,

Se ha identificado a la acroleína como una de las principales causas de tumores causados por el tabaquismo pasivo

En un nuevo estudio, unos investigadores han identificado por vez primera al compuesto orgánico acroleína (aldehído acrílico) como una de las principales causas del fallo de la defensa inmunitaria frente a tumores promovido por el tabaquismo involuntario.

La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se producen en todo el mundo 600.000 muertes debidas al tabaquismo pasivo (inhalar el humo del tabaco que fuman otras personas). Cuando alguien fuma, la acroleína se libera en la atmósfera a través del humo que se esparce alrededor del fumador. Cualquiera que haya estado un rato en una sala llena de gente fumando, ha inhalado acroleína. Pero lo que más les preocupa a Erika Jensen-Jarolim y Franziska Roth-Walter, de la Universidad Médica de Viena en Austria, coautoras del nuevo estudio, es la exposición profesional a largo plazo en establecimientos donde se fuma habitualmente, así como la exposición de niños y otros miembros de la familia no fumadores dentro de la vivienda de un fumador o de su automóvil.

La acroleína es tóxica y daña el material genético. Además, también inhibe nuestra respuesta natural inmunitaria a través de las células reguladoras T, acelerando de ese modo el crecimiento tumoral. Hasta ahora no se sabía que la acroleína puede suprimir la respuesta inmunitaria, no solo durante el acto de fumar o de inhalar involuntariamente el humo del tabaco fumado por otros, sino también con posterioridad.La inhalación no es la única vía relevante de incorporación de la acroleína. Esta puede adherirse a cualquier cosa, como los platos, la ropa o las cortinas, y también puede incorporarse mucho más tarde, a través de la piel, por ejemplo. Es por tanto particularmente importante proteger a los niños y a las mujeres embarazadas, sobre todo en el ámbito doméstico, y esto solo puede hacerse mediante la eliminación completa de cualquier contacto con el humo del cigarrillo o sus residuos.

Estudio

Vía: noticiasdelaciencia