Las nuevas formas del consumo de tabaco preocupan a la Sociedad Española de Neumología

“Son nuevas formas de tabaco que no reducen el daño y que no ayudan a dejar de fumar.”, asegura el presidente de Separ, Carlos A. Jiménez-Ruiz.

Chicles de nicotina, parches o hasta acupuntura, las técnicas para dejar de fumar son muy diversas. En el ‘top 10’ de las métodos para dejar de fumar se encuentran también los famosos cigarrillos electrónicos o vapeadores, que aunque se muestran como una opción factible para acabar con el hábito del tabaco, sus efectos para la salud siguen siendo nocivos tal y como denuncia la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Las nuevas formas de consumo de tabaco son todo un reto para Separ que ya trabaja también en la lucha contra estos productos. “Los cigarrillos electrónicos como Juul son nuevas formas para consumir tabaco que se están vendiendo a la población general como seguras. Las multinacionales tabaqueras están haciendo campañas poblaciones intensísimas que no están siendo controladas en base a la legislación antitabaco que hay en España”, lamenta Carlos A. Jiménez-Ruiz, en declaraciones a ConSalud.es.

Este neumólogo hace un llamamiento a la comunidad médico-científica para dejar de banalizar a los vapeadores: “Todos los profesionales sanitarios debemos manifestar claramente a la población que esas formas de consumo de tabaco son perjudiciales para la salud”. Además, Jiménez-Ruiz desmiente que sean más sanos y un mejor método para dejar de fumar. “Son nuevas formas de tabaco que no reducen el daño y que no ayudan a dejar de fumar. Debemos decirlo alto y claro”, asegura el presidente de Separ.

En este sentido, la sociedad médica apunta a que el abordaje de este tipo de alternativas para el consumo de tabaco son un “gran reto que tenemos todos los profesionales sanitarios y las autoridades político-sanitarias para mantener la salud pública de los españoles”.

Autor: NACHO CORTÉS

Fuente Original: ConSalud

Un estudio médico reclama subir el precio del tabaco para reducir más su consumo

Los datos del análisis muestran que la mortalidad atribuible al tabaquismo aún aumenta en las mujeres.

Un estudio elaborado por seis médicos e investigadores del Consejo Asesor sobre Tabaquismo en Cataluña pide aumentar la carga impositiva del tabaco, de forma que la subida de precio permita reducir su consumo y sitúe a España “en la media de los países líderes en control del tabaco”.

El estudio, que publica la Revista Española de Salud Pública bajo el título de El control del tabaquismo en España: situación actual y prioridades, señala que el incremento del precio del tabaco es “la medida que tiene mayor impacto en la reducción de su prevalencia, especialmente entre las clases más desfavorecidas”

Asimismo, para “contrarrestar las tácticas de la industria para mantener un bajo coste”, también propone “regulaciones orientadas a garantizar un precio mínimo”, dado que, si bien en los últimos años se ha “mitigado la oferta de marcas baratas”, su coste “sigue siendo bajo en el contexto europeo”.

Los datos del análisis muestran un descenso general de la epidemia de tabaquismo en España en las últimas cuatro décadas, tanto en hombres como en mujeres, aunque la mortalidad atribuible a la adicción, que disminuye entre los varones, todavía sube entre las mujeres. Por franjas de edad, los hombres fumadores se concentran en mayor proporción entre los 25 y los 45 años, mientras que las mujeres más adictas a la nicotina tienen entre 45 y 55 años.

Algunos subgrupos de población también destacan por sus niveles de tabaquismo por encima de la media, como los hombres de etnia gitana o de origen chino, personas en prisión o pacientes con patologías asociadas con la salud mental y adicciones.

Fuente Original: DiariodeSevilla

Un análisis de sangre podría reducir de forma segura el uso de antibióticos en EPOC, según un estudio

Un análisis de sangre podría reducir de forma segura el uso de antibióticos en EPOC

Un simple análisis de sangre a través de un pinchazo en los dedos podría ayudar a prevenir la prescripción innecesaria de antibióticos para las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cardiff, la Universidad de Oxford y el King’s College de Londres (Reino Unido).

En su trabajo, publicado en la revista ‘New England Journal of Medicine’, el equipo ha demostrado que el uso de esta prueba de sangre rebaja en un 20 por ciento el número de personas que usan antibióticos para los brotes de EPOC. Esta reducción en el uso de antibióticos no tuvo un efecto negativo en la recuperación de los pacientes durante las dos primeras semanas después de la consulta, ni en su bienestar o uso de los servicios de asistencia sanitaria durante los seis meses siguientes.

“Esta es una población de pacientes que a menudo se considera de alto riesgo por no recibir antibióticos, pero pudimos lograr una reducción en el uso de antibióticos que es aproximadamente el doble de la magnitud de la lograda por la mayoría de las otras intervenciones de administración de antimicrobianos, y demostrar que este enfoque era seguro”, explica el autor principal del trabajo, Nick Francis, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff.

La prueba de punción mide la cantidad de proteína C-reactiva (PCR), un marcador de inflamación que se eleva rápidamente en la sangre en respuesta a infecciones graves. Las personas con un brote de EPOC que tienen un nivel bajo de PCR en la sangre parecen recibir poco beneficio del tratamiento con antibióticos.

Fuente Original: BolsaMania

Uso racional de antibióticos para las exacerbaciones de la EPOC

PCR para guiar la terapia antibiótica para las exacerbaciones de la EPOC

En un ensayo aleatorizado, las mediciones de la proteína C reactiva en el punto de atención redujeron la prescripción de antibióticos sin comprometer los resultados clínicos en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Los médicos a menudo recetan antibióticos a los pacientes con exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), especialmente aquellos con un aumento del volumen de esputo y la decoloración. Sin embargo, la evidencia que apoya la terapia con antibióticos es mixta.

En este estudio de los EE. UU., los investigadores buscaron determinar si las pruebas para la proteína C reactiva (PCR) podrían disminuir la prescripción de antibióticos sin comprometer los resultados clínicos.

Más de 600 pacientes con exacerbaciones de la EPOC que acudieron a las prácticas de atención primaria fueron aleatorizados para recibir pruebas de PCR en el punto de atención o ninguna prueba de PCR (es decir, la atención habitual)

Según los datos publicados anteriormente, se recomendó a los clínicos de los pacientes en el grupo de PCR que recetaran antibióticos cuando los niveles de PCR eran> 40 mg / L y que no prescribieran antibióticos cuando los niveles eran <20 mg / l.  Los niveles entre 20 y 40 mg / l se consideraron un área gris. Las prácticas participantes se suministraron con unidades de prueba de CRP en el punto de atención, que pueden generar resultados de prueba en minutos.

La proporción de pacientes que recibieron antibióticos fue significativamente menor en el grupo de PCR que en el grupo de atención habitual (57% frente a 77%). Los resultados clínicos, como el estado general de salud y la eventual necesidad de hospitalización, fueron similares en los dos grupos.


Comentario

Este estudio no nos dice si los pacientes que recibieron antibióticos se beneficiaron realmente de ellos, pero sí sugiere que el tratamiento guiado por PCR de pacientes ambulatorios con exacerbaciones de EPOC es una forma segura de limitar el uso de antibióticos; la diferencia absoluta de 20 puntos porcentuales significa que 1 de cada 5 pacientes se salvó de la terapia con antibióticos.

Los médicos con acceso a pruebas de PCR de respuesta rápida deben considerar el uso de esta estrategia. Pruebas de PCR para guiar el tratamiento con antibióticos para las exacerbaciones de la EPOC.

Autor: Christopher C. Butler, F.Med.Sci., David Gillespie, Ph.D., Patrick White, M.D., et al Fuente: N Engl J Med 2019; 381:111-120 DOI: 10.1056/NEJMoa1803185 C-Reactive Protein Testing to Guide Antibiotic Prescribing for COPD Exacerbations

Fuente Original: IntraMed


Analizan el umbral óptimo para diagnosticar la EPOC

Diagnóstico de la obstrucción del flujo de aire

Una proporción del 70% de dos indicadores de la función pulmonar resultó ser o más precisa que otros umbrales para predecir las hospitalizaciones y muertes

Un nuevo estudio proporciona evidencia para respaldar una medición simple para diagnosticar una obstrucción clínicamente significativa del flujo aéreo, la característica clave de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la cuarta causa de muerte en los Estados Unidos.

El estudio encontró que una proporción del 70% de dos indicadores de la función pulmonar resultó ser o más precisa que otros umbrales para predecir las hospitalizaciones y muertes relacionadas con la EPOC.

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés), que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud, y sus hallazgos se publicaron en línea hoy en el Journal of American Medical Association. Aproximadamente 16 millones de estadounidenses tienen EPOC, y se estima que millones más tienen la enfermedad y no la conocen.

La investigación, que se basa en una amplia gama de estudios multiétnicos, valida las pautas actuales de las principales sociedades respiratorias y contribuye a identificar un umbral fijo de gravedad de la enfermedad. Este enfoque ha conducido a grandes avances en la detección temprana y el tratamiento de otras afecciones, como la hipertensión y la diabetes.

“El diagnóstico de la obstrucción del flujo de aire sigue siendo un obstáculo importante para mejorar la atención de los pacientes con EPOC”, dijo James Kiley, Ph.D., director de la División de Enfermedades Pulmonares del NHLBI. “Esta validación de un umbral fijo confirma la utilidad de un enfoque simple para la evaluación de la enfermedad.

“Al celebrar el 50 aniversario de la División de Enfermedades Pulmonares, este análisis riguroso de estudios multiétnicos basados en poblaciones es otro ejemplo de investigación que financiamos que mejora la práctica clínica, la salud pública y la atención al paciente”.

Para controlar la función pulmonar y medir la gravedad de una enfermedad pulmonar, los médicos usan la espirometría, una prueba que mide varios indicadores.

Estos incluyen la relación del volumen espiratorio forzado en un segundo (FEV1), es decir, la cantidad de aire exhalado con fuerza en un segundo, sobre la capacidad vital forzada (FVC), o la cantidad total de aire que se puede exhalar de manera forzada en un completo respiración. Los dos valores suelen ser proporcionales; y se observan proporciones más bajas en individuos con enfermedades pulmonares obstructivas, como el asma o la EPOC.

Los investigadores intentaron determinar la precisión de los distintos umbrales para predecir las hospitalizaciones y la mortalidad relacionadas con la EPOC. Para eso, el estudio de cohortes agrupadas del NHLBI analizó datos de cuatro estudios basados en la población de EE. UU. que recopilaron resultados de espirometría y siguieron a los participantes para detectar eventos clínicos relacionados con la EPOC.

El estudio incluyó a 24.207 participantes adultos, de los cuales 54% fueron mujeres, 69% blancos y 24% negros.

“La selección de un umbral para definir la obstrucción del flujo de aire tiene implicaciones importantes para la atención al paciente y la salud pública, ya que la prevalencia de la afección puede variar en más de un tercio según la métrica utilizada”, dijo la autora del estudio Elizabeth C. Oelsner, MD, MPH, profesor asistente de medicina Herbert Irving en la Universidad de Columbia, Ciudad de Nueva York.

“Definir la función pulmonar normal es muy desafiante en poblaciones diversas y cambiantes, y ciertos enfoques podrían interpretar niveles bajos de función pulmonar como son normales en las mujeres, los no blancos o los ancianos. “Pudimos demostrar que un umbral fijo simple funcionó bien en la muestra muy diversa de nuestro estudio, lo que mejora la generalización de nuestros resultados”.

Los investigadores dijeron que establecer un umbral de diagnóstico que sea fácil de usar no solo es fundamental para mejorar la adopción de la espirometría en la atención primaria; también puede resultar en una detección y tratamiento más tempranos para los pacientes.

Fuente Original: IntraMed

Un nuevo estudio confirma que la polución envejece los pulmones

La prevalencia de EPOC frente la contaminación del aire es cuatro veces mayor que entre las personas que están expuestas al tabaquismo pasivo en el hogar

Un estudio sobre más de 300.000 personas ha descubierto que la exposición a la contaminación del aire está relacionada con una disminución de la función pulmonar, el envejecimiento de los pulmones y un mayor riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La EPOC es una afección crónica relacionada con la reducción de la función pulmonar que causa inflamación en los pulmones y un estrechamiento de las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración. De acuerdo con el proyecto Global Burden of Disease (GBD), la EPOC es la tercera causa de muerte en todo el mundo, y se espera que la cantidad de muertes mundiales por ella aumente en los próximos diez años.

La función pulmonar normalmente disminuye a medida que envejecemos, pero la nueva investigación publicada en el «European Respiratory Journal», la revista científica oficial de la European Respiratory Society (ERS) y la publicación respiratoria más reconocida en Europa, sugiere que la contaminación del aire puede contribuir al proceso de envejecimiento y se suma a la evidencia de que respirar aire contaminado daña los pulmones.

Anna Hansell, profesora de Epidemiología Ambiental en el Centro de Salud Ambiental y Sostenibilidad de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido, señala que «hay sorprendentemente pocos estudios que analizan cómo la contaminación del aire afecta la salud de los pulmones. Para tratar de solucionar esto, evaluamos a más de 300.000 personas utilizando datos del estudio del Biobanco del Reino Unido para determinar si la exposición a la contaminación del aire estaba relacionada con cambios en la función de los pulmones y si afectó el riesgo de los participantes de desarrollar EPOC».

Los investigadores utilizaron un modelo de contaminación del aire validado para estimar los niveles de contaminación a los que las personas estaban expuestas en sus hogares cuando se inscribieron en el estudio del Biobanco del Reino Unido. Los tipos de contaminantes que investigaron los investigadores incluyeron particulas (PM 10), particulas finas (PM 2.5 ) y dióxido de nitrógeno (NO2), que se producen al quemar combustibles fósiles de escapes de automóviles y otros vehículos, centrales eléctricas y emisiones industriales.

Los participantes respondieron cuestionarios de salud detallados y la función pulmonar se midió mediante pruebas de espirometría realizadas por profesionales médicos en los centros de evaluación del Biobanco en el momento de la inscripción entre 2006 y 2010. La espirometría es una prueba simple que se utiliza para ayudar a diagnosticar y controlar ciertos pulmones condiciones mediante la medición de la cantidad de aire que se puede respirar en una respiración forzada.

Luego, el equipo de investigación realizó múltiples pruebas para ver cómo la exposición a largo plazo a niveles más altos de los diferentes contaminantes del aire estaba relacionada con los cambios en la función pulmonar de los participantes. La edad de los participantes, el sexo, el índice de masa corporal (IMC), los ingresos del hogar, el nivel de educación, el estado de fumador y la exposición al humo de segunda mano se tuvieron en cuenta en los análisis. Otros análisis también analizaron si trabajar en ocupaciones que aumentan el riesgo de desarrollar EPOC afectó la prevalencia de la enfermedad.

Los datos mostraron que por cada aumento promedio anual de cinco microgramos por metro cúbico de PM 2.5 en el aire al que estaban expuestos los participantes en el hogar, la reducción asociada en la función pulmonar fue similar a los efectos de dos años de envejecimiento.

Cuando los investigadores evaluaron la prevalencia de EPOC, encontraron que entre los participantes que viven en áreas con concentraciones de PM 2.5 por encima de las pautas promedio anuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de diez microgramos por metro cúbico, la prevalencia de EPOC fue cuatro veces mayor que entre las personas que estuvieron expuestas al tabaquismo pasivo en el hogar, y la prevalencia fue la mitad que la de las personas que han fumado alguna vez.

Los límites actuales de calidad del aire en la UE para PM 2.5 son 25 microgramos por metro cúbico, que es más alto que los niveles que los investigadores señalaron como vinculados a una función pulmonar reducida.

Hansell explica que en su estudio, «uno de los análisis más grandes hasta la fecha, encontramos que las personas expuestas a niveles más altos de contaminantes tenían una función pulmonar más baja equivalente a al menos un año de envejecimiento».

Menos esperanza de vida

«Lo que es más preocupante añade–, encontramos que la contaminación del aire tuvo efectos mucho más grandes en las personas de hogares con ingresos más bajos. La contaminación del aire tuvo aproximadamente el doble de impacto en la disminución de la función pulmonar y el riesgo de EPOC aumentado en tres veces en comparación con los participantes de mayores ingresos que tenían la misma exposición a la contaminación del aire».

«Consideramos el estado de fumador de los participantes y si su ocupación podría afectar la salud pulmonar, y pensamos que esta disparidad podría estar relacionada con las condiciones de vivienda o la dieta más deficientes, el peor acceso a la atención médica o los efectos a largo plazo de la pobreza que afecta el crecimiento de los pulmones en la infancia. Pero se necesita más investigación para investigar las diferencias en los efectos entre las personas de hogares de ingresos más bajos y más altos», precisan.

El profesor Tobias Welte de la Universidad de Hannover (Alemania) y presidente de la European Respiratory Society explica que «los hallazgos de este gran estudio refuerzan que la exposición al aire contaminado perjudica gravemente la salud humana al reducir la esperanza de vida y hacer que las personas sean más propensas a desarrollar enfermedades pulmonares crónicas».

«El acceso al aire puro es una necesidad y un derecho fundamentales para todos los ciudadanos de Europa –argumenta–. Los gobiernos tienen la responsabilidad de proteger este derecho al garantizar que los niveles máximos de contaminantes indicados por la Organización Mundial de la Salud no sean violados en nuestras ciudades y pueblos. La respiración es la función humana más básica requerida para mantener la vida, por lo que debemos continuar luchando por el derecho a respirar aire puro».

El equipo de investigación está realizando estudios adicionales para ver si los factores genéticos interactúan con la contaminación del aire y sus efectos en la salud.

Fuente: ABC

 

El 60% de los fallecimientos por cáncer está asociado al consumo de tabaco

Los tumores consecuencia de los cigarrillos tienen más capacidad de mutar, y por tanto, son más difíciles de tratar

El cáncer es un problema sanitario de primera magnitud en los países occidentales. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2017, los nuevos casos de cáncer en España fueron 228.482 y para 2035 se estima que habrá 315.413. En números absolutos, se afirma desde la SEOM, España es uno de los países europeos en los se diagnostican más tumores.

Sin embargo, puesto que contamos con una de las mayores esperanzas de vida del mundo, si comparamos la incidencia y mortalidad ajustadas por edad, la incidencia y la mortalidad en Europa se homogenizan.

Si bien es cierto que la investigación contra el cáncer avanza, los especialistas apuntan la necesidad de trabajar en programas de educación sanitaria en aras de hacer frente a la enfermedad. En este sentido, cada día se conoce mejor los factores de riesgo de desarrollar cáncer: tabaco, alcohol, dieta, obesidad, infecciones, genes y factores ocupacionales y ambientales, por lo que se han ido desarrollando medidas legislativas, programas de vacunación y campañas de concienciación/educación, encaminadas a disminuir la incidencia de la enfermedad.

“Sin embargo”, afirma Vicente Guillem, jefe del departamento de Oncología del Instituto Valenciano de Oncología y responsable de Oncología del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre, “todo esfuerzo en este sentido es poco y es necesario mejorar la inversión en salud pública para prevenir la enfermedad mediante programas de educación sanitaria y acciones administrativas. Hay que conseguir disminuir el consumo de tabaco y la obesidad, aumentar la vacunación de del VPH (virus del papiloma humano) y de la hepatitis e identificar factores genéticos de susceptibilidad de desarrollar la enfermedad”.

Respecto al tabaco, el Guillem es tajante: “No podemos permitir que la gente se siga matando. El tabaco está detrás del 60% de los fallecimientos por cáncer; se relaciona con ocho tumores, no sólo de pulmón. Además, son precisamente los tumores con más capacidad de mutar y, por ello, los más resistentes a cualquier tratamiento”.

Falsas creencias en torno al cáncer

En los últimos años, han aparecido nuevos hábitos que han producido cambios importantes en nuestra sociedad. Distintas voces asocian algunos de estos cambios con el incremento de algunos casos de cáncer (por ejemplo, el hecho de llevar el móvil cerca de algún punto del cuerpo, la exposición continua a redes wifi o a antenas de telefonía móvil, el incremento en la oferta de productos alimenticios con grasas trans, la exposición dilatada en el tiempo a cuadros de estrés grave, etc.). En este sentido, explica Guillem, “son innumerables los temas que se han relacionado con el cáncer, sin embargo, son pocos en los que se ha evidenciado una relación directa. No existe, hasta la actualidad ningún estudio epidemiológico riguroso que relacione la telefonía móvil o las redes wifi con un aumento de la incidencia de cáncer”.

“Sin embargo -añade-, cada día hay más evidencia de que cuadros de estrés graves pueden afectar el desarrollo del cáncer, al provocar mecanismos inflamatorios con la consiguiente producción de sustancias que actuarían como promotoras de un proceso neoplásico”. Por último, recalca Guillem, “me gustaría insistir en que el tabaco, la obesidad y los virus son los tres factores más importantes causantes de cáncer y responsables de más de la mitad de ellos, y por tanto es donde mayores esfuerzos debemos hacer”.

Autor: Pedro del Corral

Fuente Original: laRazon

La inhalación de polvo, vapores y gases en el trabajo, vinculada a un mayor riesgo de enfermedades pulmonares. Estudio

La inhalación de vapores, gases, polvo o gases en el trabajo inciden directamente en la salud pulmonar

Una de cada diez enfermedades pulmonares no cancerosas son causadas por la inhalación de vapores, gases, polvo o gases en el trabajo, según una investigación de la American Thoracic Society (EEUU) y European Respiratory Society (EU) en el ‘American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine’.

Los estudios, realizados durante más de dos décadas por 13 expertos clínicos y de respiración de las dos sociedades respiratorias, encontraron una conexión entre las enfermedades pulmonares y los riesgos derivados de la actividad laboral. Los autores apuntaron a una gran variedad de afecciones respiratorias, desde asma y EPOC hasta fibrosis cicatricial e infecciones seleccionadas.

“El papel del factor laboral en la mayoría de las enfermedades pulmonares está poco reconocido” afirmó D. Blanc, jefe de la División de Medicina Ocupacional y Ambiental de la Universidad de California en San Francisco y coordinador de la investigación. Además, resaltó que “no apreciar la importancia de los factores relacionados con el trabajo en tales condiciones impide el diagnóstico, el tratamiento y, lo que es más importante, la prevención de enfermedades adicionales”.

En particular los investigadores vincularon a los riesgos laborales enfermedades como el asma (16%), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC (14%), la bronquitis crónica (13%), la fibrosis pulmonar idiopática (26%), la neumonitis por hipersensibilidad (19%), la sarcoidosis y otras enfermedades granulomatosas (30%), la proteinosis alveolar pulmonar (29%), la neumonía adquirida en la comunidad en adultos en edad laboral(10%) y la tuberculosis en trabajadores expuestos al polvo de sílice (2%).

El doctor Blanc agregó que los hallazgos ponen de manifiesto “una magnitud de riesgo recientemente reconocida” y anima a que los médicos consideren no solo la afección respiratoria sino también la ocupación del paciente. Igualmente espera que los descubrimientos “harán que los encargados de formular políticas se tomen en serio la prevención de este tipo de enfermedades entre las mujeres y hombres que trabajan en todo el mundo”.

Fuente Original : BolsaMania

Estudio sueco vincula el nacimiento prematuro con enfermedad pulmonar

Un estudio reciente muestra como los bebés que nacen prematuramente corren un mayor riesgo a desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) más adelante.

La EPOC es una enfermedad inflamatoria de la tráquea y los pulmones, que se caracteriza por el aumento lento de la constricción de la tráquea. Fumar es un factor de riesgo importante.

La EPOC es una de las enfermedades más prevalentes en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud predice que la EPOC se convertirá en la tercera causa de muerte en todo el mundo para 2030.

La EPOC está fuertemente asociada con el hábito de fumar, pero alrededor del 20 por ciento de los que desarrollan la enfermedad nunca han fumado”, dijo Magnus Skold, autor principal del estudio y profesor de medicina pulmonar en el Instituto Karolinska, en un comunicado de prensa. “Ahora tenemos una información completamente nueva e importante sobre la EPOC, que permite informar a los grupos de riesgo sobre cómo pueden prevenir la enfermedad. Por ejemplo, es muy peligroso que los que nacieron prematuramente empiecen a fumar”.

En el estudio, el grupo de investigación de Magnus Skold examinó los pulmones de 95 personas de 20 años. El estudio muestra una función pulmonar notablemente deteriorada en los participantes que nacieron prematuramente y necesitaron oxígeno.

Un total de 27 por ciento de los que desarrollaron Displasia Broncopulmonar (DBP) después del nacimiento, es decir, aquellos con lesiones en los pulmones, ya habían desarrollado signos de EPOC en sus 20 años.

“Durante mucho tiempo, se asumió que la EPOC solo es causada por fumar, pero no lo es. Cualquier cosa que dañe los pulmones conduce a una enfermedad similar. Por lo tanto, no es sorprendente que los niños prematuros, que también reciben oxígeno dañino, También sufrió daño pulmonar, dijo Hannsson.

Fuente Original: GloboVision

“Atención Primaria debe participar más en patologías como la insuficiencia respiratoria” Dr. Bañuelos

Entrevista con en el neumólogo José Luis Viejo Bañuelos. El especialista explica cómo ha de ser el abordaje común de estas patologías.

Pregunta. ¿Qué peso tiene el manejo de la patología respiratoria en AP?

Respuesta. El libro que hemos presentado se titula “Enfermedades respiratorias en atención primaria” y trata de actualizar el manejo de la patología respiratoria en los médicos del primer nivel. Nos hemos centrado en las once enfermedades más frecuentes en las consultas de Atención Primaria

Hoy sabemos que hay hasta un 30 por ciento de pacientes que acuden a AP tienen síntomas o enfermedades respiratorias y por lo tanto es muy frecuente que necesiten un diagnóstico dentro de este campo.

Son fundamentalmente el asma, que afecta a un seis por ciento de la población y a un 10 o 12 por ciento de los niños, y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, que afecta al 10 por ciento de la población general entre los 40 y los 80 años. Son las dos enfermedades más prevalentes y tienen dos capítulos sobre diagnóstico, conocimiento de la enfermedad, manejo y tratamiento. Hay otras enfermedades como la neumonía, la tuberculosis, la apnea del sueño, el tromboembolismo pulmonar o la insuficiencia respiratoria, en las que es muy importante mantener una buena relación entre el médico de atención primaria que ha de seguir estos pacientes y el especialista en neumología, que tiene que aplicar técnicas diagnósticas y ajustar tratamientos o particularidades de estas enfermedades.

P. ¿En la práctica existe esa relación fluida?

R. Es muy importante. La relación depende de la situación concreta de cada hospital y cada centro de salud. En general, es necesario que haya una relación y un conocimiento mutuo. Uno de los capítulos se refiere a los criterios de derivación de un paciente al neumólogo o al hospital de referencia.

P. ¿Qué tipo de pruebas respiratorias se realizan en atención primaria?

R. En los centros de salud se llevan a cabo algunas técnicas como la espirometría para detectar enfermedades como el asma o la EPOC. El abandono del tabaco se puede hacer desde aquí, al igual que la prevención de la infección por neumococo o la gripe es una labor del primer nivel. Es importante el conocimiento de los síntomas que pueden llevar a otras enfermedades que tradicionalmente veía el neumólogo como la fibrosis pulmonar o la insuficiencia respiratorias, que son patologías en las que debe participar más el médico de AP.

P. ¿Existe un manejo adecuado de estos dispositivos?

R. La formación de los profesionales que realizan estas técnicas es fundamental y también la de aquellas personas que enseñan a los pacientes en el manejo de su enfermedad, en terapia inhalada, por ejemplo. Ambos aspectos implican también a la enfermería. Médico de atención primaria, enfermería y fisioterapia forman parte del manejo de estas enfermedades. Tenemos que ir hacia un tratamiento personalizado para los pacientes sin compartimentos estancos. Puede pasar por el médico de familia, acceder a un servicio de neumología para pruebas específicas, pero ha de volver al médico de familia y la enfermera ha de participar en este proceso también haciendo asistencia en los aspectos sociales del paciente. Hay que buscar una asistencia integral con todos los agentes implicados en ella.

Autor: E.M.C

Fuente Original: GacetaMedica