El cigarro electrónico puede afectar a los pulmones.

6.311 lecturas

El cigarro electrónico puede afectar a los pulmones.

El cigarrillo electrónico puede causar cambios en los pulmones a corto plazo muy parecidos a los del tabaco, según indican desde el Área de Tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). A juicio de los expertos, cada vez hay más personas que usan el cigarrillo electrónico “como método para el abandono o sustitutorio del tabaco”. Sin embargo, exponen que los profesionales sanitarios “no lo recomiendan, ni lo aprueban ante la falta de pruebas y evidencia científica que demuestren que son eficaces y seguros a largo plazo”.

Tal son las dudas que genera, que señalan que éste “contiene sustancias idénticas a las que lleva el cigarrillo convencional”, además de que sus efectos a largo plazo “son desconocidos”. De cualquier forma, “posiblemente sean potencialmente adversos y merecedores de una profunda investigación”.

Así lo asegura el director de este departamento de la Separ, el doctor Segismundo Solano, que añade que los sanitarios “aún desconocen todos los efectos de la inhalación de los ingredientes de estos cigarrillos”. A ello hay que añadir que requieren una fuerte aspiración, por lo que los usuarios diarios “pueden realizar un promedio de 120 a 150 inhalaciones durante meses y años”, manifiesta.

ESTUDIOS MUESTRAN SUS PERJUICIOS PARA LA SALUD

Ahondando en las investigaciones realizadas, el neumólogo muestra datos de un estudio que evaluó el impacto del uso de este cigarillo en la función pulmonar, durante 10 minutos, en pacientes no fumadores y en fumadores sanos o con patología con obstrucción crónica de la vía aérea. Así, se comprobó que el cigarrillo electrónico “aumentaba de forma inmediata la resistencia de la vía aérea y disminuía su poder conductor del aire a través de la misma”, asegura Solano. Además, el efecto fue mayor en el grupo de no fumadores y fumadores sanos.

Por su parte, la revista especializada ‘American Jornal of Preventive Medicine‘ ha publicado este año un trabajo realizado en Reino Unido, Australia, Canadá y Estados Unidos que determina que los jóvenes “son los que más consumen y más conocimiento tienen sobre estos nuevos dispositivos”, declara.

En concreto, confirma que el 79,8 por ciento informó que utilizaba el cigarrillo electrónico porque lo consideraban menos perjudicial que los cigarrillos tradicionales. Además, el 75,4 por ciento afirmó que los utilizaba como ayuda para reducir el consumo del tabaco, mientras que el 85,1 por ciento lo hizo para abandonar el hábito.

Necesidad de nueva legislación.

Como suele ocurrir, la legislación va muy por detrás de la realidad del mercado: mientras las grandes compañías tabacaleras desarrollaban un negocio de más de 2.000 millones de dólares estadounidenses, en la mayoría de países todavía no hay leyes reguladoras.

Así, en algunos países como Noruega o Brasil lo han prohibido; en otros, como en los EE.UU, sólo hay regulación si se vende el producto como ayuda para dejar de fumar; en Gran Bretaña, las autoridades sanitarias están a la espera de que las autoridades sanitarias británicas se pronuncien. En este sentido, tanto las autoridades sanitarias estadounidenses (la FDA) como la Unión Europea están preparando importantes cambios en sus legislaciones respectivas para abordar el problema.

La propuesta de actualización de la legislación sobre el tabaco de la UE está previsto que sea votada en el parlamento de Estrasburgo el próximo 8 de octubre. También se espera que la FDA emita en breve un reglamento que regule los cigarrillos electrónicos.

A la espera de que las autoridades sanitarias se pronuncien al respecto, ha comenzado ya el debate entre los experto.

Algunos consideran que los cigarrillos electrónicos son un gran aliado en la lucha contra el tabaquismo. Otros, por el contrario, comentan que podría ser un producto puente a la adición del tabaco: un estudio del centro para control de enfermedades de Atlanta (EE.UU) muestra que algunos adolescentes que nunca han fumado cigarrillos están comenzando a usar cigarrillos electrónicos. También se han detectado muchos fumadores que usan por igual cigarrillos convencionales y cigarrillos electrónicos, lo que indicaría que estos dispositivos están siendo empleados para mantener la adicción a la nicotina, no para dejar el tabaquismo. El empleo de tabacos con sabores, como por ejemplo vainilla o chocolate, es considerado por algunos expertos una forma de atraer al tabaquismo a los más jóvenes.

Por el contrario, otros expertos advierten en contra del exceso de regulación: regular los cigarrillos electrónicos como si fueran dispositivos terapéuticos (para dejar el tabaquismo) acabaría en un desastre pues tan sólo las grandes compañías tabacaleras podrían permitirse los costes requeridos para producir dispositivos médicos y por tanto le permitiría hacerse con el control absoluto del naciente mercado del cigarrillo electrónico.

Vía: diariodenavarra

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Última actualización del Web: 12/03/2017 Aviso legal - Política de privacidad - Política de cookies.

Uso de cookies

Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias, mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información visitando nuestra política de cookies.

¿Es usted profesional sanitario?

Esta información está dirigida exclusivamente a los profesionales sanitarios facultados para prescribir o dispensar medicamentos y que, por lo tanto, es necesaria una formación especializada para su correcta interpretación.
¿es usted profesional sanitario?