La inhalación de polvo, vapores y gases en el trabajo, vinculada a un mayor riesgo de enfermedades pulmonares. Estudio

La inhalación de vapores, gases, polvo o gases en el trabajo inciden directamente en la salud pulmonar

Una de cada diez enfermedades pulmonares no cancerosas son causadas por la inhalación de vapores, gases, polvo o gases en el trabajo, según una investigación de la American Thoracic Society (EEUU) y European Respiratory Society (EU) en el ‘American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine’.

Los estudios, realizados durante más de dos décadas por 13 expertos clínicos y de respiración de las dos sociedades respiratorias, encontraron una conexión entre las enfermedades pulmonares y los riesgos derivados de la actividad laboral. Los autores apuntaron a una gran variedad de afecciones respiratorias, desde asma y EPOC hasta fibrosis cicatricial e infecciones seleccionadas.

“El papel del factor laboral en la mayoría de las enfermedades pulmonares está poco reconocido” afirmó D. Blanc, jefe de la División de Medicina Ocupacional y Ambiental de la Universidad de California en San Francisco y coordinador de la investigación. Además, resaltó que “no apreciar la importancia de los factores relacionados con el trabajo en tales condiciones impide el diagnóstico, el tratamiento y, lo que es más importante, la prevención de enfermedades adicionales”.

En particular los investigadores vincularon a los riesgos laborales enfermedades como el asma (16%), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC (14%), la bronquitis crónica (13%), la fibrosis pulmonar idiopática (26%), la neumonitis por hipersensibilidad (19%), la sarcoidosis y otras enfermedades granulomatosas (30%), la proteinosis alveolar pulmonar (29%), la neumonía adquirida en la comunidad en adultos en edad laboral(10%) y la tuberculosis en trabajadores expuestos al polvo de sílice (2%).

El doctor Blanc agregó que los hallazgos ponen de manifiesto “una magnitud de riesgo recientemente reconocida” y anima a que los médicos consideren no solo la afección respiratoria sino también la ocupación del paciente. Igualmente espera que los descubrimientos “harán que los encargados de formular políticas se tomen en serio la prevención de este tipo de enfermedades entre las mujeres y hombres que trabajan en todo el mundo”.

Fuente Original : BolsaMania

Estudio sueco vincula el nacimiento prematuro con enfermedad pulmonar

Un estudio reciente muestra como los bebés que nacen prematuramente corren un mayor riesgo a desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) más adelante.

La EPOC es una enfermedad inflamatoria de la tráquea y los pulmones, que se caracteriza por el aumento lento de la constricción de la tráquea. Fumar es un factor de riesgo importante.

La EPOC es una de las enfermedades más prevalentes en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud predice que la EPOC se convertirá en la tercera causa de muerte en todo el mundo para 2030.

La EPOC está fuertemente asociada con el hábito de fumar, pero alrededor del 20 por ciento de los que desarrollan la enfermedad nunca han fumado”, dijo Magnus Skold, autor principal del estudio y profesor de medicina pulmonar en el Instituto Karolinska, en un comunicado de prensa. “Ahora tenemos una información completamente nueva e importante sobre la EPOC, que permite informar a los grupos de riesgo sobre cómo pueden prevenir la enfermedad. Por ejemplo, es muy peligroso que los que nacieron prematuramente empiecen a fumar”.

En el estudio, el grupo de investigación de Magnus Skold examinó los pulmones de 95 personas de 20 años. El estudio muestra una función pulmonar notablemente deteriorada en los participantes que nacieron prematuramente y necesitaron oxígeno.

Un total de 27 por ciento de los que desarrollaron Displasia Broncopulmonar (DBP) después del nacimiento, es decir, aquellos con lesiones en los pulmones, ya habían desarrollado signos de EPOC en sus 20 años.

“Durante mucho tiempo, se asumió que la EPOC solo es causada por fumar, pero no lo es. Cualquier cosa que dañe los pulmones conduce a una enfermedad similar. Por lo tanto, no es sorprendente que los niños prematuros, que también reciben oxígeno dañino, También sufrió daño pulmonar, dijo Hannsson.

Fuente Original: GloboVision

“Atención Primaria debe participar más en patologías como la insuficiencia respiratoria” Dr. Bañuelos

Entrevista con en el neumólogo José Luis Viejo Bañuelos. El especialista explica cómo ha de ser el abordaje común de estas patologías.

Pregunta. ¿Qué peso tiene el manejo de la patología respiratoria en AP?

Respuesta. El libro que hemos presentado se titula “Enfermedades respiratorias en atención primaria” y trata de actualizar el manejo de la patología respiratoria en los médicos del primer nivel. Nos hemos centrado en las once enfermedades más frecuentes en las consultas de Atención Primaria

Hoy sabemos que hay hasta un 30 por ciento de pacientes que acuden a AP tienen síntomas o enfermedades respiratorias y por lo tanto es muy frecuente que necesiten un diagnóstico dentro de este campo.

Son fundamentalmente el asma, que afecta a un seis por ciento de la población y a un 10 o 12 por ciento de los niños, y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, que afecta al 10 por ciento de la población general entre los 40 y los 80 años. Son las dos enfermedades más prevalentes y tienen dos capítulos sobre diagnóstico, conocimiento de la enfermedad, manejo y tratamiento. Hay otras enfermedades como la neumonía, la tuberculosis, la apnea del sueño, el tromboembolismo pulmonar o la insuficiencia respiratoria, en las que es muy importante mantener una buena relación entre el médico de atención primaria que ha de seguir estos pacientes y el especialista en neumología, que tiene que aplicar técnicas diagnósticas y ajustar tratamientos o particularidades de estas enfermedades.

P. ¿En la práctica existe esa relación fluida?

R. Es muy importante. La relación depende de la situación concreta de cada hospital y cada centro de salud. En general, es necesario que haya una relación y un conocimiento mutuo. Uno de los capítulos se refiere a los criterios de derivación de un paciente al neumólogo o al hospital de referencia.

P. ¿Qué tipo de pruebas respiratorias se realizan en atención primaria?

R. En los centros de salud se llevan a cabo algunas técnicas como la espirometría para detectar enfermedades como el asma o la EPOC. El abandono del tabaco se puede hacer desde aquí, al igual que la prevención de la infección por neumococo o la gripe es una labor del primer nivel. Es importante el conocimiento de los síntomas que pueden llevar a otras enfermedades que tradicionalmente veía el neumólogo como la fibrosis pulmonar o la insuficiencia respiratorias, que son patologías en las que debe participar más el médico de AP.

P. ¿Existe un manejo adecuado de estos dispositivos?

R. La formación de los profesionales que realizan estas técnicas es fundamental y también la de aquellas personas que enseñan a los pacientes en el manejo de su enfermedad, en terapia inhalada, por ejemplo. Ambos aspectos implican también a la enfermería. Médico de atención primaria, enfermería y fisioterapia forman parte del manejo de estas enfermedades. Tenemos que ir hacia un tratamiento personalizado para los pacientes sin compartimentos estancos. Puede pasar por el médico de familia, acceder a un servicio de neumología para pruebas específicas, pero ha de volver al médico de familia y la enfermera ha de participar en este proceso también haciendo asistencia en los aspectos sociales del paciente. Hay que buscar una asistencia integral con todos los agentes implicados en ella.

Autor: E.M.C

Fuente Original: GacetaMedica

Premian un estudio del Hospital de Loja que permite prevenir el empeoramiento de la EPOC

La Sociedad Española de Neumología reconoce como el ‘Mejor Artículo de Ciencia Básica’ el trabajo del equipo del neumólogo Bernardino Alcázar.

Profesionales del Hospital de Alta Resolución de Loja han sido reconocidos en el 52º Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), con el premio al ‘Mejor Artículo en Ciencia Básica’ en los Premios de la Revista ‘Archivos de Bronconeumología’. El artículo, cuyo autor principal es el especialista en Neumología Bernardino Alcázar, ha sido distinguido por su calidad científica e interés público y se llama ‘Óxido nítrico alveolar y bronquial en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el solapamiento de asma y EPOC (ACO)’. Junto al neumólogo Bernardino Alcázar son autores del mismo Francisca Castellano, Pablo Santiago, Oliverio Ruiz y Pedro Romero.

Este último estudio, reconocido por la comunidad médica internacional, demuestra que la medición del óxido nítrico en aire exhalado es útil para predecir y, por tanto prevenir, exacerbaciones de la EPOC, crisis que conllevan ingreso hospitalario en muchos casos y hasta el fallecimiento del afectado en otros. El proyecto de investigación, realizado con 244 pacientes lojeños, ha contado con el apoyo de la Facultad de Medicina de la UGR.

Enfermedad poco conocida

LA EPOC, también conocida como enfisema pulmonar o bronquitis crónica, es una destrucción del pulmón, acelerada principalmente por el consumo de tabaco. Es muy frecuente en España, afecta al 10% de la población adulta y lo peor es que produce muchos problemas en el día a día del paciente. A partir de los 55 años también es la tercera causa de discapacidad y de reducción de calidad y de años de vida. Sin embargo, una encuesta reciente indica que apenas un 12% de la población la conoce.

Como explicaba el Dr.  Alcázar en una entrevista el pasado año, «hasta ahora no teníamos muchas herramientas para poder decirle a un paciente cuándo iba a tener aproximadamente una exacerbación. Ahora hemos comprobado que la cantidad de óxido nítrico exhalado -que produce el bronquio cuando está inflamado- nos ayuda a saber qué pacientes tienen más riesgo de padecer una crisis», destaca Alcázar, consciente de que estos episodios severos derivan en un deterioro que a veces no permite al paciente volver a su estado anterior e incluso requieren de un trasplante. El siguiente paso es que el neumólogo pueda modificar el tratamiento y hacer que se prevenga este empeoramiento. «El gran avance es adelantarnos a ese proceso y mejorar la calidad de vida del enfermo. La prueba es muy sencilla», comenta Alcázar, que asegura que existen datos para pensar que las conclusiones de esta investigación son extrapolables a cualquier paciente.

La medición de la presencia de óxido nítrico en los alveolos y los bronquios de los pacientes afectados por esta patología es un indicador de un posible empeoramiento de su estado o de la aparición de crisis y al mismo tiempo, su detección en unas u otras partes del pulmón permite establecer el tratamiento más eficaz para cada paciente.

Alcázar señala que «los diferentes tratamientos farmacológicos a través de inhaladores para pacientes con EPOC están concebidos para ser más eficaces en diferentes puntos del aparato respiratorio, según su alcance y su principio activo, por lo que midiendo la presencia y la ubicación del óxido nítrico podemos indicar a cada paciente cual es el más eficaz para él».

Bernardino Alcázar apunta que «la EPOC es una enfermedad que afecta aproximadamente al 12% de la población, cuya prevalencia está actualmente en aumento y que tiene una gran incidencia sobre la calidad de vida del paciente, ya que limita sus posibilidades de realizar cualquier actividad física y por lo tanto genera discapacidad». De ahí el interés por mejorar el diagnóstico y el tratamiento de estos pacientes.

La EPOC afecta especialmente a personas que han sido fumadoras durante gran parte de su vida y su incidencia aumenta con la edad. El perfil del paciente con EPOC es el de un hombre de entre 60 y 70 años, que sido fumador durante más de 20 años y que junto a esta enfermedad, presenta otras patologías crónicas.

Autoría: N.J.G.

Fuente Original: IdealLoja

 

“La EPOC es la causa más frecuente de ingreso hospitalario desde Urgencias”

El presidente de Semes ( Sociedad Española de Medicinas de Urgencias y Emergencias), Juan González Armengol, analiza el manejo de la EPOC

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) “es probablemente la causa más frecuente de ingreso hospitalario desde los servicios de Urgencias“. Así lo ha señalado Juan González Armengol, presidente de la Sociedad Española de Medicinas de Urgencias y Emergencias (Semes), quien ha incidido en la importancia de “tener un manejo global adecuado“.

En este sentido, González Armengol destaca que para un buen manejo, es necesario “el reconocimiento y diagnóstico temprano“. Actualmente, se calcula que hay un 10 por ciento de la población que padece EPOC con edades comprendidas entre los 40 y 65 años. De este porcentaje, “el 40 por ciento no está diagnosticado“.

Unas cifras que hacen pensar en que “puede existir un amplio margen de mejora en las medidas de prevención y reconocimiento precoz en estadios tempranos de la enfermedad”. Además, el experto ha añadido que “tenemos que conseguir que los pacientes en estadio moderado tengan una terapia adecuada”.

Prevención

Una de las mejoras en la prevención que propone González Armengol es la de incidir en las campañas contra el tabaquismo. “El hábito más frecuente que se relaciona con la aparición y progreso de la EPOC es el tabaco, por eso, es importante incidir en la prevención del tabaquismo en edades tempranas para evitar la incidencia de esta enfermedad que continúa aumentando”.

Urgencias

Entre el 1 y el 2 por ciento de los pacientes que llegan a Urgencias son personas que padecen EPOC. Sin embargo, hay cifras “más alarmantes“, como las de las gestiones de Urgencias, que ven a pacientes más graves, donde “la incidencia de este tipo de pacientes alcanza el 15 por ciento, más en épocas de especial virulencia que les hace caer en exacerbaciones“.

El pasado ejercicio, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) presentó datos sobre la mortalidad de pacientes con EPOC, alertando de que son casi 29.000 las personas que fallecen a causa de esta enfermedad, siendo la cuarta causa más frecuente de mortalidad.

Autora: MERCEDES RIVERA

Fuente Original: RedaccionMedica

“Hay evidencia de que el cambio climático aumenta el asma en niños”

El 52º Congreso Separ evidencia la relación entre el aumento de las temperaturas y el empeoramiento de enfermedades

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) tiene claro que el cambio climático y la contaminación ambiental tienen efectos sobre la salud de las personas, ya sean indirectos o directos.

Xavier Muñoz, neumólogo y miembro de Separ, ha hecho hincapié durante la rueda de prensa del 52º Congreso Nacional de la sociedad, en dos: el aumento de número de personas con ingreso hospitalario por esta causa y el incremento de los casos de asma, sobre todo en la población pediátrica. “Aunque haya estamentos dentro de nuestra sociedad que quieran negar el cambio climático, nosotros pensamos que es una auténtica realidad y que los efectos que tienen los aumentos de las temperaturas a lo largo de los años como aumento del CO2 por las diferentes actividades humanas que vamos realizando, se pueden desglosar en dos grupos de efectos: directos e indirectos“, ha explicado.

Según ha expuesto, los efectos indirectos hacen referencia a aquellas patologías respiratorias que se pueden ver aumentadas por los efectos migratorios producidos por culpa de este cambio climático. Por la desertización y por las inundaciones. Y llevan a más enfermedades infecciosas.

“Hay previsiones que a lo largo de estos primeros 50 años de este siglo, alrededor de mil millones de personas tendrán que emigrar. Estos movimientos migratorios importantes conllevan condiciones económicas especiales que facilitan propagación de enfermedades infecciosas. En el caso respiratorio se traduce, sobretodo, en un aumento de neumonías y tuberculosis y de afectación del pulmón por otras microbacterias, con las resistencias que estos gérmenes a los fármacos acarrean”, ha explicado.

Enfermedades crónicas pueden empeorar

“Los efectos directos ya los estamos notando”, ha proseguido. Muñoz señala que los aumentos de temperatura empeoran las condiciones de enfermedades crónicas cardiovasculares y respiratorias, sobre todo en población anciana. Ellos tienen más riesgo de padecer golpes de calor y de peores descansos nocturnos, sobre todo cuando viven en situaciones menos favorables, lo que lleva a un empeoramiento de sus patologías. “En los servicios de Urgencias vemos aumento de demanda, agudizaciones y peor control del manejo de enfermedades tan importantes como son la EPOC o el asma“.

“El otro punto directo hace referencia a la unión entre cambio climático y contaminación ambiental. El aumento de las temperaturas favorece que las partículas en suspensión y los gases como el NO2 se acumulen y aumenten sus niveles”, ha explicado. Y la interrelación de la contaminación y el aumento de temperaturas, ha dicho, “es terrible”.

Estas partículas contaminantes, de menos de 10 microgramos de diámetro (PM10) y de menos de 2,5 microgramos de diámetro (PM2,5) se hllan en suspensión en el aire, sobre todo, por culpa de las emisiones de los vehículos con motor diésel.

Más hospitalizaciones y fallecimientos

“Ya no hay ninguna duda de que los aumentos de contaminación incrementan los números de urgencias por asma, por EPOC y también por embolia pulmonar. Pero, además, hay evidencias de que la propia contaminación ambiental puede ser causa de asma por si sola y, sobre todo, en población pediátrica“, ha asegurado. Esta es una de las novedades en investigación que se van a tratar, durante el viernes 14 de junio, en la sesión ‘¿Cómo afecta la contaminación y el cambio climático a los pacientes asmáticos?’.

“Se calcula que más o menos el 20 por ciento de las muertes que hay en el mundo podrían retrasearse en años si los niveles de contamienación se redujeran a la mitad. En España mueren medio millón de personas al año: 80.000 podrían ser retrasables si incidiéramos en contener la contaminación”, ha concluído.

Autora: María García

Imagen: Juan Santos

Fuente Original: RedaccionMedica

Recogida de firmas para solicitar la prueba de AAT en pacientes con EPOC

La Asociación Alfa-1 de España, miembro de Somos Pacientes, solicita la colaboración de los pacientes afectados por el déficit de alfa-1 antitripsina (DAAT) en la recogida de firmas iniciada por las asociaciones de pacientes de Suiza, Austria y Alemania para que la ‘Guía de Estrategia Global de Diagnóstico, Tratamiento y Prevención de la EPOC’ incluya la prueba de la alfa-1 antitripsina en todos los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y se determine el fenotipo cuando los niveles séricos se encuentren disminuidos.

Como informa Alfa-1 de España, “considerando el grave problema del diagnóstico del DAAT y que más del 90% de los pacientes están sin diagnosticar, desde la Asociación pedimos tu colaboración y firma para avanzar y reducir el tiempo medio de diagnóstico, además de conseguir que no haya más pacientes con EPOC que vean su calidad y esperanza de vida reducidas por no tener un diagnóstico a tiempo. Por ello, vinculamos el formulario de recogida de firmas para que todas aquellas personas con DAAT se puedan solidarizar con la causa, porque la unión hace la fuerza”.

Para secundar con tu firma la petición, clica aquí –el plazo finaliza el próximo jueves, 20 de junio.

Déficit de AAT

La alfa-1 antitripsina es una proteína que se produce en el hígado y que tiene por función principal proteger el pulmón de la degradación e inflamación causada por infecciones que atacan el tejido pulmonar y de agentes externos como el tabaco u otras sustancias inhaladas que son contaminantes e irritantes.

Como indica Alfa-1 de España, “en condiciones normales, esta proteína pasa de las células hepáticas al sistema sanguíneo. Cuando este traspaso no se lleva a cabo de forma normal se produce una acumulación de la proteína en el hígado, lo que puede provocar enfermedades hepáticas en niños y adultos, y un descenso de la AAT en sangre, que desprotege a los pulmones. Esta desprotección, unido a otros agentes como infecciones y tabaco, puede llegar a provocar enfermedades pulmonares”.

Se estima que el DAAT afecta a una de cada 2.500 personas. Como concluye la Asociación, “según datos del REDAAT, en nuestro país hay 500 pacientes ZZ diagnosticados, de los 12.000 que se calcula que lo padecen. Y si bien la enfermedad no tiene cura, hay abiertas varias líneas de investigación que hacen tener confianza en el futuro”.

Fuente Original: SomosPacientes

“Hay que conocer el consumo de cannabis y su relación con las patologías”

Neumólogos debaten acerca de si es más dañino el tabaco o el cannabis desde el punto de vista de la Neumología

¿Es igual de dañino el tabaco que el cannabis desde el punto de vista del neumólogo? Esta ha sido una de las preguntas que se han lanzado durante el 52º Congreso Nacional Separ. Sin embargo, para responder a esa cuestión, los neumólogos explican que faltan estudios.

“Una de las conclusiones que hemos sacado de la sesión ‘Tabaco y cannabis’ -celebrada el viernes 14 de junio-, es que no se pregunta en consulta si la gente consume marihuana o no. Y quizás en gente joven que tiene enfermedades intersticiales, que no tenemos muy claro la causa, así como en aquellos que tienen neumotórax jóvenes, sí sería interesante preguntar de manera rutinaria si realizan consumo frecuente o al menos esporádico de marihuana”, explica Pedro Landete Rodríguez, neumólogo del Hospital Universitario de La Princesa.

“Es bien conocido que el tabaco es peligroso y tiene muchas sustancias químicas que puede desarrollar problemas a nivel de función pulmonar, pero en cannabis no se ha sido capaz de demostrar que aumente la pérdida de función pulmonar. También se ha visto que tiene más síntomas, que la gente que consume marihuana consume de manera diferente porque hacen caladas más prolongadas, con una pausa de inhalación más larga. Lo que sí que se ha visto es que en el tiempo que se consume marihuana ienen más tos, más autoescucha de pitos y más expectoración”.

Landete añade que también se ha visto que el consumo de marihuana se asocia a inflamación a nivel pulmonar y desarrollo de enfisema. Además, se ha visto que puede alterar alguna fase del sueño, siendo su calidad mucho peor.

Estudios contradictorios

“En el cáncer de pulmón hay estudios contradictorios porque es cierto que es difícil separar aquellos que solo consumen marihuana de los que consumen marihuana y tabaco asociado. Ahora mismo no hay ningún estudio de verdad que refute y exponga que fumar marihuana aumenta la posibilidad de tener cáncer de pulmón, pero sí que hay estudios que demuestran que tiene más posibilidad de tener enfisema o infecciones pulmonares graves“, señala.

También se ha intentado vincular si existen mayor posibilidad de desarrollar EPOC en aquellas personas que consuman únicamente marihuana, pero no se ha visto que haya ningún riesgo aumentado.  En cuanto al asma, el neumólogo explica que no hay nada publicado.

Para saber realmente la relación entre estos problemas respiratorios y el consumo del cannabis se necesitan más estudios. El problema real, argumenta Landete, es que casi nadie dice que consume marihuana habitualmente. “Entonces no hay estudios poblacionales que hayan asociado el consumo de una manera científica de calidad”, explica. De ahí que durante la sesión hayan indicado que deben preguntar más.

“Sería interesante tener uno de gente joven que consuma marihuana porque además en España sabemos que hasta el 20 por ciento de la gente entre 15 y 29 años consumen, aunque sea de manera esporádica”, señala. Además, explica que la mayoría de adolescentes que se inician a esta sustancia lo hacen de manera sinérgica con el tabaquismo.

Y hay otra conclusión que han extraído en la sesión es “que hay que tener mucho cuidado”. “Pensamos que la marihuana medicinal puede ser una solución pero sigue siendo peligrosa y aunque no hay estudios concluyentes, sí que parece que demuestra que puede desarrollar enfermedades pulmonares a largo plazo”, concluye.

Autora: María García

Imagen: Juan Santos

Fuente Original : RedaccionMedica

Voces médicas y sanitarias reafirman su lucha contra el tabaco ante el repunte del consumo

Uno de cada cinco fumadores no sabe que fumar puede causar cáncer de pulmón.

Hasta 3,3 de los 8 millones de fallecidos anualmente en relación con el tabaquismo mueren por afecciones ligadas al sistema pulmonar, ha recordado en rueda de prensa el doctor Vinayak Prasad, director del departamento de Prevención de Enfermedades No Infecciosas de la OMS.

La experta de esta división de la Organización Mundial de la Salud Kerstin Schotte ha ofrecido otro dato preocupante: “En los países en desarrollo, el 50 % de la gente no asocia fumar a los infartos”.

“Casi el 20 por ciento de la población adulta del mundo fuma, y aquellos que dejan de hacerlo pueden ver en solo dos semanas los efectos beneficiosos de abandonar este hábito para sus pulmones, que recuperan su funcionamiento normal”, añade Prasad.

En 2017, afirma la OMS, 1,5 millones de fumadores o personas expuestas al humo del tabaco murieron de enfermedades respiratorias crónicas; 1, 2 millones por cáncer traqueal, bronquial o pulmonar, y 600.000 por tuberculosis e infecciones del sistema respiratorio.

Unos 60.000 menores de cinco años fallecen de infecciones de las vías respiratorias causadas por humo ajeno, y los que llegan a la edad adulta tienen mayores probabilidades de padecer más adelante enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

El repunte en el consumo de tabaco, especialmente en los adolescentes, ha llevado a la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP) a impulsar la campaña de prevención “No contamines tu imagen”, que cuenta con el respaldo del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP).

El presidente del GECP, el doctor Mariano Provencio, ha sido muy claro: “Tenemos una especial preocupación por los adolescentes; siguen registrando elevados porcentajes de consumo, especialmente las chicas jóvenes: un 33,2 por ciento del total frente al 29,6 % de los chicos. Es necesario que la sociedad se conciencie de esto”.

El presidente de AEACaP, Bernard Gaspar, añade otros argumentos: “La salud no es el único motivo por el que dejar de fumar, también influyen factores, como el aspecto, la higiene o la limpieza”.

Oncólogos

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) pone el acento en la importancia de la prevención y recuerda  que entre el 30 y el 50 por ciento de los tumores son evitables adoptando hábitos de vida saludables. Responsabiliza al tabaco del 33 % de los tumores y del 22 % de los fallecimientos por cáncer.

La presidenta de SEOM, la doctora Ruth Vera, resalta: “Sabemos que 9 de cada 10 personas desconocen que beber o fumar aumenta el riesgo de desarrollar un cáncer. Por ello, queremos insistir en que nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico. Los beneficios de dejar de fumar empiezan desde el primer día y a los 10 años de haber abandonado el tabaco el riesgo de morir por un cáncer de pulmón se reduce a la mitad. Dejar de fumar antes de los 40 años, reduce la probabilidad de muerte por enfermedades relacionadas con el tabaco en un 90 %”.

Cardiólogos

Los cardiólogos han lanzado otra campaña desde la Fundación Española del Corazón (FEC), #HoyDecidoNoFumar, para dejar el tabaco sin que resulte abrumador.

Cada día, en redes sociales, un mini video motivacional con un mensaje creativo distinto animará a no fumar durante 24 horas. La campaña durará 21 jornadas y pretende romper con el escollo de tomar la “gran” decisión, dejar de fumar definitivamente.

“Pensar en dejar de fumar para siempre puede abrumar al fumador, pero decidir no fumar durante un día es un reto asequible”, indica la doctora María Rosa Fernández Olmo, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y vocal del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).

Según informa la FEC, el 34 por ciento de los adultos españoles consume tabaco a diario, y de ellos, el 33, 4 por ciento nunca se ha planteado dejar de fumar, mientras que el 21,1 por ciento se lo ha planteado sin llegar a intentarlo, según datos de la última encuesta sobre consumo de drogas EDADES (2017-2018).

Fumar, añade esta fundación, multiplica por dos y hasta por tres el riesgo de infarto de miocardio, ictus y arteriopatía periférica, y es la segunda causa de enfermedades cardiovasculares después de la hipertensión arterial.

Comité de Prevención del Tabaquismo

El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, que representa a 36 sociedades médico-científicas, colegios profesionales y asociaciones civiles, ha mostrado su preocupación por el repunte del consumo de tabaco y ha pedido nuevas medidas y más espacios sin humo.

“El tabaco y el tabaquismo no ocupa el lugar que corresponde en la agenda de los políticos, en las agendas de las propias sociedades y de los profesionales”, ha afirmado el presidente del CNPT, Andrés Zamorano, quien ha situado este asunto como el primer problema de salud pública en España.

Neumólogos

Los neumólogos, desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), cifran en 60.000 las muertes anuales en España a causa del consumo de tabaco.

En el marco del Día Mundial, han pedido que se incluyan los tratamientos para dejar de fumar en la cartera de prestaciones financiadas por el Sistema Nacional de Salud, que se extienda la regulación del consumo de tabaco a otros espacios públicos y que se incremente su precio.

Atención primaria

Desde la atención primaria, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), en su Encuesta de la XX Semana Sin Humo, recoge que aumenta la aceptación de que se prohíba fumar en coches cuando hay niños, al tiempo que se reconoce el incumplimiento de prohibición de fumar en terrazas cerradas.

Uno de los datos de la encuesta refleja que en una comparativa de los últimos tres años (2017-2019), el número de fumadores ha aumentado un 3, 3 por ciento, la cifra de exfumadores ha retrocedido un 3,3 por ciento, y el dato de las personas que nunca han fumado registra una subida del 1 por ciento.

Preocupación ante las nuevas formas de consumo

La encuesta pone de manifiesto que en lo se refiere a la comparativa entre tipos de tabaco consumido, cerca del 70 % de los fumadores o ex fumadores preferían el consumo del tabaco convencional, siendo más frecuente entre los fumadores actuales (77 % vs 64 %).

Sin embargo, los nuevos dispositivos de consumo de tabaco cada vez son más populares, en el sentido de conocimiento de su existencia: El 91,7 % de los participantes reconoce haber oído hablar de otros dispositivos de consumo de tabaco, sobre todo el cigarrillo electrónico (90,6 %).

De hecho, los consumidores actuales asumen más fácilmente estas otras formas de consumo: Se han detectado diferencias significativas entre el consumo entre fumadores y ex fumadores en tipos de tabaco, siendo más frecuente entre los fumadores actuales el consumo de los siguientes tipos de tabaco: cigarrillos convencionales, cigarrillos electrónicos, cigarrillos hechos a mano, pipa, pipa de agua/shisha/cachimba y tabaco sin combustión (IQOS).

Preocupa mucho, además, que todavía exista un 20 % de los participantes en la encuesta que consideren que fumar no es perjudicial para la salud”, señala Lucía Goreto, portavoz del Grupo de Abordaje al Tabaquismo de la semFYC.

“Del mismo modo que nos preocupa este 20 %, también debemos señalar las divergencias que hay entre los distintos tipos de consumo de tabaco: solo el 30 % opina que fumar cigarrillos hechos a mano es perjudicial para la salud, y otro 24 % opina que fumar cigarrillos electrónicos también lo es, hasta el punto que un 10,8 % apuntan que ayudan a dejar de fumar. Afortunadamente, el 58,2 % considera que los nuevos dispositivos son tan perjudiciales como los cigarrillos convencionales”, agrega esta portavoz.

Como ha sucedido en otras ediciones, los fumadores opinan con mayor frecuencia que fumar No es perjudicial para la salud.

Las embarazadas fuman más

Si en 1980 las mujeres embarazadas que fumaban suponían el 14,3 %, 36 años después, en 2016, ese porcentaje aumentó hasta el 20,4 %, según una investigación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Los datos de la investigación, que tiene como objetivo describir la situación actual y las tendencias del consumo de tabaco en el embarazo en España, entre 1980 y 2016, los ha avanzado el ISCIII, con motivo del Día Mundial sin Tabaco.

Realizado a partir de una muestra de 40.934 mujeres embarazadas, el estudio indica que un 66 % de las gestantes mantuvo el consumo durante todo el embarazo y solo un 22 % dejó de fumar durante el primer trimestre.

Las empresas farmacéuticas también se unen a la lucha contra el tabaco. Un ejemplo. La compañía GSK España difunde un libro dirigido a los jóvenes desde los 11 años sobre cómo los adolescentes se enfrentan por primera vez a esta adicción. “No y punto. Porque #FumarNoMola”, se titula.

Diez motivos para dejar de fumar: por tus huesos

La Sociedad Española de Reumatología (SER) informa de la campaña “Por tus huesos, no fumes”, donde se dan a conocer los daños que produce el tabaco en el sistema musculoesquelético y autoinmune sistémico, así como su influencia en el desarrollo de las enfermedades reumáticas, a través de un Decálogo.

1)           Los radicales libres del tabaco provocan inflamación. El tabaco, es una sustancia tóxica y oxidativa, genera radicales libres que provocan inflamación y facilitan el desarrollo de enfermedades reumáticas. Además, también las agravan en las personas que ya han desarrollado alguna de estas patologías.

2)           Puede empeorar las consecuencias del lupus. El lupus eritematoso sistémico es una patología reumática que puede afectar a cualquier órgano del cuerpo. El tabaco, al tener sustancias que favorecen la inflamación, hace que exista mayor actividad y mayor desajuste del sistema inmunitario, de manera que aumenta el riesgo de tener afectación de órganos diana. También se relaciona con la aparición de manifestaciones potencialmente graves como el infarto o el ictus.

3)        Incremento de enfermedad cardiovascular. De sobra es conocido que el tabaco tiene una influencia negativa en el pulmón y aumenta el riesgo cardiovascular. A lo que habría que sumar que los pacientes con enfermedades reumáticas inflamatorias tienen mayor riesgo de padecer eventos cardiovasculares respecto a la población general.

4)        Multiplica por cuatro el riesgo de padecer artritis reumatoide (AR). La AR tiene un componente genético importante, pero existen factores ambientales que favorecen su aparición. En este sentido, se ha demostrado la influencia del tabaco en la aparición de la enfermedad y sobre todo en la generación de anticuerpos anti-péptidos citrulinados, los cuales condicionan una enfermedad con peor evolución.

5)        Disminuye la oxigenación y aumenta el dolor. El tabaco provoca una hipoxia crónica en el organismo al disminuir el calibre de los vasos sanguíneos lo que origina una disminución del aporte de oxígeno a los tejidos, dificultando así su capacidad de regeneración. Además, se ha demostrado que el tabaco aumenta el nivel de los neurotransmisores del dolor, en la sangre.

6)        Disminuye la efectividad de los tratamientos. Los pacientes con enfermedades reumáticas que fuman tienen menor respuesta a los fármacos, de manera que se necesita mayor dosis de medicamento para que sea más potente y se alcance la respuesta deseada, lo que también aumenta el riesgo de padecer efectos secundarios,  aumentando el dolor y la discapacidad.

7)        Aumenta el riesgo de sufrir fractura osteroporótica, enfermedad que presenta 1 de cada 4 mujeres a partir de la menopausia. El tabaquismo aumenta el riesgo de fractura de cadera y columna. En el caso de los fumadores, la probabilidad de fracturarse la cadera aumenta entre un 30 % y un 40 % que los no fumadores a la misma edad.

 8)        Debilita los huesos. Se ha demostrado que la nicotina enlentece la producción de osteoblastos, las células formadoras de hueso. Al mismo tiempo, fumar disminuye la absorción del calcio procedente de la dieta, indispensable para la mineralización del hueso. También, parece ser que el tabaquismo favorece la aceleración de la descomposición de los estrógenos, hormonas que juegan un papel importante en la construcción y el mantenimiento de un esqueleto fuerte.

9)        Aumenta el riesgo de infecciones respiratorias. Los pacientes con enfermedades reumáticas como el lupus, esclerodermia, vasculitis, síndrome de Sjögren, SAF, Behcet, artritis reumatoide, espondilitis anquilosante y artritis psoriásica tienen una mayor frecuencia de infecciones respiratorias, en ocasiones causadas por la desregulación del sistema inmune y por los tratamientos utilizados. El tabaco genera un riesgo aún mayor de infecciones respiratorias, pues interfiere con los mecanismos de defensa naturales del pulmón y deteriorando la función del sistema respiratorio.

10)         Dejar de fumar mejora la calidad de vida. Suprimir el tabaco ayudaría a prevenir enfermedades reumáticas, así como a disminuir complicaciones en los pacientes y conseguir que el tratamiento sea más efectivo.

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Fuente Original: EfeSalud

Uno de cada 5 fumadores no sabe que el tabaco causa cáncer, advierte la OMS

Uno de cada cinco fumadores en el mundo no sabe que fumar puede causar cáncer de pulmón, un hecho que ha llevado este año a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a consagrar el Día Mundial Sin Tabaco a recordar el riesgo que este hábito supone para el sistema respiratorio.

“No dejes que el tabaco te quite la respiración”, es el lema usado por la OMS para conmemorar la jornada y que acompaña elocuentes carteles que muestran un pulmón encerrado en un frasco entre humo y colillas, o un cuerpo humano lleno de lesiones causadas por el tabaquismo.

Hasta 3,3 de los 8 millones de fallecidos anualmente en relación con el tabaquismo mueren por afecciones ligadas al sistema pulmonar, recordó en una rueda de prensa el doctor Vinayak Prasad, director del Departamento de Prevención de Enfermedades No Infecciosas de la OMS.

Además del desconocimiento de los riesgos de cáncer de pulmón, “en los países en desarrollo el 50 por ciento de la gente no asocia fumar a los infartos”, advirtió la doctora Kerstin Schotte, experta de la misma división.

“Casi el 20 por ciento (de la población adulta) del mundo fuma, y aquellos que dejan de hacerlo pueden ver en sólo dos semanas los efectos beneficiosos de abandonar este hábito para sus pulmones, que recuperan su funcionamiento normal”, añadió Prasad.

Recordó que, en 2017, 1,5 millones de fumadores o personas expuestas al humo del tabaco murieron de enfermedades respiratorias crónicas, 1,2 millones por cáncer traqueal, bronquial o pulmonar, y 600.000 por tuberculosis e infecciones del sistema respiratorio.

Además, 60.000 menores de cinco años mueren de infecciones de las vías respiratorias causadas por el humo ajeno, y los que llegan a la edad adulta tienen mayores probabilidades de padecer más adelante enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Este año la OMS renueva su llamada a que los países refuercen la lucha contra el tabaquismo mediante la aplicación plena del convenio que se adoptó en 2003 para su control, y tomando medidas como el aumento de los impuestos al tabaco, que ha demostrado ser una buena vía para reducir la demanda.

Prasad recordó que alrededor del 80 por ciento de los 1.100 millones de fumadores en el mundo viven en países de ingresos medios y bajos, donde el impacto del tabaco en la salud pública es mayor.

“La industria tabaquera intenta llegar ahora allí, saben que el hábito de fumar es una causa perdida en los países desarrollados así que apuntan a los de ingresos bajos y medios, con el foco especialmente en sus mujeres y niños”, señaló Schotte.

También subrayó que se ha conseguido reducir el número relativo de fumadores en el mundo -del 27 por ciento en 2000 al 20 por cien en 2016- pero aclaró que debido al aumento de la población global el número absoluto de consumidores de tabaco se mantiene en cifras similares a las de hace 20 años, superando los 1.000 millones.

La OMS se ha fijado la meta de reducir el porcentaje de uso del tabaco en un 25 por ciento para 2025 aunque, según la especialista “no estamos en el buen camino para cumplirla”, ya que si bien se ha reducido la prevalencia en países desarrollados, ésta se ha estancado o incluso ha subido en países pobres

Fuente Original: LaVanguardia