Los motivos por los que deberías dejar de fumar mientras conduces

Dejar de fumar al volante no solo es bueno para nosotros mismos, sino también para el resto de usuarios.

A diferencia de otras actividades como comer, beber, o distraerse con un dispositivo electrónico, fumar en el coche está permitido. Esta medida hace que más de uno se anime a encender un cigarrillo dentro del coche para que le acompañe durante el viaje. Se trata de una actividad totalmente legal, y que, si se realiza dentro del marco de las normas, no debería traernos ningún problema con las autoridades.

Eso sí, existen diversos motivos para equiparar la actividad de fumar en el coche con las actividades mencionadas previamente. Pero hacerlo mientras conducimos incrementa las consecuencias de ello, y por eso, la Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda dejar de consumir cigarrillos dentro del habitáculo de nuestro vehículo.

Estos son algunos de los motivos por los que fumar dentro del coche se convierte en una actividad especialmente nociva para nuestra seguridad al volante, y deberíamos evitarla a toda costa:

El tiempo que perdemos

Fumar en el volante provoca que perdamos tiempo en diversas actividades. Primero de todo, la de encender el cigarrillo, que, en condiciones ideales, es una acción que tardaríamos unos 4 segundos en hacer. Esto significa que, a 100 km/h, recorreríamos 113 metros sin control alguno del coche.

Pero no solo eso, sino que a la hora de fumar estaremos 3 o 4 minutos dedicados a la actividad, lo que significa que deberemos controlar el volante con una sola mano durante este tiempo. Si en condiciones normales siempre debemos tener las dos manos sobre el volante, fumarnos un cigarrillo no solo perjudica nuestro control sobre el vehículo, sino que nos pone en una situación de difícil manejo ante cualquier imprevisto. Además, el control de nuestro vehículo en carreteras con curvas o de trazado cambiante será difícil de manejar.

La distracción que supone

Como hemos dicho, encender, fumar, y apagar un cigarrillo son tres procesos que provocan una distracción en nuestra conducción. Según los datos de la DGT, el 60% de los accidentes y el 30% de las víctimas mortales se producen por distracciones, donde fumar es una de ellas.

Según cita la misma institución, en palabras del doctor Carlos Jiménez, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), “el humo del tabaco altera la capacidad motora y cognitiva, se tienen menos reflejos justo cuando más lo necesitas y así es más fácil sufrir un accidente”.

Las consecuencias para nuestra salud

Además de las consecuencias que sabemos que tiene el tabaco a largo plazo para nuestra salud, debemos tener en cuenta que el humo del tabaco contiene más de 7.000 sustancias (250 de ellas son nocivas y 70 cancerígenas) que nos afectan desde el primer momento que empezamos a fumar.

Por ejemplo, algunos de sus efectos tienen que ver con la falta de oxígeno provocada por el aumento del monóxido de carbono en el habitáculo de nuestro coche. Esto lleva a más irritabilidad, cansancio, somnolencia, dolores de cabeza, confusiones, aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial. No solo para los que fuman, sino también para los que comparten el humo del cigarrillo sin quererlo.

El peligro de las colillas

Recuerda que arrojar colillas por la ventana está prohibido y es motivo de sanción de 200 € y la pérdida de 4 puntos del carnet. Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, el 3% de los incendios (un total de 21.000 en los últimos 10 años) lo originan colillas de cigarrillos arrojadas desde vehículos. Así que, para la conservación de nuestro medio ambiente y evitar cualquier despiste, aunque no sea intencionado, lo mejor es dejar de lado el tabaco al volante.

Fuente Original: laVanguardia

Cataluña quiere prohibir que se fume en los coches

La Generalitat aduce que así protege a los fumadores pasivos y se evitan accidentes

Cataluña quiere poner coto al tabaco en el coche. El secretario de Salud Pública de la Generalitat, Joan Guix, ha asegurado este lunes que el Govern ya se ha puesto manos a la obra para prohibir el consumo de tabaco en los vehículos y otros espacios públicos, como los alrededores de instalaciones deportivas al aire libre.

La medida va más allá de la ley española de 2011, que no prohíbe fumar en los coches. La normativa de seguridad vial tampoco lo penaliza explícitamente, aunque la Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que puede ser una distracción al volante potencialmente sancionable (si el agente considera que ha causado una conducción distraída o negligente). “Queremos actuar sobre espacios cerrados como el coche, sobre todo cuando van embarazadas o niños. Nos preocupan los fumadores pasivos, pero también el riesgo de accidente o que cada vez hay más coches sin ceniceros y lanzar las colillas por la ventanilla es un riesgo ecológico y ambiental”, ha apuntado Guix.

La propuesta va incluso más lejos que las últimas recomendaciones del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), que pedían que no se fumara en coches en los que viajaran menores. Países como Francia, Reino Unido, Italia y Austria ya lo han regulado en este sentido.

Los expertos señalan que la concienciación social cuando hay menores está más asimilada, pero falta el salto final. “El riesgo de la exposición ambiental está claro. A nadie se le ocurre fumar en un coche con niños porque pueden desarrollar problemas de salud, como asma, otitis… Esta medida que propone la Generalitat no es la principal medida para combatir el tabaco, pero sí es importante. Tiene una función de concienciación social y servirá para que haya más sensibilización”, apunta Francisco Camarelles, miembro de la CNPT.

En España el tabaquismo mantiene una tendencia a la baja desde hace años, y en 2017 se situó en el 22% de la población, la cifra más baja en tres décadas, según el Ministerio de Sanidad. Pero la Generalitat insiste en la necesidad de reducirlo más.

La propuesta sigue las directrices y recomendaciones de los expertos sanitarios en la materia, como la Organización Médica Colegial, que el año pasado tildó de “agravio y una forma de maltrato” el consumo de tabaco en un vehículo con menores a bordo. Tres sociedades científicas (la de Neumología y Cirugía Torácica, la de Atención Primaria, y la de Medicina de Tráfico) fueron más allá y, en una carta a la DGT, reclamaron que “no se permita el consumo de tabaco durante la conducción”. “Es imprescindible evitar fumar dentro del vehículo, independientemente de quién viaje en él, porque afecta a la capacidad refleja, motora y cognitiva del conductor y puede ocasionar accidentes”, advirtieron.

Competencias estatales

Para sortear las competencias estatales en seguridad vial y en la ley antitabaco, la reforma catalana se aplicará sobre la ley de sustancias que pueden generar dependencia, una norma de 1985. Guix apuntó, no obstante, que “este mes” empezará conversaciones con todas las Administraciones y autoridades competentes para ampliar el consenso. “Empezaremos a negociar a otros niveles, como con Tráfico. Queremos ver qué margen de maniobra tenemos para modificar o inducir cambios en el código de circulación”, indicó.

Un portavoz de la DGT señaló ayer, sin embargo, que la prohibición del tabaco en el coche “es un tema de salud, no de seguridad vial”. “Aunque el director general ha hablado de cambiar la Ley de Seguridad Vial para modificar algunos puntos, este no estaba entre ellos. Esto ya está penado: en la conducción, se puede sancionar”, agregó.

Guix anunció que su intención es “tocar todas las teclas posibles”. Ya puestos a modificar una ley, la Generalitat no solo se quedará en la reforma dentro de los coches. “Queremos limitar el consumo en las zonas en torno a espacios deportivos al aire libre y avanzar en el tema del etiquetado, aunque esto es una competencia estatal y hay que ver cómo”, puntualizó. El secretario de Salud Pública del Govern estimó ayer que, “si hay un horizonte parlamentario tranquilo”, en poco más de un año pondría empezar a aplicar estas nuevas restricciones al tabaco.

Autora: Jessica Mouzo Quintáns

Fuente Original: elPais

Cinco ejercicios simples para mejorar la salud de los pulmones

Las enfermedades pulmonares son uno de los mayores problemas para la salud mundial. Así lo asegura la Fundación Europea del Pulmón (ELF, por sus siglas en inglés), organismo que señala, además, que tales enfermedades son causa de alrededor de una de cada seis muertes en todo el mundo.

Entre dichos males, uno de las más importantes es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que en España afecta al 10,2 % de la población de entre 40 y 80 años de edad (15,1 % en varones y 5,7 % en mujeres).

El estudio epidemiológico que arrojó estos datos demostró también que el número de casos no diagnosticados es muy alto, lo cual provoca un deterioro significativo en la calidad de vida relacionada con su salud y en sus actividades de la vida cotidiana. Solo en Extremadura, el costo anual que esta enfermedad representa para la salud pública equivale a 36 millones de euros. Además de la EPOC, otros problemas pulmonares causan discapacidad y muertes prematuras: bronquitis, asma, neumotórax, neumonía, edema, cáncer.

“El impacto de las enfermedades pulmonares sigue siendo en la actualidad tan importante como lo era a finales del siglo pasado”, explica la ELF. Y añade un pronóstico pesimista: “Es probable que esta situación continúe durante varias décadas”. En los momentos en que se producen picos de contaminación, los ingresos hospitalarios aumentan en un 42%. De todos modos, incluso cuando muchas de esas situaciones no se pueden prevenir, existen una serie de hábitos que contribuyen con el cuidado de la salud pulmonar.

1. Caminar

La primera recomendación, en realidad, son los ejercicios aeróbicos. Pueden ir desde los más exigentes -como el step, el spinning y otros que se realizan sobre todo en los gimnasios- hasta los más sencillos: correr, bailar, nadar, montar en bicicleta y dar paseos diarios. Este último es el más accesible, ya que está al alcance de casi todo el mundo, se puede realizar en casi todas partes, no requiere de ningún entrenamiento previo, no exige ningún equipamiento especial y, por supuesto, es gratis.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad vigorosa, “o una combinación equivalente”. Otros especialistas, sin embargo, como los de la ELF, son algo más exigentes: apuntan que lo recomendable es al menos media hora de ejercicio moderado por día, cinco días a la semana.

2. Respiración diafragmática

En el acto de respirar están involucrados numerosos músculos y órganos. Cuando el que realiza la mayor parte de la tarea es el diafragma (el tejido músculo-tendinoso situado justo debajo de los pulmones) se habla de respiración diafragmática. Esta clase de respiración se puede efectuar de manera voluntaria y consciente. El trabajo del diafragma hace que se mueva también el abdomen -se hincha y se deshincha-, por lo cual este ejercicio también se conoce como respiración abdominal.

La ejecución del ejercicio es simple. Sentada o acostada, la persona debe colocar sus manos sobre su abdomen. Tras expulsar todo el aire posible de los pulmones, debe inspirar por la nariz llevando el aire hacia el abdomen, como si el objetivo fuera llevar las manos lo más arriba que pueda. Cuando más se hinche el abdomen, mejor: indica que más aire se ha inhalado. Se retiene el aire unos segundos, y después se exhala con lentitud.

Al final conviene ejercer un poco de presión con las manos sobre el diafragma, hacia los pulmones, para ayudar al cuerpo a sacar la mayor cantidad de aire. También en este estado se debe aguardar unos instantes, y luego volver a comenzar. La respiración diafragmática lleva una gran cantidad de oxígeno a los pulmones y ayuda a ventilarlos y limpiarlos.

3. Respiración con los labios fruncidos

Este ejercicio es parecido al anterior en cuanto a que se procura una inspiración lenta y una espiración aún más lenta: el proceso de expulsión del aire debe durar el doble que el de inhalarlo. La característica principal de este procedimiento es el que le da nombre: el aire se debe exhalar por la boca, a través de los labios labios fruncidos. Es decir, se deben colocar en posición como para silbar o apagar una vela.

La resistencia que origina el poco espacio que tiene el aire para salir fortalece los pulmones, mejora la eficacia de la respiración y ayuda a controlar las disneas -es decir, los ahogos o dificultades en la respiración-, como explica un estudio realizado por expertos de Barcelona y Brasil. Por lo general, este ejercicio se recomienda a los pacientes con EPOC u otros problemas pulmonares, pero sus beneficios los pueden aprovechar también personas sanas.

4. Estiramientos

Cuando el cuerpo es más elástico, la respiración se amplía. Por el contrario, cuando los músculos están agarrotados o contracturados, la respiración es más limitada, lo cual reduce también el trabajo de los pulmones y disminuye su capacidad. Por ello, el estiramiento muscular acarrea beneficios también para los pulmones, pese a no ser un ejercicio que trabaje de forma directa sobre ellos.

Un ejercicio sencillo de estiramiento para favorecer la respiración consiste en lo siguiente: de pie, la persona comienza con los brazos verticales al costado del cuerpo. Mientras inhala, los eleva lentamente, hasta llevarlos a la altura de los hombros, de forma tal que el cuerpo quede en forma de cruz. Tras retener el aire en los pulmones durante algunos segundos, exhala -también con lentitud- mientras los brazos regresan a la posición inicial.

Otra posibilidad es, también de pie, con las piernas un poco separadas, elevar los brazos por encima del cuerpo y tomarse las manos sobre la cabeza. Luego, inclinar el torso hacia uno y otro lado, de manera que se estiren los tejidos de los costados del cuerpo. El yoga y otras disciplinas trabajan con ejercicios respiratorios y de estiramiento casi a la par, ya que se benefician unos a otros. Deben efectuarse, desde luego, con mucho cuidado y poco a poco, para evitar posibles lesiones.

5. Hinchar globos

El de hinchar globos es un ejercicio habitual recomendado por los profesores de canto, ya que fortalece los pulmones y los músculos que intervienen en el proceso respiratorio, y además amplía la capacidad pulmonar. Por otra parte, la exigencia de soplar más fuerte de lo normal puede ayudar a quitar las mucosidades de los pulmones, que en ocasiones quedan como resultado de bronquitis u otras infecciones respiratorias.

No obstante, es fundamental tener mucho cuidado: existe una gran variedad de tipos de globos, y algunos podrían representar una exigencia por encima de lo recomendable para ciertas personas, sobre todo adultos mayores. En este caso, el resultado podría ser contraproducente, ya que, en lugar de fortalecer la salud pulmonar, se podría causar un daño. Ante la duda, antes de lanzarse a hinchar globos como ejercicio, es preciso consultar con un médico.

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Fuente Original: eldiario

«La EPOC ya tiene cara de mujer» Entrevista al Dr. Julio Ancochea Bermúdez

Julio Ancochea Bermúdez (Madrid, 1957) es el presidente de la Asociación de Médicos Gallegos en su visita al Chuac. Jefe de Neumología del hospital madrileño de La Princesa, es también el coordinador de la Estrategia EPOC del Sistema Nacional de Salud, tema que analizó en el hospital coruñés desde una perspectiva de género.

¿Cómo va esa estrategia?

Cumplirá 10 años en el 2019. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es una patología altamente prevalente e íntimamente vinculada al consumo de tabaco. Ha bajado en el varón, pero en las mujeres es una meseta.

Y hay un dato para la reflexión: las jóvenes ya empiezan a fumar antes que los varones, a los 14,5 años, y la diferencia se acrecienta a los 18 años. En el 2007, el 10,7 % de la población de entre 40 y 80 años tenía EPOC, el 15 % entre los varones y el 5,7 % de las mujeres. Los datos preliminares del estudio del 2017, que se acaban de conocer, nos dicen que aumenta ligeramente en el varón, pero es que en la mujer ha pasado de ese 5,7 al 9,6 %. El futuro de la EPOC tendrá nombre de mujer. Hasta ahora teníamos dos arquetipos, el del gordito, fumador, el abotargado cianótico, y el delgadito flautín, soplador rosado, pero la EPOC ya empieza a tener cara de mujer.

Muchas sin saberlo, ¿no?

En el 2007 vimos que el 73 % de los enfermos no estaban diagnosticados, y más en las mujeres. El último estudio refleja que del orden del 83 % de las mujeres están infradiagnosticadas. Eso significa que en España de las 630.000 enfermas, 540.000 no están diagnosticadas, y por tanto, tampoco tratadas.

Y la detección tardía empeora el pronóstico.

Diagnosticar es uno de nuestros retos. La EPOC es el paradigma de la enfermedad crónica, progresiva, con distintas comorbilidades asociadas y un consumo de ingentes recursos. Se calcula que los costes al año son 3.000 millones, el 0,2 % del PIB. El capítulo más importante es el de hospitalizaciones, y un dato interesante es que el 15 % de los enfermos consumen el 80 % de los recursos. El diagnóstico tardío significa que fallamos en la intervención precoz. Llegamos tarde.

¿Qué se plantean hacer?

Una de las paradojas de nuestro sistema sanitario es que tenemos el mejor programa de trasplante pulmonar del mundo, y en esto el Chuac tiene mucho que ver, pero no se ha desarrollado la espirometría de calidad en los centros de salud para el diagnóstico y están en mantillas programas alternativos a la hospitalización tradicional, aunque hay que decir que Galicia es puntera en este tipo de iniciativas.

¿Hacia dónde va la estrategia para corregir todo esto?

Tiene siete líneas. La primera es la prevención, sobre todo del tabaquismo, pero también en lo que respecta a los efectos de la biomasa en el medio rural. El humo de la leña, que en Galicia también les afecta. La segunda es el diagnóstico precoz, seguida por el manejo correcto del paciente en base a guías clínicas para reducir la variabilidad en la práctica clínica. Además, está la mejora del manejo de las exacerbaciones, el abordaje en las fases avanzadas, porque cada vez vivimos más pero vivimos peor, la formación permanente y la investigación. Esas son las claves.

¿Con perspectiva de género?

Cada vez hay más evidencia científica de que la mujer tiene mayor susceptibilidad al humo del tabaco, la enfermedad aparece antes. En este momento las grandes multinacionales buscan productos atractivos con el argumento de que pueden reducir el daño, pero los estudios científicos dicen que los vapeadores, como los cigarrillos electrónicos, siguen teniendo sustancias tóxicas. El tabaquismo es un gran negocio que grandes multinacionales fomentan.

Y la mujer, aunque tiene mejor función pulmonar y si deja de fumar recupera antes que el varón, tienen otras comorbilidades, peor calidad de vida, osteoporosis, disnea…

Formar e informar incluye hablar de las distintas etapas de la vida, la menstruación, el embarazo, la menopausia… Factores hormonales, biológicos favorecen una mayor predisposición de la mujer a la EPOC con la misma cantidad tabáquica que el hombre. La edad de inicio en el tabaco, poco más de 14 años, es uno de los datos del último estudio que más preocupa a los sanitarios.

Dado que el tabaco es adictivo y se comienza a fumar en la adolescencia, ¿cuál es la propuesta de los médicos para evitar esa iniciación?

La prevención primaria es básica, y está en las familias, en los colegios… Hay que formar, informar y convencer. Las medidas más eficaces suelen ser las legislativas, más o menos políticamente correctas, pero son las de mayor impacto en la salud pública. La ley del tabaco tuvo un impacto importante, aunque irregular por su distinta aplicación en las comunidades. A lo mejor es el momento de reflexionar sobre una nueva ley consensuada entre los distintos partidos políticos. Y hay que insistir en la educación, la formación… A todos los niveles y también insistir en la responsabilidad de los padres, de las mujeres embarazadas, de las instituciones…. En los hospitales se sigue fumando en las escaleras. Es un cambio de cultura que no se improvisa.

¿Subiría el precio?

Yo sí lo subiría. Y establecería algún tipo de restricción de acceso a cigarrillos en menores, hay una edad mínima para comprarlo, como el alcohol, pero no basta con tener normativa, hay que cumplirla.

¿Cómo hacerlo?

Hay que exigir responsabilidades al que lo vende y luego, en algún país europeo ya se empieza a sancionar a los padres. Por ejemplo, si fuman en el coche cuando va un menor. No hay una receta mágica, hay una suma de acciones que nos hagan cambiar de cultura. Y luego está la corresponsabilidad, ya sabemos que en los adolescentes es difícil concienciar. Y hay que hablar de la propia viabilidad de la sanidad española, porque los costes directos e indirectos se incrementan con la edad.

Autora: R. Domínguez

Fuente Original: LaVozdeGalicia

«Los profesionales de enfermería somos clave en la prevención y tratamiento de la EPOC»

Entrevista con Higinio Pensado, enfermero del Centro de Salud Francia, sobre esta iniciativa y sus objetivos, la EPOC, el papel de los profesionales en su tratamiento y la importancia de la prevención y el autocuidado para mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen esta patología.

¿En qué consiste el aula de salud «¿Cómo vivir con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)?», de la Escuela Madrileña de Salud?

Consiste en el desarrollo de una serie de sesiones educativas encuadradas en un proyecto de educación grupal, promovidas por la Escuela Madrileña de Salud de la Consejería de Sanidad de Madrid y desarrollada por profesionales de enfermería y medicina, dirigidas, por supuesto, a pacientes con EPOC.

¿Cómo surgió? ¿Qué objetivos se plantea?

Todos surgió dentro de la nueva estrategia de atención al paciente crónico, en la que se pretende, entre otros objetivos,y como clave, promover el autocuidado en los pacientes, que les permita autogestionar su enfermedad encaminado todo ello a mejorar su calidad de vida.

¿Cuál es la prevalencia de la enfermedad en la sociedad? ¿Hay algún sector poblacional al que afecte de forma más acusada?

Según los últimos estudios de prevalencia, en España es del 10,2% (el 15,1% en hombres y el 5,7% en mujeres) de entre 40 y 80 años. Hasta ahora es mayor en varones, pero progresivamente está aumentando su prevalencia en mujeres.

¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en el tratamiento de la EPOC?

Los profesionales de enfermería somos clave en todos los momentos relativos a la prevención, educación y tratamiento de la EPOC.

Desde la prevención primaria, actuamos en el fomento de la abstinencia al tabaco y su tratamiento como factor de riesgo fundamental, pasando por la prevención secundaria, en la que ayudamos a determinar el diagnóstico en la población diana, sobre todo contribuyendo a realizar la espirometría de calidad que dé la llave al diagnóstico definitivo.

Finalmente, en la prevención terciaria, abordamos el seguimiento de su patología para evitar comorbilidades, la progresión de la enfermedad y para mejorar la calidad de vida de los pacientes, en todos los momentos de su tratamiento, con el tabaquismo como elemento clave, y en las peculiaridades hacia la adherencia al tratamiento farmacológico inhalado.

¿Qué importancia tienen la prevención y la educación para la salud en esta dolencia?

La prevención es esencial, es la piedra angular del tratamiento de la EPOC; de inicio, el objetivo es evitar el tabaquismo.

Los pacientes educados en evitar la enfermedad son personas sanas, y la instrucción en el tratamiento a personas con enfermedad crónica implica una mejoría en su calidad de vida.

¿Existen algunas pautas o recomendaciones que se deban seguir para prevenir la EPOC?

Actuar en el tabaquismo. Existen, asimismo, otros factores de riesgo más concretos, como exposición a humos de combustión caseros, que hoy día en el ámbito urbano no se dan. También en el entorno laboral, con la exposición a la inhalación de polvo de materiales en suspensión. Pero sobre todo, como he dicho, el punto clave en la prevención es la promoción de la abstinencia al tabaco.

¿Requieren los profesionales enfermeros algún tipo de formación específica para el cuidado de los pacientes que la padecen?

Como profesionales sanitarios estamos cualificados para ello, pero por su puesto es importante ampliar conocimientos en dinámicas de tratamiento y educación grupal, así como el dominio de las técnicas de entrevista motivacional.

Desde su punto de vista como enfermero, ¿qué valor tienen actividades como el aula de salud «¿Cómo vivir con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)?» como iniciativa para la población?

Los profesionales de enfermería somos clave en el ámbito educativo, pues entra en nuestra motivación y objetivo la promoción del autocuidado, que el paciente gestione su enfermedad enfocado en la mejora de su calidad de vida y no solo la enfermedad.

Fuente Original: Enfermeria21

 

Un tercio de las mujeres embarazadas sigue fumando durante la gestación

Los expertos alertan de que los riesgos para el feto existen antes y después del parto. La educación es fundamental para erradicar el tabaco en todos los hogares

Que el humo del tabaco no alcance a los niños. Ni siquiera en el embarazo. Y hay que ser consciente. Fumar durante la gestación tiene efectos prenatales y posnatales para el feto y futuro bebé.

Para los expertos, el humo de las gestantes ocasiona la misma exposición que los fumadores activos y sus efectos asociados son: aumento del riesgo de aborto y de muerte perinatal; prematuridad, bajo peso al nacer y malformaciones congénitas.

Así se desprende del editorial de la revista Prevención del Tabaco, escrito por Eva Belén de Higues Martínez, neumóloga del hospital universitario de Alcorcón, en Madrid.

En cuanto a los efectos posnatales, la experta menciona consecuencias como las afecciones respiratorias; otitis media de repetición y más riesgo de asma. Estos síntomas se agudizan en los primeros años de vida del recién nacido por diversos motivos, como son que el pequeño pasa más tiempo en casa; que fumen ambos progenitores en el hogar e incide que es peor para el pequeño que fume la madre que su pareja.

Según su experiencia, la experta reitera que los padres y otras personas que conviven con el niño no son conscientes de los riesgos. Y aconseja a los progenitores que se informen adecuadamente al respecto. “A pesar de toda la información que existe, todavía más de un 30% de las progenitoras fumadoras sigue fumando durante el embarazo, con la idea errónea de que podrán ir disminuyendo el número de cigarrillos”, sostiene.

Fumar con restricciones en casa

Como explica en su editorial, a pesar de que en el hogar se fume con restricciones y se disminuya el consumo de tabaco, los niños se siguen viendo afectados. Según varios estudios, que relaciona en el mencionado artículo, estos pequeños tuvieron más altos niveles de nicotina en sangre y orina que aquellos que vivían en casas libres de humo. Esto se explica porque las partículas del tabaco se quedan adheridas a la ropa, calzado y cabello, y porque estas pueden pasar al niño a través de la piel (lo que se conoce como fumador de tercera mano).

De Higues recuerda que ha habido un avance significativo en cuanto a eliminar de los espacios públicos y del lugar de trabajo el tabaco, pero todavía no se ha conseguido un acuerdo claro, es decir, no existe una legislación en cuanto a fumar en el coche y en casa.

Algunas asociaciones en España, como la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) llevan meses reclamando la modificación de la actual ley que restringe el consumo de tabaco en lugares públicos para que la norma incluya la prohibición de fumar dentro de los automóviles en los que viaje niños y de los recintos con presencia de menores. O la Organización Médica Colegial, que el pasado año solicitó al Gobierno también una medida restrictiva a este respecto.

La neumóloga dice que es posible cambiar las cosas y cita que ciertos estados de Estados Unidos han elaborado leyes en las que se prohíbe fumar en el coche y en las casas comunitarias. Aunque queda mucho por hacer, estas regulaciones, elaboradas en países desarrollados, han permitido que desciendan las cifras de prematuridad; el número de recién nacidos con bajo peso, y las visitas hospitalarias por asma. Y recuerda, por el contrario, que en países de África y Asia, donde no existen este tipo de leyes, es donde se producen más fallecimientos por tabaquismo pasivo

La educación e intervención para erradicar el tabaco

De Higues menciona que se debe desarrollar un plan de educación entre todos los agentes que trabajan con y para la mujer embarazada, de forma que esta conozca todos los riesgos. Además, se debe proveer a estas mujeres de terapias psicosociales para ayudarlas a dejar de fumar. Y, añade, que la educación debe continuar en la consulta del pediatra, con ese niño, averiguando si se fuma o no en el hogar, informando de forma constante a la familia en cada revisión y, así, evitar que el pequeño, que todos miembros de la familia, sean fumadores activos o pasivos.

La neumóloga añade que, aunque en un principio podría parecer que esto puede producir rechazo por parte de la familia, encuestas y estudios han señalado que este tipo de intervenciones ayudan porque, en el fondo, muchos fumadores quieren abandonar el tabaco. Y hay que ayudarles.

Autora: Carolina García

Fuente Original: ElPais

“El tabaco causa más muertes que los accidentes de tráfico”

Ante una mortalidad de siete millones al año, los expertos se plantean denunciar a la industria del tabaco por violar los derechos humanos.

La curva de descenso del tabaquismo se detuvo en España, y ahora empieza incluso a subir: es el noveno país de la Unión Europea con más adictos a la nicotina, unas 52.000 muertes cada año relacionadas al cigarrillo, según cifras del Ministerio de Sanidad “seguramente minimizadas”, un ascenso de jóvenes entre 14 y 18 años que empiezan a fumar y con una de las más altas prevalencias de hábito tabáquico en mujeres, enumera la doctora Regina Dalmau, cardióloga y presidenta del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), durante la Conferencia Internacional sobre Control de Tabaco, que se celebra en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Dalmau aboga por afrontar la prevención desde una perspectiva de género: “La epidemia del tabaco se ha asentado en distintos tiempos en el hombre y la mujer”, explica. “En la mujer es más tardía. Se incorpora junto a un cambio social, en el que la propaganda de la industria mostraba el fumar como sinónimo de independencia y de actitud transgresora”. Algo que todavía funciona a una edad, la de los más jóvenes, en que ellas fuman más que los chicos.

Sólo dos países tienen más mujeres que hombres fumadores, pero hay 28 países que tienen más niñas que niños fumadores, según datos de Action on Smoking and Health (ASH). “A la mujer le cuesta más dejar de fumar”, prosigue Dalmau. “Los tratamientos son menos efectivos en ellas que en los hombres, porque tienen una percepción diferente de la salud. Está basada en cuidar mejor a los demás que a sí mismas. Hay que establecer programas contra la adicción al tabaco desde estas perspectivas”.

Derechos humanos

La comercialización de tabaco viola los derechos humanos, así de rotundo se muestra Laurent Hubert, director ejecutivo de ASH: “se violan derechos relacionados con la vida, la salud, la información y los económicos”. Entre los objetivos del simposio está suscribir una declaración con esta denuncia, lo que abriría una nueva visión a la lucha contra el tabaco. “Sí, esperamos lograrlo”, confirma Francisco Rodríguez Lozano, presidente de la Red Europea para la Prevención del Hábito de Fumar y el Tabaco (ENSP, por sus siglas en inglés).
Entre las propuestas concretas están: extender los espacios libres de humo a vehículos, estadios y salas de conciertos; implementar el “paquete neutro”, lo que significaría “quitar el último reducto de publicidad”; aumentar el precio de las cajetillas y realizar una efectiva propaganda contra el tabaco. “¿Por qué no hay campañas para dejar de fumar si las muertes que ocasiona el tabaco son 25 veces más que las de los accidentes de tráfico?”, pregunta Rodríguez Lozano.

En el mundo mueren cada año, siete millones de personas por causas relacionadas con el tabaco; 700.000 en la Unión Europea. De éstas, una de cada tres, por cáncer y el resto por enfermedades respiratorias y cardiovasculares. “No es sólo la muerte, son las enfermedades que hacen la vida insoportable”, mantiene Rodríguez Lozano. “La persona acabará atada a una máquina para respirar, se jubilará y no podrá pasear”. Y sólo quedarán las volutas grisáceas que salen de su boca.

Fuente Original: elHeraldo

6 señales silenciosas que revelan que tus pulmones funcionan mal

Los síntomas de la enfermedad pulmonar raramente aparecen antes de los 25 años, según indica la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). La variabilidad depende del historial médico del paciente, esto es, de consumo de tabaco, haber sufrido de hiperreactividad bronquial y de la existencia de infecciones respiratorias de repetición.

Aunque tarden en aparecer, las enfermedades respiratorias son de las que más muertes causan a nivel mundial. Entre las diez afecciones más mortales, encontramos la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, las infecciones respiratorias, el cáncer de pulmón y la tuberculosis, según el ránking de la revista médica ‘The Lancet’.

El cáncer de pulmón, no obstante, es una de las enfermedades respiratorias con mayor incremento de muertes en los últimos veinte años. Es además el más frecuente del mundo y uno de los que más mata en nuestro país. Según la Organización Mundial de la Salud, y teniendo en cuenta que en 2015 lo padecieron 23.119 hombres y 5.205 mujeres, se calcula que en 2035 se diagnosticarán 40.000 casos nuevos en España.

Si últimamente estás notando algo extraño en tu aparato respiratorio, atento a estas seis señales que pueden revelar que algo anda mal en tus pulmones. Importante: si has llegado hasta este artículo es porque algo te preocupa, así que deja de ‘gloogear’ y acude al médico ya.

1) Hinchazón, dolor y sensibilidad en una pierna

A primera vista, parece que no tiene nada que ver con tus pulmones, pero tener molestias en una pierna puede ser una señal de trombosis venosa profunda, un coágulo de sangre en la pierna, que puede desprenderse y pasar al pulmón, provocando una afección llamada embolia pulmonar.

Un coágulo en el pulmón puede bloquear el flujo sanguíneo y causar daños graves. Otras pistas incluyen dificultad para respirar y dolor en el pecho. Es importante que, si es tu caso, pidas ayuda lo antes posible, ya que el 30% de los pacientes con esta afección mueren, informa el National Heart, Lung, and Blood Institute.

2) Tienes un resfriado o gripe

Si tienes un problema pulmonar subyacente, si estás bajo mucho estrés o lidiando con un acontecimiento importante de tu vida, eres más propenso a desarrollar una infección bacteriana además del resfriado.

La función pulmonar comprometida puede desembocar en neumonía bacteriana o bronquitis. Necesitarás una evaluación médica para determinar el problema y los antibióticos para recuperarte.

3) Has empezado a coger el ascensor

Si sientes que tu respiración es difícil durante las actividades comunes y has desarrollado una tos crónica (sin resfriado) o tienes dificultad para respirar, tu médico puede realizarle una prueba de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, que es la tercera causa de muerte en Estados Unidos, según la American Lung Association.

Y a pesar de que 11 millones de personas han sido diagnosticadas, hay mucha gente que no es consciente de que pueden tener esta enfermedad, especialmente las mujeres. Además, muchas personas piensan que la falta de aliento al caminar simplemente ocurre por la edad, pero en realidad no es así.

4) Te cuesta respirar

Si te cuesta respirar de modo normal, puede ser que tengas asma, que en la edad adulta es una de las enfermedades más graves, en comparación con la infantil, según una investigación de la European Respiratory Review, recogida por ‘Reader’s Digest‘. De hecho, el 10% de los adultos mayores de 65 años pueden padecerlo, y puede desencadenarse por enfermedades como la sinusitis crónica.

5) Toses sangre

Si empieza a aparecer este síntoma ve directamente a urgencias. La hemoptisis es expectoración de sangre o esputo sanguinolento proveniente de los bronquios o los pulmones causada por algún tipo de lesión en las vías respiratorias. Puede ser la causa de otras muchas cosas como bronquitis o neumonía bacteriana, entre otras, que te pueden llevar a tener insuficiencia respiratoria.

6) Te falta el aire

Es lo que se conoce como disnea, que es la sensación de quedarte sin poder respirar (o sin aliento), y que te impide que cada vez que quieres hacer cualquier esfuerzo no puedas. Esto ocurre porque las vías se estrechan o porque el líquido de un tumor se está acumulando en el pecho. Si estás subiendo las escaleras o realizando alguna tarea sencilla en la que antes no te pasaba y ahora te quedas sin liento, quizá no sea nada, pero convendría hacer una visita al médico.

Fuente Original: elConfidencial

Estas son las comunidades de España en las que hay más fumadores

Uno de cada cuatro españoles fuma y son más los fumadores hombres (27 %) que las mujeres que consumen tabaco (18 %), según datos de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), que indican que la prevalencia del tabaco es inversamente proporcional al nivel de ingresos.

Con motivo de la celebración mañana del Día Mundial sin Tabaco, la AECC ha hecho público su informe Tabaquismo y cáncer en España. Situación actual, cuyo objetivo es reflejar la situación de la prevalencia del consumo de tabaco en la población española. El 22,7 % de la población fuma a diario, el 2,3 % lo hace de forma ocasional y el 26,1 % se declara exfumador, ha sostenido la asociación, que destaca que cada vez menos gente consume alcohol, menos personas se ven expuestas al humo del tabaco y hay más fumadores que tienen la intención de dejarlo.

De cada diez fumadores, el 58,6 % son hombres y el 41,4 %, mujeres. Cuantos más ingresos, menos prevalencia del tabaco. La franja de edad en la que más se fuma es la de entre los 25 y los 34 años, en la que el 34,9 % de ellos y el 24,8 % de ellas consume tabaco. Los nuevos fumadores se concentran, sobre todo, entre los 15 y los 24 años.

Por comunidades autónomas, Extremadura y Región de Murcia son las que tienen más fumadores (25,6 %), junto con Andalucía (24,23 %) y Aragón (23,72 %). El menor consumo se registra en Melilla (15,1 %), Asturias (18,58 %), Galicia (18,86 %), y Cantabria (20,95 %).

Por su parte, la Sociedad Científica Española de Estudios sobre el Alcohol, el Alcoholismo y otras Toxicomanías (Socidrogalcohol) eleva hasta el 30% la población española que es fumadora y denuncia que esa cifra se ha estancado en la última década.

Suponemos que la percepción de riesgo ha bajado, las medidas ya no son tan eficaces y los controles no siempre son exhaustivos. (…) Pero hay algo que creemos es más importante, ¿está convencida la sociedad y entre ellos la administración sanitaria y los propios profesionales de que estamos delante de una enfermedad?”, enfatiza Socidrogalcohol en un comunicado.

La AECC hace hincapié en el notable descenso de la exposición al humo: en 2009, sólo el 47,5 % de la población no se veía nunca o casi nunca expuesta al tabaco y en 2014 esa cifra subió hasta el 84,4 %.

“El tabaco es uno de los mayores problemas de salud pública al que se ha tenido que enfrentar la humanidad. Mata hasta a la mitad de sus consumidores, más de siete millones de personas cada año, de las cuales seis millones son consumidores directos y alrededor de 890.000 son no fumadores expuestos al humo ajeno”, denuncia la asociación.

En España, el tabaco es causante de 50.000 muertes al año y la AECC recuerda que hay 15 tipos de tumores relacionados con su consumo, especialmente los de pulmón y laringe. Y desde la Sociedad Española de Reumatología advierten de que el tabaquismo aumenta el riesgo de sufrir enfermedades reumáticas.

Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, la AECC ha actualizado su aplicación Respirapp con un “botón del pánico”, que pretende ayudar a las personas que intentan dejar de fumar en momentos de debilidad: cuando se pulsa, la app ofrece consejos rápidos y la posibilidad de contactar con el servicio telefónico de Infocáncer. Además, pondrá en marcha la campaña ‘The last casting’, en la que mostrará los efectos reales del tabaco en los ciudadanos.

Fuente Original: elEspañol

SEOM avisa de que el tabaco es el responsable de casi 8 millones de muertes por cáncer en todo el mundo

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha avisado, con motivo de la celebración, el próximo 31 de mayo, del Día Mundial sin Tabaco, que el hábito tabáquico es el responsable de casi 8 millones de muertes por cáncer en todo el mundo.

Y es que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1,1 billones de personas fuman tabaco y, aunque tradicionalmente había más varones fumadores, el consumo de cigarrillos en las mujeres ha aumentado de forma progresiva en los últimos años.

Además, y pese a que el número de nuevos casos de cáncer de pulmón en los varones alcanzó su punto “más elevado” a finales de 1980, disminuyendo desde entonces de forma progresiva hasta alcanzar los 36 casos por cada 100.000 hombres al año en los países de la Unión Europea, en las mujeres, las tasas se han incrementado durante estos últimos años, siendo la tasa actual de alrededor de 14 casos por cada 100.000 mujeres.

En este punto, SEOM ha insistido en que el hábito de fumar sigue siendo el responsable del mayor número de muertes por cáncer en la Unión Europea y, de hecho, el 70 por ciento de los casos de cáncer de pulmón pueden atribuirse directamente al tabaco.

“Desde SEOM destacamos que pese a los importantes logros conseguidos en las últimas décadas con respecto a la concienciación sobre el efecto protumoral del tabaco. Este sigue siendo responsable de casi 8 millones de muertes por cáncer en el mundo”, ha recalcado la presidenta de la organización, Ruth Vera.

En concreto, el tabaco participa como agente causal en el cáncer de pulmón, cavidad oral, faringe, laringe, esófago, estómago, cuello de útero, vejiga, intestino (colon y recto), riñón, páncreas y próstata, además de la leucemia mieloide aguda.

Además, se estima que el efecto carcinógeno del tabaco se asocia al 16-40 por ciento de los casos de cáncer en general, de ahí que el hecho de no fumar se considere en la actualidad como la mejor medida preventiva frente al cáncer. El tabaco es responsable directo de cuatro de cada cinco de los cánceres de pulmón, pero no solo causa cáncer de pulmón, sino otras tumores, así como enfermedades respiratorias y cardiocirculatorias.

En España se estiman cerca de 30.000 casos de cáncer de pulmón al año pudiendo alcanzar los 34.000 casos anuales dentro de 20 años, lo cual da una idea de la enorme magnitud de este problema sanitario. A nivel mundial, se estima para el año 2035 una incidencia de 3.328.918 nuevos casos de cáncer de pulmón si no se reduce aún más el consumo de tabaco.

LOS PROGRESOS EN EL TRATAMIENTO DEL TABAQUISMO SE ESTÁN ACELERANDO

En este sentido, SEOM ha recordado que el 20 de mayo de 2016 entró en vigor la ‘Directiva Europea sobre Productos del Tabaco y Productos Relacionados’ que fue aprobada por el Consejo de Ministros de la Unión de Europea en 2014 y que prohíbe los cigarrillos y el tabaco de liar con aromas característicos; y obliga a la industria tabacalera a informar a los estados miembros sobre los ingredientes utilizados en sus productos.

Asimismo, exige que se incluyan advertencias sanitarias en los envases de los productos del tabaco y los productos relacionados. Estas alertas deben cubrir el 65 por ciento del paquete; prohíbe los elementos promocionales o engañosos sobre los productos del tabaco; y obliga a los fabricantes a notificar, con una antelación de seis meses, los nuevos productos de tabaco, antes de introducirlos en el mercado de la UE, entre otras medidas.

“La aprobación de la Ley 28/2005, constituyó un avance importante en la dirección marcada por los organismos internacionales, y los diversos desarrollos que en este campo se están produciendo en todas las comunidades autónomas constituyen la garantía de que los progresos en el campo del tratamiento del tabaquismo se están acelerando, pero aún no son suficientes”, ha declarado Vera.

Dicho esto, ha recordado que existe un “absoluto” consenso en señalar que sólo mediante la combinación de todas las medidas mencionadas, será posible conseguir una disminución significativa de la prevalencia del tabaquismo.

Finalmente, SEOM ha alertado de que actualmente no se pueden excluir los riesgos para la salud asociados al uso intencionado de los cigarrillos electrónicos, aunque no contengan nicotina. Se trata de dispositivos que, a su juicio, incitan al acto de fumar de la misma manera que el tabaco al realizar el mismo ritual en las mismas circunstancias sociales, por lo que pueden tener el efecto contrario impidiendo el cese definitivo de su consumo, manteniéndose la adicción psicológica, y evitando las restricciones establecidas por la Ley Antitabaco vigente en España.

“Desde SEOM queremos insistir en que nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico. Existen diversas opciones que pueden ayudar a dejar de fumar: incluyendo la medicación específica para la deshabituación; aunque en ocasiones una motivación adecuada y una correcta información puede ser lo único necesario para dejar de fumar. Los beneficios de dejar de fumar empiezan desde el primer día y a los 10 años de haber abandonado el tabaco el riesgo de morir por un cáncer de pulmón se reduce a la mitad”, ha zanjado.

Fuente Original: elEconomista