Los nuevos tratamientos en EPOC y FPI marcan un cambio de paradigma para los pacientes exacerbadores. SEPAR 2017

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Los nuevos tratamientos en EPOC y FPI marcan un cambio de paradigma para los pacientes exacerbadores. SEPAR 2017

La prevención y el control de las exacerbaciones en el paciente con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una de las asignaturas pendientes a nivel asistencial para continuar mejorando en el manejo de estos casos. Las exacerbaciones son la principal complicación del paciente con EPOC y cabe destacar que, más allá de su impacto personal y familiar, los estudios económicos muestran que los ingresos hospitalarios por agudizaciones de la EPOC implican entre el 40% y 70% del gasto médico total de esta patología.

Entonces, ¿cómo se está avanzado en el manejo del paciente con EPOC exacerbador? “Las pautas de tratamiento de las exacerbaciones en enfermedad pulmonar obstructiva crónica deben adecuarse a cada paciente en función de la posible etiología de cada agudización y su gravedad”, explica el Dr. Julio Ancochea, Jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid). En todos los casos, el tratamiento broncodilatador es fundamental, mientras que el uso de antibióticos, corticoides sistémicos, oxigenoterapia o el tratamiento de las propias comorbilidades varía según las características de la agudización”, añade el experto.

De este modo, la última versión de la guía americana Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease (GOLD) 2017 recoge por primera vez la combinación LAMA/LABA como tratamiento de base del paciente EPOC exacerbador, un cambio de paradigma que también se replica en la Guía Española de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica 2017 (GesEPOC).

El manejo de la EPOC ha cambiado sustancialmente en los últimos años. “Disponemos de nuevos medicamentos, como las combinaciones de un broncodilatador beta-adrenérgico de acción prolongada y un anticolinérgico de acción prolongada (LABA/LAMA) en el mismo dispositivo, que han demostrado mejorar la función pulmonar y, en consecuencia, la calidad de vida de estos pacientes”, destaca el Dr. Antonio Anzueto, neumólogo del Health Science Center de la Universidad de Texas de San Antonio (Estados Unidos).

El diagnóstico precoz de FPI, reto para los profesionales sanitarios

Durante el simposio se han mencionado los avances logrados en el manejo de la fibrosis pulmonar idiopática (FPI), una enfermedad minoritaria, gravemente incapacitante y, a la larga, letal, que hasta hace poco carecía de opciones terapéuticas.

Como valora el Dr. Luca Richeldi, catedrático de Medicina Respiratoria y titular de la Università Cattolica del Sacro Cuore de Roma (Italia) “el principal cambio es disponer de fármacos seguros y eficaces para tratar la FPI, ya que después de muchos años sin tratamientos se ha logrado modificar el curso de la enfermedad”. Concretamente, nintedanib consigue frenar la progresión de la enfermedad hasta un 50%7-10 en un amplio perfil de pacientes.

Ahora bien, la FPI continúa siendo una patología muy desconocida entre la comunidad médica y por ello es básica la correcta detección de la enfermedad en etapas precoces. El Dr. Richeldi puntualiza que, “la principal barrera para mejorar el manejo de los pacientes con FPI es la detección precoz de la enfermedad”.

Novedades de las Guías GesEPOC y Normativa FPI

Durante el Congreso SEPAR, se ha presentado la nueva edición de la Guía GesEPOC, que incluye algunas novedades tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de la EPOC.

Por ejemplo, contempla la intensificación paulatina del tratamiento de la patología en función de la estratificación del riesgo y del fenotipo clínico, así como una nueva clasificación de pacientes. Asimismo, se ha presentado también la reciente Normativa sobre el tratamiento de la FPI, donde destaca la recomendación del uso de Nintedanib en paciente con FPI leve-moderada (CVF>50%).

“Para los pacientes que sufren un riesgo alto, GesEPOC reconoce cuatro fenotipos: no agudizador, EPOC-asma (ACO), agudizador con enfisema y agudizador con bronquitis crónica. Para cada fenotipo se recomienda un tratamiento específico, con un común denominador que es el tratamiento broncodilatador” como apunta el Dr. Julio Ancochea.

Una vez establecido el diagnóstico de EPOC, explica el Dr. Ancochea, “se debe definir el nivel de riesgo (estratificación de los pacientes) en función del grado de obstrucción (FEV1% postbroncodilatador), el nivel de disnea (escala mMRC) y la presencia de exacerbaciones en el último año”. Por ello, se confirma que, a mayor nivel de riesgo, mayor necesidad de intervenciones diagnósticas y terapéuticas.

Vía: prnoticias

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Última actualización del Web: 2/05/2017 Aviso legal - Política de privacidad - Política de cookies.

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