Las enfermedades respiratorias lideran los ingresos en el Chuvi por el envejecimiento

Están detrás de una cada seis hospitalizaciones, tras subir un 10% el año pasado -Le siguen las circulatorias, a las que rebasaron en 2015 -Su estancia media se redujo a una semana

Una de cada seis hospitalizaciones en el Chuvi ( Complejo Hospitalario Universitario de Vigo) es por una enfermedad respiratoria. Es el diagnóstico más frecuente desde que en 2015 le arrebató este liderazgo a las del aparato circulatorio. El año pasado, no solo lo mantuvo, sino que tomó algo de distancia. Y es que los ingresados por este motivo crecieron un 10%, hasta las 6.781. Y eso que los datos no incluyen el pico de la importante epidemia de gripe de la pasada campaña, que no llegó hasta enero de este año. Así, se prevé que las cifras de este ejercicio sean aún mayores. Detrás de este aumento está el envejecimiento de la población. Buena parte de estas afecciones no requerirían hospitalización en pacientes sanos, pero sí en mayores pluripatológicos que se descompensan con ellas.

Un dato positivo es que la estancia media por esta causa se ha reducido en un día desde 2014 y se sitúa en una semana. Su mortalidad es la cuarta más alta (8,45%), tras las enfermedades infecciosas y parasitarias (19,85%), los cánceres (10,18%) y las circulatorias (9%).

De los 6,781 ingresos que provocaron, Neumología se hace cargo de los pacientes que tienen un perfil más puramente respiratorio, que supusieron el 20,7% del total -1.406-. Este servicio tuvo el mayor índice de ocupación del Chuvi en 2017, con un 109,12%. Y es que como su actividad es muy estacional, en los picos de muchos casos, colocan a sus pacientes en habitaciones de otras especialidades. Así, a pesar de tener un máximo de 44 camas -si desdoblan todos los cuartos y no tienen ningún paciente que tenga que estar aislado- llegaron a tener 88 ingresados a su cargo al mismo tiempo. Las dos causas más frecuentes por las que ingresan en este servicio son la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), con el 22,5% de los casos, y la neumonía, con el 14%.

Las camas de Medicina Interna son el principal destino de los ingresados por una enfermedad respiratoria. Este servicio se hace cargo de aquellos pacientes con más de tres o cuatro patologías, que se ven descompensadas con este episodio. Así, de las 5.984 hospitalizaciones que el año pasado registró, al menos el 37% corresponden a este motivo. Los casos más frecuentes fueron diagnósticos menores del aparato respiratorio, EPOC, neumonía, infección e inflamación pulmonar y fallo respiratorio. Solo estos sumaron 2.753.

Estas patologías también causaron el 60% de los ingresos de Geriatría y casi la mitad de los de la Unidad de Corta Estancia. Entre los cuatro servicios, en el pasado pico de la gripe, llegaron a tener 440 pacientes ingresados al mismo tiempo. Es una cifra muy alta. Sus camas funcionantes -sin supletorias- suman 270.

El informe Recalar -de Recursos y Calidad en Patología del Aparato Respiratorio-, que analiza los datos de los años 2003 a 2015 en España y entre cuyos autores se encuentra el jefe de Neumología del Chuvi, el doctor Alberto Fernández Villar, destaca que en este plazo se incrementaron en un 32% las altas hospitalarias con este diagnóstico. Y advierte que va a ir a más. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el año 2020, de los 68,3 millones de muertes predecibles, casi 12 serán de causa respiratoria. Se espera un especial incremento en EPOC, tuberculosis y cáncer de pulmón.

Esto lo coloca como el segundo diagnóstico en ingresos en España, según Recalar. Hay que tener en cuenta que los datos del Chuvi incluyen los ingresos de niños, que atenúan el peso de las enfermedades circulatorias, que están en primer lugar en España. Los problemas respiratorios provocaron alrededor de un millar de ingresos en Pediatría y son sus tres motivos más frecuentes de hospitalización.

Autora: a. blasco

Fuente Original: elfarodevigo

¿Cajetillas de tabaco a 10 euros?

Un amplio colectivo de sanitarios y pacientes pide en Bruselas que suba el precio como medida disuasoria para menores y jóvenes

Representantes del movimiento ciudadano de control de tabaco en España pidieron ayer en el Parlamento Europeo que se incremente de manera brusca el precio de las cajetillas y de cualquier producto que lleve nicotina, al considerar que es la medida más eficaz para luchar contra el tabaquismo, especialmente entre los más jóvenes. Esa subida debería alcanzar los 10 euros por cajetilla de manera progresiva.

Así, España se sumaría al modelo puesto en marcha por Francia y que se implementa en dos etapas: una primera (actual) de aumento del precio a 8 euros y, antes del 2020, 10 euros. La respuesta inmediata ha sido que más de un millón de fumadores franceses han dejado este hábito adictivo. Australia también ha subido el precio a 20 euros, mientras que Reino Unido e Irlanda se lo están planteando.

Numerosos estudios científicos han demostrado que incrementar un 10% el coste lleva aparejado una caída del número de fumadores adultos de un 3,7% (casi un 10% en adolescentes y jóvenes). Así lo indicó ayer Francisco Rodríguez Lozano, presidente de la European Network for Smoking and Tobacco Prevention (ENSP), quien, junto con el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), organizó una jornada en el Parlamento Europeo para pedir una mayor implicación para combatir la primera causa de muerte evitable.

Sólo en España, 50.000 personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el tabaco. Ambas organizaciones, junto a otras 60 sociedades científicas y asociaciones de profesionales sanitarios, ciudadanas y de pacientes, acudieron a Bruselas invitados por la eurodiputada Maite Pagazaurtundúa, para presentar la declaración de Madrid, un documento que establece la nueva ruta que seguir contra esta adicción, máxime en un momento en el que la industria del tabaco ha incrementado sus estrategias para “captar nuevos nichos de clientes”, coinciden desde la CNPT, la Organización Médica Colegial y la ENSP.

Este colectivo pide que se igualen fiscalmente todos los productos del tabaco que contengan nicotina, sea cual sea su presentación, y que se incremente de manera clara el precio (subir los impuestos), algo que depende del Ministerio de Hacienda. Además, exigen el cumplimiento de la ley del 2010, al comprobarse que se ha relajado, cuestión que depende de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos. Lo que sí corresponde a Sanidad es ampliar los espacios sin humo, como el interior de los vehículos, los estadios deportivos, playas, piscinas o el interior de las marquesinas de las paradas de autobuses. Y, fundamental, realizar campañas de concienciación, desaparecidas desde los años de la crisis.

Autora:

Fuente Original: laVanguardia

 

Los cigarrillos electrónicos de última generación, un arma de la industria para “crear nuevos adictos”

Lo llaman “el iPhone de los ‘e-cigarettes” y es ya un “riesgo para la salud pública” en Estados Unidos

Se disfrazan de opción saludable dentro de la estrategia de “reducción del daño” que ya inició la industria tabaquera con los cigarrillos light. Se venden también como alternativa para dejar de fumar destinada a quienes ya están atrapados por el tabaquismo. Pero los datos demuestran otra cosa: los cigarrillos electrónicos, vapeadores y sus versiones de última generación —pod mods y el tabaco sin combustión— “se están utilizando para captar a nuevos potenciales fumadores entre los jóvenes y adolescentes”.

Lo alerta la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) en un comunicado enviado hoy, basándose en un reciente artículo publicado por la prestigiosa revista médica The New England Journal of Medicine, donde se analiza la evolución del consumo de este tipo de productos entre los adolescentes de Estados Unidos.

Si en 2011 menos del 2% de los estudiantes de instituto fumaban cigarrillos electrónicos, “en 2015 el porcentaje se había disparado hasta el 16%. Y aunque las campañas sanitarias habían logrado sostener el crecimiento, e incluso reducirlo hasta un 11% en 2016, el márquetin agresivo de estos nuevos dispensadores de nicotina, denunciado entre otros por la página Take a Part, amenaza con un nuevo repunte.

Hace tan solo unos días, el comisionado de la agencia estadounidense del medicamento (la FDA), Scott Gottlieb, alertaba de la situación: “Hay un uso epidémico de los cigarrillos electrónicos entre los jóvenes. Tenemos datos que muestran un pico tan acusado como preocupante. Hemos tenido que tomar medidas, antes incluso de que se puedan hacer públicos los datos finales, cosa que haremos pronto. Pero tenemos la obligación de actuar sobre lo que conocemos y lo que conocemos es alarmante”. Por eso, anuncia que darán pasos en las próximas semanas para atajar esta tendencia.

La principal alerta se centra en el tabaco sin combustión, pero sobre todo en los pod mods, unos dispositivos con aspecto de USB, entre los que el más conocido es Juul, que ya copa la mitad del mercado de los cigarrillos electrónicos en EE. UU., con un crecimiento del 700% según los datos de la consultora Nielsen.

Todavía no se comercializa en Europa, pero “Juul es lo que viene”, alertaba Andrés Zamorano, vicepresidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, durante el congreso anual de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia celebrado en mayo: “Está considerado como el iPhone de los cigarrillos electrónicos, como ejemplo de diseño”. Es recargable y en un solo cartucho contiene la misma cantidad de nicotina que un paquete de tabaco tradicional, con el aliciente para los adolescentes de que los padres no encontrarán en la mochila de su hijo la delatora cajetilla.

Pueden incrementar el riesgo de cáncer, además de normalizar el acto de fumar

“El razonamiento de los defensores del vapeo”, explica Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra, en su libro Salud a ciencia cierta, “es que frente al humo del cigarrillo, donde se han identificado 4.000 sustancias, de las cuales 250 son tóxicas y 60 por lo menos son cancerígenas, el vapeo es solo vapor de agua y nicotina, de manera que se eliminan muchos tóxicos. Es una lógica bien pensada, pero en realidad es una engañifa para normalizar de nuevo el uso del tabaco, sobre todo entre los jóvenes. El objetivo: conseguir que se inicien para que, si un día vapear no es suficiente, se fumen un cigarrillo”.

No es la única amenaza. Como señala Gottlieb en su carta, “aparte del riesgo de crear una adicción de por vida, el consumo de nicotina durante la juventud también es peligroso: tiene efectos directos sobre su salud y su cerebro”.

La mayor revisión de estudios sobre los efectos del cigarrillo electrónico que se ha realizado hasta la fecha, publicada en enero de este año, revelaba que existe evidencia probada de que estos dispositivos contienen sustancias tóxicas y algunas pueden dañar el ADN y provocar mutaciones. “Esto es importante”, señalan los autores de la revisión, “porque se puede inferir de forma plausible —aunque advierten que aún con evidencia limitada— que el consumo de cigarrillos electrónicos a largo plazo puede aumentar el riesgo de padecer cáncer”. El informe concluye también que existen evidencias limitadas sobre el riesgo de padecer enfermedades respiratorias, enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Fuente Original: elPais

Los motivos por los que deberías dejar de fumar mientras conduces

Dejar de fumar al volante no solo es bueno para nosotros mismos, sino también para el resto de usuarios.

A diferencia de otras actividades como comer, beber, o distraerse con un dispositivo electrónico, fumar en el coche está permitido. Esta medida hace que más de uno se anime a encender un cigarrillo dentro del coche para que le acompañe durante el viaje. Se trata de una actividad totalmente legal, y que, si se realiza dentro del marco de las normas, no debería traernos ningún problema con las autoridades.

Eso sí, existen diversos motivos para equiparar la actividad de fumar en el coche con las actividades mencionadas previamente. Pero hacerlo mientras conducimos incrementa las consecuencias de ello, y por eso, la Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda dejar de consumir cigarrillos dentro del habitáculo de nuestro vehículo.

Estos son algunos de los motivos por los que fumar dentro del coche se convierte en una actividad especialmente nociva para nuestra seguridad al volante, y deberíamos evitarla a toda costa:

El tiempo que perdemos

Fumar en el volante provoca que perdamos tiempo en diversas actividades. Primero de todo, la de encender el cigarrillo, que, en condiciones ideales, es una acción que tardaríamos unos 4 segundos en hacer. Esto significa que, a 100 km/h, recorreríamos 113 metros sin control alguno del coche.

Pero no solo eso, sino que a la hora de fumar estaremos 3 o 4 minutos dedicados a la actividad, lo que significa que deberemos controlar el volante con una sola mano durante este tiempo. Si en condiciones normales siempre debemos tener las dos manos sobre el volante, fumarnos un cigarrillo no solo perjudica nuestro control sobre el vehículo, sino que nos pone en una situación de difícil manejo ante cualquier imprevisto. Además, el control de nuestro vehículo en carreteras con curvas o de trazado cambiante será difícil de manejar.

La distracción que supone

Como hemos dicho, encender, fumar, y apagar un cigarrillo son tres procesos que provocan una distracción en nuestra conducción. Según los datos de la DGT, el 60% de los accidentes y el 30% de las víctimas mortales se producen por distracciones, donde fumar es una de ellas.

Según cita la misma institución, en palabras del doctor Carlos Jiménez, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), “el humo del tabaco altera la capacidad motora y cognitiva, se tienen menos reflejos justo cuando más lo necesitas y así es más fácil sufrir un accidente”.

Las consecuencias para nuestra salud

Además de las consecuencias que sabemos que tiene el tabaco a largo plazo para nuestra salud, debemos tener en cuenta que el humo del tabaco contiene más de 7.000 sustancias (250 de ellas son nocivas y 70 cancerígenas) que nos afectan desde el primer momento que empezamos a fumar.

Por ejemplo, algunos de sus efectos tienen que ver con la falta de oxígeno provocada por el aumento del monóxido de carbono en el habitáculo de nuestro coche. Esto lleva a más irritabilidad, cansancio, somnolencia, dolores de cabeza, confusiones, aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial. No solo para los que fuman, sino también para los que comparten el humo del cigarrillo sin quererlo.

El peligro de las colillas

Recuerda que arrojar colillas por la ventana está prohibido y es motivo de sanción de 200 € y la pérdida de 4 puntos del carnet. Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, el 3% de los incendios (un total de 21.000 en los últimos 10 años) lo originan colillas de cigarrillos arrojadas desde vehículos. Así que, para la conservación de nuestro medio ambiente y evitar cualquier despiste, aunque no sea intencionado, lo mejor es dejar de lado el tabaco al volante.

Fuente Original: laVanguardia

Cataluña quiere prohibir que se fume en los coches

La Generalitat aduce que así protege a los fumadores pasivos y se evitan accidentes

Cataluña quiere poner coto al tabaco en el coche. El secretario de Salud Pública de la Generalitat, Joan Guix, ha asegurado este lunes que el Govern ya se ha puesto manos a la obra para prohibir el consumo de tabaco en los vehículos y otros espacios públicos, como los alrededores de instalaciones deportivas al aire libre.

La medida va más allá de la ley española de 2011, que no prohíbe fumar en los coches. La normativa de seguridad vial tampoco lo penaliza explícitamente, aunque la Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que puede ser una distracción al volante potencialmente sancionable (si el agente considera que ha causado una conducción distraída o negligente). “Queremos actuar sobre espacios cerrados como el coche, sobre todo cuando van embarazadas o niños. Nos preocupan los fumadores pasivos, pero también el riesgo de accidente o que cada vez hay más coches sin ceniceros y lanzar las colillas por la ventanilla es un riesgo ecológico y ambiental”, ha apuntado Guix.

La propuesta va incluso más lejos que las últimas recomendaciones del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), que pedían que no se fumara en coches en los que viajaran menores. Países como Francia, Reino Unido, Italia y Austria ya lo han regulado en este sentido.

Los expertos señalan que la concienciación social cuando hay menores está más asimilada, pero falta el salto final. “El riesgo de la exposición ambiental está claro. A nadie se le ocurre fumar en un coche con niños porque pueden desarrollar problemas de salud, como asma, otitis… Esta medida que propone la Generalitat no es la principal medida para combatir el tabaco, pero sí es importante. Tiene una función de concienciación social y servirá para que haya más sensibilización”, apunta Francisco Camarelles, miembro de la CNPT.

En España el tabaquismo mantiene una tendencia a la baja desde hace años, y en 2017 se situó en el 22% de la población, la cifra más baja en tres décadas, según el Ministerio de Sanidad. Pero la Generalitat insiste en la necesidad de reducirlo más.

La propuesta sigue las directrices y recomendaciones de los expertos sanitarios en la materia, como la Organización Médica Colegial, que el año pasado tildó de “agravio y una forma de maltrato” el consumo de tabaco en un vehículo con menores a bordo. Tres sociedades científicas (la de Neumología y Cirugía Torácica, la de Atención Primaria, y la de Medicina de Tráfico) fueron más allá y, en una carta a la DGT, reclamaron que “no se permita el consumo de tabaco durante la conducción”. “Es imprescindible evitar fumar dentro del vehículo, independientemente de quién viaje en él, porque afecta a la capacidad refleja, motora y cognitiva del conductor y puede ocasionar accidentes”, advirtieron.

Competencias estatales

Para sortear las competencias estatales en seguridad vial y en la ley antitabaco, la reforma catalana se aplicará sobre la ley de sustancias que pueden generar dependencia, una norma de 1985. Guix apuntó, no obstante, que “este mes” empezará conversaciones con todas las Administraciones y autoridades competentes para ampliar el consenso. “Empezaremos a negociar a otros niveles, como con Tráfico. Queremos ver qué margen de maniobra tenemos para modificar o inducir cambios en el código de circulación”, indicó.

Un portavoz de la DGT señaló ayer, sin embargo, que la prohibición del tabaco en el coche “es un tema de salud, no de seguridad vial”. “Aunque el director general ha hablado de cambiar la Ley de Seguridad Vial para modificar algunos puntos, este no estaba entre ellos. Esto ya está penado: en la conducción, se puede sancionar”, agregó.

Guix anunció que su intención es “tocar todas las teclas posibles”. Ya puestos a modificar una ley, la Generalitat no solo se quedará en la reforma dentro de los coches. “Queremos limitar el consumo en las zonas en torno a espacios deportivos al aire libre y avanzar en el tema del etiquetado, aunque esto es una competencia estatal y hay que ver cómo”, puntualizó. El secretario de Salud Pública del Govern estimó ayer que, “si hay un horizonte parlamentario tranquilo”, en poco más de un año pondría empezar a aplicar estas nuevas restricciones al tabaco.

Autora: Jessica Mouzo Quintáns

Fuente Original: elPais

Cinco ejercicios simples para mejorar la salud de los pulmones

Las enfermedades pulmonares son uno de los mayores problemas para la salud mundial. Así lo asegura la Fundación Europea del Pulmón (ELF, por sus siglas en inglés), organismo que señala, además, que tales enfermedades son causa de alrededor de una de cada seis muertes en todo el mundo.

Entre dichos males, uno de las más importantes es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que en España afecta al 10,2 % de la población de entre 40 y 80 años de edad (15,1 % en varones y 5,7 % en mujeres).

El estudio epidemiológico que arrojó estos datos demostró también que el número de casos no diagnosticados es muy alto, lo cual provoca un deterioro significativo en la calidad de vida relacionada con su salud y en sus actividades de la vida cotidiana. Solo en Extremadura, el costo anual que esta enfermedad representa para la salud pública equivale a 36 millones de euros. Además de la EPOC, otros problemas pulmonares causan discapacidad y muertes prematuras: bronquitis, asma, neumotórax, neumonía, edema, cáncer.

“El impacto de las enfermedades pulmonares sigue siendo en la actualidad tan importante como lo era a finales del siglo pasado”, explica la ELF. Y añade un pronóstico pesimista: “Es probable que esta situación continúe durante varias décadas”. En los momentos en que se producen picos de contaminación, los ingresos hospitalarios aumentan en un 42%. De todos modos, incluso cuando muchas de esas situaciones no se pueden prevenir, existen una serie de hábitos que contribuyen con el cuidado de la salud pulmonar.

1. Caminar

La primera recomendación, en realidad, son los ejercicios aeróbicos. Pueden ir desde los más exigentes -como el step, el spinning y otros que se realizan sobre todo en los gimnasios- hasta los más sencillos: correr, bailar, nadar, montar en bicicleta y dar paseos diarios. Este último es el más accesible, ya que está al alcance de casi todo el mundo, se puede realizar en casi todas partes, no requiere de ningún entrenamiento previo, no exige ningún equipamiento especial y, por supuesto, es gratis.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad vigorosa, “o una combinación equivalente”. Otros especialistas, sin embargo, como los de la ELF, son algo más exigentes: apuntan que lo recomendable es al menos media hora de ejercicio moderado por día, cinco días a la semana.

2. Respiración diafragmática

En el acto de respirar están involucrados numerosos músculos y órganos. Cuando el que realiza la mayor parte de la tarea es el diafragma (el tejido músculo-tendinoso situado justo debajo de los pulmones) se habla de respiración diafragmática. Esta clase de respiración se puede efectuar de manera voluntaria y consciente. El trabajo del diafragma hace que se mueva también el abdomen -se hincha y se deshincha-, por lo cual este ejercicio también se conoce como respiración abdominal.

La ejecución del ejercicio es simple. Sentada o acostada, la persona debe colocar sus manos sobre su abdomen. Tras expulsar todo el aire posible de los pulmones, debe inspirar por la nariz llevando el aire hacia el abdomen, como si el objetivo fuera llevar las manos lo más arriba que pueda. Cuando más se hinche el abdomen, mejor: indica que más aire se ha inhalado. Se retiene el aire unos segundos, y después se exhala con lentitud.

Al final conviene ejercer un poco de presión con las manos sobre el diafragma, hacia los pulmones, para ayudar al cuerpo a sacar la mayor cantidad de aire. También en este estado se debe aguardar unos instantes, y luego volver a comenzar. La respiración diafragmática lleva una gran cantidad de oxígeno a los pulmones y ayuda a ventilarlos y limpiarlos.

3. Respiración con los labios fruncidos

Este ejercicio es parecido al anterior en cuanto a que se procura una inspiración lenta y una espiración aún más lenta: el proceso de expulsión del aire debe durar el doble que el de inhalarlo. La característica principal de este procedimiento es el que le da nombre: el aire se debe exhalar por la boca, a través de los labios labios fruncidos. Es decir, se deben colocar en posición como para silbar o apagar una vela.

La resistencia que origina el poco espacio que tiene el aire para salir fortalece los pulmones, mejora la eficacia de la respiración y ayuda a controlar las disneas -es decir, los ahogos o dificultades en la respiración-, como explica un estudio realizado por expertos de Barcelona y Brasil. Por lo general, este ejercicio se recomienda a los pacientes con EPOC u otros problemas pulmonares, pero sus beneficios los pueden aprovechar también personas sanas.

4. Estiramientos

Cuando el cuerpo es más elástico, la respiración se amplía. Por el contrario, cuando los músculos están agarrotados o contracturados, la respiración es más limitada, lo cual reduce también el trabajo de los pulmones y disminuye su capacidad. Por ello, el estiramiento muscular acarrea beneficios también para los pulmones, pese a no ser un ejercicio que trabaje de forma directa sobre ellos.

Un ejercicio sencillo de estiramiento para favorecer la respiración consiste en lo siguiente: de pie, la persona comienza con los brazos verticales al costado del cuerpo. Mientras inhala, los eleva lentamente, hasta llevarlos a la altura de los hombros, de forma tal que el cuerpo quede en forma de cruz. Tras retener el aire en los pulmones durante algunos segundos, exhala -también con lentitud- mientras los brazos regresan a la posición inicial.

Otra posibilidad es, también de pie, con las piernas un poco separadas, elevar los brazos por encima del cuerpo y tomarse las manos sobre la cabeza. Luego, inclinar el torso hacia uno y otro lado, de manera que se estiren los tejidos de los costados del cuerpo. El yoga y otras disciplinas trabajan con ejercicios respiratorios y de estiramiento casi a la par, ya que se benefician unos a otros. Deben efectuarse, desde luego, con mucho cuidado y poco a poco, para evitar posibles lesiones.

5. Hinchar globos

El de hinchar globos es un ejercicio habitual recomendado por los profesores de canto, ya que fortalece los pulmones y los músculos que intervienen en el proceso respiratorio, y además amplía la capacidad pulmonar. Por otra parte, la exigencia de soplar más fuerte de lo normal puede ayudar a quitar las mucosidades de los pulmones, que en ocasiones quedan como resultado de bronquitis u otras infecciones respiratorias.

No obstante, es fundamental tener mucho cuidado: existe una gran variedad de tipos de globos, y algunos podrían representar una exigencia por encima de lo recomendable para ciertas personas, sobre todo adultos mayores. En este caso, el resultado podría ser contraproducente, ya que, en lugar de fortalecer la salud pulmonar, se podría causar un daño. Ante la duda, antes de lanzarse a hinchar globos como ejercicio, es preciso consultar con un médico.

Autor:

Fuente Original: eldiario

«La EPOC ya tiene cara de mujer» Entrevista al Dr. Julio Ancochea Bermúdez

Julio Ancochea Bermúdez (Madrid, 1957) es el presidente de la Asociación de Médicos Gallegos en su visita al Chuac. Jefe de Neumología del hospital madrileño de La Princesa, es también el coordinador de la Estrategia EPOC del Sistema Nacional de Salud, tema que analizó en el hospital coruñés desde una perspectiva de género.

¿Cómo va esa estrategia?

Cumplirá 10 años en el 2019. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es una patología altamente prevalente e íntimamente vinculada al consumo de tabaco. Ha bajado en el varón, pero en las mujeres es una meseta.

Y hay un dato para la reflexión: las jóvenes ya empiezan a fumar antes que los varones, a los 14,5 años, y la diferencia se acrecienta a los 18 años. En el 2007, el 10,7 % de la población de entre 40 y 80 años tenía EPOC, el 15 % entre los varones y el 5,7 % de las mujeres. Los datos preliminares del estudio del 2017, que se acaban de conocer, nos dicen que aumenta ligeramente en el varón, pero es que en la mujer ha pasado de ese 5,7 al 9,6 %. El futuro de la EPOC tendrá nombre de mujer. Hasta ahora teníamos dos arquetipos, el del gordito, fumador, el abotargado cianótico, y el delgadito flautín, soplador rosado, pero la EPOC ya empieza a tener cara de mujer.

Muchas sin saberlo, ¿no?

En el 2007 vimos que el 73 % de los enfermos no estaban diagnosticados, y más en las mujeres. El último estudio refleja que del orden del 83 % de las mujeres están infradiagnosticadas. Eso significa que en España de las 630.000 enfermas, 540.000 no están diagnosticadas, y por tanto, tampoco tratadas.

Y la detección tardía empeora el pronóstico.

Diagnosticar es uno de nuestros retos. La EPOC es el paradigma de la enfermedad crónica, progresiva, con distintas comorbilidades asociadas y un consumo de ingentes recursos. Se calcula que los costes al año son 3.000 millones, el 0,2 % del PIB. El capítulo más importante es el de hospitalizaciones, y un dato interesante es que el 15 % de los enfermos consumen el 80 % de los recursos. El diagnóstico tardío significa que fallamos en la intervención precoz. Llegamos tarde.

¿Qué se plantean hacer?

Una de las paradojas de nuestro sistema sanitario es que tenemos el mejor programa de trasplante pulmonar del mundo, y en esto el Chuac tiene mucho que ver, pero no se ha desarrollado la espirometría de calidad en los centros de salud para el diagnóstico y están en mantillas programas alternativos a la hospitalización tradicional, aunque hay que decir que Galicia es puntera en este tipo de iniciativas.

¿Hacia dónde va la estrategia para corregir todo esto?

Tiene siete líneas. La primera es la prevención, sobre todo del tabaquismo, pero también en lo que respecta a los efectos de la biomasa en el medio rural. El humo de la leña, que en Galicia también les afecta. La segunda es el diagnóstico precoz, seguida por el manejo correcto del paciente en base a guías clínicas para reducir la variabilidad en la práctica clínica. Además, está la mejora del manejo de las exacerbaciones, el abordaje en las fases avanzadas, porque cada vez vivimos más pero vivimos peor, la formación permanente y la investigación. Esas son las claves.

¿Con perspectiva de género?

Cada vez hay más evidencia científica de que la mujer tiene mayor susceptibilidad al humo del tabaco, la enfermedad aparece antes. En este momento las grandes multinacionales buscan productos atractivos con el argumento de que pueden reducir el daño, pero los estudios científicos dicen que los vapeadores, como los cigarrillos electrónicos, siguen teniendo sustancias tóxicas. El tabaquismo es un gran negocio que grandes multinacionales fomentan.

Y la mujer, aunque tiene mejor función pulmonar y si deja de fumar recupera antes que el varón, tienen otras comorbilidades, peor calidad de vida, osteoporosis, disnea…

Formar e informar incluye hablar de las distintas etapas de la vida, la menstruación, el embarazo, la menopausia… Factores hormonales, biológicos favorecen una mayor predisposición de la mujer a la EPOC con la misma cantidad tabáquica que el hombre. La edad de inicio en el tabaco, poco más de 14 años, es uno de los datos del último estudio que más preocupa a los sanitarios.

Dado que el tabaco es adictivo y se comienza a fumar en la adolescencia, ¿cuál es la propuesta de los médicos para evitar esa iniciación?

La prevención primaria es básica, y está en las familias, en los colegios… Hay que formar, informar y convencer. Las medidas más eficaces suelen ser las legislativas, más o menos políticamente correctas, pero son las de mayor impacto en la salud pública. La ley del tabaco tuvo un impacto importante, aunque irregular por su distinta aplicación en las comunidades. A lo mejor es el momento de reflexionar sobre una nueva ley consensuada entre los distintos partidos políticos. Y hay que insistir en la educación, la formación… A todos los niveles y también insistir en la responsabilidad de los padres, de las mujeres embarazadas, de las instituciones…. En los hospitales se sigue fumando en las escaleras. Es un cambio de cultura que no se improvisa.

¿Subiría el precio?

Yo sí lo subiría. Y establecería algún tipo de restricción de acceso a cigarrillos en menores, hay una edad mínima para comprarlo, como el alcohol, pero no basta con tener normativa, hay que cumplirla.

¿Cómo hacerlo?

Hay que exigir responsabilidades al que lo vende y luego, en algún país europeo ya se empieza a sancionar a los padres. Por ejemplo, si fuman en el coche cuando va un menor. No hay una receta mágica, hay una suma de acciones que nos hagan cambiar de cultura. Y luego está la corresponsabilidad, ya sabemos que en los adolescentes es difícil concienciar. Y hay que hablar de la propia viabilidad de la sanidad española, porque los costes directos e indirectos se incrementan con la edad.

Autora: R. Domínguez

Fuente Original: LaVozdeGalicia

«Los profesionales de enfermería somos clave en la prevención y tratamiento de la EPOC»

Entrevista con Higinio Pensado, enfermero del Centro de Salud Francia, sobre esta iniciativa y sus objetivos, la EPOC, el papel de los profesionales en su tratamiento y la importancia de la prevención y el autocuidado para mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen esta patología.

¿En qué consiste el aula de salud «¿Cómo vivir con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)?», de la Escuela Madrileña de Salud?

Consiste en el desarrollo de una serie de sesiones educativas encuadradas en un proyecto de educación grupal, promovidas por la Escuela Madrileña de Salud de la Consejería de Sanidad de Madrid y desarrollada por profesionales de enfermería y medicina, dirigidas, por supuesto, a pacientes con EPOC.

¿Cómo surgió? ¿Qué objetivos se plantea?

Todos surgió dentro de la nueva estrategia de atención al paciente crónico, en la que se pretende, entre otros objetivos,y como clave, promover el autocuidado en los pacientes, que les permita autogestionar su enfermedad encaminado todo ello a mejorar su calidad de vida.

¿Cuál es la prevalencia de la enfermedad en la sociedad? ¿Hay algún sector poblacional al que afecte de forma más acusada?

Según los últimos estudios de prevalencia, en España es del 10,2% (el 15,1% en hombres y el 5,7% en mujeres) de entre 40 y 80 años. Hasta ahora es mayor en varones, pero progresivamente está aumentando su prevalencia en mujeres.

¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en el tratamiento de la EPOC?

Los profesionales de enfermería somos clave en todos los momentos relativos a la prevención, educación y tratamiento de la EPOC.

Desde la prevención primaria, actuamos en el fomento de la abstinencia al tabaco y su tratamiento como factor de riesgo fundamental, pasando por la prevención secundaria, en la que ayudamos a determinar el diagnóstico en la población diana, sobre todo contribuyendo a realizar la espirometría de calidad que dé la llave al diagnóstico definitivo.

Finalmente, en la prevención terciaria, abordamos el seguimiento de su patología para evitar comorbilidades, la progresión de la enfermedad y para mejorar la calidad de vida de los pacientes, en todos los momentos de su tratamiento, con el tabaquismo como elemento clave, y en las peculiaridades hacia la adherencia al tratamiento farmacológico inhalado.

¿Qué importancia tienen la prevención y la educación para la salud en esta dolencia?

La prevención es esencial, es la piedra angular del tratamiento de la EPOC; de inicio, el objetivo es evitar el tabaquismo.

Los pacientes educados en evitar la enfermedad son personas sanas, y la instrucción en el tratamiento a personas con enfermedad crónica implica una mejoría en su calidad de vida.

¿Existen algunas pautas o recomendaciones que se deban seguir para prevenir la EPOC?

Actuar en el tabaquismo. Existen, asimismo, otros factores de riesgo más concretos, como exposición a humos de combustión caseros, que hoy día en el ámbito urbano no se dan. También en el entorno laboral, con la exposición a la inhalación de polvo de materiales en suspensión. Pero sobre todo, como he dicho, el punto clave en la prevención es la promoción de la abstinencia al tabaco.

¿Requieren los profesionales enfermeros algún tipo de formación específica para el cuidado de los pacientes que la padecen?

Como profesionales sanitarios estamos cualificados para ello, pero por su puesto es importante ampliar conocimientos en dinámicas de tratamiento y educación grupal, así como el dominio de las técnicas de entrevista motivacional.

Desde su punto de vista como enfermero, ¿qué valor tienen actividades como el aula de salud «¿Cómo vivir con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)?» como iniciativa para la población?

Los profesionales de enfermería somos clave en el ámbito educativo, pues entra en nuestra motivación y objetivo la promoción del autocuidado, que el paciente gestione su enfermedad enfocado en la mejora de su calidad de vida y no solo la enfermedad.

Fuente Original: Enfermeria21

 

Un tercio de las mujeres embarazadas sigue fumando durante la gestación

Los expertos alertan de que los riesgos para el feto existen antes y después del parto. La educación es fundamental para erradicar el tabaco en todos los hogares

Que el humo del tabaco no alcance a los niños. Ni siquiera en el embarazo. Y hay que ser consciente. Fumar durante la gestación tiene efectos prenatales y posnatales para el feto y futuro bebé.

Para los expertos, el humo de las gestantes ocasiona la misma exposición que los fumadores activos y sus efectos asociados son: aumento del riesgo de aborto y de muerte perinatal; prematuridad, bajo peso al nacer y malformaciones congénitas.

Así se desprende del editorial de la revista Prevención del Tabaco, escrito por Eva Belén de Higues Martínez, neumóloga del hospital universitario de Alcorcón, en Madrid.

En cuanto a los efectos posnatales, la experta menciona consecuencias como las afecciones respiratorias; otitis media de repetición y más riesgo de asma. Estos síntomas se agudizan en los primeros años de vida del recién nacido por diversos motivos, como son que el pequeño pasa más tiempo en casa; que fumen ambos progenitores en el hogar e incide que es peor para el pequeño que fume la madre que su pareja.

Según su experiencia, la experta reitera que los padres y otras personas que conviven con el niño no son conscientes de los riesgos. Y aconseja a los progenitores que se informen adecuadamente al respecto. “A pesar de toda la información que existe, todavía más de un 30% de las progenitoras fumadoras sigue fumando durante el embarazo, con la idea errónea de que podrán ir disminuyendo el número de cigarrillos”, sostiene.

Fumar con restricciones en casa

Como explica en su editorial, a pesar de que en el hogar se fume con restricciones y se disminuya el consumo de tabaco, los niños se siguen viendo afectados. Según varios estudios, que relaciona en el mencionado artículo, estos pequeños tuvieron más altos niveles de nicotina en sangre y orina que aquellos que vivían en casas libres de humo. Esto se explica porque las partículas del tabaco se quedan adheridas a la ropa, calzado y cabello, y porque estas pueden pasar al niño a través de la piel (lo que se conoce como fumador de tercera mano).

De Higues recuerda que ha habido un avance significativo en cuanto a eliminar de los espacios públicos y del lugar de trabajo el tabaco, pero todavía no se ha conseguido un acuerdo claro, es decir, no existe una legislación en cuanto a fumar en el coche y en casa.

Algunas asociaciones en España, como la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) llevan meses reclamando la modificación de la actual ley que restringe el consumo de tabaco en lugares públicos para que la norma incluya la prohibición de fumar dentro de los automóviles en los que viaje niños y de los recintos con presencia de menores. O la Organización Médica Colegial, que el pasado año solicitó al Gobierno también una medida restrictiva a este respecto.

La neumóloga dice que es posible cambiar las cosas y cita que ciertos estados de Estados Unidos han elaborado leyes en las que se prohíbe fumar en el coche y en las casas comunitarias. Aunque queda mucho por hacer, estas regulaciones, elaboradas en países desarrollados, han permitido que desciendan las cifras de prematuridad; el número de recién nacidos con bajo peso, y las visitas hospitalarias por asma. Y recuerda, por el contrario, que en países de África y Asia, donde no existen este tipo de leyes, es donde se producen más fallecimientos por tabaquismo pasivo

La educación e intervención para erradicar el tabaco

De Higues menciona que se debe desarrollar un plan de educación entre todos los agentes que trabajan con y para la mujer embarazada, de forma que esta conozca todos los riesgos. Además, se debe proveer a estas mujeres de terapias psicosociales para ayudarlas a dejar de fumar. Y, añade, que la educación debe continuar en la consulta del pediatra, con ese niño, averiguando si se fuma o no en el hogar, informando de forma constante a la familia en cada revisión y, así, evitar que el pequeño, que todos miembros de la familia, sean fumadores activos o pasivos.

La neumóloga añade que, aunque en un principio podría parecer que esto puede producir rechazo por parte de la familia, encuestas y estudios han señalado que este tipo de intervenciones ayudan porque, en el fondo, muchos fumadores quieren abandonar el tabaco. Y hay que ayudarles.

Autora: Carolina García

Fuente Original: ElPais

“El tabaco causa más muertes que los accidentes de tráfico”

Ante una mortalidad de siete millones al año, los expertos se plantean denunciar a la industria del tabaco por violar los derechos humanos.

La curva de descenso del tabaquismo se detuvo en España, y ahora empieza incluso a subir: es el noveno país de la Unión Europea con más adictos a la nicotina, unas 52.000 muertes cada año relacionadas al cigarrillo, según cifras del Ministerio de Sanidad “seguramente minimizadas”, un ascenso de jóvenes entre 14 y 18 años que empiezan a fumar y con una de las más altas prevalencias de hábito tabáquico en mujeres, enumera la doctora Regina Dalmau, cardióloga y presidenta del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), durante la Conferencia Internacional sobre Control de Tabaco, que se celebra en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Dalmau aboga por afrontar la prevención desde una perspectiva de género: “La epidemia del tabaco se ha asentado en distintos tiempos en el hombre y la mujer”, explica. “En la mujer es más tardía. Se incorpora junto a un cambio social, en el que la propaganda de la industria mostraba el fumar como sinónimo de independencia y de actitud transgresora”. Algo que todavía funciona a una edad, la de los más jóvenes, en que ellas fuman más que los chicos.

Sólo dos países tienen más mujeres que hombres fumadores, pero hay 28 países que tienen más niñas que niños fumadores, según datos de Action on Smoking and Health (ASH). “A la mujer le cuesta más dejar de fumar”, prosigue Dalmau. “Los tratamientos son menos efectivos en ellas que en los hombres, porque tienen una percepción diferente de la salud. Está basada en cuidar mejor a los demás que a sí mismas. Hay que establecer programas contra la adicción al tabaco desde estas perspectivas”.

Derechos humanos

La comercialización de tabaco viola los derechos humanos, así de rotundo se muestra Laurent Hubert, director ejecutivo de ASH: “se violan derechos relacionados con la vida, la salud, la información y los económicos”. Entre los objetivos del simposio está suscribir una declaración con esta denuncia, lo que abriría una nueva visión a la lucha contra el tabaco. “Sí, esperamos lograrlo”, confirma Francisco Rodríguez Lozano, presidente de la Red Europea para la Prevención del Hábito de Fumar y el Tabaco (ENSP, por sus siglas en inglés).
Entre las propuestas concretas están: extender los espacios libres de humo a vehículos, estadios y salas de conciertos; implementar el “paquete neutro”, lo que significaría “quitar el último reducto de publicidad”; aumentar el precio de las cajetillas y realizar una efectiva propaganda contra el tabaco. “¿Por qué no hay campañas para dejar de fumar si las muertes que ocasiona el tabaco son 25 veces más que las de los accidentes de tráfico?”, pregunta Rodríguez Lozano.

En el mundo mueren cada año, siete millones de personas por causas relacionadas con el tabaco; 700.000 en la Unión Europea. De éstas, una de cada tres, por cáncer y el resto por enfermedades respiratorias y cardiovasculares. “No es sólo la muerte, son las enfermedades que hacen la vida insoportable”, mantiene Rodríguez Lozano. “La persona acabará atada a una máquina para respirar, se jubilará y no podrá pasear”. Y sólo quedarán las volutas grisáceas que salen de su boca.

Fuente Original: elHeraldo