando están en juego tantas miles de ellas no es un ámbito en el que el Estado debe resignarse en cuanto a sus competencias y con respeto a los espacios de libertad individual. Necesitamos que la gente vuelva a entender o a recordar que «fumar mata».

Autor: Juan Luis Carrasco. 

Fuente Original: LaRazon

Evitar la presión de grupo ayuda a prevenir el consumo de tabaco

El consumo de tabaco sigue siendo impulsado por el factor social

Hablar con los hijos sobre el consumo del tabaco, concienciar sobre sus efectos nocivos, hacer visible la fuerza de la adicción, prevenir la presión de grupo y fomentar la autoestima del adolescente, son factores importantes que ayudan a prevenir el consumo de tabaco entre los jóvenes desde casa, según han destacado expertos de Haztúa Psicología Positiva, con el objetivo de evitar su iniciación precoz y fomentar el abandono.

Los expertos han puesto de relieve la importancia del diálogo y la creación de un ambiente de tranquilidad. Para ello, han aconsejado preguntar abiertamente sobre su consumo. De igual modo, internet y las nuevas tecnologías se han convertido en un buen recurso para concienciar sobre sus efectos nocivos, entre los que destaca el color amarillo de los dientes, la tos crónica, el aumento de ataques cerebrales y el cáncer de laringe o pulmón, entre otras consecuencias.

Por otra parte, han recomendado hacerles visible la fuerza de adicción del tabaco, ya que la mayoría de los jóvenes cree poder controlar la necesidad de fumar y dejarlo cuando quiera.

Es importante prevenir la presión de grupo, que suele ser uno de los principales puntos de inicio, y fomentar la autoestima. Para ello han recomendado poner en práctica la técnica del «disco rayado», que consiste en dar respuesta negando a cada pregunta, e imitar posibles escenarios donde se puedan dar estas situaciones.

Finalmente, se hace hincapié en evitar las amenazas y los castigos cuando el adolescente comienza a fumar. Así, se concluye que se debe buscar el por qué de su consumo y trabajar sobre ello.

Jóvenes, el grupo más vulnerable por factor social

Marta Sánchez Galiana, psicóloga de Haztúa Psicología Positiva y especialista en Intervención con adolescentes, ha destacado que el tabaco es considerado una droga social, que forma parte del estilo de vida. No obstante, como consecuencia de la prohibición de fumar en los espacios públicos cerrados su consumo está disminuyendo entre los adultos, siendo ahora el grupo más vulnerable los jóvenes por el factor social.

Actualmente, el inicio de consumo se sitúa entre los 11 y 14 años, según ha explicado la experta. Esto ocurre como consecuencia de los grupos que facilitan su consumo y las familias que lo toleran, la presión social del grupo de amigos, la imitación y la sensación de ser más adulto. Asimismo, se pueden destacar factores individuales como la baja autoestima, el gusto por descubrir nuevas sensaciones o el fracaso escolar, entre otros.

Por otra parte, la experta ha hecho hincapié en el uso de los vaper por su variedad de sabores, que hace que los adolescentes no lo consideren tan nocivos sus efectos. Sin embargo, «algunas de las sustancias que contiene el líquido de vaporeo son propilenglicol, glicerol, sustancias aromáticas y, en el 90 por ciento de las ocasiones, concentraciones variables de nicotina».

Como consecuencia de estos datos, Haztúa Psicología Positiva desarrolla una serie de ponencias sobre cómo evitar que los adolescentes fumen desde la psicología con el objetivo de concienciar y visibilizar sobre los efectos de su consumo.

Fuente Original: ABC

La Neumología canaria analiza las diferencias de sus pacientes con EPOC

Un artículo del neumólogo Juan Marco Figueira pone de relieve el abordaje de esta patología en las islas

El neumólogo Juan Marco Figueira ha publicado recientemente un estudio en el que ha puesto de relieve el abordaje de la complejidad del paciente con EPOC de las Islas Canarias. En él, el profesional asegura que a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) muestra una prevalencia inferior a la media nacional en el archipiélago, “aunque diversos estudios parecen apuntar a que su manejo pueda conllevar una mayor dificultad”.

Aunque la población canaria se considera fenotípicamente caucásica, sus orígenes étnicos difieren respecto del resto de España. Los habitantes del archipiélago son descendientes de una mezcla de población aborigen del norte de África y colonos europeos que llegaron a las islas en el siglo XV. Aspectos como la lejanía respecto al continente, así como las propias características geográficas de las islas, han favorecido el proceso de endogamia durante muchas generaciones. Esta situación ha podido facilitar la aparición de enfermedades «poco habituales» en zonas concretas de la región, como es el caso de la miocardiopatía hipertrófica familiar, o que exista una mayor prevalencia de variantes infrecuentes de alelos deficitarios de alfaantitripsina.

Dicha ‘selección genética’ confiere que enfermedades crónicas como las enfermedades respiratorias o cardiovasculares se desarrollen con una mayor complejidad en población de las islas Canarias respecto a la población del continente”, introduce el profesional en su estudio.

Panorama clínico desfavorable

En lo que respecta a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), Figueira asegura que en el archipiélago muestra una prevalencia inferior a la media nacional, “aunque diversos estudios parecen apuntar a que su manejo pueda conllevar una mayor dificultad”. Los pacientes de las islas presentan una carga de comorbilidad superior a otras cohortes españolas con similar grado de obstrucción, lo que los sitúa en un panorama clínico desfavorable.

De esta forma, a pesar de un menor consumo de tabaco, estos enfermos muestran una alta prevalencia de comorbilidad cardiovascular, incluso desde los estadios más precoces de la enfermedad, con tasas superiores tanto a lo descrito a nivel nacional como a nivel de Europa o Estados Unidos, haciendo especial hincapié en una mayor presencia de hipertensión arterial (HTA), dislipidemia (DLP) y obesidad, además de arritmia cardiaca y cardiopatía isquémica (CI).

“La disnea, principal motivo por el que la mayoría de los sujetos solicitan atención médica, engloba múltiples aspectos, tanto cualitativos como cuantitativos, originando una importante heterogeneidad con la que este síntoma puede expresarse en esta enfermedad y donde las comorbilidades cardiovasculares tendrán un papel relevante. En Canarias, en los pacientes con EPOC más sintomáticos (grupos B y D de la GOLD 2017) el riesgo de detectar la presencia de CI o insuficiencia cardiaca (IC) se multiplica hasta 4 veces, y se duplica en el caso de la arritmia cardiaca, diabetes mellitus tipo 2 (DM2), HTA y arteriopatía periférica”, afirma.

Por todo ello, el facultativo asegura que dichos resultados difieren de lo observado en otras poblaciones como la de Reino Unido donde el riesgo de detectar CI apenas se duplicaba en los pacientes con EPOC más sintomáticos, sin encontrar una relación significativa en lo referente a la existencia de IC, DM2 o HTA. “Estos resultados refrendan la importancia de la valoración de la enfermedad cardiovascular para un correcto control de los síntomas en los pacientes de las islas, destacando la implicación de la enfermedad cardiaca en aquellos sujetos con un mayor grado de disnea y los accidentes cerebrovasculares en aquellos enfermos con mayor riesgo de exacerbación”, argumenta.

Mejorar la calidad asistencial

En lo que respecta al riesgo de hospitalización, el 42% de las primeras hospitalizaciones producidas en pacientes con EPOC leve en Reino Unido fueron de causa cardiovascular. “Un modesto estudio realizado en población del archipiélago donde se evaluó la eficacia de la administración de la vacuna neumocócica de polisacáridos conjugados valente en pacientes con EPOC y enfermedad cardiovascular establecida objetivó que el riesgo de ingreso por agudización en aquellos sujetos con comorbilidad cardiovascular se incrementaba hasta 9 veces respecto a los que no presentaban dicha patología. Debido a la alta carga cardiovascular de los enfermos de las islas, estos datos refuerzan la necesidad de establecer medidas dirigidas a un correcto control de la comorbilidad y extremar el seguimiento en caso de desarrollarse una agudización”, reitera.

En lo que respecta al impacto de las comorbilidades en el pronóstico vital de estos enfermos, un estudio publicado en Reino Unido concluyó que la enfermedad cardiovascular, especialmente la CI, la IC o la arritmia cardiaca, tiene un impacto negativo en la supervivencia de los pacientes con EPOC en seguimiento ambulatorio.

“Basándonos en dicho estudio, realizamos un análisis similar en pacientes del archipiélago y detectamos que el impacto de la enfermedad cardiovascular difiere respecto a lo publicado por estos autores, adquiriendo especial relevancia en la comunidad canaria la enfermedad renal crónica, sin detectar un impacto significativo en lo que respecta a la presencia de CI15 (hecho que puede verse favorecido por la importante gestión de esta enfermedad en el archipiélago). Todo lo comentado nos debe hacer reflexionar acerca de cómo la población con EPOC de las islas Canarias difiere de la población a nivel de la península ibérica o Europa, lo que les confiere particularidades de las cuales debemos ser conscientes”, finaliza.

De esta forma, y “al igual que las papas arrugadas con mojo picón”, dicha población con EPOC tiene su propia seña de identidad marcada por la complejidad de los enfermos, con un destacado papel de la comorbilidad cardiovascular/afectación sistémica (lo que hemos denominado coloquialmente «fenotipo canario»), y en donde el polinomio HTA, DLP, DM2, tabaquismo y obesidad forma parte de nuestro día a día. “Ante estos hechos -discierne en su estudio-, debemos alertar de la necesidad de establecer medidas dirigidas para un correcto manejo de estos pacientes con intención de mejorar su calidad asistencial”.

Fuente Original: RedaccionMedica

Los e-cigarrillos y otras nuevas formas de fumar también son un factor de riesgo para desarrollar EPOC y asma, según la SEPAR

Las nuevas formas de fumar no son eficaces para ayudar a los fumadores abandonar este hábito nocivo ni tampoco son seguras, ya que pueden favorecer la aparición de enfermedades respiratorias crónicas, como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

También pueden favorecer el empeoramiento de esas enfermedades en pacientes ya diagnosticados de éstas. De todo ello advirtió la ponencia “Nuevas formas de tabaquismo, vomo factor de riesgo para desarrollar EPOC”, del Dr. Juan Antonio Riesco.

Este neumólogo del Hospital Universitario de Cáceres y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), participó en el 52º Congreso SEPAR 2019, celebrado en Santiago de Compostela, en el que se estudiaron los factores de riesgo.

Actualmente, se sabe que el principal factor de riesgo para desarrollar EPOC es el consumo de tabaco por las sustancias originadas durante los procesos de combustión y pirólisis que se producen al encender y consumir el cigarrillo.

Estas sustancias son principalmente los radicales libres y otras sustancias químicas que conducen al desarrollo de fenómenos de “estrés oxidativo” y éstos, a su vez, dan lugar a la liberación de sustancias que favorecen el desarrollo de los mecanismos de la EPOC.

En los últimos años han aparecido nuevas formas de fumar: desde los cigarrillos electrónicos, a los sistemas electrónicos de liberación de nicotina (ENDS, en inglés), los dispositivos IQOS (I Quit Ordinary Smoking o “dejo de fumar tabaco convencional”).

También han aparecido los JUUL (un nuevo dispositivo de vapeo), o las pipas de agua electrónicas. «Sabemos que se está produciendo un importante cambio en las formas de fumar y, en los últimos años, se han incorporado los cigarrillos electrónicos (de diferentes generaciones)».

El especialista se refería a los ENDS, los IQOS (tabaco de baja combustión), el JULL (nuevo dispositivo de “vaping”). También hizo alusión a la marihuana (que origina un número importante de fumadores duales con tabaco convencional añadido) y las pipas de agua.

«Existe cierta confusión social acerca del perfil de seguridad de estas nuevas formas de tabaquismo, ya que se intentan introducir como formas de fumar de “bajo riesgo” o incorporando los conceptos de “reducción de daños”», añade el Dr. Riesco.

Los estudios de investigación alertan sobre la producción de las mismas sustancias presentes en el tabaco convencional, particularmente en los estudios in vivo e in vitro y en modelos celulares experimentales, donde se observan que estas formas de fumar no son inocuas.

Ello deriva del hecho de que incorporan sustancias químicas que producirán los mismos cambios observados en la EPOC. Se detectan sustancias oxidantes y componentes químicos como la acroleína y el acenafteno, especialmente tóxicos para el pulmón.

En algunos estudios aparecen incluso en mayor cantidad que en el tabaco convencional. Recientemente, se han publicado estudios observacionales en humanos que, utilizando modelos multivariables, sitúan a estas nuevas formas de fumar con un OR (riesgo relativo) para desarrollar EPOC similar al del tabaco convencional.

Los estudios en jóvenes han demostrado que el consumo de e-cigars se asocia a una mayor producción de síntomas bronquiales (bronquitis crónica) con hiperreactividad bronquial, según siguió destacando el experto al respecto de estos artilugios.

Los estudios en EPOC (en concreto, de dos cohortes mundialmente conocidas de pacientes con EPOC: la cohorte SPIROMICS y la COPD-Gene) han revelado que los pacientes con EPOC con e-cigars no sólo no dejan de fumar, sino que, además, empeoran la severidad de su enfermedad.

Sufren ―señalan los estudios― mayor pérdida de función pulmonar, aumento del riesgo de exacerbaciones y mayor frecuencia e intensidad de la sintomatología. Estos datos también se han observado en pacientes cardiovasculares (estudio E-Heart).

«En definitiva, con los datos de los estudios de investigación no sesgada e independiente podemos afirmar que las nuevas formas de fumar no son eficaces para ayudar a los fumadores a dejar de fumar ni tampoco son seguras, ya que pueden favorecer el desarrollo de asma o EPOC o su empeoramiento en pacientes ya diagnosticados», ha destacado el Dr. Riesco.

«Además, no podemos olvidar que no influyen positivamente en la prevención y en la desnormalización de la conducta de fumar, favoreciendo que algunos no fumadores se inicien en el consumo de estos productos y también debemos estar atentos a la aparición de un nuevo perfil de fumador llamado DUAL (consumo de tabaco clásico + alguna de las nuevas formas comentadas)», advierte el Dr. Riesco.

Autor: JUAN RIERA ROCA

Fuente Original: SaludEdiciones

Primera muerte en EE.UU. por una misteriosa enfermedad vinculada al cigarrillo electrónico

En todo el país, hay 193 personas afectadas por esta “enfermedad inexplicable”

Estados Unidos ha registrado el fallecimiento de la primera persona cuya muerte se relaciona directamente con el uso de cigarrillos electrónicos, según ha informado la BBC. Se ha producido en el estado de Illinois, y se trata de un hombre que fue “hospitalizado con una enfermedad inexplicable, y del que se sabe que fumaba cigarrillos electrónicos”, explicó la doctora Jennifer Layden, directora médica y epidemióloga del estado en Illinois.

Por su parte, Robert Redfield –director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)– no escondió su tristeza por esta noticia. “Es la primera muerte relacionada con el brote de una enfermedad pulmonar grave por el uso de cigarrillos electrónicos o dispositivos de vapeo”, dijo. Redfield añadió que “esta trágica muerte refuerza los graves riesgos asociados al cigarro electrónico”.

La muerte de este paciente se produce cuando los expertos investigan una misteriosa enfermedad pulmonar en Estados Unidos que se ha relacionado con el uso de estos dispositivos. Según el CDC hay 193 casos en todo el país –declarados entre el 28 de junio y el 20 de agosto– repartidos en 22 estados.

Se desconocen las causas exactas que la provocan, sólo que en todos los casos los pacientes son consumidores de estos derivados del tabaco.

“No está claro si estos casos tienen una causa común o si son enfermedades diferentes que se manifiestan de una forma similar”, dijo la doctora Ileana Arias, directora de enfermedades no infecciosas de los CDC. “En muchos casos, los pacientes han reconocido el uso reciente de productos que contienen THC”, añadió Arias.

Los afectados presentan síntomas como tos, falta de aire y fatiga, así como –en algunos casos– vómitos y diarrea. No hay evidencia de que una enfermedad infecciosa, como un virus o una bacteria pueda ser la responsable.

Por este motivo, las autoridades han ordenado pruebas de laboratorio de muestras líquidas de productos de vapeo, en un intento por identificar cualquier compuesto dañino.

Del mismo modo, la FDA está investigando si los afectados consumieron los cartuchos tal y como recomiendan los fabricantes o los manipularon para añadirles algo.

Fuente Original: LaVanguardia

EPOC y gripe: Cómo prevenir estas enfermedades respiratorias

Las enfermedades respiratorias, como la EPOC y la gripe, afectan a las vías respiratorias, incluidas las vías nasales, los bronquios y los pulmones.

Incluyen desde infecciones agudas como la neumonía y la gripe, a enfermedades crónicas como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

EPOC, cuarta causa de mortalidad 

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad crónica y potencialmente mortal, causada principalmente por la exposición al humo del tabaco. En España, es la cuarta causa de mortalidad, causando unos 29.000 fallecimientos al año.

A pesar de ser un problema de salud pública de gran relevancia, SEPAR afirma que es una enfermedad poco conocida por la sociedad.

“La EPOC supone un gasto de entre mil y 3.000 millones de euros anuales”, explica el doctor Julio Ancoechea, jefe de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa y coordinador de la Estrategia EPOC del Sistema Nacional de Salud. “Es una enfermedad extraordinariamente prevalente que tiene un tremendo impacto sanitario, económico y social. Y, curiosamente, es, en parte, desconocida”, añade.

Fumar: agente mortal

La EPOC es una enfermedad que está íntimamente ligada al consumo de tabaco.

“En España, el 80-90% de los pacientes con EPOC son o han sido fumadores. El 34% de los españoles fuma a diario. Esto es muy preocupante, hemos vuelto a cifras de 1997, a pesar de las leyes antitabaco”, alerta el doctor.

Para contrarrestar este incremento del número de fumadores, SEPAR recomienda una serie de medidas. Por ejemplo, extender la regulación del consumo de tabaco a otros espacios públicos, como parques, playas y estadios de fútbol y prohibir fumar en los espacios privados donde haya niños. 

“Además del tabaco, también hay otros factores ambientales, como la exposición al humo de leña y la contaminación aérea, y factores genéticos que pueden favorecer la aparición de EPOC”, señala el experto.

“La EPOC se está rejuveneciendo y se está feminizando”

El paciente clásico con EPOC es un es un sujeto fumador crónico, tradicionalmente un varón, pero este perfil está cambiando. 

“La EPOC se está rejuveneciendo y se está feminizando”, señala el doctor Ancoechea.

“Las mujeres tienen una especial susceptibilidad al humo del tabaco y unos síntomas diferentes al de los hombres. Pero a la mujer la diagnosticamos menos y más tarde. Es lo que hemos llamado la paradoja española, porque esto no se da en otros grandes estudios epidemiológicos”, añade.

“La EPOC es una enfermedad progresiva e invalidante. Sigue siendo una enfermedad estigmatizada y poco mediática. Para poder atajarla, necesitamos que sea reconocida como una enfermedad tremenda y esto es tarea de todos, concluye el doctor.

La gripe, atención a los síntomas

La gripe es una infección respiratoria aguda causada por el virus de la influenza A y B. Se contagia a través de la tos, los estornudos y el contacto cercano y tiene mayor proliferación en condiciones de frío y de poca humedad.

En algunos casos, la infección puede conllevar graves complicaciones de la enfermedad subyacente, provocar neumonía o causar la muerte.

Pero, por lo general, la gripe presenta un cuadro benigno y la mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. 

“Ante la aparición de los primeros síntomas, el doctor conviene hacer reposo, hidratarse mucho y consultar al médico de atención primaria. No hace falta acudir a urgencias, salvo que se tenga síntomas de alarma”, señala el doctor  Javier de Miguel, jefe de sección de Neumología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

Vacunarse: ¿sí o no?

La polémica sobre la eficacia y la importancia de vacunarse resurge cada año, especialmente cuando bajan las temperaturas y aumentan las gripes y los resfriados.

Desde SEPAR defienden la vacunación de toda persona en riesgo:

  •  Niños por debajo de 5 años.
  • Mayores por encima de 60-65.
  • Pacientes con inmunodeficiencias como diabetes, sida, trasplantados, patologías respiratorias crónicas como asma, epoc etc.

Además, el Ministerio de Sanidad ha ampliado el grupo de población diana de vacunación antigripal. Recomienda, por ejemplo, que los celiacos y los pacientes con enfermedad inflamatoria también se vacunen.

“La tasa de vacunación, comparada con Europa, sigue siendo baja. Tenemos que seguir haciendo campañas desde las sociedades científicas y los centros de salud para que la gente se vacune. Es un problema que está arraigado en la población, pero creo que con las campañas educativas irá mejorando progresivamente”, concluye el doctor  Javier de Miguel.

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Fuente Original: EFESALUD