“Cada euro en tabaco equivale a dos o tres euros en sus efectos”

cigarrillo electrónico

Las nuevas formas de fumar -el cigarrillo electrónico y el calentamiento de tabaco- ganan adeptos, pero “no son un medicamento, sino un sustancia tóxica”, según Alfonso Pérez Trullén, para el que “hay que equipararlas al tabaco”.

“Cuando alguien dice “es que lo voy a usar para dejar de fumar”, lo que hace es convertirse en un fumador dual”, indicó el jefe de Neumología del Hospital Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. “En los sitios donde está permitido, fuman cigarrillos y en los que está prohibido, emplean cigarrillos electrónicos”.

“El tabaquismo es la primera causa de muerte evitable”, tras haber motivado 100 millones de muertos en el siglo XX y más de 50.000 fallecimientos anuales en España. “En países desarrollados, se endurece la ley y cada vez se fuma menos, pero las compañías tienen que sacar ganancias y van a países en vías de África o Asia”.

Para Alfonso Pérez Trullén, “el Gobierno -desde el Ministerio de Sanidad- tiene que poner medidas preventivas para que la gente no se inicie en el tabaquismo y debe aplicar medidas terapéuticas para que lo dejen”. A tenor de estudios recientes, “cada euro en tabaco equivale a entre dos y tres euros en sus efectos”, que incluyen bajas laborales o fallecimientos.

“Cuando damos una calada, lo que tarda la nicotina en llegar al cerebro es entre 4 y 6 segundos. Los niveles van bajando y al llegar a un mínimo, que es entre hora y hora y media, tenemos mono y el cuerpo pide que fumemos otro”, declaró el especialista, que lamentó que “con el tiempo se adquieren rutinas asociadas al tabaco”. “Antes, se permitía fumar en los bares y rara era la persona que al tomar un café o una caña no se encendiera un cigarrillo”.

Su conferencia abordó la influencia del cine y la tele. Hace unas décadas, “los jóvenes veían fumar a Olivia Newton-John o James Dean”. Incluso, en 1961, “Los Picapiedra anunciaban Winston”. En los últimos años, “en Supermán había anuncios de tabaco y en Los Simpsons, Homer fumaba un puro”.

“El humo del tabaco desprende 7.000 sustancias” que Alfonso Pérez Trullén clasifica en 4 grupos. Junto a la nicotina, figuran “las irritantes, que provocan el enfisema o la bronquitis; el monóxido de carbono, que atraviesa la membrana pulmonar 250 veces más fácil que el oxígeno; y los alquitranes, que modifican las células y degeneran en 17 tipos de cáncer”. Aparte de los de pulmón, laringe o esófago, “cada vez es más frecuente el de vejiga, al eliminarse las sustancias cancerígenas a través de la orina”.

“En las nuevas formas de tabaco hay los mismos cancerígenos, sustancias que de por sí producen cáncer o que son cancerígenas junto a otras sustancias”, según el doctor, que recuerda que detrás del cigarrillo electrónico o el calentamiento de tabaco hay grandes marcas como Philip Morris, dueña de Marlboro.

Autor: RICARDO GRASA

Fuente Original: DiarioAltoAragon