Descubren que el tabaco resta efectividad a un fármaco contra cáncer pulmón

Una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Barcelona (UB), del Hospital Clínic y de Boehringer Ingelheim ha descubierto los mecanismos moleculares por los que pierde eficacia un medicamento para tratar el cáncer de pulmón avanzado y han comprobado que están relacionados con el consumo de tabaco.

Tras este descubrimiento, que publica la revista ‘Cancer Research‘, los científicos ya han iniciado un proyecto para buscar nuevas formas de eficacia del fármaco nintedanib, que es un triple inhibidor angioquinasa y antifibrótico, usado para tratar el adenocarcinoma de pulmón.

La investigación ha permitido identificar los mecanismos moleculares que hacen que este fármaco no sea eficaz contra el carcinoma escamoso —un subtipo de carcinoma de pulmón de células no pequeñas—, y ha determinado la implicación del tabaco en esta falta de efectividad.

El estudio ha sido liderado por Jordi Alcaraz, profesor del Departamento de Biomedicina de la Facultad de Medicina de la UB, y han colaborado el equipo de Noemí Reguart, jefa de la Unidad de Tumores Torácicos del Hospital Clínic e investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS).

Nintedanib es un fármaco desarrollado por Boehringer Ingelheim eficaz en pacientes con adenocarcinoma avanzado de pulmón, pero no el carcinoma escamoso.

“Los resultados describen por primera vez que la fibrosis es más elevada en el adenocarcinoma que en el carcinoma escamoso, y ello provoca que los pacientes de adenocarcinoma respondan mejor al tratamiento con nintedanib”, ha explicado Alcaraz, que también es investigador del CIBERES.

“Además —ha añadido— hemos identificado un mecanismo en el carcinoma escamoso que hace que éstos tengan menos fibrosis y sean resistentes al nintedanib».

El estudio también ha identificado la implicación del tabaco en la falta de eficacia del fármaco contra el carcinoma escamoso.

“Es la primera vez que se describe cómo las partículas del humo del tabaco modifican epigenéticamente el gen SMAD3, por lo que acaban reduciendo su actividad y aumentan la resistencia al fármaco”, ha resumido el investigador, que ha recordado que el carcinoma escamoso afecta a cerca del 30 % de pacientes con cáncer de pulmón.

Comercializado como Vargatef, el nintedanib combinado con docetaxel fue el primer fármaco para tratar el adenocarcinoma pulmonar avanzado que demostró una media de supervivencia superior al año (12,6 meses), después del fracaso de la quimioterapia inicial.

En combinación con docetaxel, está indicado para tratar a pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas localmente avanzado, recurrente o metastásico con histología de adenocarcinoma, tras la quimioterapia de primera línea

Fuente Original: laVanguardia

Una nueva tecnología pretende transformar el cáncer de pulmón en una enfermedad crónica

El sistema, mediante análisis de sangre y sensores ultrasensibles, detecta el tumor desde el inicio

Más de un millón y medio de personas mueren por cáncer de pulmón cada año en el mundo. El 70% de los diagnósticos son demasiado tardíos, por lo que los tratamientos actuales no bastan para curar la enfermedad ya muy avanzada.

Priscila Kosaka Monteiro (Brasilia, 40 años), investigadora química del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y galardonada este lunes por la Fundación Fero, que impulsa los estudios sobre el cáncer, desarrolla una tecnología de diagnóstico 100.000 veces más sensible que las existentes. Mediante análisis de sangre y dispositivos minúsculos altamente sensibles, su sistema detecta la presencia del tumor desde el primer momento.

“Las tecnologías de hoy no consiguen penetrar el tejido. El plasma humano es como una sopa con una alta concentración de proteínas que hay que explorar y estos sensores permiten pescar al culpable, es decir, al biomarcador de la enfermedad”, explica Kosaka Monteiro.

Las proteínas fusionadas que demuestran la existencia de un error genético dan a los científicos una “seguridad absoluta”. Para la experta, estos elementos son unos marcadores muy interesantes, porque están involucrados desde el principio del tumor. “Si conseguimos encontrar esta proteína en la sopa, ya podemos escanear al paciente y obtener una imagen completa del estado de la enfermedad desde sus inicios”, sostiene la química.

El sensor es capaz de descubrir los biomarcadores que circulan por la sangre en las diferentes etapas de la enfermedad. El sistema mezcla dos tecnologías, una de sensibilidad y la otra de especificidad. Además, el análisis de sangre es un método no invasivo y que no perjudica al paciente. Los médicos podrán, por lo tanto, seguir el desarrollo del tumor con precisión y suministrarle un tratamiento más eficiente y más personalizado. “Por primera vez, vamos a tener información general, un mapa completo del tumor gracias a las huellas que habrá dejado en la sangre. Quiero que el cáncer de pulmón se transforme en una enfermedad crónica”, detalla la científica brasileña. Aunque su sueño sea eliminar la mortalidad por completo, ya se sentiría afortunada si su tecnología logra reducirla un 10%.

Estos tumores están compuestos por millones de células que producen, cada una de ellas y cada hora, centenares de copias de la proteína cancerígena, según explica Priscila Kosaka. Hoy, estas copias solo se pueden detectar mediante inmunoensayos, y 10 años después de la génesis de la enfermedad. La tecnología propuesta pretende, por lo tanto, detectarlas lo más pronto posible, es decir, cuando las células nocivas no llegan ni siquiera a medir un milímetro y todavía no se han multiplicado una y otra vez. “Es imprescindible bloquear el desarrollo de una enfermedad tan importante como esta”, opina la científica. Su objetivo es llamar la atención del mundo de la oncología gracias a un modelo preciso. Y el cáncer de pulmón le parece el ejemplo más potente.

Por ahora, según admite la investigadora, es imposible realizar un ensayo clínico y tampoco puede proponer su proyecto para la detección de otros cánceres. “Todavía me hace falta desarrollar sensores para cada tipo de proteína defectuosa. Sin embargo, está claro que este procedimiento traerá avances a la investigación, y ya es mucho”, concluye.

Autora: Agathe Cortes

Fuente Original: elPaís

 

Las enfermeras en contacto con productos químicos tienen más riesgo de EPOC

Un estudio revela la asociación adversa entre los desinfectantes y la salud respiratoria

El uso regular de desinfectantes químicos entre los profesionales de Enfermería es un factor de riesgo para desarrollar una enfermedad pulmonar obstructora crónica (EPOC), según un estudio publicado en JAMA Network Open.

Este estudio amplía los hallazgos anteriores al examinar las tareas de desinfección y exposición de los trabajadores de la salud a productos químicos, y relacionarlas con el desarrollo de EPOC. Esta pregunta es de “particular importancia para proporcionar orientación para el desarrollo de estrategias de prevención“, destacan los investigadores.

Esta investigación, que hizo un seguimiento a 73.262 enfermeras estadounidenses durante seis años, evidencia que la exposición a desinfectantes se asoció prospectivamente a un mayor riesgo de desarrollar EPOC.

Expuestas a productos químicos

Entre los productos químicos a los que estaban expuestas las enfermeras que han formado parte del estudio se incluyen el glutaraldehído (que se usa principalmente como desinfectante de equipos médicos, odontológicos y de laboratorio), lejía, peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), alcohol y amonio cuaternario, un desinfectante usado en la eliminación de  microorganismos como virus, bacterias, Salmonella tiphymurium y enfermedades gastrointestinales.

Estos productos se asociaron con un aumento del 25 a 38 por ciento de riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) independiente del asma y el tabaquismo, destaca el informe.

Además, los hallazgos del estudio “proporcionan pruebas adicionales de una asociación adversa entre los desinfectantes y la salud respiratoria. Una gran cantidad de evidencia ya apoya una asociación entre estas exposiciones y el asma; nuestros hallazgos adicionales de una asociación con la incidencia de EPOC hacen urgente desarrollar estrategias de reducción de la exposición que sigan siendo compatibles con control de la infección en los entornos sanitarios”, exponen.

Las alternativas potencialmente más seguras, explican en sus conclusiones, incluyen tecnologías emergentes no químicas para la desinfección como el vapor o la luz ultravioleta. “Los profesionales sanitarios deben ser conscientes de este nuevo factor de riesgo”, sentencian.

En sus conclusiones estiman que “la fracción atribuible a la población del uso semanal de desinfectantes en el riesgo de EPOC entre las enfermeras fue del 12 por ciento”.

Fuente Original: RedaccionMedica

Asocian la densidad de los neumococos en la nasofaringe con la enfermedad pulmonar invasiva

Streptococcus pneumoniae (neumococo) es una de las causas bacterianas más importantes para la aparición de neumonía entre los niños y los adultos en todo el mundo. La colonización neumocócica nasofaríngea es común en los niños pequeños y representa un paso inicial crítico en la progresión a la enfermedad invasiva.

Se han asociado los aumentos en la densidad de los neumococos en la nasofaringe con la aparición de enfermedades respiratorias y también podrían desempeñar un papel en la transmisión de la bacteria a otras personas. Los virus respiratorios se detectan con frecuencia en la nasofaringe de niños pequeños durante los períodos asintomáticos.

Un equipo internacional de científicos que trabaja con el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, TN, EUA), inscribió a niños menores de 3 años, residentes en el área de estudio en el Perú, que fueron evaluados prospectivamente para detectar en ellos síntomas de la enfermedad respiratoria aguda (IRA) durante las consultas semanales al hogar. Un episodio de IRA se definió como la presencia de tos o fiebre y el equipo consideró que un niño era asintomático si tenía rinorrea sola o no tenía síntomas de IRA.

Los investigadores recolectaron muestras en hisopos nasofaríngeos de cada niño mensualmente, independientemente de si los síntomas de IRA estaban presentes o no, y analizaron los hisopos por cultivo bacteriano para la identificación neumocócica y la reacción en cadena de la polimerasa cuantitativa (qPCR) para las determinaciones de densidad neumocócica. Se recolectó un subconjunto de muestras nasofaríngeas durante períodos asintomáticos a las que les practicaron pruebas de PCR de transcripción inversa en tiempo real (rRT-PCR) para virus de la influenza (tipos A, B y C), virus sincitial respiratorio (VSR), metaneumovirus humano (MPV), rinovirus (HRV), adenovirus (AdV) y virus de parainfluenza (VPI) tipos 1–3.

El equipo informó que, en un total de 849 muestras nasofaríngeas recolectadas durante los períodos asintomáticos de 480 niños, se realizaron tanto pruebas virales como determinaciones de la densidad neumocócica. Se detectó neumococo en 566/849 (67%) muestras nasofaríngeas de niños asintomáticos. Se detectaron al menos un virus respiratorio en 357/849 (42%) muestras de niños asintomáticos, más comúnmente HRV (31%) y AdV (11%), mientras que las detecciones de influenza, MPV, PIV y VSR en niños asintomáticos fueron poco frecuentes (<3%).

Las densidades neumocócicas totales (que abarcan todos los serotipos presentes) durante los períodos asintomáticos fueron significativamente más altas cuando se detectó un virus respiratorio que cuando no se detectó ningún virus. En análisis ajustados, el aumento de la densidad neumocócica se asoció significativamente con el riesgo de una IRA posterior, mientras que la detección viral asintomática sola se asoció con un menor riesgo de IRA posterior.

Los autores concluyeron que las detecciones virales durante los períodos asintomáticos están asociadas con aumentos en la densidad de colonización neumocócica en la nasofaringe. Además, encontraron que la densidad neumocócica, especialmente a niveles altos, está asociada con el desarrollo posterior de IRA en niños pequeños en el Perú. Estos hallazgos sugieren que las interacciones entre los virus y los neumococos en la nasofaringe durante los períodos asintomáticos podrían tener un papel en la aparición de IRA posteriores. El estudio fue publicado el 15 de octubre de 2019 en la revista Emerging Infectious Diseases.

Fuente Original: LabMedica

Una simple prueba de biomarcadores predice la insuficiencia respiratoria y sepsis en pacientes con neumonía

Investigadores valencianos han identificado fragmentos específicos de material genético que pueden predecir la aparición de insuficiencia respiratoria y sepsis en pacientes con neumonía.

Durante la presentación de este estudio en el Congreso Internacional de la European Respiratory Society, el Dr. Francisco Sanz, facultativo especialista del Servicio de Neumología del Consorci Hospital General Universitari de València y profesor asociado de la Universidad de Valencia, afirmó que los resultados podrían permitir a los médicos realizar pruebas de estos biomarcadores cuando un paciente ingresa en el hospital con neumonía, de modo que puedan anticipar complicaciones y prestar una asistencia y hacer un seguimiento más intensos.

Según el Dr. Sanz, que en el marco del Congreso de la European Respiratory Society analizó junto con otros compañeros los datos clínicos y muestras de sangre de 169 pacientes con neumonía extrahospitalaria (neumonía contraída fuera del entorno del hospital o la clínica), «la neumonía es una infección del tejido pulmonar de origen viral o bacteriano. Las peores complicaciones son la aparición de insuficiencia respiratoria y sepsis, que sucede cuando la infección se propaga al resto del cuerpo a través del flujo sanguíneo. Existen pequeñas moléculas llamadas microARN, que son fragmentos de material genético que regulan cómo se comportan los genes. Hemos llegado a la conclusión de que en cada tipo de complicación, ya sea insuficiencia respiratoria o sepsis, hay un tipo específico de microARN implicado«.

Los investigadores utilizaron técnicas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) en tiempo real, que es un método empleado para crear copias de pequeñas secciones de ADN, con el fin de identificar los microARN en las muestras de sangre obtenidas de los pacientes en el momento en el que ingresaron en el hospital. Posteriormente, examinaron las correlaciones entre los microARN y la sepsis y la insuficiencia respiratoria para ver de qué manera ciertos microARN podrían predecir estas complicaciones.

Detectados tres microARN que permiten la predicción estas complicaciones

Descubrieron que tres microARN que ya se sabía que intervenían en procesos inflamatorios pulmonares y sistémicos permiten predecir la sepsis o la insuficiencia respiratoria. De los 169 pacientes, 109 (el 64,5 %) desarrollaron complicaciones; el 25,4 %, insuficiencia respiratoria, y un 13,6 %, sepsis grave.

El microARN 223 permitió predecir la aparición de sepsis (con un 78% de precisión) y el microARN 574 permitió predecir la insuficiencia respiratoria (con un 77% de precisión). El microARN 182 permitió predecir tanto la sepsis grave como la insuficiencia respiratoria (con un 83% y un 76% de precisión, respectivamente).

En palabras de especialista del Servicio de Neumología del Consorci Hospital General Universitari de València, «nuestro estudio ha mejorado nuestra comprensión de los cambios y procesos que tienen lugar en el cuerpo en respuesta a la neumonía identificando estos microARN que determinan específicamente complicaciones como la sepsis y la insuficiencia respiratoria».

«Esto tiene una repercusión en el pronóstico, ya que estos biomarcadores se utilizarían en el momento en el que los pacientes ingresan con el fin de anticipar las complicaciones que pudieran surgir. Una vez que se detecta que el paciente tiene un determinado perfil de microARN, se pueden aplicar medidas de asistencia y control más intensas. La prueba es rápida (entre una y tres horas) y económica, y puede realizarse con las técnicas disponibles en la mayoría de los hospitales«, añadió el Dr. Sanz.

La edad promedio de los pacientes fue de 67 años (entre 58 y 79), y varios de ellos presentaban otros problemas de salud: el 29% sufría diabetes, el 28% padecía enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el 14% tenía un latido cardíaco irregular. Cerca del 4% de los pacientes (el 3,6 %) falleció después de su admisión en el hospital. Los pacientes ingresaron en el Consorci Hospital General Universitari y el Hospital Clínic de Valencia, y los investigadores colaboraron con el Dr. Francisco Dasí y Silvia Vicente del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA de Valencia.

Fuente Original: Geriatricarea

El Hospital del Mar crea una unidad especializada para tratar bronquiectasia

El Hospital del Mar de Barcelona ha puesto en marcha una unidad especializada para tratar a pacientes con bronquiectasia, una patología crónica pulmonar de alta prevalencia que provoca acumulación abundante de secreciones en los pulmones y mucha expectoración.

Según ha informado el centro sanitario, en esta nueva unidad trabajan de forma conjunta neumólogos, radiólogos, fisioterapeutas y rehabilitadores, infectólogos, farmacólogos y especialistas en nutrición, que contarán con la colaboración de los microbiólogos del Laboratorio de Referencia de Cataluña.

La nueva Unidad Funcional de Bronquiectasia “está destinada a ofrecer una atención más ágil y cercana a los pacientes con esta patología crónica”, ha destacado la jefa de la unidad, Esther Barreiro, que se ha propuesto “ofrecer el máximo confort a estas personas, teniendo en cuenta que son enfermos crónicos, con una patología muy invalidante para desarrollar su rutina diaria”.

Según Barreiro, la tos constante que provoca esta afección para eliminar la acumulación de secreciones en los pulmones y los bronquios, obliga a los pacientes a seguir controles muy habituales y a un monitoreo multidisciplinario para mantener bajo control la evolución de una patología para la que no hay un tratamiento curativo.

Barreiro ha apuntado la necesidad de disponer de profesionales sanitarios adaptados a las necesidades de los pacientes, como los neumólogos, encargados del diagnóstico y tratamiento, pero también de los radiólogos, ya que los enfermos se tienen que someter de forma regular a pruebas radiológicas para controlar el estado de sus pulmones.

También los fisioterapeutas y rehabilitadores, ya que los afectados por esta enfermedad se tienen que someter a rehabilitación pulmonar.

En este sentido, Barreiro ha destacado que “es importante que aprendan a drenar secreciones y cuál es la mejor postura a adoptar cuando están en casa, porque hay posturas que favorecen más el drenaje de las secreciones que otras, el llamado drenaje postural”.

“También es importante que aprendan a toser para extraer el moco que se acumula en los pulmones, ya que no hacerlo puede provocar infecciones graves. Lo más importante es mantener la vía aérea limpia para evitar la posible contaminación por gérmenes y el desencadenamiento de infecciones bronquiales”, según Barreiro.

La doctora ha señalado que “otro de los pilares básicos en el seguimiento de los pacientes es el control de su peso porque muchos de estos pacientes, sobre todo mujeres, tienen un problema grave de desnutrición, ya que son personas que pierden peso muy rápidamente y es muy difícil que lo recuperen”.

La bronquiectasia no debida a la fibrosis quística es una enfermedad pulmonar crónica que comparte similitudes con la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el asma bronquial.

Su origen, en general y frecuentemente, proviene de una infección previa en los pulmones, en cualquier momento de la vida, como la tuberculosis, o una neumonía de origen vírico (varicela o el sarampión).

No existe ningún tratamiento curativo, sino que se tratan los diferentes síntomas y las infecciones recurrentes obligan a los pacientes a seguir tratamiento antibiótico de larga duración.

La prevalencia de la bronquiectasia es desconocida, a pesar de que hay estudios que la sitúan entre los 227 casos cada 100.000 hombres y los 309 casos cada 100.000 mujeres en Estados Unidos.

Fuente Original: laVanguardia

El Hospital de Día de Neumología de Vigo redujo ya los ingresos por EPOC

Atendieron a 1.400 pacientes desde su apertura en marzo y ya piensan en una ampliación

Neumología es una de las especialidades que está liderando la atención al enfermo crónico en Galicia y con algunas iniciativas que son pioneras en España, según afirma el jefe de este servicio en el Cunqueiro, Alberto Fernández Villar.

En Vigo son varias las líneas de trabajo, relacionadas tanto con los aspectos clínicos como sociales del paciente, pero la más reciente fue la apertura del Hospital de Día para los enfermos crónicos respiratorios de mayor complejidad en marzo de este mismo año.

Este servicio ya existía en Lugo, después se abrió en Ourense y Santiago y el siguiente fue Vigo. “La dirección entendió que era importante y nos dio los medios necesarios”, señala el jefe de Neumología del Chuvi, Alberto Fernández. A su vez, A Coruña, Pontevedra y Ferrol tienen planes para crear el suyo.

En Vigo llevan 1.400 asistencias en seis meses, con 12 o 14 pacientes al día, el 30% con EPOC, y con un resultado muy satisfactorio porque evitan ingresos hospitalarios con el coste que supone para el sistema y genera seguridad en los pacientes. En ocasiones los pacientes teminan ingresando cuando no es posible el manejo ambulatorio.

Unos 500 ingresos al año

Con el hospital de día, los pacientes no pasan por Urgencias, son atendidos por sus neumólogos y tienen un seguimiento posterior. Los derivan desde Primaria o llaman ellos mismos a este dispositivo que funciona de lunes a viernes ocho horas al día y para el que ya piensan en una ampliación.

Está pensado para pacientes complejos y con varios reingresos al año. Neumología registra unos 450 o 500 ingresos por agudización de EPOC al año, aunque hay pacientes mayores y añaden otras dolencias que ingresan en Geriatría o Medicina Interna. Entre ellos un 25% han ingresado dos o más veces el último año y otro 25% ingresó al menos una vez.

Se estima que en el área sanitaria de Vigo puede haber unas 14.000 personas con EPOC , la mayoría leves y unos 2.000 son graves. Entre estos últimos, hay unos 200 o 300 pacientes complejos reingresadores a los que ofertan este servicio a través de una enfermera gestora de casos. Destacan asimismo que el Sergas está desarrollando un Código Disnea para optimizar los protocolos de derivación entre Atención Primaria, el 061 y los hospitales de día.

Por otro lado, la Neumología del Cunqueiro lidera un estudio pionero en España sobre cómo influye la situación social del paciente crónico respiratorio en los reingresos hospitalarios. El estudio realizado inicialmente en Vigo concluyó que más del 30% de los eventos responden a condiciones sociales como aislamiento, dependencia y otros factores. El trabajo formó parte de una tesis doctoral y se publicó en cuatro revistas de alto impacto.

Ahora lo extenderán al resto de Galicia con pacientes de dos hospitales urbanos y dos con población más envejecida y rural. “Permitirá tomar otras medidas y hacer una medicina más personalizada”

Autor: R. Suarez

Fuente Original: Atlantico

 

Fumar aumenta el riesgo de desarrollar depresión y esquizofrenia

Una nueva investigación de la Universidad de Bristol (Reino Unidos) establece una relación entre el hábito tabáquico y la posibilidad de que tenga incidencia sobre la salud mental de las personas

Hasta la fecha estaba totalmente asumida la idea de que las personas que sufren enfermedades mentales, entre las que destacan depresión y esquizofrenia, eran dadas a fumar más, aunque no se había podido establecer si nos encontrábamos ante una relación causa y efecto y si es la enfermedad mental la que aumenta la probabilidad de fumar o si fumar constituye en sí mismo un factor de riesgo para desarrollar una enfermedad mental.

Ahora, una investigación a cargo de expertos de la Universidad de Bristol (Reino Unidos) establece una relación en ese sentido y concluye que fumar tabaco aumenta el riesgo de sufrir depresión y esquizofrenia tras analizar datos del Biobanco del Reino Unido de 462.690 individuos de ascendencia europea, que comprenden el 8 por ciento actual fumadores y 22 por ciento exfumadores.

Fumar y salud mental

Los resultados del trabajo, publicados en la revista ‘Psychological Medicine’, son fruto de la aplicación de un enfoque analítico llamado aleatorización mendeliana, que utiliza variantes genéticas asociadas con una exposición (por ejemplo, fumar) para apoyar conclusiones más sólidas sobre las relaciones de causa y efecto.

Y en este caso, los investigadores hallaron evidencias de que fumar tabaco aumenta el riesgo de depresión y esquizofrenia, pero también de que la depresión y la esquizofrenia aumentan la probabilidad de fumar, aunque en el caso de la esquizofrenia la evidencia sobre el aumento fue más débil.

Además, no es el primer trabajo que alerta de la posible relación entre fumar y el perjuicio para la salud mental ya que un estudio anterior, también de la Universidad de Bristol en colaboración con la de Amsterdam, mostraba relación entre fumar y la posibilidad de desarrollar trastorno bipolar.

Y el problema, según afirman los expertos es que, más allá de la evidencia de que fumar puede ser perjudicial para la salud mental y aumentar las posibilidades de sufrir patologías concertas, buena parte del índice de mortalidad asociado con la enfermedad mental se debe al hábito de fumar por lo que en el fondo, deben afrontarse dos importantes retos: el que atañe a la salud mental y el que provoca un número considerable de muertes por enfermedades asociadas al hábito tabáquico.

Autor: Álvaro Piqueras

Fuente Original: AS

Tabaco, contaminación y falta de ejercicio, principales causas de enfermedades no transmisibles

Cada año se producen a nivel mundial aproximadamente uso 41 millones de fallecimientos por enfermedades no transmisibles (ENT)

Las muertes urbanas también conocidas como enfermedades no transmisibles (ENT) son una de las prioridades de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De hecho, recientemente ha publicado un informe donde se ofrece orientación y herramientas para que los dirigentes urbanos aborden las principales causas de muerte en las ciudades.

Las ENT, como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer y la diabetes, matan a 41 millones de personas cada año en todo el mundo, y los accidentes de tráfico a 1,35 millones.

Aunque si las previsiones no fallan estas cifras irán en aumento. En esta línea se ha pronunciado Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS: “Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y las cifras están aumentando”.

“Los dirigentes de las ciudades toman decisiones que afectan la salud de miles de millones de personas, y para que las ciudades prosperen, todas las personas necesitan acceso a servicios que mejoren su salud: transporte público, espacios exteriores seguros, limpios y atractivos, alimentos saludables y, por supuesto, servicios de salud asequibles”.

‘The Power of Cities: Tackling Non-Communicable Diseases and Road Traffic Injuries’

El informe, titulado ‘The Power of Cities: Tackling Non-Communicable Diseases and Road Traffic Injuries’, está dirigido a alcaldes, funcionarios de gobiernos locales y planificadores de políticas urbanas.

En el informe, financiado por Bloomberg Philanthropies, se destacan áreas clave en las que los dirigentes de las ciudades pueden luchar contra los factores que favorecen las ENT, como el consumo de tabaco, la contaminación del aire, las dietas deficientes y la falta de ejercicio, y mejorar la seguridad vial.

“Al reproducir las medidas más eficaces a escala mundial, podemos salvar millones de vidas”, ha explicado Michael R. Bloomberg, embajador mundial de la OMS para las ENT y los Traumatismos y alcalde de la ciudad de Nueva York durante tres mandatos.

El informe tiene como objetivo que los planificadores de las políticas urbanas compartan conocimientos, desde las medidas contra el tabaco adoptadas en Beijing y Bogor, hasta las iniciativas para el uso compartido de bicicletas puesto en marcha en Fortaleza.

De los 19 estudios de caso citados, 15 proceden de países en desarrollo, donde se producen el 85 % de las muertes prematuras de adultos por ENT y se registran más del 90% de las muertes por accidentes de tránsito.

Más del 90 % del futuro crecimiento de la población urbana se producirá en países de ingresos bajos o medios, y 7 de las 10 ciudades más grandes del mundo se encuentran en países en desarrollo.

Las iniciativas citadas en el informe son similares a las emprendidas en el marco de la Alianza de Ciudades Saludables, una iniciativa conjunta de la OMS, Bloomberg Philanthropies y Vital Strategies en la que 50 ciudades comparten políticas y planes para luchar contra las ENT y los traumatismos.

La red, dirigida por Bloomberg, ha ayudado a garantizar que 216 millones de personas se hayan beneficiado de al menos una intervención de protección contra las ENT y los traumatismos por accidentes de tránsito desde 2017.

Unos 193 países se han comprometido a reducir en un tercio las muertes prematuras causadas por ENT para 2030 y a reducir a la mitad las muertes y los traumatismos por accidentes de tránsito para 2020, a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Fuente Original: ConSalud

Separ recomienda la vacuna antineumocócica en mayores de 65 años sanos

Las personas mayores de 65 años, aunque estén sanas, deben ponerse la vacuna antineumocócica, al igual que aquellas que tienen enfermedades de base y ciertos grupos de riesgo.

Francisco Sanz Herrero, miembro del Grupo de Tuberculosis e Infecciones Respiratorias de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha pronunciado la ponencia ‘Vacunación antineumocócica: qué sabemos y qué vamos a necesitar en el futuro” en el marco del 52º Congreso Separ 2019, celebrado en Santiago de Compostela.

Su conclusión se basa en la actualización del Consenso sobre la vacunación antineumocócica en el adulto por riesgo de edad y patología de base, firmado por 18 sociedades científicas y del que es coautor, así como en los últimos hallazgos realizados sobre la vacunación frente al neumococo.

Vacuna polisacárida y vacuna conjugada

El Streptococcus pneumoniae es el principal agente causante de la neumonía comunitaria, de la otitis, de la neumonía neumocócica y de la enfermedad neumocócica invasora, que es el paso a la sangre de esta bacteria.

Además, causa meningitis, aunque en menor frecuencia. Existen dos tipos de vacunas que pueden prevenir la infección: la vacuna polisacárida, de 23 serotipos (VNP23) y la vacuna conjugada de 13 serotipos (CNC13).

Con los tipos de vacunas disponibles, la polisacárida, que se emplea en mayores de dos años de edad, es la que más serotipos incluye pero presenta limitaciones, porque no genera memoria inmunitaria, por lo que se precisan dosis de recuerdo cada cinco años. Asimismo, no actúa sobre la colonización nasofaríngea.

La vacuna conjugada puede emplearse a cualquier edad a partir de las seis semanas de vida, genera memoria inmunitaria, una respuesta inmunitaria más potente que la vacuna polisacárida y tiene un mayor impacto en la colonización nasofaríngea, pero su limitación es el número de serotipos incluidos.

Dosis de recuerdo

“La VNC13 es la que mayor y más duradera inmunidad produce, por lo que únicamente es necesario vacunarse una vez en la vida en pacientes inmunocompetentes con enfermedades de base, a diferencia de la VNP23, que precisa dosis de recuerdo cada cinco años por agotamiento de la respuesta inmunitaria”, destaca Sanz.

Un reciente ensayo en más de 84.000 personas de más de 64 años, ha demostrado la eficacia vacunal de la VNC13 para prevenir tanto la enfermedad neumocócica invasora como la neumonía neumocócica y, “aunque se precisan más estudios con ambas vacunas en distintas situaciones comórbidas, es esperable un claro beneficio en términos de morbimortalidad, especialmente con la vacuna conjugada”, señala el consenso.

Las vacunas antineumocócicas se recomiendan en pacientes inmunodeprimidos, mayores de 65 años, con fístulas de líquido cefalorraquídeo o sin bazo (asplenia), una primera dosis de VNC13 y, a las 8 semanas-1 año, vacunación con VNP23. En aquellos ya vacunados con VNP23 más de un año, dosis de VNC13 y revacunación con VNP23  los cinco años, con el fin de maximizar la protección.

La vacunación está recomendada a partir de las seis semanas de vida en los siguientes grupos de riesgo: ausencia de bazo, fístulas de líquido cefalorraquídeo, personas portadoras de implantes cocleares y pacientes inmunodeprimidos.

También se aconseja en mayores de 65 años con patologías de base o factores de riesgo como tener alguna enfermedad respiratoria, EPOC, asma grave y patología intersticial difusa pulmonar, enfermedad hepática crónica, enfermedad cardiovascular crónica, diabetes en tratamiento con antidiabéticos orales o insulina, tabaquismo y abuso del alcohol.

Fuente Original: RedaccionMedica