Una norma que salva vidas. Ley Antitabaco.

2.935 lecturas

Una norma que salva vidas. Ley Antitabaco.

Tres años después de la entrada en vigor de la Ley Antitabaco, poco queda ya de aquel intenso debate entre defensores y detractores de la norma. Ahora, los profesionales sanitarios y de la prevención alaban sus beneficios. “Es pronto para ver la incidencia sobre los cánceres, pero tendrá repercusión; también para el fumador pasivo” “Fumar delante de un niño es educativamente inadmisible; y en un lugar cerrado, sencillamente es maltrato infantil” “Ahora la gente se plantea dejarlo, cosa que antes era más difícil, y quien no lo hace fuma menos cigarrillos”

Su entrada en vigor el 1 de enero de 2011 provocó un revuelo sin precedentes en el Estado. La popularmente conocida como Ley Antitabaco, que desterró el humo de todos los espacios públicos, enfureció a los consumidores y al sector tabaquero, asustó a los hosteleros, se ganó el aplauso de las autoridades sanitarias y de muchos fumadores pasivos y, en definitiva, generó un intenso debate entre defensores y detractores de la norma que se prolongó durante meses. Hoy, tres años después de su aplicación, esas imágenes de cafeterías y restaurantes ahogados por el humo son ya parte de la historia, los fumadores se han acostumbrado a salir a la calle a apurar sus pitillos y, lo que es más importante, se han podido salvar miles de vidas por la reducción de patologías asociadas al tabaquismo y ahorrar millones de euros en gastos sanitarios, entre otras cosas.

El último informe elaborado por el Ministerio español de Sanidad sobre el impacto de la Ley 42/2010 sobre la población ofrece algunos datos esclarecedores, como la importante reducción de los ingresos hospitalarios por infarto agudo de miocardio, cardiopatía isquémica y asma sólo en el primer año de aplicación de la norma, aunque el Gobierno cree necesaria una evaluación “más profunda” para conocer su impacto específico en la morbilidad por estas y otras enfermedades.

Sólo en el caso del infarto, Sanidad observa dos “saltos” en los años de aplicación de la ley, en su versión light de 2006 y en su endurecimiento de 2011, de aproximadamente un 4% de reducción de ingresos cada uno. Entretanto, un estudio del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT) calcula que la norma logra salvar todos los años 7.632 vidas en el conjunto del Estado, teniendo en cuenta la reducción del número de fumadores y la menor exposición al humo que ha propiciado.

Múltiples riesgos

El tabaquismo no sólo está detrás de graves patologías cardiovasculares como las ya descritas, sino también de la incapacitante enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y de varios tipos de cáncer. Aunque los de pulmón y laringe son los más habituales entre los fumadores, el cancerígeno humo del tabaco también está detrás de los de estómago, esófago, el renal o la propia leucemia, según recuerda la responsable del área de Oncología del Hospital Universitario de Álava (HUA), Seve Domínguez.

Dado que los cánceres tardan muchos años en desarrollarse en el cuerpo de los fumadores, resulta todavía imposible cuantificar cuántas vidas se salvarán en este campo, aunque serán muchas. “De momento es muy pronto para ver una incidencia, pero la ley tendrá repercusión. Tienen que pasar todavía unos años para que se vea el efecto, pero con el tiempo sí se observará, no sólo con el fumador activo sino también con el pasivo”, advierte Domínguez. Cabe recordar que, aunque cuenten con un “riesgo menor” de desarrollar un tumor maligno, los fumadores pasivos “también inhalan esas sustancias cancerígenas”.

La prevención sigue siendo un campo fundamental para reducir las cifras de tabaquismo y, en consecuencia, salvar vidas. La ley ha hecho mucho, pero la labor desarrollada desde los centros de salud de la red de Osakidetza o colectivos como la Asociación española contra el Cáncer (AECC) también resulta fundamental para entender estas cifras. Naiara Martínez de Ilarduya, psicóloga de la AECC en Álava, aplaude el desarrollo de una ley que “ha ayudado a concienciar mucho sobre el peligro del tabaco, sobre lo perjudicial que puede ser”.

Este hecho, a juicio de la profesional, ha incidido, por una parte, en que cada vez más personas se animen a dejar el hábito y en que, quienes no lo hayan hecho, moderen el consumo ante la reducción de espacios en los que está permitido fumar. “Ya sabíamos que el tabaco era perjudicial, pero ahora la gente se plantea dejarlo, cosa que antes era más difícil. Además, ha bajado mucho la cantidad de cigarros que se fuman”, advierte la profesional. Según el mismo informe del Ministerio de Sanidad, la ley ha reducido un 90% la exposición al humo en los lugares públicos, un logro de grandes dimensiones al que pone voz Joseba Zabala, médico de salud pública y delegado en Euskadi del CNPT. “Ahora hay que asumir nuevos retos”, advierte el profesional, poniendo sobre todo su punto de mira en los menores y en las actitudes que los adultos fumadores adoptan cuando están junto a sus hijos.

 Vía: noticiasdealava

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Última actualización del Web: 12/03/2017 Aviso legal - Política de privacidad - Política de cookies.

Uso de cookies

Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias, mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información visitando nuestra política de cookies.

Descárgate la Nueva Guía

Cómo publicar Artículos en Revistas Biomédicas de impacto.

Una Guía fácil y práctica para evitar los rechazos.

Adaptado para especialistas de Aparato Respiratorio

Dra. Marta Pulido

imatge petita

¿Es usted profesional sanitario?

Esta información está dirigida exclusivamente a los profesionales sanitarios facultados para prescribir o dispensar medicamentos y que, por lo tanto, es necesaria una formación especializada para su correcta interpretación.
¿es usted profesional sanitario?