¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

2.755 lecturas

¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

El tabaco es responsable de más de 25 enfermedades en nuestro organismo y un importante factor de riesgo para el desarrollo de otras. Sin embargo, y pese a que este hábito es una de las principales causas de cáncer de pulmón y de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), en España un 33 por ciento de la población fuma, tal y como apuntan los datos del último Eurobarómetro realizado por la Comisión Europea.

Según Juan Antonio Riesco, neumólogo y coordinador del Año Separ 2015-2016 de la EPOC y el Tabaco de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), dejar de fumar es la decisión más saludable que se puede tomar en cualquier momento de la vida. De hecho, el 70 por ciento de los fumadores quiere abandonar el tabaco. Entonces, ¿por qué cuesta tanto conseguirlo?

“El tabaquismo es una enfermedad adictiva, crónica y recurrente. Entre los componentes procedentes de la combustión del tabaco se encuentra la nicotina, una sustancia altamente adictiva (tiene un poder adictivo cinco veces superior a la cocaína, por ejemplo) cuyo consumo genera una importante dependencia. Éste es uno de los principales motivos que dificulta su abandono”, explica Riesco.

El especialista indica que en el humo del cigarrillo se han detectado más de 3.500 sustancias tóxicas para la salud, entre las que destacan la presencia de más de 60 sustancias carcinogénicas, y que favorecen el desarrollo de tumores y el monóxido de carbono, directamente implicado en el riesgo cardiovascular y en la irritación de la vía aérea. “Muchas de estas sustancias, que son inhaladas, provocan alteraciones localmente en el aparato respiratorio que van a ser responsables de desarrollo de EPOC”, añade.

Pedir ayuda profesional para tener éxito

La motivación es una de los factores que pueden hacer que el propósito de dejar de fumar sea un éxito o una frustración para el fumador. De cada 100 fumadores que realizan un intento de abandono por sí mismo, sólo un 5 por ciento lo consigue, por lo que Riesco recomienda ponerse en manos de profesionales sanitarios para hacer un abordaje diagnóstico-terapéutico correcto y un seguimiento adecuado.

“Actualmente disponemos de tres tipos de tratamientos farmacológicos de primera línea, que han demostrado eficacia y son coste-efectivos. Por este orden: vareniclina, terapia sustitutiva con nicotina (parches, chicles, comprimidos, spray) y bupropión”, especifica Riesco. “La eficacia de un tratamiento individualizado, correctamente prescrito y con un seguimiento adecuado supera el 40 por ciento”.

Autora: Mar Sevilla Martínez

Vía: dmedicina

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Última actualización del Web: 2/05/2017 Aviso legal - Política de privacidad - Política de cookies.

Uso de cookies

Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias, mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información visitando nuestra política de cookies.

¿Es usted profesional sanitario?

Esta información está dirigida exclusivamente a los profesionales sanitarios facultados para prescribir o dispensar medicamentos y que, por lo tanto, es necesaria una formación especializada para su correcta interpretación.
¿es usted profesional sanitario?